Volvemos a tener impuesto de patrimonio. Que es, básicamente, un impuesto para los ricos. Quiero decir, no es un impuesto para que los ricos paguen más, sino un impuesto para beneficiar a los ricos.
Me explico.
El impuesto de patrimonio lo paga quien posee bienes, simplemente por poseerlos. Estos bienes puedes haberlos conseguido a base de trabajar y ahorrar, o pueden proceder de una herencia o donación (habitualmente, de un familiar directo).
Normalmente, son una inversión que se realiza para prosperar. Es muy habitual comprar una vivienda, o un local, para alquilarlo y complementar los ingresos del sueldo fijo. O incluso, para los más aventurados, abrir una franquicia. Si consigues, a base de esfuerzo, ir acumulando patrimonio, y consigues que sea rentable, puedes llegar a una posición que te permita retirarte cómodamente o dar más oportunidades a tus hijos cuando empiecen a moverse en la vida adulta.
El impuesto de patrimonio lastra esta capacidad de progresar. Si el simple hecho de tener un bien te supone más impuestos (además de IBI y otros impuestos que ya pagan los inmuebles, y además de los impuestos sobre los beneficios que te reporta el alquiler o el impuesto de sociedades si has optado por crear una empresa), esto disminuye la capacidad de ahorrar y acumular más riqueza.
¿A quién beneficia esto? Precisamente, a los ricos. Digan lo que digan los demagogos, los ricos no pagan impuesto sobre el patrimonio, del mismo modo que no pagan impuesto sobre la renta. El patrimonio de los ricos está en SICAVs y otros instrumentos similares.
El hecho de que alguien que consigue ahorrar, comprar un piso, alquilarlo, ganar un dinero, comprar otro, aumentar el patrimonio, y así durante años y años de esfuerzos y sacrificios vea mermada esta progresión por el impuesto de patrimonio es un alivio para los verdaderamente ricos, que tienen así menos competencia. El impuesto de patrimonio les asegura que la clase media está donde le corresponde, pagando impuestos y sin poder mirarles de igual a igual.
¿Queréis una muestra? Seguro que habéis leído que Warren Buffet se queja de los pocos impuestos que paga. A renglón seguido millonarios europeos han clamado también por una subida de impuestos “a los ricos”, a pesar de que nada les impide hacer una donación personal al estado si creen que eso es lo justo. Lo cierto es que, mientras Buffet sostiene públicamente que le gustaría pagar más impuestos su empresa, Berkshire Hathaway, debe impuestos desde 2002 que suponen más de 1.000 millones de dólares. Según las propias cuentas oficiales de la compañía. El mismo Buffet que afirma públicamente que le gustaría pagar más impuestos, lucha con uñas y dientes para no pagar los que ya debe. Porque en realidad, Buffet no quiere pagar más impuestos. Lo que él quiere es que paguen más impuestos, muchos más, los que tienen uno o dos millones de dólares. Así les costará más llegar a tener diez, si es que llegan.
Eso es el impuesto sobre el patrimonio. Un impuesto para asegurar que las clases medias nunca dejen de serlo.




