El bebé de ocho meses ya tiene más fuerza y energía, aparte de estar más atento y curioso, puesto que está volviéndose más siendo consciente del entorno que lo rodea y empieza a comprender lo que pasa a su alrededor, a sentir falta de la madre y a extrañar personas que no son familiares.

En esta fase, el bebé goza de jugar, con lo que ha de ser estimulado con actividades que asistan a su desarrollo, como jugar a las ocultas o bien juguetes de encaje, por servirnos de un ejemplo. También, como el bebé ya consigue percibir sonidos, se le debe alentar la audición y el habla leyendo, cantando y conversando con él, puesto que ya consigue comprender su nombre y la palabra «no».

A los ocho meses, además de la lactancia materna y/o el empleo de fórmulas, la nutrición del bebé ha de ser lo más natural posible, puesto que hasta los dos años es la fase de desarrollo del sentido del gusto, que va a reflejarse en sus preferencias en la vida adulta, con lo que se deben introducir los comestibles de forma separada para probar sabores y texturas diferentes.

Peso del bebé a los ocho meses

La próxima tabla señala el intervalo de peso ideal del bebé de esta edad, como otros factores esenciales como altura, tamaño de la cabeza y ganancia de peso mensual aguardado, conforme con la Organización Mundial de la Salud:

Pequeño Pequeña
Peso siete con siete – nueve,6 kg siete con cero – nueve,0 kg
Altura sesenta y ocho con cuatro – setenta y 2 con ocho cm sesenta y seis con cuatro – setenta y uno con uno cm
Tamaño de la cabeza cuarenta y tres con tres – cuarenta y cinco con ocho cm cuarenta y 2 con cero – cuarenta y cuatro con siete cm
Incremento de peso mensual cien g cien g

En el caso de que el bebé presente valores por encima o bien bajo estos intervalos, es esencial preguntar al pediatra para valorar su desarrollo.

Nutrición del bebé de ocho meses

Desde los seis meses, además de la leche materna y/o las fórmulas que podrían sostenerse hasta los dos años de edad, se aconseja que se introduzcan otros comestibles en las comidas del bebé. Conforme con las recomendaciones de la OMS, se le debe dar tres comidas al día a aquellos bebés que todavía estén siendo amamantados y cinco comidas al día a bebés que no reciban leche materna.

La nutrición del bebé de ocho meses ha de ser lo más natural posible, incluyendo papillas salobres o bien de frutas, sopas y proteínas como carne o bien pollo, toda vez que no sean pedazos grandes que puedan ocasionar atragantamiento en el bebé, aparte de comestibles de simple digestión, como arroz, papa o bien pasta. Vea más sobre la nutrición del bebé de 0 a doce meses.

Para alentar el desarrollo del sentido del gusto del bebé, se le puede dar cada comestible separadamente, preparados de diferente forma y con texturas diferentes. También, en el caso de que el bebé tenga alguna alergia, de esta forma es posible identificar el género de comestible que la ocasionó.

En esta etapa, ya se le puede dar al bebé comestibles como cacahuate, huevo, pescado o bien mariscos, siendo aun recomendados como forma de eludir el desarrollo de alergias en el futuro.

No obstante, determinados comestibles deben evitarse, como gelatina sin sabor, dulces o bien galletas rellenas, puesto que no tienen valor nutricional, pueden dañar la salud y acrecentar el peligro de obesidad y diabetes, aparte de dañar los dientes del bebé.

Vea qué hace un bebé de nueve meses y ciertas recetas de papillas para bebés de ocho meses.

Desarrollo del bebé de ocho meses

El bebé de ocho meses ya tiene más fuerza y energía que le dejan sentarse por sí solo y mantenerse de una silla o bien sofá para procurar levantarse solo. En esta etapa, es esencial sostener distanciados objetos que puedan lesionar o bien ocasionar daños al bebé, como cables de energía, lámparas, vasos de vidrio, antídotos o bien insecticidas, por poner un ejemplo. De esta forma, esto deja que la casa esté preparada y segura a fin de que el bebé se mueva cuando empiece a gatear, lo que puede acontecer desde los ocho meses. No obstante, ciertos bebés toman más tiempo para hacerlo o bien para procurar levantarse por sí solos, y ciertos pasan de forma directa de voltearse a pasear, esto cambia mucho de un bebé a otro.

En esta fase, las habilidades de lenguaje y comunicación siguen desarrollándose, y el bebé puede empezar a producir sonidos como «da-da» y «pa-pa». Además de esto, el bebé asimismo empieza a entender mejor las palabras que los papás afirman, razón por la como es esencial dialogar con él y leerle cuentos, ponerle música o bien cantar para alentar su audición y de esta forma introducir nuevos sonidos, sílabas y palabras simples, estimulando a que repita lo que oye. En este periodo, el bebé asimismo empieza a comprender la palabra no y a contestar a su nombre.

A los ocho meses, al bebé no le agrada quedarse quieto y es ya capaz de manipular juguetes con relativa sencillez, trasfiriendo objetos de una mano a la otra, golpeando bloques unos con los otros, lanzando pelotas o bien encajando una serie de vasos de diferentes tamaños unos en los otros. También, en esta etapa es esencial mirar al bebé a los ojos mientras que se juega con él y se le habla, puesto que esto estimula su desarrollo mental y social.

Al bebé de ocho meses no le agrada quedarse solo y puede ponerse deseoso o bien triste cuando se da cuenta que la madre saldrá o bien que no va a ir con ella. Para asistir a reducir la ansiedad de la separación, se le puede dar al bebé un objeto a fin de que se sienta más seguro, sosegado y cómodo, como una manta o bien un juguete que le guste.

Además, en esta fase el bebé ya reconoce semblantes que son familiares y puede sentirse atemorizado, inquieto, deseoso, inseguro o bien lloroso frente a la presencia de personas extrañas.

Sueño del bebé de ocho meses

El sueño del bebé de ocho meses es más apacible y ya consigue dormir de doce a catorce horas al día, de manera directa o bien divididas en 2 periodos, y asimismo puede tomar siestas de veinte a treinta minutos a lo largo del día.

Juegos y actividades para el bebé de ocho meses

El bebé de ocho meses precisa juegos y actividades que estimulen su desarrollo intelectual, sensorial y la coordinación motora, como darle juguetes y objetos de colores, formas, tamaños y texturas diferentes, estimularlo a encajar objetos como cubos o bien bolas, o bien aun una tapa en una olla, jugar a las ocultas, poner el juguete lejos para estimularlo a que lo alcance o bien poner juguetes que floten en la tina en el momento de bañarlo, por servirnos de un ejemplo.

Es esencial que las actividades sean efectuadas en una zona segura para el bebé, preferentemente en el piso y lejos de objetos que puedan herirlo.

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