El labio leporino, asimismo llamado grieta labial, es una malformación fetal en la que el bebé nace con una división en el labio superior, pudiendo extenderse hasta la nariz, lo que puede suceder debido a factores genéticos y ambientales, como consumo de bebidas alcohólicas o bien deficiencias nutricionales a lo largo del embarazo o bien empleo de ciertos fármacos en los primeros tres meses de embarazo.

El labio leporino se puede identificar a lo largo del embarazo a través de una ecografía, sin embargo, su diagnóstico es más habitual tras el nacimiento del bebé, y en determinados casos asimismo se puede contrastar la presencia de una grieta palatina, llamada asimismo paladar hendido, siendo esta situación famosa como labio y paladar hendido. Conozca más sobre el paladar hendido.

Puesto que la presencia de la hendidura en el labio puede causar contrariedades al bebé para alimentarse, está indicado en estas situaciones usar un biberón con tetina singular hasta el momento en que el bebé tenga los tres meses, que es la edad recomendada para efectuar la cirugía de unión del labio.

Causas del labio leporino

El labio leporino es una malformación innata, esto es, está relacionada con perturbaciones en el desarrollo del bebé a lo largo del embarazo. En el caso del labio leporino, este se genera cuando no se unen los tejidos embrionarios responsables de dar origen al labio, lo que sucede entre la cuatro.ª y la doce.ª semana de gestación, produciendo una grieta labial, que puede ser unilateral o bien a dos bandas y estar acompañada, en determinados casos, por la hendidura palatina.

Esta es una situación que está influida por la genética, de forma que los antecedentes familiares de labio leporino pueden acrecentar las posibilidades de que el bebé nazca con esta perturbación. Además de esto, ciertos factores semejan acrecentar el peligro de labio leporino, como tabaquismo, consumo de alcohol o bien deficiencias nutricionales a lo largo del embarazo y el empleo de determinados fármacos anticonvulsivantes, para acne, artritis o bien soriasis en los primeros tres meses de embarazo.

De qué manera se efectúa el diagnóstico

El diagnóstico del labio leporino se puede hacer a lo largo del embarazo a través de la realización de una ecografía, en la que el médico puede observar la presencia de perturbaciones en el desarrollo del bebé. No obstante, es más usual que el diagnóstico se realice tras el nacimiento, comprobando la presencia de una grieta en el labio superior, que puede estar presente solo en uno o bien en los dos lados y puede alargarse hasta la nariz.

Tras el nacimiento, aparte de contrastar los labios, el médico en general observa el paladar con el fin de determinar si asimismo hay una hendidura palatina. De este modo, tras identificar el labio leporino o bien la hendidura labio-palatina, es posible comenzar los cuidados precisos con el propósito de prevenir perturbaciones en la nutrición y el habla del bebé, además del comprometimiento del nacimiento de los dientes.

Tratamiento del labio leporino

El tratamiento del labio leporino tiene como fin cerrar la grieta labial y, así, favorecer la nutrición del bebé, aparte de reducir el peligro de perturbación en el habla y en el desarrollo de los dientes. También, se aconseja efectuar una cirugía para corregir el labio, que debe efectuarse entre los tres y seis meses de edad, toda vez que el bebé presente inmejorables condiciones de salud.

Este procedimiento se considera simple, mas es muy frágil, con lo que es preciso que se realice bajo anestesia general para asegurar que el bebé continúe quieto.

Tras la restauración, es esencial que el pequeño se realice seguimiento con el dentista, aparte del pediatra, para asegurarse de que los dientes nazcan conforme lo aguardado. Además de esto, en ciertas situaciones, pueden estar indicadas efectuar sesiones de fonoaudiología para alentar el habla.

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