Desde hace ya unos años la proliferación de huertos urbanos es patente tanto en las grandes capitales como en las pequeñas ciudades de todo el mundo. Esta manera de cultivar en un principio estaba dirigida a ser usada en pequeños terrenos cercanos a las urbes, y para personas que, habiendo tenido que emigrar de sus pueblos, encontraban la forma de seguir ganándose la vida con aquello que mejor sabían hacer.

Hoy en día el panorama ha cambiado mucho y aunque siguen existiendo pequeños reductos de tierra que responden a su origen; los huertos urbanos han pasado a ser parte de la vida cotidiana. 

Están presentes en ventanas, balcones y terrazas, debido a la satisfacción personal que da plantarlos, verlos crecer y aprovechar sus frutos; y con los útiles y herramientas adecuados, como las que se pueden adquirir en la tienda zanvic.com, es posible su montaje y cuidado sin complicaciones.

¿Qué se necesita para tener un huerto urbano?

Hay una serie de elementos y condiciones que se tienen que tener y dar para montar un huerto en casa y que se desarrolle de manera exitosa. Los artículos físicos se pueden conseguir con facilidad, pero los que dependen de factores climáticos, de ubicación o de tipo de cultivo, necesitan de un pequeño estudio que aúne todos y de como resultado donde es mejor comenzar a cultivar en el hogar.

  • Superficies de cultivo: El lugar donde se van a plantar las semillas debe tener la suficiente capacidad para que puedan crecer sanas. Por ello, en función del ciclo de crecimiento de las plantas elegidas, del clima y del espacio que necesitan, se debe optar por mesas de cultivo, ya sean de sobremesa, independientes o verticales, de mayor o menor capacidad y acondicionadas para mantener la humedad óptima y dejar pasar bien la luz.
  • Suelos: La mejor tierra de cultivo es aquella rica en nutrientes, porosa y ligera, ya que desde un principio las plantas necesitan alimento. Entre las diferentes clases de tierra hay que decantarse por aquellas orgánicas que admitan la adición de fertilizantes como el humus de lombriz, que les garantice  nitrógeno, fósforo, potasio, etc. que con el tiempo se van consumiendo y es necesario reponer.  
  • Luz solar: Uno de los más importantes y aunque parezca evidente, es la luz del sol. Hay que tener la certeza de que esa luz va a ser suficiente para el tipo de cultivo que se proyecte tener y para ello hacer cálculos de las horas de sol de que se dispone. En función de los resultados se sabrá cuál es el sitio idóneo y el huerto urbano por el que se debe optar, ya que quizás sea necesario que sean de tipo invernadero.
  • Herramientas y útiles: Teniendo en cuenta que estos huertos no tienen las dimensiones que puede llagar a tener uno al aire libre, hay que utilizar aperos de cultivo adaptados a su tamaño como son las tradicionales de jardinería que se usan en interiores para cuidar las plantas decorativas.  

Como es lógico, también habrá que contar con semillas o planteles y un sistema de riego adecuado, puesto que no siempre el manual es el mejor. Ambas cosas al ir ligadas intrínsecamente a los elementos y condiciones antes descritos es importante que nos aconseje un profesional porque de ellos depende el éxito final del huerto urbano.

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