La dieta para el hipotiroidismo consiste en ingerir comestibles ricos en yodo, selenio, cinc y cobre, que son nutrientes esenciales para el buen funcionamiento de la glándula tiroides y se hallan en los pescados, frutos de mar, cereales integrales, huevos y en los frutos secos.

El hipotiroidismo es una de las enfermedades endocrinas más habituales, y se identifica por la minoración de la actividad de la tiroides, que hace con que se genere menos hormonas de lo que es preciso para el funcionamiento ideal del organismo, pudiendo ocasionar síntomas como incremento de peso sin causa aparente, estreñimiento, piel seca, uñas débiles y frágiles, calambres, entre otros muchos.

Es esencial rememorar que el primordial procedimiento de tratamiento para las enfermedades en la tiroides, por norma general, es el uso de fármacos concretos recetados por el endocrino para supervisar los síntomas. Vea ciertos fármacos usados para tratar la tiroides.

Comestibles que regulan la tiroides

Los nutrientes y los comestibles esenciales para asistir a regular la tiroides naturalmente, en casos de hipotiroidismo son:

Yodo

El yodo es esencial para la producción de la hormona tiroides, es por eso, la falta de este mineral en la dieta puede crear problemas como hipotiroidismo y el bocio, que es el incremento del tamaño de la glándula tiroides.

La recomendación de la ingesta mínima de yodo para adultos es de setenta y cinco ug por día, con un máximo de mil cien ug por día. Las primordiales fuentes de este mineral son los frutos de mar, los pescados de agua salobre, algas marinas, huevos, cereales, leche y derivados y la sal de mesa yodada. El consumo de setenta y cinco g de merluza, por servirnos de un ejemplo, ya cubre las recomendaciones cada día de yodo para un adulto. Vea una lista de los comestibles ricos en iodo.

Selenio

El selenio es encontrado en grandes cantidades en la tiroides, puesto que ayuda en la producción de estas hormonas. Aparte de eso, este mineral tiene propiedades antioxidantes, que son esenciales para robustecer el sistema inmunológico.

La deficiencia de selenio puede contribuir el surgimiento del bocio y otros inconvenientes en la tiroides. La recomendación de la ingesta de selenio es de cincuenta y cinco ug por día en adultos y las primordiales fuentes de este mineral son los huevos, las carnes, frutos de mar, champiñones, castaña de Pará y cereales. El consumo de 1 castaña de Pará por día, por poner un ejemplo, cubre las recomendaciones de selenio para un adulto.

Cinc

El cinc es otro mineral esencial para la producción de la hormona tiroides. Ciertos estudios muestran que la carencia de este nutriente en el organismo puede empeorar el hipotiroidismo en personas que ya tienen la enfermedad. Además, la deficiencia de cinc asimismo puede contribuir de cara al desarrollo del hipotiroidismo.

La recomendación del consumo de cinc en adultos es de quince mg por día, siendo encontrado eminentemente en comestibles, como castañas, nueces, almendras, semillas de calabaza, ostras, carnes rojas, pollo, frijoles y cereales. Vea una lista más completa de comestibles ricos en cinc.

Cobre

Es un mineral con función antioxidante y preciso para el mantenimiento de la actividad de las hormonas tiroides y el metabolismo de las grasas. Este mineral se encarga del funcionamiento de la glándula tiroidea y estimula la producción de las hormonas tiroides.

La recomendación en adultos de cobre es de novecientos ug por día, siendo encontrado extensamente en los productos de origen animal, como los mariscos, las vísceras y carnes, frutos secos, cereales y legumbres.

Vea con una dietista como la nutrición variada puede asistir a regular la tiroides:

Menú de ejemplo para el hipotiroidismo

La tabla de ahora muestra un menú de ejemplo de tres días para asistir a supervisar el hipotiroidismo:

Comidas

Día 1

Día dos

Día tres

Desayuno

1 vaso de yogur natural  + 1 banana en rodajas + 1 cucharada de avena en hojuelas + 1 cucharada de semillas de calabaza

1 taza de bebida de almendras + 1 tortilla de maíz con queso y tomate

1 taza de leche de vaca descremada + 1 pan integral con semillas + 1 rodaja de queso

Merienda de mañana

dos castañas de Pará + dos mandarinas

1 manzana + 1 cucharada de avellanas

1 pera + cuatro nueces

Almuerzo/Cena

1 filete de merluza mediano + 1 plato de postre de frijoles y  zanahorias cocidas + 1 ensalada de pepino, cebollas y tomate + 1 cucharada de aceite de oliva + 1 rodaja de piña

1 plato de fideos integrales con carne y salsa de tomate al natural + ensalada de maíz, remolacha y zanahoria + 1 cucharada de aceite de oliva + 1 rodaja de melón

1 filete de pollo mediano o dos pequeños + 1/2 taza de quinua + espárragos y champiñones salteados en aceite de oliva + 1 naranja

Merienda

1 vaso de jugo de toronja + 1 rodaja de pan de avena + 1 cucharada ricota

1 vaso de jugo de naranja + tres galletas de arroz + 1/2 aguacate + 1/2 tomate + 1 cucharada de queso para untar

1 taza de leche de vaca descremada + 1 panqueque de avena con 1 cucharada de crema de almendras

Las cantidades del menú cambian de una persona a otra, conforme sea su edad, peso anatómico, altura, grado de tolerancia a los comestibles y gustos de cada persona, por este motivo lo idóneo es asistir a un dietista a fin de que realice una evaluación completa y elabore un plan nutricional conveniente a sus necesidades.

Comestibles que pueden interferir

Ciertos comestibles que cuando son consumidos en demasía por un buen tiempo, pueden dañar la tiroides son:

Soja y derivados

La soja y sus derivados, como la leche de soja, tempeh o tofu, son fuentes de fitoestrógenos, nutrientes que desempeñan la función semejante a la hormona estrógeno en el organismo y que son ventajosos para la salud. No obstante, cuando son consumidos en grandes cantidades, estos comestibles pueden desregular la tiroides y ocasionar hipotiroidismo.

Para las personas que tienen hipotiroidismo, es recomendado comer la soja con moderación a fin de que no perjudique el efecto del fármaco indicado por el endocrinólogo, siendo recomendado consumir como máximo dos veces a la semana.

Vegetales crucíferos

Los vegetales crucíferos, como el coliflor, col, nabo, rabanito, brócoli, repollo o repollo de Bruselas, son ricos en antioxidantes, siendo esencial para la prevención de muchas enfermedades. No obstante, estos vegetales asimismo poseen glucosinolatos, que son compuestos que reducen la producción de la hormona tiroides, pudiendo provocar hipotiroidismo en personas que consumen poco yodo por día.

Los vegetales crucíferos se deben incluir en la nutrición, mas eludiendo cantidades excesivas, siendo una buena preferencia el consumo de 1 a dos veces a la semana, alternando con la ingesta de otros vegetales.

Comestibles industrializados

Los comestibles industrializados, como las carnes ahumadas, salsas, snacks, poseen ciertos conservantes que intervienen en la absorción del yodo por la tiroides y pueden ocasionar hipotiroidismo. También, estos conservantes pueden ocasionar perturbaciones más graves, como ciertos géneros de cáncer.

Aparte de eso, el consumo de comestibles industrializados es una de las primordiales causas del incremento de peso y de la grasa anatómico. El exceso de grasas en el organismo produce inflamación en múltiples órganos, perjudicando la absorción de yodo en la tiroides, pudiendo contribuir al hipotiroidismo.

Harinas refinadas y azúcar

El consumo excesivo de azúcar, que se halla en los comestibles dulces, como los pasteles, gominolas y las harinas refinadas que están presentes en los comestibles, como el pan, galletas y pastas, pueden ocasionar resistencia a la hormona insulina y diabetes. Esta perturbación puede llevar al surgimiento de nódulos o hasta cáncer en la tiroides.

Otras recomendaciones a continuar

Es esencial sostener ciertas recomendaciones para eludir el incremento de peso que acostumbra a estar asociado con el hipotiroidismo, estas son:

  • Efectuar tres comidas primordiales y de dos a tres meriendas por día;
  • Consumir de dos a dos.5 L de agua al día;
  • Efectuar actividad física de manera regular mínimo tres veces a la semana a lo largo de 1 hora;
  • Acrecentar el consumo de frutas y de vegetales, cuando menos cinco raciones por día;
  • Preparar los comestibles a la plancha o al horno, eludiendo preparaciones como guisados o frituras;
  • Reducir el consumo de azúcares simples y de grasas.

En el momento en que un individuo es diagnosticado con hipotiroidismo, lo idóneo es que consulte un dietista a fin de que sea evaluado y realice un plan nutricional personalizado conforme a las necesidades de la persona, eludiendo así el incremento de peso que acostumbra a suceder.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí