Los emprendedores intocables


No, no me refiero a los supermillonarios que tienen tanto dinero que están más allá del bien y del mal. Me refiero a los verdaderos intocables, a los de la casta Dalit de la India. Como seguramente sepas, en la India hay un sistema de castas que, a pesar de haber sido ilegalizado oficialmente hace décadas, sigue en plena vigencia y margina a los que están en la casta más baja, la de los Dalit, Parias o intocables. No pueden casarse con nadie de una casta superior, se les discrimina sistemáticamente a la hora de encontrar trabajo, son los más pobres en un país en el que a pesar del salto de las últimas décadas sigue siendo pobre.

Pero resulta que las reformas que hace 25 años liberalizaron la economía de la India, además de conseguir que la clase media pasara de 30 a 300 millones de personas entre 2.001 y 2.014, está haciendo que también los intocables salgan de la pobreza y la marginación.

Como explica el artículo que acabo de enlazar, ya hay millonarios Dalit. Gente que nació en una chabola y que ahora tiene negocios que facturan decenas de millones de dólares. La Cámara de Comercio Dalit, que es voluntaria, tiene más de 5.000 emprendedores asociados, que facturan en conjunto más de quinientos millones de dólares. Y por supuesto hay muchos más intocables que no están asociados.

El lema de la cámara Dalit es “Be job givers, not job seekers”, es decir, ser de los que dan trabajo, no de los que buscan trabajo. Que sin duda es lo mejor que puedes hacer cuando los que pueden darte trabajo no lo hacen simplemente porque perteneces a la casta equivocada.

Pero eso de ser “job giver”, no “job seeker”, es una estrategia recomendable para cualquiera. Si para ganarte el pan dependes de que otro quiera darte trabajo, o tienes algo muy bueno que aportar (conocimientos, experiencia, especialización) o estás en una posición de inferioridad. Si eres un “job giver”, aunque el único trabajo que crees sea para ti, dejas de depender de la buena voluntad o la buena fortuna de otros y te conviertes en dueño de tu futuro.

Y por eso es por lo que escribo Desencadenado desde hace más de diez años. Porque siendo cierto lo anterior, también es cierto que emprender no es un camino de rosas por el que caminas plácidamente hasta llegar al caldero de monedas de oro que hay al final del arco iris. Puedes perder mucho tiempo y dinero si vas por el camino equivocado, como hice yo hace un tiempo.

Para acabar, un recordatorio/mensaje publicitario: mi curso “Aprender a emprender” tiene un precio muy rebajado hasta el lunes día 5 de septiembre. No va a volver a tener ningún descuento por lo menos hasta que acabe el año, así que si crees que te puede venir bien tener algo de ayuda para convertirte en “job giver” sin correr riesgos innecesarios, aprovecha ahora: https://desencadenado.com/curso

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 Publicado el 02/09/2016