Desencadenado

Cómo crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

    Desencadenado en los medios: 

¿Qué tipo de sociedad me conviene para mi negocio?

Esta es la pregunta que me hace Laura:

Un amigo y yo vamos a montar un negocio, el va a poner un capital de 12000 a 15000 euros, y yo voy a trabajar sin cobrar sueldo,( mi sueldo esta estipulado en 1600 euros incluyendo seguros sociales) hasta que se empiece a obtener beneficios. Mi pregunta es: ¿Podriamos asociarnos mi amigo como socio capitalista y yo socia trabajadora que pondre mi trabajo sin cobrar? en principio un año sin sueldo ¿ que sociedad podría plantearse, para que sea un negocio solido y perdure en el tiempo.

Por supuesto, pueden asociarse y crear una empresa. Es muy habitual que alguno de los socios ponga solo capital y otro (u otros) trabajen. La cuestión aquí suele ser qué parte de la empresa le corresponde a cada uno. En este caso, por ejemplo, la cantidad que dejará de ingresar Laura en ese año y la que aporta el socio son muy parecidas, así que lo más evidente parece ser que cada uno tenga un 50%.

Pero esto no tiene por qué ser así. El dinero aportado es solo un criterio. ¿Qué pasa, por ejemplo, si a los 3 meses deciden cerrar porque el negocio no va bien? Probablemente el socio capitalista haya perdido casi todo su dinero, y Laura solo 3 meses de trabajo. Con lo cual el socio capitalista debería tener más porcentaje, porque arriesga más. Pero, ¿qué pasa si la cosa va bien, la empresa sale adelante gracias a que Laura trabaja 16 horas al día, incluidos fines de semana, y al cabo de dos años están ganando 100.000 €? La mitad de todo ese esfuerzo de Laura se lo lleva una persona que ha puesto una cantidad muy pequeña (relativamente hablando) de dinero.

Así que el reparto de acciones no es una cosa matemática. Se puede acordar lo que se quiera, pero tienen que estar de acuerdo los dos socios y ser conscientes de las implicaciones, ahora y en el futuro.

Respecto a la forma, lo más recomendable es una SL. Es el estándar para crear una pequeña empresa, y a pesar de que tendrás que pagar asesores fiscales, pasar por el notario, trabajar gratis para Hacienda y muchas otras molestias, hay muchas circunstancias en la vida de la empresa que están previstas y te aporta un marco para hacerlas. Por ejemplo, dar entrada a un tercer socio, o vender parte de tus participaciones. He hablado de esto antes aquí: Sociedad Limitada o autónomo y aquí: Las ventajas de una Sociedad Limitada

1 vote, 5.00 avg. rating (92% score)

Crear una empresa en 3 horas por 71 euros

Cuando planteo por aquí que cualquiera puede crear un negocio en Internet y ofrecer sus servicios o algún producto siempre surge como excusa “es que hay que darse de alta como autónomo”. Y como estoy trabajando/estoy en paro ahora no puedo hacerlo. Y crear una empresa es peor porque hay que poner 3.000€ y estoy yo para poner 3.000€. Y es todo un lío y tienes que contratar a un asesor, así que son más gastos y más motivos para no intentar nada porque con la que está cayendo mejor me quedo en casa esperando a que me llegue un trabajo. Fijo. Y que me paguen lo que me merezco. Y a ser posible que esté cerquita de casa.

Al final estos comentarios, y alguna conversación con alguno de los participantes en la iniciativa Cink Emprende, me han hecho adelantar algo que ya tenía previsto hacer de cara a mi proyecto de generar mi propio empleo en este año: crear una empresa allende nuestras fronteras.

Es una idea a la que venía dándole vueltas desde hace tiempo, entre otras cosas por las “facilidades” que tienen en España los emprendedores.

Constituir una empresa en España

Supongamos que se te ocurre un negocio basado en Internet, algo simple, en el que los usuarios se dan de alta (y pagan) para recibir un curso online. Esto significa:

- Que la LSSI te obliga a publicar en la web tu dirección (o la de tu empresa). Si no quieres que sea la de tu domicilio particular, tendrás que contratar un apartado de correos o un servicio de oficina virtual.

- Que tienes que dar de alta el fichero en la Agencia de Protección de Datos. Es gratis, pero engorroso. Y sobre todo, estás sujeto a multas que dependen del criterio de un inspector de la APD. Si le caes mal a alguien y te denuncia, prepárate a pasarlo mal durante un tiempo.

- Que tienes que perder el tiempo (y unos 20€ si no recuerdo mal) para preguntar en el Registro Mercantil si está disponible el nombre elegido.

- Que tienes que depositar (aunque luego puedas recuperar) 3.000€ para crear la empresa. Puedes incluir aquí un ordenador o cualquier otro bien que aportes a la empresa, pero tendrás que explicárselo al notario.

- Que tienes que pagar a un asesor para que te ayude a preparar las escrituras. Es posible que algún servicio de ayuda al emprendedor te lo haga gratis (a cambio de un cierto tiempo de espera).

- Que tienes que pasar por un notario, lo que significa pedir cita, acudir y pagar otros 60€.

- Esperar unos días a tener las escrituras y registrarlas (otros 40€).

- Comunicar a la AEAT (Hacienda) la constitución de la sociedad para obtener el NIF.

- Darte de alta como autónomo, porque como administrador de la sociedad estás obligado a ser autónomo aunque tengas un trabajo que te pague la Seguridad Social.

A partir del momento en que tienes constituida la sociedad, estás obligado a:

- Pagar cada mes tu cuota de autónomo. Creo que el mínimo debe andar ahora en el entorno de 200€.

- Declarar cada trimestre si has retenido algo en concepto de IRPF a tus empleados (hay que comunicarlo cada trimestre aunque no los tengas) o a algún profesional que haya realizado algún trabajo para tu empresa. Por supuesto, si has hecho estas retenciones es el momento de pagar el dinero retenido.

- Declarar cada trimestre cuánto has facturado y cuánto has pagado de IVA, y si la diferencia es positiva abonarla. Observa que digo “facturado” y no “cobrado”, porque si has facturado te toca pagar aunque la factura no la hayas cobrado. Esto supone guardar copia física de cada factura y hacer las cuentas cada trimestre.

- Declarar anualmente una lista de empresas a las que has vendido o cobrado más de 3000€ el año anterior. No hay que pagar nada, pero es otro rato que Hacienda te obliga a trabajar para ella como recaudador de impuestos “by the face”.

- Declarar anualmente las retenciones que has hecho de IRPF (lo mismo que el punto anterior).

- Declarar anualmente los beneficios obtenidos y pagar el impuesto de sociedades si el resultado ha sido positivo (aunque lo que hayas ganado en todo el año hayan sido 100€ de AdSense).

Seguro que se me olvida algo, pero os hacéis una idea. Además del tiempo dedicado, hay que empezar poniendo dinero y seguir pagando todos los meses, ganes o pierdas, ingreses o no ingreses. Según Invest in Spain, web oficial de nuestro gobierno, crear una empresa en España viene a costar 550€ (sumando costes de gestoría) y se tarda entre una semana y un mes.

A partir de aquí, cada mes, entre pagos de autónomos, la gestoría (porque más vale asegurarte de que cumples con Hacienda y no te ponen una multa) y la oficina virtual por el tema de la LSSI estás pagando como mínimo 300-400€. Todos los meses. Aunque no factures ni un céntimo. Y no contamos el coste de oportunidad de dedicar unas horas todos los meses a trabajar de recaudador de impuestos “voluntario”.

¿Y si creo la empresa fuera?

Ahora bien, resulta que vivimos en un mundo globalizado, y que la Unión Europea, a pesar de sus muchos defectos, permite a las empresas de los países miembros trabajar sin problemas en toda la unión. Así que miré las condiciones para crear un negocio en Irlanda y Reino Unido (por el idioma, más que nada) y el resultado es Agile Ventures Ltd. Efectivamente, desde hace unos días soy el flamante propietario de una empresa con sede en Londres.

Os cuento el proceso, para comparar con lo de aquí:

- Elijo una empresa que gestione el alta. Opto por Companies Made Simple, tras leer una recomendación en Swombat y comparar un poco precios con otras ofertas.

- Analizo sus planes y opto por el “Silver” porque incluye una dirección oficial en Londres para la empresa, y esto es un requisito que impone HMRC (la Hacienda de allí). La forma legal es la Limited Liability Corporation, el equivalente a nuestra SL.

- Elijo un nombre y la web comprueba al instante si está disponible. Me piden los datos de mi tarjeta de crédito para pagar el coste. Con el IVA y un pequeño extra el coste total de crear la empresa es 58,99 libras. Al cambio, 71,22 euros. Hay que decir que esto incluye el registro de un dominio .co.uk por dos años (7,95 libras) y un cupón de Google AdWords de 40 libras (que también pienso usar). Podría tener 50 libras más si abriera una cuenta en Barclays, pero para eso hay que ser residente en UK, así que esto no lo puedo aprovechar.

- Una vez pagado, tengo que completar cuatro o cinco pantallas de información sobre mi empresa: propietarios, director, estatutos… salvo tu propia información, en casi todo lo demás puedes elegir las opciones que vienen por defecto. Respecto al capital social: declaras lo que quieres y lo repartes como quieres. Puedes crear tu empresa con una sola acción de una libra esterlina si eres el único propietario.

- Después de completar el proceso cierro el navegador… y al cabo de dos o tres horas me llega un correo electrónico diciendo que el alta de mi empresa está completa. Companies House ha tenido a bien aprobar mi solicitud, así que ya puedo operar legalmente.

Ventajas de una sociedad británica

De entrada, el proceso de creación es “un poquito” diferente en tiempo y coste ¿verdad? Pero es que las diferencias no terminan ahí.

- No tengo que poner mi dirección en la web si no quiero.

- No tengo que registrar ningún fichero en ninguna Agencia de Protección de Datos. Basta con establecer en la web una política de tratamiento de datos que cumpla con los requisitos, que son los que aplicaría de todas maneras cualquier persona sensata.

- No tengo que pedir un número de IVA (el equivalente al NIF). De hecho, no tengo que cobrar (ni por tanto declarar) IVA hasta que mis ingresos superen las 68.00077.000 libras anuales. Puedo hacerlo voluntariamente si quiero, por ejemplo para dar la sensación de que mi empresa es más grande, o porque me interesa desgravarme el IVA que pago. Pero es asunto mío decidir esto. Ah, y si llego a facturar esas 68.00077.000 libras y tengo que cobrar y declarar IVA, hay distintas fórmulas para hacerlo, puedo por ejemplo optar por pagar directamente un 10% de mis ingresos y olvidarme de perder el tiempo guardando facturas y haciendo cálculos.

- No tengo que hacer declaraciones trimestrales de IRPF si no tengo empleados.

- No tengo que darme de alta como autónomo, y mucho menos pagar nada.

- No hay que pasar por ningún notario. Puedo asignar nuevas acciones a un nuevo socio directamente en la Web de Companies Made Simple, por ejemplo, sin coste alguno. Y puedo incluso cambiar el nombre de la empresa, también online, por 40 libras.

- Solo volveré a hablar con mis amigos del HMRC al final del primer ejercicio contable, de hecho 9 meses después del primer ejercicio contable, que es cuando hay que pagar impuestos si he obtenido beneficios. Es decir, hasta 21 meses después de poner en marcha una empresa no hay que pagar ningún impuesto.

- La contabilidad es más sencilla, y hay aplicaciones online que te permiten llevar las cuentas y presentar los impuestos sin necesidad de ser contable. Al menos mientras ganes una miseria y no te convenga usar los servicios de alguien experto que te ayude a pagar menos. En UK como en todas partes quien puede pagar a un buen asesor paga menos impuestos.

Con estas ventajas y estos costes, puedo hacer negocios sin problema en España. Es más, al principio puedo facturar sin tener que cargar el IVA, lo que supone un 18%21% de rebaja. Y si tengo un cliente “pijo”, puedo decirle que somos la sucursal en España de Agile Ventures Ltd., prestigiosa firma londinense. ACTUALIZACIÓN: esto es una mala idea, no debes tener una sucursal en España si no quieres pagar impuestos en España por ella.

Lo he dicho alguna vez: la globalización funciona en los dos sentidos. Aquí podemos estar meses debatiendo sobre la reforma laboral y anunciando mil y un planes de apoyo a emprendedores, que mientras las condiciones para que un tipo con una idea pueda ponerla en marcha sean tan radicalmente diferentes,
no va a cambiar nada.

ACTUALIZACIÓN: Si la idea te atrae, lee esta guía-resumen sobre qué pasos debes dar para crear la empresa antes de hacer nada.

ACTUALIZACIÓN: Ya que mucha gente me pedía ayuda para crear su empresa en UK, decidí crear un servicio para hacerlo. Si quieres que te ayude, tienes toda la información aquí: http://crearempresaeninglaterra.com

36 votes, 4.83 avg. rating (96% score)

Las ventajas de una Sociedad Limitada

Hace muchos, muchos años, escribí sobre si era más ventajoso para un grupo de profesionales que deciden trabajar juntos crear una Sociedad Limitada o simplemente darse de alta como autónomos cada uno de ellos, a raíz de una consulta concreta.

Ahora una de las socias quiere dejar parte de las obligaciones que le supone la empresa, y para ello va a vender la mayor parte de sus participaciones a las otras socias. Aunque todavía no está claro cómo van a valorar la sociedad (y por tanto su parte), lo que sí es seguro es que ganará unos cuantos miles de euros en la operación.

Si hubieran decidido constituir una comunidad de bienes, o actuar como autónomas pagando cada una una parte de los gastos, como les aconsejó el abogado del colegio de psicólogos, esta persona tendría que dejar la empresa a cambio de nada. Se llevaría conocimiento y experiencia, pero ni un céntimo.

Moraleja: si tienes socios, constituye una sociedad limitada y tal vez en unos años puedas llevarte el fruto de tu esfuerzo.

0 votes, 0.00 avg. rating (0% score)

Formalidades

A estas alturas alguien se estará preguntando si no debía haber constituido ya formalmente su empresa. De hecho, es posible que ya haya empezado a gastar dinero: habrá hecho alguna campaña en AdWords para tantear, tal vez haya comprado un portátil o registrado un dominio…

Mi consejo es esperar todo lo posible este momento. Todos los gastos que vayan a nuestra cuenta particular, si en el futuro constituimos una empresa con socios, podemos considerarlos aportaciones nuestras como socio de la empresa, o podemos revenderle el bien a la empresa (tanto si es algo tangible como si es un dominio o incluso un estudio de mercado).

¿Y por qué esperar? porque formalizar la actividad, tanto si se hace como autónomo como si se hace como empresa, implica retratarse ante Hacienda y la Seguridad Social, y a partir de ese momento empieza la sangría. Ya no puedes dejar de pagar, de hacer declaraciones, papeleos, trámites.. lo que te obliga a contratar los servicios de una gestoría que te asegure que no cometes errores.

Si en cualquier momento decides dejarlo, ya no puedes hacerlo fácilmente.

De modo que lo mejor es esperar, cuanto más, mejor. Formalizar la empresa es imprescindible para dos cosas: contratar personas y facturar. Hasta que no tengas que hacer ninguna de las dos, espera.

¿Sociedad limitada o autónomo?

La duda, cuando vas a formalizar tu empresa, es qué forma legal elegir. Para una pequeña empresa como la que puede crear un parado sin mucho capital, básicamente hay dos opciones: hacerse autónomo o crear una Sociedad Limitada. Yo soy más partidario de la Sociedad Limitada, por estas razones:

1. Confianza y respetabilidad. Cualquier empresa tiene que interactuar con otros agentes económicos: bancos, administraciones, otras empresas… Tendrán que alquilar un local, comprar muebles, tal vez pedir financiación. Para todas estas cosas, una SL siempre da más confianza que un autónomo.

El problema con los autónomos es que cualquier problema, incluso de salud, puede hacer que deje el negocio. El que le va a alquilar el local, o el banco al que solicita el préstamo, sabe que una SL seguirá existiendo aunque uno de los socios se retire. Y el problema es aún más grave con clientes potenciales: una SL da imagen de seriedad, es un ente que permanece, pero un autónomo puede estar hoy trabajando y dejarlo mañana. Por tanto, un proyecto largo, complejo o importante no se le puede confiar a un autónomo, salvo que exista una relación previa de mucha confianza.

2. Formalismo para entradas y salidas de socios. Cuando dos o más personas se reunen para crear una empresa, cada una tiene diferentes expectativas. Uno puede estar dispuesto a trabajar 24 horas al día y apostar todo su capital para sacar adelante la empresa, mientras que para otro puede ser simplemente una actividad entretenida. Uno puede tener interés en obtener beneficios lo antes posible, y otro preferirá reinvertir para consolidar la empresa.

Este tipo de diferencias acaba generando tensiones, y si no existe un marco formal que defina las entradas y salidas de socios, la empresa se romperá en el primer envite. Una SL permite acotar qué participación tiene cada uno de los socios, y define una vía para la salida (la venta de esta participación). Lógicamente, una SL no es una varita mágica que evite los problemas entre socios, pero al menos es un entorno más seguro que un simple acuerdo verbal entre autónomos.

3. Limitación de responsabilidad. Esto es muy importante. Aunque uno esté protegido por seguros de responsabilidad civil, si es un autónomo cuando hay un problema que no esté cubierto por ningún seguro responde de él con su patrimonio. Con todo su patrimonio, incluyendo la casa en la que viven sus hijos.

Una SL responde sólo con los recursos propios de la empresa, y protege el patrimonio de sus socios. Es muy improbable verse en una situación así, pero aunque sólo sea por precaución ya compensa crear la Sociedad.

4. Una SL es una inversión. Si la empresa funciona bien y va facturando, ganando dinero y creciendo cada año, su valor crece. Esos 3.000 euros que se han invertido en un principio pueden convertirse con el tiempo en 300.000, o en tres millones. Si al cabo del tiempo uno de los socios decide salir, puede vender su participación y obtener un dinero como compensación por todo el valor que ha contribuido a generar.

Si un autónomo decide abandonar al cabo de unos años, no puede llevarse con él nada más que los conocimientos y experiencias adquiridos. Habrá ganado más o menos dinero en esos años, pero no podrá vender a otros su negocio.

En mi opinión, estas son razones suficientes para optar por la Sociedad Limitada. Evidentemente, una SL tiene sus complicaciones: es más costosa de poner en marcha, hay compromisos ineludibles con Hacienda y la Seguridad Social, hay que llevar una contabilidad oficial, debemos pasar por el notario para hacer cualquier cambio… Pero precisamente estos formalismos están orientados a darle estabilidad y garantizar su viabilidad.

Respecto al coste de la SL, es importante saber que los 3.000 euros de capital social solo tienes que tenerlos físicamente en el banco en el momento de constituir la sociedad. Después los puede usar la empresa. No es una situación ideal tener que tirar de ellos, pero si es necesario puedes tener que hacerlo hasta que empieces a ingresar el dinero que vayas facturando.

Para constituir la sociedad puedes usar el portal CIRCE, donde además de consultar información sobre los distintos tipos de empresa puedes constituir la tuya telemáticamente.

Otros tipos de sociedad

Hay otros tipos de sociedad, pero son menos aconsejables que la SL para un emprendedor con pocos recursos:

Sociedad Anónima. Tiene más requisitos formales y un capital social más elevado que una SL. Si puedes constituir una SA no deberías estar leyendo esto.

Sociedad laboral. A veces se recomienda esta forma cuando la empresa la impulsan dos o tres socios que van a ser también los trabajadores de la misma. Tiene algunas ventajas en cuanto a ayudas y subvenciones, pero el problema es que es muy rígida en su regulación: tienes problemas para incorporar socios capitalistas o para contratar personal que no sea socio. A largo plazo, si la empresa pretende crecer, no es una buena opción.

SL Nueva Empresa. Aunque puede parecer atractiva porque los trámites son muy rápidos y on-line, tiene también algunos problemas. Por ejemplo, que el nombre de la sociedad debe coincidir con el del socio principal. Como alternativa a la figura de autónomo, si tienes claro que la empresa es y será unipersonal, puede servir, pero no para cualquier otra cosa.ACTUALIZACIÓN: Gracias a josempelaez, que aclara que puedes cambiar el nombre a la SLNE en los tres primeros meses sin coste. Siendo así, la rapidez en la tramitación puede hacerla más conveniente que la SL tradicional.

Para los trámites, además de lo que ofrece CIRCE puedes acudir a tu cámara de comercio, donde deberían tener un punto de asesoramiento y tramitación para la constitución de empresas.

En cuanto tengas la empresa formalizada, debes contratar un servicio de asesoría fiscal, contable y laboral. Aunque sepas algo de estos asuntos, lo mejor es aprovechar ese conocimiento para verificar que hacen bien su trabajo, o para decidir en caso de que un asunto tenga varios enfoques posibles. Pero tu tiempo es mejor dedicarlo a conseguir que la empresa salga adelante que a rellenar formularios y pelearte con Hacienda.

En eConta, empresa del grupo BBVA, puedes tener el servicio por menos de 150 euros al mes, y funciona a través de Internet. Si prefieres el trato humano, lo mejor es visitar tres o cuatro gestorías que te pillen cerca, pedirles ofertas y quedarte con la que te inspire más confianza y tenga mejor precio.

1 vote, 4.00 avg. rating (86% score)

Sociedad limitada o autónomo


¿Qué forma jurídica es mejor? Este fin de semana una persona conocida, que tiene intención de abrir una consulta de psicología con dos colegas, me preguntaba por el tipo de empresa más adecuado. Su intención es que cada uno cobre según su actividad (por hora de consulta, curso, publicación, etc.) y contribuya con un porcentaje a los gastos comunes. El abogado del colegio de psicólogos les había recomendado que se hicieran autónomos, y que en todo caso constituyeran una comunidad de bienes.

Yo le recomendé constituir una sociedad limitada, por razones que creo que son aplicables a muchos casos similares:

1. Confianza y respetabilidad. Cualquier empresa tiene que interactuar con otros agentes económicos: bancos, administraciones, otras empresas… Tendrán que alquilar un local, comprar muebles, tal vez pedir financiación. Para todas estas cosas, una SL siempre da más confianza que un grupo de amigos, por mucho que todos sean autónomos o se hayan constituido en Comunidad de Bienes.

El problema con los autónomos asociados es que cualquier problema con uno de ellos puede causar un quebranto a la clínica. El que les va a alquilar el local, o el banco al que solicitan el préstamo, sabe que una SL seguirá existiendo aunque uno de los socios se retire, mientras que un grupo sin compromiso formal puede romperse de la noche a la mañana sin previo aviso.

2. Formalismo para entradas y salidas de socios. Cuando dos o más personas se reunen para crear una empresa, cada una tiene diferentes expectativas. Uno puede estar dispuesto a trabajar 24 horas al día y apostar todo su capital para sacar adelante la empresa, mientras que para otro puede ser simplemente una actividad entretenida. Uno puede tener interés en obtener beneficios lo antes posible, y otro preferirá reinvertir para consolidar la empresa.

Este tipo de diferencias acaba generando tensiones, y si no existe un marco formal que defina las entradas y salidas de socios, la empresa se romperá en el primer envite. Una SL permite acotar qué participación tiene cada uno de los socios, y define una vía para la salida (la venta de esta participación). Lógicamente, una SL no es una varita mágica que evite los problemas entre socios, pero al menos es un entorno más seguro que un simple acuerdo verbal entre autónomos.

3. Limitación de responsabilidad. Esto es muy importante. Aunque uno esté protegido por seguros de responsabilidad civil, si es un autónomo o una comunidad de bienes, cuando hay un problema que no esté cubierto por ningún seguro responde de él con su patrimonio. Con todo su patrimonio, incluyendo la casa en la que viven sus hijos. Si uno de los socios deja una deuda millonaria a nombre de la comunidad de bienes, todos los socios son responsables de la misma, y pueden verse obligados a vender su patrimonio para hacerle frente.

Una SL responde sólo con los recursos propios de la empresa, y protege el patrimonio de sus socios. Es muy improbable verse en una situación así, pero aunque sólo sea por precaución ya compensa crear la Sociedad.

4. Una SL es una inversión. Si la empresa funciona bien y va facturando, ganando dinero y creciendo cada año, su valor crece. Esos 3.000 euros que se han invertido en un principio pueden convertirse con el tiempo en 300.000, o en tres millones. Si al cabo del tiempo uno de los socios decide salir, puede vender su participación y obtener un dinero como compensación por todo el valor que ha contribuido a generar.

Un acuerdo informal entre autónomos o una comunidad de bienes, por el contrario, no tiene valor. Si un socio decide abandonar al cabo de unos años, no puede llevarse con él nada más que los conocimientos y experiencias adquiridos.

En mi opinión, estas son razones suficientes para optar por la Sociedad Limitada. Evidentemente, una SL tiene sus complicaciones: es más costosa de poner en marcha, hay compromisos ineludibles con Hacienda y la Seguridad Social, hay que llevar una contabilidad oficial, debemos pasar por el notario para hacer cualquier cambio… Pero precisamente estos formalismos están orientados a darle estabilidad y garantizar su viabilidad.

Si lo que buscamos es una solución para salir del paso, pensando en el corto plazo y que sea barata, podemos utilizar la comunidad de bienes, o el acuerdo informal entre autónomos. Pero si tenemos intención de crear algo que dure años y que pueda crecer y ser estable, entonces necesitamos crear una sociedad.

1 vote, 4.00 avg. rating (86% score)