¿Quieres ser rico o quieres ser libre?


Hay estudios que dicen que tu felicidad aumenta cuanto más dinero ganes, pero con un límite: cuando alcanzas los 60.000 dólares más dinero no da más felicidad. Son estudios hechos en Estados Unidos, claro, pero creo que no nos equivocaríamos mucho si calculáramos el equivalente según el nivel de vida de nuestro país.

Ser feliz en este nivel de dinero tiene lógica: en general, es suficiente como para no tener que preocuparte de si vas a pagar todas las facturas del mes, o qué vas a comer. Puedes permitirte algunos caprichos, unas vacaciones modestas, alguna escapada de fin de semana, no tienes problema para afrontar un gasto imprevisto…

¿Y por qué no eres más feliz ganando más dinero que eso? Normalmente, porque ganar más dinero trae sus propios problemas. Implica trabajar muchas más horas, complicar tu vida, gestionar tus “riquezas”, miedo a perder lo que tienes…

Pero resulta que hay otros estudios que dicen que para ser feliz no importa tanto la cantidad que ganes, como que sea un poco superior a lo que gana la gente que te rodea. Así que, si no puedes ganar 60.000 dólares, tal vez puedas mudarte a un barrio más humilde, donde los mismos ingresos parezcan superiores por comparación.

Creo que estos estudios están bien para los asalariados, pero los emprendedores somos otra especie. Al fin y al cabo, por poco ambicioso que sea cada uno, el dinero es la principal validación que nuestras ideas pueden tener: ¿te pagan por tu producto o servicio? eso es que has acertado. ¿Te pagan más? has acertado más.

Así que la ambición es necesaria para un emprendedor. Tienes que querer ganar dinero, porque ganar dinero es la métrica para comprobar que lo que estás haciendo está bien.

Por otro lado, ya que eres tú quien (si todo va bien) controla cuánto puedes ganar, puedes decidir si hay un nivel en el que dices “me planto”. Insisto, está bien tener ambiciones y pensar que tu empresa, además de sacarte del paro, puede hacerte “rico”. Pero también es sensato pensar en qué significa para ti ser rico. ¿Ganar esos 60.000 dólares al año? ¿Ganar un poco más que la media de tus vecinos?

Si piensas un poco en cómo cambiaría tu vida si fueras “rico”, probablemente lo que más te atraiga no sea el dinero en sí, ni el lujo, sino la libertad. Poder hacer un viaje si te apetece, no preocuparte por un gasto inesperado, “despedir” a un cliente con el que no quieres trabajar, no madrugar, dedicar tiempo a tus hijos o a tu pareja, no aguantar a tu jefe… Si eres rico, puedes hacer todas estas cosas.

O tal vez no. Porque “ser rico”, como decía, trae consigo sus propias cargas. Si entras en la rueda de gastar todo lo que ganas, no importa cuánto ingreses, porque todo será poco. Y seguirás siendo igual de esclavo, por más dinero que ganes. Recuerda, ganar más de 60.000 dólares no te hará más feliz si no cambias de estilo de vida.

Ya que estos días probablemente tengas más tiempo libre, te propongo que dediques un ratillo a reflexionar sobre esto. Escribe lo que significa para ti “ser rico”, haz una lista de las cosas que harías o dejarías de hacer si tuvieras todo el dinero que quisieras. Si tienen un coste económico, apúntalo. Cuando la tengas hecha, analiza esa lista y piensa en cuáles de esas cosas dependen solo de una decisión tuya, y no de que llegues a un estado ideal de riqueza. Qué cosas dependen en realidad de que seas libre y no de que seas rico. Y qué tendrías que hacer para conseguir que se hagan realidad.

Quién sabe, tal vez descubras que puedes ser mucho más libre de lo que creías, y por tanto mucho más feliz, sin necesidad de ganar una fortuna.

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 Publicado el 31/07/2013