¿Crees que si tuvieras dinero para crear tu empresa, pongamos 100.000 €, sería todo más fácil?
¿Crees que lo primero que tienes que hacer es buscar un inversor, o una subvención?
¿Crees que todo te iría mejor con un montón de dinero en el banco, dinero de otras personas?
Si tuvieras dinero para crear tu empresa, tendrías tiempo para perfeccionar tu producto antes de salir al mercado. Y perderías ese tiempo, por no hablar cuanto antes con tus clientes para descubrir qué es lo que necesitan realmente.
Si tuvieras dinero para crear tu empresa, contratarías una campaña de publicidad potente, para que todo el mundo conociera tu marca. Pero no tendrías un proceso de ventas probado y bien engranado, así que esa relevancia sería temporal y no generaría ventas.
Si tuvieras dinero para crear tu empresa, hablarías largo y tendido sobre el engagement, el awareness, la importancia de crear una red, de conseguir una base de usuarios, de la economía de la atención y despreciarías al paleto que te preguntara cómo y cuándo tu empresa va a empezar a ganar dinero.
Si tuvieras dinero para crear tu empresa, lo gastarías en una oficina, y ordenadores de última generación, y tarjetas de visita, y un logo elegante y moderno. Y dedicarías tu tiempo a seleccionar proveedores para estas cosas, y a comparar ofertas, y a discutir si el color que realmente refleja el espíritu de tu empresa es el verde lima o el amarillo cadmio, y a pelearte con el pintor porque no ha aplicado el tono exacto en las paredes de tu oficina. Y ninguna de estas cosas te habría acercado ni un mílimetro al objetivo original de hacer algo que tu cliente quiera comprar.
Si tuvieras dinero para crear tu empresa, contratarías programadores, y diseñadores, y un administrativo para que te llevara el papelo, y pagarías a un asesor fiscal y laboral para que hiciera las nóminas. Tendrías un buen equipo, y podrías hacer muchas más cosas con ese equipo y desde esa oficina que desde tu casa. Y cada mes se desvanecerían miles de euros y antes de darte cuenta pasarías las noches en vela pensando en qué vas a hacer cuando llegue la próxima paga extra.
Si tuvieras dinero para crear tu empresa, pagarías a una agencia de relaciones públicas para que te consiguiera entrevistas en prensa, y hablarías en congresos y seminarios sobre emprendimiento, y te pagarías viajes a conferencias “en las que hay que estar porque están todas las start-ups que importan”. Y tendrías que preparar las charlas, y dedicar tiempo al networking, y tuitear sobre ello, y publicar en tu blog tu impresión sobre el evento. Que es algo mucho más entretenido y gratificante que sentarte delante de un cliente para vender.
Si tuvieras dinero para crear tu empresa, vivirías en el olimpo de los emprendedores exitosos, de los que han levantado financiación porque tienen un proyecto superatractivo y superprometedor, y harías cualqueir cosa para no bajar al mundo real de los clientes y enfrentarte a la posibilidad de que tu idea no sea tan maravillosa como crees y que el cliente te abofetee con un terrible “no me interesa”.
Si tuvieras dinero para crear tu empresa, inventarías mil y una maneras de emplear ese dinero en sabotearte a ti mismo, en engañarte pensando en que ya has conseguido lo más difícil, y dejarías de esforzarte.
Así que si no tienes dinero para crear tu empresa, haz lo que sea para empezar a vender cuanto antes. Habla con tus clientes para entender de verdad sus necesidades, porque tienes que ofrecerles lo antes posible algo que te quiten de las manos. Vende. Consigue la mejor financiación posible: la que te dan tus primeros clientes porque lo que ofreces les aporta valor. Vende otra vez. Aprende de estos primeros clientes para hacer aún mejor tu producto o tu servicio. Vende más. No gastes dinero en logos, trabaja desde tu casa o desde una cafetería con Wifi, no pagues ni un céntimo que no sea imprescindible. Ahorra. Y vende más. Cuando necesites un desarrollo, una imagen coporativa o una campaña publicitaria, será porque sabes exactamente qué estás vendiendo, a quién, por qué te compra, qué necesita, cómo habla y qué argumentos escucha Y pagarás lo que necesites pagar por ello, ni un céntimo más. Sigue vendiendo, sigue aprendiendo y sigue mejorando. Tendrás más probabilidades de crear una empresa con éxito que teniendo 100.000€ en el banco.
Si no tienes dinero, mueve el culo (que es la traducción literal del Get out of the building que dice Steve Blank). Ésa es la clave del éxito para crear una empresa.





