Tener inconvenientes al instalar un nuevo SSD es, desgraciadamente, más usual de lo que semeja, si bien afortunadamente es un tema que, generalmente, se puede solucionar de una forma fácil y veloz. Yo tuve, en su instante, este inconveniente, y al final pude solventarlo siguiendo los pasos que os voy a dar a continuación:

  • En la barra de labores haz click derecho sobre el icono de Windows y escoge la opción «Administrador de Discos».
  • En la ventana que aparece escoge la opción «GPT».
  • Ahora debes escoger la nueva unidad que has instalado. Esta aparecerá catalogada en la parte inferior de la pantalla, sin letra de unidad. Si tienes dudas, fíjate en que coincida la capacidad de almacenaje con la de tu nuevo SSD.
  • Haz click derecho en ella y escoge la opción «dar volumen simple».
  • Prosigue el asistente de configuración, asigna una letra a la unidad y usa el formato de ficheros NTFS.
  • Este proceso tarda unos segundos en completarse. Una vez que concluya, vas a ver que esa unidad ahora te aparece con una letra asignada.
  • Cierra el «Administrador de Discos» y dirígete al listado de unidades de almacenaje de tu PC, donde tu nuevo SSD aparecerá con la letra que le has asignado. Asimismo puedes revisar que aparece apropiadamente entrando en «Este Equipo», el tradicional «Mi PC».

Caso de que prosigas teniendo inconvenientes tras haber efectuado esos pasos, o que la unidad SSD no te aparezca identificada sin letra de unidad en el «Administrador de Discos», te invito a que prosigas estos pasos:

  • Verifica que has instalado bien el SSD, que está correctamente insertado en la ranura M.2, o si es una unidad SATA verifica que has instalado el conector de nutrición y el de datos.
  • Entra en la BIOS del equipo y verifica si el SSD aparece en ella. Si no lo reconoce, prueba a desactivar la tecnología Intel RST.
  • Caso de que tras hacer esto nada funcione, deberías comenzar a estimar que el SSD puede estar deficiente.

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