Desencadenado

Cómo crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

    Desencadenado en los medios: 

Nueva edición del curso El blog como herramienta de marketing personal

A finales de julio hice un pequeño curso online sobre “El blog como herramienta de marketing personal”. El objetivo era probar la plataforma de Floqq, y ver un poco si una cosa de este tipo podía funcionar. Aunque lo anuncié con poco tiempo y en pleno verano se apuntaron unas cuantas personas y el resultado fue bueno. Podéis ver en el enlace anterior que aunque solo dos personas lo han valorado, la valoración es de 5 sobre 5, así que parece que quedaron contentos.

Como algunas personas, con esto de las vacaciones, se lo perdieron, he decidido hacer una nueva edición. Será el jueves 6 de septiembre a las 19:00. Son dos horas online, bastante intensas a juzgar por la otra edición. Si quieres saber más sobre el planteamiento o el temario, tienes la información aquí:

El blog como herramienta de marketing personal

0 votes, 0.00 avg. rating (0% score)

¿Cómo doy a conocer mis productos?

Volvemos a responder preguntas de los lectores. Hoy Lola nos pregunta:

…hago tortas y cupcakes decorados para fiestas, y comencé en febrero de este año a vender aqui en San Pablo, tengo Facebook, Goggle+, Web site, Blog, Local virtual, Flickr, ofrezco cupcakes a organizadores de eventos en conferencias para generar mas clientes; reparto folletos, hago contactos por internet, publico anuncios en revistas y muchas cosas mas! y no estoy logrando lo que quiero, no se en que estoy fallando, porque mis productos son buscados por la gente, pero no sé como hacerme conocida, tengo muy en claro mis metas y lo que quiero hacer, solo que no estoy teniendo las respuestas que necesito.

El principal problema de Lola es el de muchos emprendedores: crear tu empresa en torno a algo que sabes hacer, más aún, en torno a algo que te gusta hacer, y no en torno a un problema que tiene un cliente. Seguro que hay personas interesadas en cupcakes y tartas decoradas, pero es difícil identificarlas y dirigirte a ellas. Crear un negocio de este tipo suele ser caro, porque necesitas una gran inversión para darte a conocer en medios generalistas (y es difícil encontrar a tus clientes es un medio especializado, porque la gente en general no lee medios especializados sobre pastelería antes de comprar una tarta).

Lola tiene un problema adicional: el producto que ella vende no se compra todos los días. ¿Cúando fue la última vez que compraste una tarta para una boda? Incluso los cupcakes más sencillos no son un producto cotidiano. Así que cuando uno ve la publicidad de Lola tal vez piense “qué interesante, estaría bien comprar uno de estos para el cumnpleaños de tía Enriqueta”. Pero si el cumpleaños de tía Enriqueta no es dentro de pocos días, para cuando llegue ya te habrás olvidado, no recordarás el enlace y acabarás comprando cualquier postre en otro sitio. Es decir, Lola no tiene que acertar solo con los clientes que aprecian sus productos, sino que tiene que encontrarlos en el momento en el que están dispuestos a comprarlos.

Como explica ella, Lola se mueve, ha hecho todo lo que se suele recomendar por Internet e incluso ha hecho algo más positivo en su caso que es salir del mundo online e intentar promocionar sus productos en el mundo real. Y sigue sin tener los resultados esperados. ¿Qué puede hacer?

De entrada, mejor que la publicidad en revistas es probar con Google AdWords. AdWords permite localizados, con lo que pueden presentarse solo a personas que vivan en Sao Paulo. Si se anuncia para términos como “tarta para mi boda” o “cupcake para regalar” o similares (obviamente, en portugués), probablemente por poco dinero consigua éxito entre las personas que saben que quieren los productos que ella ofrece y los buscan en Internet.

Pero el problema es que muchos de sus clientes potenciales no buscan tartas en Internet. Si las cosas funcionan en Brasil como en España, normalmente es el restaurante en el que celebras la boda el que selecciona al proveedor de la tarta, si es que no la hacen ellos directamente. Con lo cual el cliente de Lola no sería la persona que se casa, sino el dueño del restaurante. Lo que yo haría en su lugar es visitar todos los locales que organicen bodas en Sao Paulo y ofrecerles a ellos mis productos.

Y seguiría así, preguntándome quién tiene un problema que pueden resolver mis cupcakes o tartas. Sí, es importante ver a tus productos, aunque sean postres, como elementos para resolver una necesidad. En el caso de la boda está claro: el dueño del restaurante quiere una tarta que quede perfecta en la foto que se van a hacer los novios partiéndola, y que no sea desagradable al paladar. Porque al final, su problema es ofrecerles a los novios una experiencia memorable, y que recuerden que aquél día todo fue tan perfecto como esa tarta.

Entonces, se trata de pensar en qué problemas resuelven tus dulces, y quién tiene ese problema. Por ejemplo, pueden ser personas que celebran un cumpleaños. Bien, ya tenemos algo, pero el problema es que no podemos ir por la calle preguntando a la gente ¿vas a celebrar un cumpleaños en esta semana? Porque como hemos dicho informarle sobre nuestras tartas a alguien que no tiene la necesidad ahora no sirve para nada. Como en el caso anterior, habría que pensar si podemos actuar mediante algún intermediario, aunque haya que dejarle una comisión a cambio de que nos traiga clientes. Por ejemplo, se podría ir a una pastelería tradicional, si es que nuestros productos complementan a los suyos, para que sean ellos los que vendan nuestras tartas.

No es nada fácil, por supuesto. Si lo fuera todas las empresas tendrían éxito. Pero al menos, buscar el problema y la persona que lo tiene es un camino para identificar a un cliente potencial mucho mejor que dar palos de ciego intentando hacer llegar un mensaje mediante medios generalistas o redes sociales a un público que no está interesado.

1 vote, 5.00 avg. rating (92% score)

Curso online El blog como herramienta de marketing personal

Como ha habido gente que me ha pedido más información acerca del curso que voy a dar el lunes sobre cómo crear un blog que sea eficaz como herramienta de marketing personal, os comento algunos detalles.

Lo primero, confirmar que el curso se hace. Será el lunesdomingo 22, de 19:00 a 21:00 horas (hora de madrid, para los que estén despistados o de vacaciones).

El curso es por videoconferencia. Usaremos la plataforma de banckle, que es la que he usado para los webinars del programa SHERPA, y además de verme (en pequeñito) y oírme tendréis una pantalla con la presentación. Aunque la plataforma permite interactividad, que un alumno hable o incluso emita vídeo, lo que vamos a hacer es usar el chat que tiene integrado. Así si tienes cualquier duda puedes preguntar en cualquier momento y todo es más interactivo. Cuando te inscribas, te enviaré la URL a la que tienes que conectarte.

Después del curso, tendréis la presentación en PDF, para quien lo quiera repasar más despacio. Y por supuesto, podréis preguntarme cualquier cosa por email que os surja después (respondo gratis a todo el que pregunta cosas por aquí, cómo no lo voy a hacer con el que paga un curso).

En cuanto a los objetivos, se trata de evitar lo que suele pasar a todo el mundo: te decides a empezar con un blog, escribes tres entradas en una semana, dos en el siguiente mes, cuatro meses más tarde te acuerdas de él y escribes otras dos entradas… y ahí muere para siempre.

¿Por qué mueren los blogs?

El primer problema es la falta de objetivos. Normalmente la gente empieza un blog porque se ha convencido de que puede ser útil para mejorar su prestigio profesional, y tal vez para ganar clientes. Pero si no tienes claro para quién escribes y qué quieres conseguir con el blog (y qué puedes conseguir, con los pies en la tierra), acabas escribiendo de cualquier cosa que se te ocurre en el momento, el blog no es coherente, y tú mismo descubres que tienes siempre cosas mejores que hacer que escribir.

El segundo mayor problema es la falta de visitas. Si empiezas entusiasmado, echas unas cuantas horas en escribir algo que crees que es interesante, y no te lee ni tu gato, es normal que te desmoralices y te dediques a cosas más productivas como ver la televisión.

Y sin embargo, sí hay gente que ha conseguido negocio a través de su blog. Gente como Ángel Medinilla, Javier Martín, Berto Pena, Franck Scipion o Andrés Pérez Ortega. Escepto a Berto, a los demás les conozco personalmente y os puedo asegurar que aunque son tipos estupendos no son superhéroes con superpoderes. Si ellos han podido, tú también puedes.

Cómo crear un blog con éxito

El curso te va a ayudar precisamente a conseguir eso: tener éxito con tu blog. Que sea una fuente de oportunidades profesionales o de negocio. Que te convierta en una referencia en tu campo. En concreto, vamos a ver lo siguiente:

- Cómo plantear una estrategia antes de empezar a escribir
- Qué herramientas técnicas necesitas (tranquilo, no hace falta ser ingeniero de la NASA)
- Los 6 errores que debes evitar
- Cómo conseguir que te lean
- Cómo ganar dinero con el blog (no, no voy a explicar como poner anuncios de Google)

En resumen, que si has pensado que un blog puede ser la solución para encontrar nuevos clientes o nuevas oportunidades, pero no sabes por dónde empezar, este curso puede ahorrarte meses de esfuerzos inútiles. Y si has empezando un blog que está “zombi”, ahora puedes rescatarlo de ese estado lamentable y devolverlo a la vida.

Apúntate aquí: El blog como herramienta de marketing personal

ACTUALIZACIÓN: Soy un torpe y programé el curso para el domingo en lugar del lunes como pretendía. Como hay personas inscritas ya no lo voy a cambiar. Si quieres que lo repita un día entre semana, por favor déjame un mensaje en el formulario de contacto del blog o escríbeme a mi twitter: @borjaprieto

0 votes, 0.00 avg. rating (0% score)

¿Es que a estas alturas todavía no sabes lo que es un blog?

Lo siento, pero tengo que desahogarme. Últimamente no paran de llegarme cosas que no entiendo:

El “especialista” en marketing online

Ya os lo he contado alguna vez. Casi cada mes me llegan peticiones para poner publicidad en Desencadenado, o para escribir un post pagado, o para incluir un enlace. Rechazo la inmensa mayoría de ellas, porque el valor que ofrezco a mis lectores vale mucho más que unas decenas de euros. Hasta aquí, no tengo problemas, simplemente no me interesa y ya está.

Lo que me molesta es que la mayoría de los que me proponen estas cosas no se han tomado la molestia de leer un poco de qué va el blog y si su publicidad puede encajar o no. Ni siquiera se han fijado en que publicidad aquí hay poca o ninguna (depende de dónde vengas la verás o no). Los peores son los que proponen intercambios de enlaces, ¿es que todavía no se han enterado de que la última actualización del algoritmo de Google penaliza estas prácticas? Me dan pena sus clientes.

El Departamento de Prensa formal

Esta es de hoy mismo:

Estimado Sr. Prieto,
Le adjunto la invitación del acto de presentación de [...] el día 7 de junio de 2012 a las 12.30 [...]
Quedamos a su disposición para cualquier información adicional que necesite,
Atentamente,

¿Se puede saber qué es esto? En mi vida profesional puedo ser el Sr. Prieto y ser tratado de usted, pero ¿en mi blog? ¿acaso doy aquí la sensación de querer ser tratado de usted?

Yendo al fondo, ¿por qué me envías una invitación a un acto que es a media mañana de un día laborable? Si hubieras leído solo un poquito mi blog sabrías que yo tengo cosas que hacer por las mañanas, soy un blogger, no un periodista. Y sabrías también que el acto al que me invitas tiene poco que ver con la temática de Desencadenado.

Pero es que el “Departamento de Comunicación” que se dirige a mi, sin siquiera tener el detalle de decirme si quien me escribe se llama Manolo o Manuela, piensa que convocar a bloggers es como convocar a periodistas. Que lo único que ha cambiado desde hace 10 años es que ahora además de invitar a “los medios” tienes que invitar también a unos tocapelotas que escriben por su cuenta.

La startup cool

Este es el caso que más me duele, aunque todavía tengo esperanzas de arreglarlo. En uno de los eventos a los que asisto conozco a uno de los fundadores de una startup rompedora. Realmente tienen algo que va a innovar radicalmente el negocio en el que están entrando. Los fundadores son además tipos brillantes, muy jóvenes pero con experiencia y formación en Estados Unidos. Les invito a escribir sobre su proyecto en Desencadenado, donde pueden tener acceso a unos cuantos miles de lectores, y lo que me mandan es una nota de prensa. Una cosa desangelada, que parece escrita por el mismo Departamento de Comunicación del caso anterior y que no transmite ni pasión, ni ganas, ni nada. ¡Unos tipos que se van a comer el mundo y escriben con menos entusiasmo que el que pondría un copy de una multinacional de productos de limpieza!

No pierdo la esperanza, pero no consigo entenderlo.

Ayúdame, que yo te cobraré por mi ayuda

Esto también es de traca. Me pide una persona que hable de su proyecto en Desencadenado. Me parece interesante, y escribo un post. Al poco tiempo, se me ocurre que a sus usuarios les podría interesar CoralBand, así que les pido que hablen de él y ¡me responden con una hoja de tarifas publicitarias! De acuerdo en que su alcance es de un orden de magnitud mayor al mío, (decenas de miles frente a miles) pero podrían haber tenido un detalle, que ni siquiera me dijeron “habitualmente cobramos 100 pero como nos echaste una mano te vamos a cobrar 50″.

El colmo es que el otro día me llega este mensaje:

Hemos estado viendo tu blog y es afín a nuestros contenidos y nuestro espíritu, por lo que te enviamos este texto [...]
Nos encantaría que pudieras publicarlo y compartirlo con tus seguidores.

Como decía el clásico ¿bromea o qué?. Vale, la persona que me manda este mensaje no es la misma que me pidió pasta por hablar de mi proyecto, ni la misma que me pidió que hablara del suyo “by the face”. Pero podrían ponerse de acuerdo, digo yo.

En fin, que no sé si es que el mismo Departamento de Comunicación trabaja para todas estas empresas, que en esos Departamentos de Comunicación todo el mundo pasa de todo, o es que a estas alturas del siglo XXI ni en las facultades de periodismo o marketing se explica lo que es un blog ni los profesionales quieren entenderlo.

Como servicio público, se lo explico a los despistados: no soy un medio de comunicación, soy una persona, así que trátame como a una persona y estaré encantado de hablar contigo y de echarte una mano si me lo pides con educación y lo que me propones aporta valor a mis lectores. ¿Es tan difícil de entender?

0 votes, 0.00 avg. rating (0% score)

Por qué he renunciado a 75 dólares

Recientemente me han ofrecido 75 dólares por colocar un enlace en una entrada. Los he rechazado.

Os explico por qué, ya que tiene que ver con lo que estoy escribiendo desde hace un año acerca de crear un blog para mejorar tu consideración como experto (aquí, aquí, aquí y aquí).

No tengo ninguna objeción en principio a ganar dinero con el blog. Si has llegado aquí a través de algún medio que no sea Google, no habrás visto publicidad, pero existe. Muestro en las entradas antiguas un bloque de AdSense solo a los que llegan a través de una búsqueda. Prueba, por ejemplo, a escribir “desencadenado presentar empresa” en Google y lo comprobarás. También he recomendado a veces algún producto o servicio con el que ganaba una pequeña comisión.

Pero mi objetivo con el blog no es ganar dinero con la publicidad. Si fuera esto, no escribiría sobre un tema tan difícil como la creación de empresas. Hablaría de la gente de la farándula, pondría fotos escandalosas, montaría flames sobre Guardiola o Mou… con unos cuantos cientos de miles de visitas al mes y 15 anuncios por página te puedes ganar la vida.

Si he conseguido poco a poco tener unos cuantos lectores fieles es porque intento ser consistente. Intento aportar valor en cada cosa que hago. Muchas las hago gratis: porque desde el principio uno de los principales objetivos del blog es ayudar, porque creo que la mejor forma de promocionarme es demostrar el valor que puedo aportar, porque conseguir una audiencia fiel es la mejor manera de que alguien en esta audiencia se convierta en cliente. Otras las cobro, porque creo que merecen ser pagadas. Por ejemplo, los cursos de emprender en la nube, que suponen un gran esfuerzo de organización y dedicación. Y la publicidad o las comisiones por ventas de productos o servicios de otros entran en este concepto de “cosas por las que tengo que cobrar”.

Lo que sucede es que creo que también en esto hay que mantener la coherencia. El valor que para mí tienen mis lectores es mucho, muchísimo más de 75$. Después de años de escribir una entrada tras otra, de responder a emails, de asistir a Iniciadores, de compartir lecturas que considero interesantes en Twitter, no puedo rebajar mi nivel por un puñado de euros. Mi criterio fundamental para saber si recomiendo algo no es el dinero que me puede dejar esa recomendación sino el valor que va a aportar a mis lectores. Si creo que es así y puedo además ganar dinero con ello, miel sobre hojuelas. Lo advierto, para que nadie se llame a engaño, y el que se interese por la oferta ya sabe que va a hacerme ganar un dinerillo extra.

Pero el criterio fundamental no es el dinero que me deja la recomendación o el enlace, sino si es relevante y aporta valor a mis lectores. Por eso muchas veces he recomendado cosas sin ganar nada a cambio (más que la satisfacción de ayudar al que esta recomendación le sea útil), y en otras ocasiones he abierto este blog para que alguien contara su proyecto, también sin recibir nada a cambio.

Insisto: soy un malvado capitalista que creo que los empresarios crean riqueza. No tengo nada en contra de ganar dinero, al revés. Personalmente quiero ganar cuanto más, mejor. Pero no a cualquier precio. No al precio de perder mi coherencia, de no aportar el valor que quiero aportar en cada cosa que hago.

Así que si me quieres pagar para que hable de tu producto, perfecto. Pero asegúrate primero de que tu producto es relevante para los lectores de Desencadenado, y no te ofendas si cuando crea que no es así rechazo tu oferta.

1 vote, 5.00 avg. rating (92% score)

This is a local shop for local people

Soy fan de la serie de la BBC The League of Gentlemen. Entre los disparatados personajes, destacan los propietarios de la tienda del pueblo, que repiten a menudo la frase “this is a local shop for local people”, es decir, “somos una tienda local para gente de aquí”. Si ves la serie probablemente observarás algún detalle que te haga pensar que Edward y Tubbs no están en su sano juicio, pero para mi uno de los síntomas es esa frase.

Y es que en estos días hay que estar muy mal de la cabeza para tener un negocio que sea solo “local y para gente de aquí”. El mundo ya no es local, y aunque tú te empeñes en aferrarte a tus clientes locales y a tus proveedores locales, la competencia ya está quitándote a tus clientes desde cualquier parte del mundo y comprando mejor porque compra en cualquier parte del mundo.

Incluso si tienes una tienda física, un comercio de los de toda la vida, ¿crees que sobrevivirás mucho si tus únicos clientes son los que pasan por delante del escaparate? ¿si no eres capaz de aprovechar esa tienda, ese almacén y ese stock para vender a cualquiera que esté dispuesto a comprar, aunque viva en las antípodas? ¿si no puedes elegir a tus proveedores en cualquier país y tienes que conformarte con los que pasan a verte en persona?

Es difícil. Tienes que empezar por estar en Internet, que alguien te ayude a crear una web y un sistema de compra online. Y con esto solo descubres que ahora necesitas aprender algo que se llama marketing online, que tiene sus propias reglas diferentes a lo que hayas podido hacer hasta ahora para dar a conocer tu negocio local entre la gente de aquí. Que tienes que aprender a moverte en Facebook, en Twitter y tal vez en Tuenti, en YouTube o en otros sitios con nombres igual de raros. Y que hay que pensar en idiomas, en medios de pago, en logística, en un montón de complicaciones.

Pero si lo consigues, has derribado los muros de lo local y puedes crecer hasta el infinito y más allá. Y si no lo intentas, lo seguro es que tu local shop for local people acabará teniendo que conseguir clientes de la manera en que Tubbs y Edward buscaban mujer para su hijo. Y créeme, no es ni agradable ni recomendable.

1 vote, 5.00 avg. rating (92% score)

No son los visitantes, son las relaciones

Cuando abrimos un blog, lo primero que nos preocupa son los visitantes. Cuando tienes 10 visitas al día de las que nueve son tuyas y la otra de tu madre, es lógico obsesionarse con conseguir más visitas. Pero como vimos la semana pasada, conseguir visitas es relativamente fácil. Además, si lo único que quieres conseguir son visitas, puedes recurrir a trucos sucios como escribir sobre la última famosa que ha filtrado un vídeo haciendo cochinadas, o subirte al carro de lo que esté de moda en algún sitio popular como menéame y promover allí un enlace a tu entrada. Miles de visitas garantizadas, seguro.

El problema, claro, es que esos miles de visitas no sirven para nada. El 99% de ellas buscarán la información “caliente” que estás publicando y se irán para no volver. Es más, si en tu blog profesional publicas un post sobre el topless “robado” a una actriz, lo más probable es que los pocos seguidores que tuvieras abandonen el blog desconcertados.

Y es que lo que necesitas en tu blog no son visitas. El objetivo no es “cuantas más visitas, mejor”. Si estás en el proceso de construirte una identidad digital usando tu blog como base, no puedes destruirla publicando basura que atraiga a una masa indeterminada. Vale, a lo mejor lo del post guarrillo es un poco extremo, pero sin llegar a eso es fácil caer en la tentación de escribir sobre lo que creemos que va a atraer visitas, sin tener más plan que conseguir audiencia cuanto antes.

¿Y si no buscas visitas, qué debes buscar con tu blog?

Construir relaciones. Con personas concretas a las que les interesen los mismo temas que a ti. Que pueden ser inicialmente tus competidores, o que tal vez en el futuro sean tus clientes, o tus proveedores. Y la inmensa mayoría serán personas con las que tal vez nunca llegues a hacer ningún negocio, pero que darán difusión a lo que haces, que te enriquecerán con sus puntos de vista, que te permitirán conocer a otras personas interesantes.

El blog no es un medio de comunicación de masas. No se trata de que tú impartas doctrina y una multitud escuche. Es una invitación, que muchos recibirán con indiferencia, otros aceptarán sin dar nada a cambio pero que unos pocos interpretarán como una conversación. Es con estas personas, con las que empiezas a hablar, con las que en el futuro tal vez puedas tener una relación comercial.

Si tu objetivo (como el mío con empresa ágil) es que el blog sirva como pilar de tu negocio, no puedes pretender utilizarlo como un canal de marketing tradicional. No funciona así.

Insisto: primero es poner de tu parte, aportar, que tus lectores vean que les das algo de valor. La mayor parte de ellos se conformarán con leer una entrada y no volver, y para ti serán solo números en las estadísticas del día. Esos no son los que importan. Te importan los que comentan, los que tuitean, los que te incluyen en su lector de RSS para no perderse ni una de tus entradas. Y de esos, la mayoría nunca te comprará nada. Porque no lo necesita, o porque no puede pagarlo, o porque no es su momento. Pero está bien, te están haciendo un gran favor simplemente dedicándote un recurso tan escaso como su atención, y mucho más favor si además te ayudan a difundir lo que escribes y a darlo a conocer a otras personas.

Ahora, el consejo: lo mejor que puedes hacer para facilitar estas relaciones es crear desde el principio una lista de correo electrónico. Que alguien te deje su email es un acto de confianza. Si lo tratas con respeto, y usas ese canal para aportar más valor, consigues mantener una relación que es más probable que acabe en algún momento con una compra.

Insisto, no siempre es así, no puedes esperar que lo sea y de hecho sería extraordinariamente raro que el 100% de los que te dejan su correo electrónico vean tanto valor en alguna de tus propuestas como para pagar lo que pides por ellas. Pero establecer esa relación es el primer paso para que alguno de tus lectores se convierta en cliente, así que si no lo has hecho ya crea una lista de correo y pon en un lugar visible de tu blog un formulario para darse de alta. Si incluyes algún aliciente para animar al alta, como un ebook de regalo o algo similar, mejor. En cuanto a los detalles técnicos, yo uso Mailchimp, que es gratis para niveles de uso moderados y tiene toda la funcionalidad que necesitas y alguna más.

Aprovecho para meter una cuña publicitaria: en empresa ágil, si me dejas tu email enviaré periódicamente un boletín con lo publicado en el mes, con noticias relevantes para quien esté interesado en los temas que trato en el blog (modelos de negocio, agilidad, lean, etc.) y con una recomendación o crítica de una aplicación SAAS o libre. Este viernes es el primero, así que estás a tiempo de inscribirte.

0 votes, 0.00 avg. rating (0% score)

Cómo conseguir que alguien lea mi blog

La semana pasada veíamos por qué escribir un blog te ayuda a que te reconozcan como experto en el campo en el que escribes (aunque profundizaremos más en esto), y vimos también cómo crear uno. Si lo has hecho, probablemente habrás comprobado el resultado: 0 comentarios, 0 visitas, ni un enlace… Y basta con esperar. Si tienes paciencia y escribes todos los días, con suerte al cabo de unas semanas o meses empezarán a llegarte algunas visitas de Google. Con cuentagotas.

Siendo esta la historia natural de los blogs, es normal que la mayoría acabe espaciando sus escritos hasta dejarlo morir de inanición. Uno piensa que tiene mala suerte, o que no sabe escribir, o que lo que escribe no interesa. Y que está perdiendo el tiempo y le iría mejor entregando curricula a troche y moche, como hacen los demás.

Lo cierto es que no tiene que ser así. Hay unas cuantas cosas que puedes (y debes) hacer desde el principio para conseguir que tu blog sea visitado y lo que escribes tenga repercusión.

Crea unos cuantos entradas al principio

En empresa ágil escribí cinco entradas antes de darlo a conocer. Con esto consigues dos cosas. La primera asegurarte de que de verdad estás dispuesto a dedicarle tiempo. La segunda es que cuando alguien llega a tu blog no se encuentra un erial con una o dos entradas escuálidas, sino que lee algo interesante en un blog que da la sensación de estár atendido. Esto anima al lector a suscribirse al feed o a dejar un correo electrónico para estar al tanto de las actualizaciones.

Escribe con licencia Creative Commons Atribución Compartir-Igual

Con esta licencia das permiso a cualquier lector para que distribuya tu contenido de la manera que le parezca más conveniente, que lo modifique como quiera e incluso que gane dinero con él, con dos condiciones: que lo distribuya con la misma licencia (de manera que un tercero pueda modificar lo que él haya hecho) y que te atribuya la autoría. Al principio tu única obsesión debe ser llegar al mayor número de lectores posible, no sacarles unos céntimos a esos primeros aventurados.

Así que los que redistribuyen tu contenido te están haciendo un favor. Están promocionando tu blog y lo están haciendo gratis. Facilítales la tarea.

Ofrece un “regalo”

Escribe un eBook, haz una presentación, un vídeo, algo que puedas regalar a tus primeros lectores a cambio de que colaboren a difundir tu blog o que se suscriban a una lista de correo electrónico. Por supuesto, incluye en él al menos un enlace a tu blog. Y publícalo también con licencia Creative Commons, para que sea fácil difundirlo. Recuerda, esto no es para ganar dinero con ello, es para que otros te hagan publicidad. Y matas dos pájaros de un tiro, porque también contribuye a aumentar tu credibilidad como experto.

Facilita los comentarios

Los blogs no son cátedras, son conversaciones. Tu entrada no debe tener el tono de una tesis doctoral, sino que debe animar al diálogo y al debate. Para esto es fundamental que permitas comentarios en tus entradas. Usa Disqus para filtrar el spam, y tu blog ganará en calidad sin que tengas que esforzarte mucho.

Crea opinión

Ser un experto no significa ser aburrido. Generar polémica, demostrar disgusto con lo que te disgusta o entusiasmo por lo que te entusiasma, criticar a quier crees que merece ser criticado, exponer tus ideas… es imprescindible para que tus lectores vean que detrás del blog hay una persona.

Si lo haces bien, recibirás comentarios airados, tweets malévolos, insultos, etc. Borra los comentarios que te parezca que se pasan de la raya y sigue adelante. Para generar fans tienes que generar rechazo. Es una ley tan inexorable como la de la gravitación universal. La mejor receta para no gustar a nadie es empeñarte en gustar a todo el mundo.

Establece un plan editorial

Analiza qué tiempo tienes para escribir a la semana y plantéate un calendario con el número de entradas que te comprometes a escribir. Al menos una a la semana. Puedes escribir alguna más, pero es mejor mantener un ritmo constante que escribir 10 entradas una semana y después estar un mes sin escribir. Esto ni le gusta a Google (que siempre está ansioso de descubrir nuevos contenidos) ni mucho menos a tus lectores, que te olvidarán rápidamente.

Olvídate del SEO

Si has instalado el plugin WordPress SEO de Yoast, lo único que tienes que hacer en cada entrada es asegurar que en el título, el contenido y los campos meta aparecen la palabra o palabras clave de esa entrada. No se te ocurra retorcer el lenguaje para hacerlo más atractivo para Google: te interesa más gustar a los seres humanos que a los robots.

Y olvídate de buscar enlaces entrantes, dar de alta tu blog en directorios, y otras actividades similares. Es perder un tiempo que sería mejor que dedicaras a escribir o a mejorar el posicionamiento natural, como verás en los puntos siguientes.

Mueve tu blog en redes sociales

No tu blog en general, sino cada una de tus entradas. Para tener éxito cuantos más seguidores tengas, en principio mejor, pero son mejores 100 followers que realmente están interesados en el tema de que escribes que 100.000 seres captados con técnicas masivas. Así que no te dediques a los TT, céntrate en lo tuyo y construye tus avanzadillas en las redes sociales poco a poco. Y las llamo avanzadillas porque no debes olvidar que el blog es tu cuartel general. Twitter es una herramienta, no es el objetivo, y lo que hagas allí, o en Facebook o en Linkedin debe ir encaminado a llevar más lectores a tu blog.

Haz amigos en tu sector

La mejor manera de conseguir visitas es que algún blogger reputado, con una audiencia importante, enlace una de tus entradas. Esto no se consigue enviando un correo de intercambio de enlaces (que suelen ir directamente a la papelera) sino estableciendo relaciones. Visita sus blogs, comenta en ellos, enlaza lo que te parezca interesante, amplía o matiza lo que dicen…

Y no hace falta que seas un pelota. Por ejemplo, empecé a relacionarme con @Remo_ a raíz de su crítica a una de mis entradas. Intercambiamos un par de entradas más, defendiendo nuestras posturas con dureza pero con educación, y hoy le considero uno de mis “amigos virtuales” al que espero desvirtualizar algún día que se acerque por Madrid.

Esos “amigos virtuales” son fundamentales, sobre todo al principio, para aumentar el alcance de lo que escribes. Pero son como todos los amigos. No puedes acordarte de ellos solo cuando tienes que pedirles dinero. Y tienes que tener en cuenta que, como en la vida real, con algunos conectarás y con otros no. Así que empieza a establecer relaciones desde ya y empieza tú a hacer favores desde el principio en la medida de tus posibilidades.

Cruza contenido

Una de las mejores maneras de encontrar lectores es cruzar contenido con otros blogs. Puedes escribir un post invitado en otro blog, animar a otro blogger a que escriba en el tuyo o hacer entrevistas. Lo lógico es colaborar con otros bloggers que estén más o menos a tu nivel (no esperes que una de las estrellas de la blogosfera se desviva por escribir en un blog con 100 lectores diarios), pero también puedes ser ambicioso si consigues hacer una propuesta atractiva para la otra persona.

2 votes, 4.50 avg. rating (89% score)

Razones para escribir un eBook

Probablemente nunca hayas pensado en ser escritor. Los escritores son esos seres extraños que se encierran en una casita entre montañas, o que viven en un piso del centro rodeados de estanterías con miles de libros y fuman en pipa.

Y sin embargo, tienes razones poderosas para escribir un eBook. Entre ellas no están ganar el Nobel de Literatura, ni conseguir un sillón en la RAE, pero son muy importantes para el éxito de tu negocio:

1. Un libro te identifica como experto

Si llevas más de 4 o 5 años trabajando en algo, seguro que puedes escribir algo útil para quien esté empezando. Muy poca gente lo hace, por lo que si tú eres uno de ellos automáticamente te conviertes en experto ante tus lectores. Cómo aproveches esta posición es cosa tuya, pero lo que está claro es que te puede abrir muchas puertas.

2. Difundir tu conocimiento atrae a nuevos clientes

Para muchos negocios, conseguir un cliente nuevo es cuestión de confianza. El problema es que esa confianza se consigue después de años de trabajo y de decenas de clientes satisfechos, con lo que entramos en un círculo vicioso en el que no consigues clientes porque no puedes demostrar tu valía y no puedes demostrar tu valía porque no consigues clientes.

Y no, una página web en la que expliques que tu empresa está formada por profesionales jóvenes pero de reconocido prestigio y con experiencia en el sector no genera ni un miligramo de confianza en el cliente. Un blog ayuda, pero requiere un esfuerzo por parte del cliente potencial, que necesita navegar por unas cuantas entradas para ver que lo que escribes es sólido y tiene fundamento.

En este caso, un libro puede ayudarte mucho a conseguir esos clientes. Aunque parezca que regalar tu conocimiento va a provocar que los clientes potenciales resuelvan su problema por sí mismos aprovechándose de la información que aportas, lo cierto es que la inmensa mayoría ni siquiera va a intentar hacerlo por su cuenta y preferirá contratar los servicios de un experto. Es decir, los tuyos.

3. Un libro puede convertirse en una fuente de ingresos adicional

Muy poca gente se hace rica escribiendo libros, pero un libro técnico con información relevante puede venderse a buen precio si va dirigido a un público que necesita esa información y que puede ganar dinero con ella. Si eres capaz de escribir un libro así, puedes venderlo por un precio de entre 20 y 50 €, tal vez más si el valor es muy alto y hay muy pocas alternativas en el mercado. Con que vendas unos cuantos al mes, tienes una fuente de ingresos complementaria a tu actividad, y que además funciona incluso cuando estás de vacaciones.

¿Y no es muy difícil escribir un libro?

Sí y no. Es muy difícil, porque aunque mucha gente fantasea con la idea de escribir un libro, pocos tienen la iniciativa de ponerse a escribir, y menos aún tienen la constancia de seguir escribiendo un día y otro y otro. Y todavía menos gente tiene el sentido común como para decir que el libro ya es suficientemente bueno y está terminado. Es muy frecuente encontrar prefeccionistas que siempre creen que falta un capítulo, que habría que revisar otro, que tendría que incorporar más referencias…

Hasta ahora, escribir un libro tenía el problema de que el proceso editorial suponía una fortísima barrera de entrada. O conseguías un editor, o el libro se quedaba en un cajón. Pero ahora puedes publicar un libro y venderlo online, en tu web o incluso en Amazon, sin pedir permiso a nadie. Tú eres la única persona que puede impedirte escribir y publicar.

Claro que hay muchas cosas que tienes que tener en cuenta a la hora de plantear el tema, de escribir, de darle un acabado profesional, de promocionarlo, de venderlo… hacer todo esto correctamente puede ser la diferencia entre un eBook que te compren un par de amigos más por cariño que por otra cosa y una herramienta que consigue alcanzar los objetivos de notoriedad o ingresos que te hayas marcado.

Y aquí no puedo más que recomendarte usar las herramientas que ha creado mi amigo Franck Scipion. Franck ha hecho un trabajo excelente para ayudarte en todos los pasos que debes seguir para crear tu eBook. Hay un producto de pago, que merece la pena si te vas a tomar el proyecto de escribir en serio, porque vas a recuperar esa pequeña inversión con creces. Pero también hay información gratuita que seguro que te será muy útil, así que te recomiendo que le eches un vistazo, que aprendas lo que puedas y que te pongas manos a la obra cuanto antes. En unas semanas tendrás un eBook que podrás usar para mejorar tu marketing, tus ventas o conseguir ingresos adicionales.

El precio del eBook es de 37€, pero he acordado con Franck un descuento de 10€ para los lectores de Desencadenado. Este descuento solo estará operativo durante 48 horas, por lo que si te interesa debes darte prisa. Se acabó el descuento, pero puedes seguir comprando el eBook pulsando

0 votes, 0.00 avg. rating (0% score)