El aprendizaje validado como medida de la productividad


Uno de las ideas más interesantes de las que habla Eric Ries en su libro es la de aprendizaje validado como medida del progreso de una startup (os recuerdo que para él el término startup incluye también el intraemprendizaje, o los departamentos innovadores dentro de organizaciones tradicionales).

El problema de una startup, tal como lo plantea Ries, es que las medidas tradicionales no sirven. Pone su propio caso como responsable de desarrollo de software como ejemplo. En un entorno tradicional, puedes saber si el día ha sido productivo en función del número de líneas de código que has sido capaz de producir. Pero en una startup el asunto tiene matices: puedes haber escrito muchas líneas de código que no deberías haber escrito. Es el caso, por ejemplo, de dedicar horas y horas a desarrollar una función que en realidad tus clientes no valoran. Así que has trabajado mucho, has producido mucho, pero en realidad tu empresa no ha progresado.

Escribí hace tiempo acerca de la diferencia entre deberes y metas, que es una idea que también es de aplicación aquí. No solo es, como explica Ries, que las métricas tradicionales de productividad no sirvan. Es que incluso a un nivel más básico es muy difícil saber si eso en lo que estamos trabajando realmente sirve para hacer progresar a tu empresa o es una tarea que te tiene ocupado pero no impulsa el proyecto.

La solución para Ries es aplicar como criterio de productividad el aprendizaje validado. para él, la misión de una startup es aprender: aprender quién es su cliente, qué necesita, qué puedo ofrecerle, qué valora de mi oferta, qué precio está dispuesto a pagar, cómo podemos satisfacerle, cómo podemos aportar más valor… Lo que debes medir al final de la semana no es cuántas líneas de código has producido, sino cuánto has aprendido.

Hay una cosita que debes tener en cuenta para que esto funcione: no basta con “aprendizaje”, necesitas “aprendizaje validado”. Pero de lo que implica este concepto hablaremos en otra entrada.

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 Publicado el 17/01/2013