La consciencia y la inconsciencia son estados de la psique. El primero nos da la capacidad de reconocernos y reconocer nuestro ambiente, al tiempo que con el segundo desarrollamos un comportamiento sin voluntad de hacerlo, una predisposición mental que se desarrolla de forma desapercibida.

Sorprendentemente, si bien pensemos que manejamos nuestra vida de forma razonable, la verdad es que ignoramos el auténtico poder que tienen nuestros deSeos y comportamiento inconscientes.

Conocer el poder de nuestros comportamientos y deSeos inconscientes es clave para entender cualquier clase de inconveniente o bien trastorno sensible. ¿Hasta qué punto dirigimos nuestras vidas de una manera consciente?

La consciencia en la vida rutinaria

La consciencia es descrita como la capacidad que tenemos de reconocer y probar, con lo que implica aprendizaje, conocimiento y experiencias que se marchan amontonando en nuestro día tras día.

Implica, además de esto, el reconocimiento de nuestros hábitos, rutinas, resoluciones y la capacidad de determinar condiciones, consecuencias y considerablemente más. Es un término extenso que, sin ningún género de dudas, está ligado a nuestra existencia.

Desde el momento en que nos levantamos hasta el momento en que nos volvemos a acostar para dormir, hacemos una serie de acciones que, a priori, semejan ser conscientes: bañarnos, preparar el desayuno, organizar la agenda, preparar a los pequeños para el instituto, hacer la selección de la ropa que vamos a usar, entre otras muchas. No obstante, asimismo posiblemente el inconsciente sea participante de una una buena parte de esas resoluciones.

En este sentido, es esencial resaltar que nuestro desarrollo y experiencias enriquecen todavía más el inconsciente, en especial nutriendo nuestra memoria, a la que recurrimos muchas veces de manera automática.

Conforme a lo precedente, la mayor parte de los actos que efectuamos a lo largo del día son inconscientes mas no incontrolables, puesto que es en ese instante cuando entra en acción la consciencia.

No obstante, la relación entre estos 2 estados mentales cada vez es más angosta y, sin ningún género de dudas, la combinación de las dos condicionan nuestras resoluciones cada día. Por eso resulte un tanto ingenuo opinar que tenemos control absoluto sobre nuestra vida y que las resoluciones que tomamos sean 100 por ciento razonables.

¿Qué es el inconsciente activo?

Sigmund Freud, el renombrado siquiatra y psicoanalista, creador del psicoanálisis, es el encargado de descubrir el subconsciente, o bien por lo menos de darle una dimensión nueva.

Ese subconsciente, asimismo conocido como inconsciente activo, llamó la atención de Freud, al darse cuenta de que sus pacientes podían rememorar historias cuando estaban bajo un proceso de hipnosis, mas no podían rememorar nada en un estado de consciencia plena.

Freud pensó que esos recuerdos habían de estar guardados en alguna una parte de la psique, por eso cada experiencia que tenemos en el día tras día, si bien sea una acción hecha de forma consciente, puede nutrir la psique inconsciente. En ese sentido, asimismo pudo revisar que esos recuerdos podían brotar en los sueños de formas distintas y simbólicas.

Freud asimismo identifica a todos esos pequeños fenómenos que ocurren en el cada día y que no son racionales. ¿Cuáles son esos fenómenos? Los conocidos lapsus mentales, el olvido selectivo, actos errados, entre otros muchos.

Los lapsus mentales son fallos involuntarios del lenguaje. Deseamos decir algo, un nombre, una oración, y nos quedamos en blanco o bien acabamos diciendo otra cosa. Aunque es una cosa que ocurre de forma natural y normal, Freud fue un tanto más allí y determinó estos fallos como una de las múltiples formas en que los deSeos que están contenidos de forma inconsciente procuran manifestarse.

Un aspecto sumamente interesante sobre este tema, es que se prueba que los humanos no somos seres 100 por ciento razonables, si bien estimemos que sí lo somos. La realidad es que muchas de nuestras resoluciones están condicionadas o bien influidas por otros agentes diferentes a la consciencia.

Nuestra vida rutinaria está condicionada por nuestras resoluciones conscientes y también inconscientes, produciendo un perfecto equilibrio, y nutriendo por su parte nuestra psique para las acciones futuras. La inconsciencia ejercita repercusión mas la consciencia nos deja tener un mayor control.

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