El diclofenaco es un fármaco calmante, antinflamatorio y antipirético, el que actúa reduciendo la producción de substancias inflamatorias en el cuerpo, por lo que está indicado para calmar el dolor y la inflamación en casos de osteoartritis, reumatismo, cólicos menstruales o dolor después de una cirugía, por poner un ejemplo.

Este fármaco puede comprarse en farmacias en forma de tabletas, gotas, suspensión oral, supositorio, solución inyectable o gel, pudiendo encontrarse con los nombres comerciales Cataflam o Voltaren, o en sus formas genéricas diclofenaco potásico o diclofenaco sódico, por servirnos de un ejemplo.

Si bien sea parcialmente seguro, el diclofenaco solo debe usarse bajo orientación médica.

Para qué exactamente sirve

El diclofenaco está indicado en el tratamiento en un corto plazo del dolor y la inflamación a lo largo de las próximas condiciones:

  • Dolor e inflamación posoperatorio, como después de cirugías protésicas u odontológicas;
  • Estados dolorosos e inflamatorios después de una lesión, como una entorsis o distensión;
  • Artritis;
  • Artritis crónica juvenil;
  • Reumatismo;
  • Dolor en la espalda;
  • Agravamiento de osteoartritis;
  • Crisis agudas de gota;
  • Codo de tenista;
  • Síndrome del hombro congelado;
  • Condiciones que ocasionen dolor o inflamación en ginecología, como cólicos menstruales o inflamación de los anejos uterinos;

También, el diclofenaco asimismo puede emplearse en el tratamiento de infecciones graves o cuando se manifiesta dolor e inflamación en el oído, nariz o garganta.

En qué dosis tomar

La dosis del diclofenaco cambia conforme la presentación, incluyendo las siguientes:

1. Diclofenaco en gel

El diclofenaco en gel contiene diclofenaco dietilamonio y está indicado para reducir el dolor, la inflamación o la hinchazón de los músculos y articulaciones, en adultos y adolescentes mayores de catorce años.

Este gel debe aplicarse de forma directa en la piel de la zona perjudicada, de tres a cuatro veces a día, masajeando ligeramente para asistir a fomentar la absorción del fármaco. No se debe aplicar en zonas de la piel que tengan heridas abiertas. Se aconseja lavar bien las manos después de aplicar la pomada para eludir el contacto eventual con los ojos, la boca o la nariz.

dos. Diclofenaco inyectable (setenta y cinco mg)

El diclofenaco inyectable ha de ser aplicado de manera directa en el músculo del glúteo por un médico, enfermero o profesional de la salud capacitado, y la dosis recomendada en adultos es de 1 ampolla de setenta y cinco mg al día. En ciertos casos, el médico puede acrecentar la dosis diaria o conjuntar el tratamiento inyectable con las tabletas o supositorios, por servirnos de un ejemplo, hasta una dosis máxima de ciento cincuenta mg al día.

tres. Diclofenaco en tabletas (cincuenta mg)

La dosis inicial recomendada del diclofenaco para adultos es de cien a ciento cincuenta mg por día, o sea, de dos a tres tabletas de cincuenta mg diarios, y en los casos más leves, la dosis puede ser reducida a setenta y cinco o cien mg por día. No se debe tomar más de tres tabletas de diclofenaco de cincuenta mg al día.

El tiempo de tratamiento con este fármaco ha de ser indicado por el médico, puesto que dependerá de la gravedad del dolor o inflamación.

La tabletas de diclofenaco deben tomarse por vía oral, con un vaso de agua, ya antes de las comidas. Caso de que la persona se olvide de tomar la dosis en la hora estipulada, debe tomarla apenas se recuerde, mas si está cerca del horario de la próxima toma, se debe suprimir la dosis olvidada y aguardar al próximo horario. En ningún caso se debe duplicar la dosis para compensar la toma olvidada.

cuatro. Gotas de quince mg/mL

La dosis de diclofenaco en gotas ha de ser amoldada para su uso en pequeños, ajustándola respecto al peso anatómico. De este modo, para el tratamiento de la artritis crónica juvenil, en pequeños de 1 a catorce años de edad, la dosis recomendada es de cero con cinco a dos mg por kg de peso anatómico, lo que equivale de 1 a cuatro gotas, divididas en dos o 3 tomas por día.

Para adolescentes mayores de quince años, la dosis recomendada es de setenta y cinco a cien mg al día, divididos en dos o tres tomas, sin sobrepasar los ciento cincuenta mg diarios.

Es esencial agitar el frasco del diclofenaco en gotas ya antes de emplearlo, y la dosis no debe entremezclarse con agua, jugos y leche. Se aconseja usar una cuchase para dirigir la dosis a los pequeños por vía oral, preferentemente a lo largo de una comida.

Este fármaco siempre y en todo momento debe usarse bajo orientación médica, primordialmente en bebés y pequeños, puesto que el pediatra debe apuntar la cantidad que ha de ser tomada y el tiempo de tratamiento.

cinco. Suspensión oral de dos mg/mL

El diclofenaco en suspensión oral contiene dos mg de diclofenaco potásico por cada mL de suspensión, y está indicado en el tratamiento de la artritis crónica juvenil, en pequeños de 1 a catorce años de edad. La dosis ha de ser calculada por el pediatra conforme con el peso del pequeño, y la dosis recomendada es de cero con veinticinco a 1 mL por cada kg de peso anatómico.

Para adolescentes mayores de quince años, la dosis recomendada es de treinta y siete con cinco a cincuenta mL al día, divididos de dos a tres dosis, sin sobrepasar los setenta y cinco mL diarios.

Ya antes de utilizar el diclofenaco en suspensión oral, se debe agitar el frasco, y la dosis debe tomarse por vía oral ya antes de las comidas.

seis. Supositorios de cincuenta mg

El diclofenaco en supositorio contiene cincuenta mg de diclofenaco sódico y está indicado solo para uso en adultos. La dosis inicial recomendada cambia de cien a ciento cincuenta mg al día, o sea, de dos a tres supositorios diarios. El supositorio debe administrase vía anal, en situación recostado, y después de evacuar.

¿Qué hacer en el caso de olvidar una dosis?

En el caso de olvidarse de tomar una dosis en la hora estipulada de la tableta, solución en gotas o suspensión oral, se debe tomar apenas se recuerde. No obstante, si se halla cerca de la hora de la próxima toma, se debe suprimir la dosis olvidada y aguardar al próximo horario para tomarla. En ningún caso se debe duplicar la dosis para compensar la toma olvidada.

Posibles efectos secundarios

Ciertos efectos secundarios más frecuentes que pueden surgir a lo largo del tratamiento con diclofenaco son cefalea, mareos, vértigos, dolor en la boca del estómago, náuseas, vómitos, diarrea, dispepsia, cólicos abdominales, exceso de gases intestinales, minoración del hambre y capacitación de ampollas en la piel.

En el caso del diclofenaco inyectable, asimismo puede surgir irritación, dolor o rigidez en la zona de la inyección. Por otro lado, el diclofenaco en gel puede causar efectos como enrojecimiento, comezón, hinchazón, ampollas o descamación de la piel en la zona donde fue aplicado.

Además, si bien sea menos frecuente, asimismo pueden suceder efectos secundarios que requieran de atención médica inmediata, como infarto de miocardio o ACV, que pueden apreciarse a través de síntomas como dolor en el pecho que se irradia al semblante o al hombro, adormecimiento o sensación de hormigueo repentino de un lado del cuerpo, habla lenta o complejidad para charlar, o sensación de falta de aire.

El diclofenaco asimismo puede ocasionar reacciones alérgicas graves que requieran de atención médica inmediata. Por tal razón, se debe interrumpir el tratamiento y asistir al puesto de salud más próximo al presentar síntomas como complejidad para respirar, tos, sensación de garganta cerrada o hinchazón de la boca, la lengua o el semblante.

Vea de qué forma identificar los síntomas de una reacción alérgica grave.

Contraindicaciones

El diclofenaco no debe usarse por mujeres embarazadas o en periodo de lactancia ni por personas que tengan úlcera gástrica, colitis ulcerativa, enfermedad de Crohn, trastornos hepáticos graves, dolor en los riñones o corazón, o presión alta.

Este fármaco no ha de ser utilizado por personas alérgicas al diclofenaco o a algún otro antinflamatorio no esteroideo (AINE), como ácido acetilsalicílico, naproxeno o ibuprofeno, por servirnos de un ejemplo. Además de esto, el diclofenaco tampoco debe utilizarse en personas que tienen asma, rinitis, pólipos nasales o urticaria ocasionados o exacerbados por el uso de ácido acetilsalicílico u otros antinflamatorios no esteroideos.

También, el diclofenaco puede acrecentar el efecto de fármacos anticoagulantes, como warfarina, incrementando el peligro de hemorragias.

El diclofenaco en gel no debe emplearse en heridas abiertas ni en los ojos, y el supositorio no debe emplearse caso de que la persona tenga dolor rectal.

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