¿Por qué no vives como te gustaría?


Cuando se cumplieron 25 años desde que salimos del colegio se organizó una fiestapara reencontrarnos. Los organizadores crearan una página web con fotos de cuando éramos niños, vídeos del último año que estuvimos en el colegio y muchas otras cosas. Entre ellas, un espacio para que cada uno subiéramos un “biopic”: una foto actualizada y un breve resumen de qué había sido de nosotros.

Uno de mis compañeros explicó que después de viajar por todo el mundo se había establecido en Bali, donde vivía con su mujer y una niña y se dedicaba a dar clases de buceo a turistas. Fue comentario generalizado en la fiesta la envidia generalizada (envidia sana, por supuesto) que nos produjo al resto. Curioso, teniendo en cuenta que en mi promoción estaban el batería de Héroes del Silencio, varios directores o dueños de empresas, algún político e incluso uno de mis compañeros era ahora el director del colegio. Gente que es más famosa o tiene más dinero o más prestigio o más poder que el buceador de Bali no despertaba tanta admiración como él.

Creo que el motivo es que vivir en Bali dando clases de buceo se parece mucho a la idea que tienen muchas personas de lo que harían si vivieran sin tener que preocuparse por ganar dinero: ir a vivir a una playa paradisíaca, practicar un deporte o una afición, olvidarse de horarios, madrugones, atascos… Y creemos que eso sólo está al alcance de los más afortunados, que el resto tenemos que dejarlo para cuando nos jubilemnos. Que hay que ser sensato, trabajar para una empresa y conformarse con tener libres los fines de semana y algunos días para vacaciones. ¡Claro que nos da envidia el que bucea en Bali mientras nosotros estamos atados a una pantalla de odenador ocho o diez horas al día!

Una de las cosas que Internet está cambiando es que cada vez es más fácil salir de esta “carrera de la rata” y empezar a vivir ya el estilo de vida que tú quieres. En España en demasiadas ocasiones se deja un empleo tradicional y se empieza un negocio por la triste razón de un despido, pero en Estados Unidos hay un movimiento creciente de personas que deciden diseñar su propio estilo de vida. Están los nómadas, que quieren un negocio que puedan manejar desde cualquier parte del mundo y que les permita viajar constantemente. Están los de la jubilación temprana, como Mr. Money Moustache, “autojubilado” a los 30, que deciden ahorrar como locos hasta que tienen el dinero suficiente como para llevar el estilo de vida que quieren sin trabajar para otros. Por supuesto, están los que crean startups en Silicon Valley, que según Paul Graham comprimen 40 años de trabajo de baja intensidad en 4 años de trabajo duro.

Cuando uno descubre estas cosas lo primero que se le ocurre es pensar “¿quién va a estar tan loco como para plantearse una vida nómada?” o “¿cómo vas a retirarte a los 30, qué pasa si en el futuro necesitas más dinero?”. Y a continuación uno piensa en la hipoteca, los niños, la familia, el perro… Pero en el fondo, a todos nos gustaría dar clases de buceo en Bali, o cualquier otra cosa que coincida más con nuestras preferencias.

Por ejemplo, que levante la mano quien piense que ser fotógrafo de modelos brasileñas en bikini es una profesión deseable. Vale, veo que una gran parte de mis lectores masculinos se sienten atraídos por la idea. ¿Quieres saber qué tienes que hacer para conseguirlo? Es fácil:

  1. Vas a una playa de Brasil con una cámara
  2. Identificas una chica atractiva (tarea fácil allí)
  3. Le propones una sesión fotográfica.
  4. Repites el procedimiento hasta tener 12 chicas fotografiadas y haces un calendario.
  5. Lo vendes en Amazon y ganas suficiente dinero como para mantener este estilo de vida.

¿No te lo crees? Pues esto exactamente es lo que hizo Jeremiah Thompson. Así que poderse, se puede, si de verdad lo tu vocación es fotografíar chicas guapas en bikini.

Pero lo importante no es fotografiar brasileñas, ni bucear en Bali, ni retirarte a los 30 ni viajar por todo el mundo. Lo importante es que ahora, si quieres, puedes vivir como a ti te gustaría, sin esperar años y años a que llegue la jubilación. Tal vez no quieras vivir en Bali, simplemente te gustaría ayudar a tus hijos a hacer los deberes y llevarles al parque todos los días en lugar de llegar a casa cuando ya están dormidos. O no pasar once meses encerrado en un cubículo esperando los diez o quince días en que puedes ir a la playa.

En la crisis, muchas personas se encuentran que las circunstancias les obligan a rediseñar su vida. Muchos se aferran a lo conocido y se empeñan en volver a buscar un trabajo que ya no existe y no va a volver. Hay quien es tan adicto a la paga fija a final de mes que no es capaz de ver que podría ganar mucho más y vivir mucho mejor si todo el valor que es capaz de producir lo explotara él mismo en lugar de entegárselo a otro a cambio de una falsa seguridad.

Si quieres, puedes conseguir vivir el estilo de vida que tú prefieras. La misma globalización que ha expulsado a tanta gente del mercado de trabajo está creando las oportunidades para que tú crees tus propias fuentes de ingresos y puedas vivir como quieres sin esperar a la jubilación.

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 Publicado el 17/06/2013