Semana de gestación: treinta y siete semanas

Equivale por mes: 2ª semana del 9º mes

Equivale a los días: doscientos cincuenta y tres a doscientos cincuenta y nueve días de gestación

En la semana treinta y siete de gestación el bebé sigue medrando y amontonando grasa sobre la piel que servirá para regular la temperatura del cuerpo fuera del útero tras el nacimiento. Los reflejos de absorción y deglución están poco a poco más desarrollados, preparando al bebé para la futura amamantación.

A lo largo de esta fase de la gestación, el líquido amniótico ingerido por el bebé sigue siendo absorbido por el intestino, formando el meconio, que son las primeras heces del bebé al nacer.

En esta semana, la mujer puede seguir teniendo síntomas de ganas usuales de mear, contracciones de Braxton-Hicks o bien hinchazón en las manos o bien pies. Además de esto, puede presentar flujo vaginal, que es la expulsión del tapón mucoso, el que es considerado normal y que no necesariamente señala que el trabajo de parto empezará, pudiendo llegar a tardar hasta tres semanas a fin de que esto ocurra, si bien es esencial estar atenta a los signos que señalen el comienzo del trabajo de parto.

En esta fase, es esencial que la mujer tenga todo listo para ir al centro de salud y asimismo para prepararse para la futura lactancia. Vea de qué manera prepararse para amamantar.

Desarrollo del bebé

En la semana de gestación, el bebé sigue amontonando grasa bajo la piel que servirá para regular la temperatura del cuerpo fuera del útero, tras el nacimiento.

El bebé efectúa poco a poco más los mivimientos de absorción y deglución, tomando el líquido amniótico. Estos movimientos servirán para la futura lactancia y madurarán cerca de la semana treinta y ocho de gestación.

El intestino prosigue absorbiendo los nutrientes del líquido amniótico ingerido por el bebé y guardando el meconio, que son las primeras heces del bebé, que se marchan formando desde las doce semanas hasta el nacimiento.

A lo largo de esta face de la gestación, se espera que el bebé ya se halle en la situación del nacimiento, o sea, con la cabeza cara abajo, llamada de situación cefálica. En el caso de que no esté en esta situación, el obstetra puede efectuar una maniobra consistente en acomodar al bebé en la situación de nacimiento.

Desde esta semana, caso de que el bebé nazca, se considera un bebé a término y no un prematuro.

Tamaño del bebé

El tamaño del embrión con treinta y siete semanas de gestación es de en torno a cuarenta y ocho centímetros medidos de los pies a la cabeza y cerca de trescientos treinta y ocho centímetros de la cabeza hasta los glúteos, siendo equivalente al tamaño de una calabaza china.

Cambios en el cuerpo de la mujer

En la semana treinta y siete del embarazo, el cuello del útero empieza a prepararse para el parto y la mujer puede presentar flujo vaginal con puntitos de sangre, llamado tapón mucoso, que tiene una consistencia gelatinosa y el color puede cambiar desde transparente hasta café rojizo.

La salida del tapón mucoso se considera normal y no señala necesariamente que el trabajo de parto va a iniciar, pudiendo llegar a tardar hasta tres semanas a fin de que esto ocurra. Conozca más sobre qué es el tapón mucoso y de qué manera identificar los signos del parto.

A lo largo de esta semana de gestación, la mujer puede seguir teniendo contracciones de Braxton-Hicks, hinchazón en las piernas o bien pies o bien ganas usuales de mear, aparte de otros síntomas como dolor pélvico, sensación de falta de aire, complejidad para dormir y también insomnio.

Cuidados a lo largo de la 37ª semana

En la semana treinta y siete de gestación, ciertos cuidados son esenciales para asistir a calmar los malestares que pueden surgir como:

  • Flujo vaginal (tapón mucoso): si bien perder el tapón mucoso sea una señal de que el cuerpo está dispuesto para el trabajo de parto, esto no señala necesariamente que el parto está por venir, pudiendo retardar horas, días e inclusive hasta tres semanas a fin de que esto ocurra, mas ha de ser siempre y en toda circunstancia comunicado al médico cuando presente esta clase de flujo vaginal. En el caso de sangrado intenso, contracciones usuales y regulares, ruptura de la bolsa amniótica o bien minoración o bien ausencia de movimientos fetales, se debe tomar contacto con el médico de forma inmediata y asistir al centro de salud más próximo. Vea de qué forma identificar los signos de trabajo de parto;
  • Contracciones de Braxton-Hicks: tomar un vaso de agua, hacer ejercicios de relajación o bien de respiración profunda, o bien tomar un baño templados por hasta treinta minutos, pueden asistir a calmar el malestar de las contracciones. Además de esto, se aconseja desplazar el cuerpo, mudar de situación, hacer una travesía leve o bien reposar caso de que la mujer haya estado muy activa cuando las contracciones empezaron. No obstante, caso de que las contracciones sean realmente fuertes o bien se acompañen de otros síntomas como dolor en la espalda, sangrado vaginal o bien flujo líquido, se debe intentar ayuda médica inmediatamente, puesto que puede haber entrado en trabajo de parto;
  • Hinchazón en las piernas o bien en los pies: no continuar bastante tiempo de pie, poner los pies en un nivel más alto que el cuerpo y apoyarlos en el caso de estar sentada, asisten a prosperar la circulación sanguínea de las piernas y a eludir la hinchazón de las piernas y pies, Además de esto, practicar ejercicio regular como pasear o bien nadar, conforme a la orientación del médico, pueden asistir a reducir esta molestia. No obstante, caso de que la hinchazón no mejore, empiece de forma súbita o bien haya hinchazón en las manos y cara, debe asistir con el médico inmediatamente, en tanto que puede ser señal de preeclampsia. Conozca más sobre la preeclampsia y su tratamiento.
  • Ganas usuales de mear: no soportarse las ganas de mear, puesto que la orina retenida en la vejiga puede acrecentar el peligro de infección urinaria. Además de esto, pese al incremento de la frecuencia urinaria debido al peso del útero sobre la vejiga, la mujer no debe reducir la ingesta de agua, en tanto que la deshidratación aumenta el peligro de parto prematuro;
  • Dolor pélvico: tomar un baño templados o bien emplear una faja de embarazo para darle soporte al vientre, pueden asistir a progresar el malestar. No obstante, caso de que el dolor no mejore o bien haya fiebre, se debe tomar contacto con el médico inmediatamente;
  • Sensación de falta de aire: se debe mudar de situación procurando continuar los más recta posible para darle un tanto más de espacio a los pulmones a fin de que se expandan, aparte de intentar dormir del lado izquierdo, puesto que esto ayuda a progresar la circulación y el malestar. No obstante, caso de que haya una intensa falta de aire, complejidad para respirar, respiración veloz o bien jadeante, dolor en el pecho, labios o bien dedos azulados o bien adormecimiento en las manos o bien pies, se debe buscar ayuda médica a la mayor brevedad o bien asistir al servicio de emergencias más cercano;
  • Complejidad para dormir o bien insomnio: dormir con una almohada o bien cojín entre las piernas acostada de lado o bien en una situación en que la mujer se sienta cómoda asisten a reducir el malestar que complica el sueño. Además de esto, es esencial crear una rutina del sueño, un entorno apacible y cómodo para dormir, y eludir dormir a lo largo del día para no complicar el sueño nocturno.

A lo largo de toda la gestación, es esencial continuar las recomendaciones médicas, asistir a las consultas prenatales, tomar ácido fólico o bien suplementos y efectuar actividad física recomendada por el obstetra, puesto que dejan un mejor control del peso, mejoran la calidad del sueño y robustecen los músculos.

Además de esto, se debe tomar al menos ocho vasos de agua al día y llevar una nutrición nutritiva y balanceada que incluya frutas, legumbres y verduras frescas para asegurar la predisposición de nutrientes esenciales de cara al desarrollo del bebé y asistir a supervisar el incremento de peso a lo largo del embarazo. Vea de qué forma ha de ser la nutrición a lo largo del embarazo.

Primordiales exámenes

A lo largo de la semana treinta y siete de gestación, la mujer debe asistir a otra consulta prenatal a fin de que el obstetra pueda valorar su presión arterial, el peso, altura del útero, situación del bebé, latidos cardiacos y movimientos del embrión, por poner un ejemplo. Conozca más sobre las consultas prenatales.

Vea exactamente en qué mes del embarazo se halla introduciendo sus dato a continuación:

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