Si bien no sea tan usual como en los adultos, los pequeños asimismo pueden desarrollar la infección por el nuevo coronavirus, el COVID-diecinueve. No obstante, los síntomas supuestamente son menos graves; puesto que, en la mayoría de los casos, las situaciones más serias de la infección tienden a ocasionar solo fiebre alta y tos incesante.

Todavía de esta manera, ciertos pequeños pueden presentar un cuadro de infección grave, conocido como síndrome inflamatorio multisistémico, que puede generar síntomas más graves como fiebre altísima, vómitos y máculas en la piel.

En todo caso, toda vez que haya sospecha de COVID-diecinueve se debe llevar al pequeño al pediatra a fin de que realice una evaluación más completa y se tengan los cuidados precisos, lavando a menudo las manos y sosteniendo el distanciamiento social, en tanto que puede contagiar el COVID-diecinueve a otras personas de mayor peligro, como progenitores o bien abuelos.

Primordiales síntomas

Los síntomas del COVID-diecinueve en pequeños son más leves que en los adultos y también incluyen:

  • Fiebre sobre treinta y ocho grados ;
  • Tos persistente;
  • Rinitis aguda (coriza)
  • Dolor de cabeza;
  • Minoración del olfato y gusto;
  • Dolor de garganta;
  • Náuseas y vómitos;
  • Diarrea;
  • Cansancio excesivo;
  • Minoración del hambre.

Los síntomas duran entre seis y veintiuno días y son semejantes a los de cualquier otra virosis y, por tal razón, asimismo pueden estar acompañados de ciertas perturbaciones gastrointestinales, como dolor abdominal, diarrea o bien vómitos, por servirnos de un ejemplo. Conozca más sobre los síntomas de una virosis.

Al revés de los adultos, la carencia de aire generalmente no es común en los pequeños y, además de esto, posiblemente estos puedan estar inficionados y no presentar síntomas.

Síndrome inflamatorio multisistémico

Conforme una publicación a fines de mayo del CDC [2], se han identificado ciertos pequeños con síndrome inflamatorio multisistémico, en el que múltiples órganos del cuerpo, como el corazón, pulmones, piel, cerebro y ojos se inflaman y producen síntomas como fiebre alta, dolor abdominal intenso, vómitos, aparición de máculas rojas en la piel, manos y pies azulados, y cansancio excesivo. Por esto, siempre y cuando se sospeche de una infección por el nuevo coronavirus, se debe asistir al centro de salud o bien preguntar un pediatra.

Perturbaciones en la piel pueden ser más frecuentes en pequeños

Si bien COVID-diecinueve semeja ser más leve en los pequeños, en especial respecto a los síntomas respiratorios, como la tos y la carencia de aliento, ciertos informes médicos, como el informe publicado por la American Academy of Pediatrics[1], semejan apuntar que en los pequeños pueden surgit otros síntomas diferentes a los del adulto, que acaban pasando inadvertidos.

Posiblemente el COVID-diecinueve en los pequeños cause con una mayor frecuencia síntomas como fiebre alta persistente, enrojecimiento de la piel, hinchazón y labios secos o bien resquebrajados, afín a la enfermedad de Kawasaki, aun si bien no exista ningún síntoma a nivel respiratorio. Estos síntomas semejan señalar que en el pequeño, el nuevo coronavirus causa inflamación de los vasos sanguíneos en vez de afectar de manera directa al pulmón. No obstante, es preciso la realización de más investigaciones.

También, se han reportado casos de «dedos covid» en pequeños, situación que ocurre debido a la contestación del sistema inmunitario contra la infección por el nuevo coronavirus. Los «dedos covid» pueden caracterizarse por un cambio en el tono de la piel del dedo, que puede tornarse morada o bien roja, aparte del surgimiento de protuberancias, ampollas, dolor intenso, comezón y también hinchazón.

En qué momento llevar al pequeño al médico

Incluso cuando la variación infantil del nuevo coronavirus parezca menos grave, es fundamental que todos y cada uno de los pequeños con síntomas sean evaluados, puesto que es imprescindible calmar los síntomas y también identificar su causa.

Por consiguiente, se aconseja que sean evaluados por un pediatra todos y cada uno de los pequeños que presenten:

  • Menores de tres meses de edad con fiebre sobre treinta y ocho °C en bebés;
  • Bebés entre tres a seis meses de edad con fiebre sobre treinta y nueve grados ;
  • Fiebre que dura durante más de cinco días;
  • Complejidad para respirar;
  • Labios y semblante con coloración azulada;
  • Dolor o bien presión fuerte en la zona del pecho o bien abdomen;
  • Pérdida notable del apetito;
  • Perturbación del comportamiento normal;
  • Fiebre que no mejore con el empleo de fármacos indicados por el pediatra.

Además, los pequeños cuando están enfermos tienen una mayor tendencia a desecarse debido a la pérdida de agua por el sudor y la diarrea; por tal razón, es esencial preguntar a un médico si existen síntomas de deshidratación como ojos hundidos, minoración de la cantidad de orina, boca seca, irritabilidad y lloro sin lágrimas. Conozca otros signos que pueden señalar deshidratación en los pequeños.

Coronavirus (COVID-diecinueve) en niños: síntomas y tratamiento

De qué forma es efectuado el tratamiento

Hasta el instante no hay un tratamiento concreto para el COVID-diecinueve y, por esto, consiste en el empleo de fármacos para calmar los síntomas y eludir el empeoramiento de la infección, como paracetamol para reducir la fiebre, antialérgicos para tratar la tos y la rinitis aguda y determinados antibióticos, caso de que exista peligro de infección pulmonar.

Normalmente, el tratamiento puede ser efectuado en casa, sosteniendo al pequeño en reposo, bien hidratado y administrándole los fármacos recomendados por el médico en forma de jarabes; no obstante, asimismo existen situaciones donde puede aconsejarse la hospitalización, en especial si el pequeño presenta síntomas más serios, como falta de aire y complejidad respiratoria, o bien si tiene antecedentes de otras enfermedades que faciliten el empeoramiento de la infección, como diabetes o bien asma.

De qué forma resguardar al pequeño contra el COVID-diecinueve

Los pequeños deben tener exactamente los mismos cuidados que los adultos en la prevención del COVID-diecinueve, lo que incluye:

  • Lavar las manos de manera regular con agua y jabón, singularmente tras estar en sitios públicos;
  • Sostener el distanciamiento de otras personas, en especial de ancianos;
  • Usar mascarilla de protección individual si tiene tos o bien estornudos;
  • Eludir tocar el semblante con las manos, eminentemente la boca, la nariz y los ojos.

Estos cuidados deben tenerse en cuenta diariamente, puesto que, aparte de resguardar la propia vida del pequeño contra el virus, asisten a reducir su transmisión, eludiendo contagiar a personas de mayor peligro, como ancianos, por poner un ejemplo.

Aparte de los cuidados generales, los pequeños desde los doce años de edad pueden ser vacunados contra el virus, contribuyendo de esta forma para la prevención del COVID-diecinueve. Asimismo está autorizada la vacunación de pequeños entre los cinco y once años con la vacuna Pfizer, no obstante todavía no existe previsión del comienzo de la vacunación debido a que son precisos ajustes en la fórmula y en la dosis a aplicarse.

Conozca asimismo otros consejos generales para resguardarse del COVID-diecinueve, aun en casa.

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