Los signos y síntomas de autismo, asimismo conocido como trastorno del fantasma autista (TEA) son variadísimos y no en todos y cada uno de los casos son simples de observar.

Los síntomas están relacionados eminentemente a la complejidad de comunicación y socialización, no obstante, asimismo se acompañan de comportamientos e intereses poco comunes, como interés excesivo por ciertos temas u objetos, complejidad de adaptación y cambios en la rutina o movimientos anormales con el cuerpo.

Si bien ciertas de esas perturbaciones pueden empezar a observarse en bebés, en muchas ocasiones el diagnóstico se efectúa años después. Además de esto, cuando la intensidad de los síntomas es más leve, pueden identificarse en la adolescencia o en la adultez. Vea más síntomas, causas y tratamiento del autismo.

Los síntomas más frecuentes del autismo son:

1. Poco contacto visual

Las personas con trastorno del fantasma autista tienden a sostener menos contacto visual al interaccionar con otras personas.

dos. Complejidad para expresar ideas y sentimientos

En el autismo puede haber complejidad para usar o entender el lenguaje anatómico, ademanes y expresiones faciales. Por eso, es muy habitual que estas personas presenten complejidad para compartir sus intereses y probar sentimientos o aprecio, lo que puede interpretarse de forma equivocada como indiferencia.

tres. Hastío con cambios en la rutina

Es habitual que los pequeños con autismo hagan enfados, lloren mucho o se muestren violentos cuando hay cambios en su rutina o en el entorno en el que viven. Estos cambios pueden ser pequeños y no siempre y en toda circunstancia son claros para los cuidadores, pudiendo incluir el cambio de las etiquetas de su comestible preferido o hacer recorridos diferenes de aquellos que acostumbra a hacer al salir de casa.

cuatro. Comportamientos repetitivos

Estos comportamientos pueden incluir desplazar las manos, tronarse los dedos, balancear el cuerpo cara enfrente y cara atrás cuando se está sentado y pasear con las puntas de los pies. Estos comportamientos pueden ser interpretados como «manías», y son más habituales en instantes de dicha y asimismo pueden incluir la reiteración de palabras o oraciones que escucharon.

cinco. Mayor interés en objetos que en personas

Pequeños con autismo normalmente prefieren jugar solas y tienen menos interés de estar con otros pequeños, pudiendo aun incomodarse o mostrarse beligerantes al participar en actividades en conjunto. Además de esto, puede haber interés común y excesivo por ciertos objetos, juguetes o unas partes de estos.

seis. Mayor sensibilidad a los sonidos, luces, olores o contacto físico

Entornos con bastante gente o estruendos, fuegos de artificio, luces que parpadean, olores, contacto físico o el uso de determinada ropa, por poner un ejemplo, pueden despertar el interés o ocasionar reacciones exageradas en la persona con autismo, como lloro o irritabilidad.

siete. No contestar cuando se le llama por su nombre

Los pequeños con trastorno del fantasma autista tienden a hacer menos caso cuando se les llama por su nombre.

ocho. Complejidad para comunicarse

Las contrariedades en la comunicación pueden cambiar desde un retraso en el desarrollo del habla hasta la complejidad para comenzar conversaciones o participar en ellas, así para amoldarse a diferentes entornos. Por eso, muy frecuentemente las personas con autismo sse sienten incómodas al interaccionar con otras personas o actúan de forma inadecuada.

Test on line de autismo

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Qué hacer en el caso de sospecha

En pequeños, frente a la presencia de signos de autismo, primordialmente cuando hay retraso en el desarrollo del habla, complejidad de aprendizaje, socialización o para desarrollar autonomía, es esencial preguntar al pediatra o al neuropediatra.

No obstante, cuando los síntomas y contrariedades del autismo no se diagnostican en la niñez, es bastante difícil observarlos en la adolescencia o después. Por eso, en el caso de sospecha de autismo en la adolescencia, se aconseja preguntar a un neuropediatra o a un neurólogo, en el caso de adultos.

Síntomas de autismo en bebés

Los bebés de en torno a seis meses de edad, el bebé puede presentar pocas expresiones faciales, poco contacto visual y no sonreír cuando interacciona con las personas.

Cerca de los nueve meses de edad, el bebé en general no responde las comunicaciones de los progenitores o responsables, no mira para la persona cuando es llamado, no balbucea palabras, como “mamá“ o “papá“, y no dirige su mirada para donde el adulto apunta.

Entrando en los doce meses de edad, los síntomas que el bebé puede presentar incluyen la ausencia de ademanes, como saludar, por servirnos de un ejemplo, no balbucir palabras y no decir “mamá“ o “papá“. Conozca otras señales y síntomas de autismo en bebés.

Síntomas de autismo en el pequeño

En los casos de autismo leve, los síntomas muy frecuentemente pueden pasar inadvertidos por ser menos perceptibles. En los casos con gravedad moderada a grave, los síntomas son más intensos y los pequeños normalmente presentan una mayor complejidad para el aprendizaje, convivencia con otros pequeños y en el desarrollo de la autonomía. Vea de qué manera identificar los primeros signos de autismo leve.

Los síntomas que pueden presentarse en cualquier pequeño con autismo incluyen:

1. Complejidad en la interacción social

  • No mirar a los ojos o eludir hacerlo en el momento en que una persona habla con él, estando bien cerca;

  • No sonreír cuando alguien sonríe para el niño;

  • No le agrada el cariño y cariño, sin dejarse abrazar y besar;

  • Complejidad para relacionarse con otros niños;

  • Prefiere sostenerse solo y no jugar con absolutamente nadie.

dos. Complejidad para comunicarse

  • No charlar tanto, en comparación con los otros niños;

  • Repite oraciones y palabras múltiples veces;

  • No entiende ademanes o expresiones faciales de otras personas;

  • No entiende figuras de lenguaje, humor o sarcasmo;

  • No responde o demora en contestar cuando es llamado por su nombre;

  • Cuando habla, la comunicación es monótona, similar a un robot.

tres. Perturbaciones en el comportamiento

  • No tiene temor de situaciones peligrosas como atravesar una calle sin mirar cara los carros, acercarse mucho a los animales supuestamente peligrosos, como perros grandes;

  • Juega con parte del juguete, como por servirnos de un ejemplo la rueda de un carro, y se puede sostener mirándola y moviéndola constantemente;

  • Se balancea cara adelante y cara atrás a lo largo de múltiples minutos u horas, o tuerce las manos o los dedos constantemente;

  • Complejidad para amoldarse a una nueva rutina, agitándose, y pudiendo lastimarse o herir a los demás;

  • Sostenerse exageradamente agitado cuando está públicamente o en entornos estruendosos.

Aparte de eso, las señales de autismo pueden ser diferentes en pequeñas, que pueden ser más sosegadas y tener más complejidad para amoldarse a situaciones sociales.

En el caso de que su pequeño presente estos síntomas, se aconseja que sea evaluado por un pediatra o siquiatra infantil, los que van a poder efectuar una evaluación más completa y meticulosa, confirmando si es autismo o alguna otra enfermedad o condición sicológica.

Síntomas de autismo en adolescentes y adultos

Los síntomas del autismo pueden ser más leves en la adolescencia y en la edad adulta, por el hecho de que las señales pasaron inadvertidas a lo largo de la niñez, o por la mejora al efectuar el tratamiento. Es frecuente que el joven autista presente señales como:

  • Tener complejidad de hacer amigos, prefiriendo estar solo;
  • Eludir contacto visual;
  • Estar más deseoso a lo largo de las interactúes sociales;
  • Ser más brusco, honesto y desinteresado con los otros sin querer;
  • Síntomas de depresión y ansiedad;
  • Agradar de planear las cosas con mucho cuidado y atención;
  • Tener poca empatía, no lograr comprender lo que los otros sienten;
  • Percibir mejor pequeños detalles, como aromas, sonidos o padrones;
  • Ponerse nerviosísimo con los cambios de rutinas y hábitos;
  • Tener complejidad para comprender figuras de lenguaje, humor o sarcasmo;
  • Enfadarse con alguien que se aproxima mucho o lo llega a tocar;
  • Tener interés excesio por temas poco comunes, como astronmía, meteorología, y actividades muy concretas como continuar múltiples canales de T.V. y estudiar todos y cada uno de los detalles de un evento, por servirnos de un ejemplo.

El diagnóstico del autismo en esta etapa de la vida en muchas ocasiones es bastante difícil, ya sea por el hecho de que los síntomas pueden ser muy leves o por el hecho de que la persona acaba por desarrollar formar de lidiar con las propias contrariedades, como evutar situaciones que las hagan sentir incómodas, por poner un ejemplo, o que disminulan los síntomas.

De qué forma se efectúa el tratamiento

No hay un tratamiento concreto para el autismo, por lo que las interveciones dependen de la gravedad de los síntomas. Las medidas orientadas por norma general asisten a progresar la comunicación, concentración y la calidad de vida de la persona y el tratamiento incluye un equipo de profesionales de la salud, incluidos médicos, fisioterapeutas, fonoaudiólogos y sicólogos conforme a las necesidades de cada uno de ellos. Muy frecuentemente los fármacos que se señalan son para asistir a calmar ciertos síntomas. Vea con más detalles en qué consiste el tratamiento para el autismo.

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