Emprender es siempre y en toda circunstancia una aventura apasionante. Tanto si te has lanzado a ella pues no has tenido otra alternativa, tal y como si lo has hecho para ser tu jefe. De cualquier forma, todos y cada uno de los emprendedores comparten un sentimiento al principio: el de no saber realmente bien por donde tirar.

Es normal sentirse un tanto perdido al comienzo. Conforme vaya pasando el tiempo y ganes experiencia, todo va a parecer más simple. Por el momento, puedes tener en psique estos 3 consejos que te van a ayudar a tener unos comienzos más sólidos.

  1. Hay vida alén del planeta digital

Semeja que en nuestros días, cuando se habla de emprender, todo el planeta piensa en crear el nuevo Fb. O bien en hacer un ecommerce o bien una web de afiliados que produzca rendimientos estratosféricos.

Mas no debes olvidar que existen muchas ocasiones interesantes en otros ámbitos. Una de las tradicionales es el mercado inmobiliario. Adquirir y vender o bien arrendar propiedades es una de las maneras más sólidas de producir ingresos prácticamente pasivos.

Los mercados financieros son otra de las opciones escogidas por muchos emprendedores. En contraste a otros negocios, acá no precisas edificar una web, ni arrendar oficinas, ni guardes, ni personal… Esto suprime muchos inconvenientes potenciales y hace que el proyecto sea más alcanzable. Si tienes el capital, puedes comenzar cuando desees.

Y hay múltiples activos muy, muy diferentes a los que puedes dedicarte: Criptomonedas, acciones, el mercado de divisas… Puedes echar una ojeada a alguna guía de inversión en forex para saber un tanto más.

  1. Controla los gastos

Cuando comienzas un nuevo negocio, no sabes si va a tener éxito o bien no. Es duro ser sincero contigo. Mas debes tomar en consideración que muchos emprendimientos fracasan por causas extrañas al empresario.

Por esto, es vital no invertir demasiado ya antes de saber si la actividad tiene futuro o bien no. Comienza con lo mínimo y observa la contestación de la clientela. Si las cosas van bien, siempre y en toda circunstancia estás a tiempo de meter más dinero y hacer que el negocio medre.

Cuanto menor sea tu inversión inicial, menos vas a tardar en comenzar a ver beneficios. Y, caso de que las cosas vayan mal, proseguirás teniendo fondos para probar algo diferente.

  1. Delega labores si te lo puedes permitir

Muchos emprendedores son como el hombre orquesta. Hacen de todo, todo el tiempo. Es buena mentalidad estar presto a hacer lo que sea por tu negocio. Mas más esencial todavía es saber ver en qué momento es preciso y cuando no.

Uno de los aspectos que más frena a los nuevos emprendedores es que dedican demasiado tiempo a cosas que no hacen completamente bien. Y solo para ahorrarse unos euros. Es obvio que si no hay presupuesto, puesto que no queda otra. Mas, si tienes fondos, puede ser más rentable abonar a otro por hacer ciertas cosas que procurar hacerlo todo .

2 ejemplos habituales son los próximos. La persona que se termina de adquirir un piso para arrendar y lo reforma misma sin ser realmente manitas. Otro sería el emprendedor que desea hacer una tienda en línea y la crea desde cero sin saber mucho de programación.

Si estos 2 perfiles hubieran contratado a un especialista en el tema, habrían acabado mucho ya antes. Y, mientras, podrían haberse dedicado a alguna cosa que saben hacer bien y que les da dinero, como buscar nuevos inmuebles o bien comenzar a hacer propaganda de sus productos.

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