El supositorio infantil es una genial opción para el tratamiento de la fiebre y dolor, en tanto que la absorción en el recto, que es la porción final del intestino, es mayor y más veloz, tomando menos tiempo para calmar los síntomas, en comparación con exactamente el mismo fármaco en su presentación oral. Además de esto, no pasa por el estómago y es una forma simple de administración del fármaco cuando el pequeño todavía es pequeñísimo o bien lo rechaza.

Aparte del supositorio para alivio del dolor y de la fiebre, hay otros géneros de supositorios para el tratamiento del estreñimiento o bien la tos con catarro.

Nombres de supositorios para pequeños

Los supositorios libres para ser utilizados en pequeños son:

1. Glicerina

Los supositorios de glicerina están indicados para el tratamiento y/o prevención del estreñimiento, pues actúan reblandeciendo las heces y facilitando su supresión. Este supositorio puede encontrarse en dosis diferentes, siendo indicado para bebés de hasta dos años, el supositorio de 0,828 g o bien el de 0,92 g puede encontrarse bajo el nombre comercial de Estrin.

Para pequeños mayores de dos años, el supositorio de glicemia tiene una dosis de uno con cincuenta y cinco g, y puede encontrarse bajo exactamente el mismo nombre comercial, Estrin.

La dosis recomendada para el bebé o bien pequeños es de 1 supositorio al día conforme a la orientación del pediatra, aplicado por vía rectal. En bebés se aconseja introducir la parte más fina del supositorio y mantener la otra extremidad con los dedos hasta el momento en que ocurra la evacuación.

Cuidados ya antes de su empleo: el supositorio de glicerina debe sostenerse en su empaque original y guardarse en un sitio fresco, distanciado de la luz y el calor. Ya antes de su administración se aconseja empapar el supositorio en agua de la llave para eludir que haya irritación de la mucosa del intestino del pequeño. No utilizar el supositorio tras su data de caducidad.

dos. Dipirona

El supositorio de dipirona, conocido con el nombre comercial de Buscapina, está indicado para calmar el dolor y bajar la fiebre, aparte de que puede ser utilizado en pequeños mayores de cuatro años o bien que pesen más de dieciseis kg.

La dosis recomendada es de 1 supositorio de dipirona trescientos mg por vía rectal hasta un máximo de cuatro veces al día, o sea 1 supositorio cada seis horas, y el tiempo de tratamiento deber estar orientado por el pediatra.

Cuidados ya antes de su empleo: la dipirona supositorio para empleo infantil ha de ser guardada en el empaque de aluminio original, en un sitio fresco, distanciado de la luz y calor a fin de que el supositorio no adopte una consistencia pastosa. Ya antes de su administración, se aconseja contrastar si el supositorio tiene otra consistencia y, en el caso de que se observe reblandecido, puede ponerlo en el empaque de aluminio a lo largo de ciertos segundos y en agua helada a fin de que el supositorio se endurezca nuevamente. No utilizar el supositorio tras su data de caducidad.

tres. Paracetamol

Los supositorios de paracetamol son usados para el tratamiento sintomático de dolor ligero a moderado. Asimismo puede ser usado para el tratamiento sintomático de fiebre con una duración máxima de tres días.  La dosis a emplear va a depender de la edad y del peso del pequeño, por esta razón debe acudirse al pediatra a fin de que indique de qué manera se debe tomar.

Este fármaco no ha de ser administrado en pequeños con menos de tres meses de edad.

De qué manera aplicar el supositorio

Ya antes de aplicar el supositorio se debe lavar las manos con agua y jabón neutro, y para la adecuada administración se deben continuar ciertos pasos que incluyen:

  1. Remover el empaque de aluminio o bien de plástico del supositorio;
  2. Poner al pequeño en una situación cómoda que, en el caso de bebés, ha de ser recostado de lado con una pierna estirada y la otra doblada por enfrente del cuerpo, o bien en el caso de pequeños mayores, se puede agachar o bien continuar de pie con una pierna doblada y apoyada en un banco o bien silla, por ejemplo;
  3. Con una mano separar los glúteos del pequeño, usando el dedo pulgar y el índice, con y también objetivo de dejar la otra mano libre;
  4. Con la mano libre, mantener el supositorio con la parte redondeada cara arriba y también introducir el supositorio en el ano del pequeño, empujándolo tenuemente, mas con solidez, en direccción al ombligo del pequeño, que es exactamente la misma dirección que tiene el recto;
  5. Comprimir suavemente el glúteo contra el otro a lo largo de ciertos segundos para eludir que el supositorio regrese;
  6. Lavarse bien las manos con agua y jabón neutro tras la aplicación del supositorio.

Caso de que sea bastante difícil aplicar el supositorio, como en los casos de resequedad ocasionada por estreñimiento, por poner un ejemplo, puede remojar el supositorio en agua de la llave o bien emplear un tanto de gel lubrificante íntimo a base de agua. Se debe eludir el empleo de vaselina o bien aceite mineral para asistir a aplicar el supositorio, puesto que puede recortar el efecto del fármaco.

Otra recomendación esencial en el caso del supositorio de glicerina, es que debe aguardar en torno a quince a treinta minutos tras su aplicacion a fin de que el supositorio sea totalmente absorbido, salvo caso de que el pequeño tengas ganas de evacuar ya antes.

¿Y si el supositorio es expulsado?

En ciertos casos, tras introducir el supositorio, este puede devolverse y salirse del recto. Esto puede acontecer pues la presión ejercida al introducirlo fue escasa y, en estos casos, se debe aplicar de nuevo con más presión, mas cuidadosamente para de no herir al pequeño.

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