Ten cuidado con el porno


El porno puede ser muy perjudicial para tu productividad. Y no, no me refiero sólo a esas chicas ligeras de ropa que, solas o en compañía de otros y en actitudes lúbricas, te asaltan por cualquier esquina de Internet.

El porno es una alternativa a lo que el Arcipreste de Hita llamaba haber juntamiento con hembra placentera. O con varón, según los casos. El problema es cuando no recurres a esa alternativa ante la falta de acceso al comercio carnal, sino que precisamente el porno se constituye en la alternativa preferida. Por citar a otras glorias de la literatura castellana, lo que las Supremas de Móstoles decían con “eres un enfermo del cibersexo, eres un enfermo del ordenador”.

Como no es el tema del blog, dejo el tema del cibersexo a cada uno, para centrarme en lo que sucede con otro porno que no identificamos como tal: las actividades que nos proporcionan placer, pero poco o ningún resultado.

Conocí a un ingeniero para el que el porno eran los diagramas de procesos. Quiero decir que disfrutaba, yo creo que hasta lascivamente, dibujando y conectando rectángulos y rombos, y retocando y perfeccionando sus diagramas y sus procesos, ajustando salidas y entradas, actores, entregables… A su búsqueda del procedimiento perfecto, que recogiera toda la casuística posible y hasta imposible, dedicaba incontables horas. Horas que hubieran sido más productivas en otras tareas, y eso por no hablar de los afectados por cada revisión del procedimiento, que al final ya nunca sabían qué entregable tenían que entregar a quién.

Hay informáticos que disfrutan con la seguridad, revisando y cerrando posibles agujeros hasta que nadie puede usar ningún sistema (véase Mordac, el personaje de Dilbert). Los hay que disfrutan con el diseño, y pueden pasarse horas comparando tipografías o seleccionando pantones, incapaces de delegar decisiones de este tipo a alguien cuya profesión sea de verdad el diseño. Otros se entregan a las más bajas pasiones en cuanto ven un excel rebosante de números que simulan ser un excitante presupuesto a cinco años. Hay quien se encela con el powerpoint, tocando y retocando sus presentaciones ad infinitum…

Todos tenemos tentaciones pornográficas respecto a actividades que actúan como sustitutas de las tareas esenciales para el éxito de nuestra empresa. Aprende a reconocerlas como lo que son, una pérdida de tiempo que proporciona satisfacción a corto plazo pero poco rentables en cuanto a resultados tangibles.

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 Publicado el 30/03/2009