No necesitas un cofundador técnico


El último Iniciador Madrid estuvo dedicado a la figura del CTO. No comparto la manía de poner títulos rimbombantes en una startup, y menos si están copiados del inglés, así que lo de CTO podemos traducirlo como responsable técnico. Entre otras cosas salió el tema de si necesitas un responsable técnico o puedes simplemente contratar (con empleados o con otras empresas) el desarrollo de la parte técnica de tu proyecto. En la jornada de selección de proyectos de Cink emprende también hablé con algún emprendedor de esto, así que creo que merece la pena dedicar esta entrada al tema.

Obviamente, la pregunta de si necesitas un cofundador técnico solo tiene sentido si tú no lo eres. Así que partamos de esa base. Tienes una idea, pero no tienes los conocimientos técnicos para llevarla a la práctica. Lo normal es plantearse dos alternativas:

  • Asociarte con alguien que pueda hacerlo. A cambio de un porcentaje de la empresa, que en función de tu capacidad negociadoras, de cómo sepas vender el proyecto y del perfil que estés buscando puede llegar al 50%.
  • Contratar a una persona (empleado o freelance) o a una empresa que haga el desarrollo. A cambio de dinero, que pagas independientemente de que el proyecto triunfe.

La primera alternativa tiene una desventaja obvia: si tu idea es realmente buena y se convierte en una empresa millonaria, has pagado millones de euros por algo que podría haber costado unos cuantos miles. Y ese es el mejor caso. Lo normal es que no consigas convencer a nadie (salvo que ya sea tu amigo) de que tu idea merece la pena y que debe dedicarse a ella en lugar de a crear sus propios proyectos. Porque un tipo que puede llevar a la práctica tu idea puede llevar a la práctica la suya, y si es suficientemente inquieto como para trabajar en la creación de un proyecto de empresa es suficientemente inquieto como para tener ideas propias. Puede incluso hacer como Zuckerberg con los gemelos Winklevoss y desarrollar tu idea por su cuenta mientras tú crees que trabaja contigo.

La segunda tiene otros problemas: para empezar tienes que tener dinero en el bolsillo, porque nadie va a trabajar gratis, ni a cuenta de algo que le pagarás cuando la empresa esté funcionando y ganando dinero. Pero incluso teniendo unos cuantos miles (o decenas de miles) de euros para hacer una primera versión, si tú no tienes conocimientos técnicos, ¿cómo puedes supervisar lo que están haciendo? ¿cómo sabes que no están construyendo una casa de cartón piedra que será imposible de mantener en lugar de la sólida mansión que te han prometido y que estás pagando?

La tercera alternativa que no se suele plantear es aprender. Convertirte tú en técnico. Es difícil, requiere dedicar mucho esfuerzo durante unos meses, pero es posible. Toda la información que necesitas está en Internet. En unos meses no vas a ser capaz de construir por ti mismo el siguiente Twitter, pero sí puedes saber lo mínimo necesario para contratar a alguien más experto sabiendo lo que haces.

En cualquier caso, mi recomendación es que no busques un cofundador técnico. Intenta desarrollar tu idea todo lo que puedas con tus propios medios. Si puedes aprender a programar, aprende. Si no tienes tiempo, crear una web con WordPress es sencillo, poner unos anuncios en AdWords para ver si alguien está interesado en lo que ofreces cuesta muy poco, hablar con clientes potenciales es fácil (si no lo es tienes un problema mucho más grave que la falta de conocimientos técnicos).

Si la idea tiene potencial, en poco tiempo tendrás una amplia lista de clientes interesados, un buen número de personas habrán dejado su email, etc. Cuando hayas llegado al límite de lo que puedes hacer por tu cuenta, buscar financiación con estas armas es muy diferente a hacerlo con un powerpoint. Puede que incluso descubras una manera de empezar a ganar dinero antes de desarrollar la primera versión de tu proyecto. Y no necesitas mucho dinero para contratar a un equipo de programadores del este de Europa o de la India que haga una primera versión de tu proyecto, así que no tienes que vender tu alma para conseguir ese dinero.

Olvídate del confundador técnico. Llega hasta el límite de lo que puedes conseguir por ti mismo, y solo entonces busca ayuda.

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 Publicado el 24/01/2012