La bronquitis es la inflamación de las primordiales vías respiratorias de los pulmones, los bronquios, que son responsables de transportar el oxígeno desde y cara los pulmones, haciendo que se irriten e inflamen, generando síntomas como tos seca o flema, sibilancias o falta de aire.

Esta enfermedad puede ser ocasionada por un constipado común, gripe u otra infección respiratoria, caracterizando la bronquitis aguda, que es la inflamación temporal de los bronquios que normalmente dura de 1 a tres semanas, pudiendo afectar a personas de todas y cada una de las edades, mas se presenta con una mayor frecuencia en pequeños menores de cinco años.

No obstante, cuando la irritación o inflamación del recubrimiento de los bronquios es incesante, la persona presenta tos diaria que dura más de tres meses o tiene muchos capítulos repetidos de bronquitis a lo largo del año, esta situación lleva por nombre bronquitis crónica.

La bronquitis ha de ser tratada con fármacos indicados por el neumólogo, como broncodilatadores, antibióticos, corticoides o antitusígenos, en dependencia del género de bronquitis que presente la persona.

Primordiales síntomas

Ciertos síntomas que pueden señalar que la persona tiene bronquitis son:

  • Tos seca con flema;
  • Flema clara, blanca, gris-amarillenta o verde, pudiendo asimismo haber sangre, en ciertos casos;
  • Falta de aire o complejidad para respirar;
  • Ruidos al respirar;
  • Malestar en el pecho;
  • Labios y puntas de los dedos morados o azulados;
  • Hinchazón en las piernas;
  • Fiebre o escalofríos;
  • Cansancio;
  • Falta de hambre.

En el caso de bronquitis aguda, la persona asimismo puede presentar síntomas similares a los de un constipado común o sinusitis con dolor en la garganta, de cabeza o en el cuerpo, y secreción nasal o nariz tapada, que normalmente mejoran en 1 semana.

No obstante, si la tos sigue a lo largo de más de tres semanas, fiebre por más de tres días seguidos o hay presencia de complejidad para respirar, se debe preguntar a un médico de forma inmediata, ya que la bronquitis puede evolucionar y ocasionar neumonía, debiendo siempre y en toda circunstancia percibir tratamiento orientado por el neumólogo. Vea de qué forma identificar los síntomas de neumonía.

El diagnóstico de la bronquitis es efectuado por el neumólogo con base en la evaluación de los síntomas, auscultación de los pulmones y exámenes de imagen como radiografías para valorar la presencia de neumonía, análisis de escupitajo o flema, espirometría y prueba de función pulmonar, los que dejan identificar la causa y, así, apuntar la mejor manera de tratamiento.

Test on line de síntomas

Para valorar el peligro de tener bronquitis, escoja los síntomas presentados en el próximo test:

Posibles causas

La causa más frecuente de bronquitis, eminentemente de la aguda, son infecciones por virus como gripes y constipados, o infecciones por bacterias como sinusitis crónica o amigdalitis, ya que pueden provocar irritación e inflamación en los bronquios que aumentan su volumen y generan más flema, el que reduce el flujo de aire en los pulmones, complicando la respiración.

El tabaquismo es otra de las causas comunes de bronquitis, pues la exposición a humo de cigarrillo genera irritación contante en los bronquios, llevando al desarrollo de bronquitis crónica.

Además de esto, la exposición a polvo, polen o polución del aire puede provocar bronquitis alérgica, que no en todos y cada uno de los casos tiene cura, mas el uso de vacunas puede ser útil para supervisar la reacción alérgica y eludir los capítulos de bronquitis.

De qué manera se efectúa el tratamiento

La mayor parte de los casos de bronquitis aguda mejora sin tratamiento tras ciertas semanas, mas en ciertos casos el neumólogo puede señalar el uso de fármacos como:

  • Calmantes, como dipirona o paracetamol, para calmar la fiebre;
  • Antinflamatorios, como ibuprofeno para los cefaleas o anatómicos y reducir la inflamación de los bronquios. Es esencial destacar que el ibuprofeno u otros géneros de antinflamatorios no esteroideos no deben tomarlos quienes sufren asma, ya que puede empeorar los síntomas;
  • Expectorantes, como guaifenesina o ambroxol, para acrecentar la supresión de la flema;
  • Mucolíticos, como acetilcisteína o bromexina, para hacer más líquida a la flema, facilitando su eliminación;
  • Antitusígenos, como dextrometorfano o clobutinol, para reducir la tos seca;
  • Antibióticos para combatir la infección bacteriana.

Aparte de eso, asimismo es recomendado el antídoto natural kaloba, a base de extractos de raíces de la planta Pelargonium sidoides, ayudando a tratar los síntomas de la bronquitis aguda. Conozca más sobre este fármaco y de qué forma emplearlo.

En el caso de bronquitis crónica, el médico puede señalar el uso de broncodilatadores como salbutamol o bromuro de ipratropio para abrir los bronquios y facilitar la respiración, corticoides que pueden usarse por vía oral o bombas para supervisar la inflamación de los bronquios. Conozca más sobre el tratamiento de la bronquitis.

En ciertos casos, en especial de bronquitis crónica, la realización de fisioterapia ayuda a acrecentar la capacidad respiratoria y a suprimir las secreciones a través de técnicas manuales, uso de aparatos y ejercicios respiratorios.

Cuidados a lo largo del tratamiento

Ciertas medidas esenciales que deben efectuarse a lo largo del tratamiento de la bronquitis son tomar los fármacos en los horarios indicados por el médico, eludir fumar para reducir la irritación de los bronquios, descansar y tomar bastantes líquidos como agua o tés para disolver la flema, facilitando su supresión.

Además de esto, se puede usar un humidificador o respirar vapor a lo largo del baño para asistir a quitar la flema.

El uso de plantas medicinales con propiedades asépticas y expectorantes como el aceite de copaiba asimismo pueden asistir en el tratamiento de la bronquitis. Conozca más sobre el aceite de copaiba.

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