Desencadenado

Como crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

¿Tiene sentido Womenalia?

Para los que no lo conozcáis, Womenalia es una red profesional para mujeres. Lo cual presenta, así a priori, dos problemas: ¿tiene sentido una red profesional existiendo LinkedIn? y ¿tiene sentido una red profesional con segregación por sexo?

Empiezo por la segunda. ¿Por qué tiene sentido una red para mujeres emprendedoras o profesionales y no una red para emprendedores calvo o bajitos, por ejemplo? Hace un tiempo participé en Iniciador Jaén junto a Rosa Marchal. Rosa creó una empresa que hace análisis de aceite, y contaba cómo, en sus inicios, tenía que ir a reuniones con cooperativas y agricultores acompañada por su marido. En esas reuniones se producía la surrealista situación de que ella planteaba una pregunta y la respuesta se la daban a su marido. Y no, esto no sucedía ni es Arabia Saudí ni hace 100 años.

Seguramente muchas cosas han cambiado desde que Rosa empezaba con su empresa, incluso en la España rural. Pero probablemente las emprendedoras tienen problemas que los emprendedores no tenemos. Por supuesto que eso no justifica un trato de favor, como el que frecuentemente reciben por parte de las administraciones en forma de subvenciones y otras ayudas. Pero creo que si las mujeres que comparten una serie de problemas creen que participando en redes pueden beneficiarse unas a otras, pueden y deben hacerlo. Del mismo modo que tiene sentido que existan asociaciones de jóvenes empresarios, por ejemplo.

Así como soy enemigo de las subvenciones, soy ferviente partidario de Iniciador y de cualquier iniciativa que surja de la propia gente que considera que tiene problemas comunes y que puede ayudar a otros y obtener ayuda colaborando. Por tanto, mi respuesta a la segunda pregunta es sí, tiene sentido una red para mujeres emprendedoras y profesionales.

La otra pregunta, si tiene sentido una red al margen de LinkedIn, está respondida en parte en lo que acabo de escribir. Obviamente, las ventajas de compartir información las podrías tener en un grupo de LinkedIn, y prácticamente todo el mundo está ya en LinkedIn. Crear un perfil diferente en una red diferente es un esfuerzo, y más esfuerzo aún supone mantener ese perfil, visitar la red, compartir información…

Una red como Womenalia puede tener sentido fuera de LinkedIn, pero solo si aporta algo más. Si se limita a lo que ya puede conseguir cualquier profesional en LinkedIn, las usuarias acabarán por no entrar, porque les será más rentable estar donde está todo el mundo, hombres y mujeres. Pero si realmente son capaces de aportar valor y complementar lo que ya ofrece la red hegemónica, hay un futuro por delante.

Esa es una de las virtudes del emprendimiento: no importa cómo de grande sea tu competencia. Si encuentras la manera de hacer algo diferente y mejor, aunque sea en una pequeña parte de su negocio, tienes una oportunidad.

El día 28 estaré en Iniciador León

Tengo el honor de haber sido invitado como ponente por Iniciador León. No es la primera vez que participo en un Iniciador como ponente, ya lo hice en Jaén y fue una experiencia muy interesante.

Hablaré de Alanta y CoralBand, y de las diferencias de planteamiento y ejecución entre una y otra empresa. Por supuesto, además de contar batallitas, espero que algo de lo que hablemos allí sea útil para los emprendedores leoneses.

Y como haría cualquiera de los que vimos la mítica entrevista de Mercedes Milá a Francisco Umbral, aprovecharé para hablar de mi libro.

Si os pilla cerca, os espero en León.

CoralBand

Vuelvo a emprender. Mi nueva empresa se llama CoralBand, y su misión es facilitar el networking entre profesionales. Os cuento de qué va el proyecto.

Hace unas semanas, mi amigo y tocayo Borja Peñuelas me invitó a comer junto a dos amigos suyos, relacionados profesionalmente con Scrum, porque se le ocurrió que estaría bien que nos conociéramos. La comida fue muy agradable, la iniciativa de Borja me pareció muy simpática y al cabo de unos días empecé a darle vueltas a esto del networking y ampliar el círculo de contactos.

Yo, que soy tímido e introvertido por naturaleza, valoro mucho que alguien me ayude a conocer gente. Los eventos de networking tipo Iniciador o First Tuesday son estresantes para muchas personas: eso de presentarte por ti mismo a un desconocido, y luego a otro, y a otro… no es para todo el mundo. En cuanto al networking virtual, LinkedIn, Facebook y similares, también tiene sus problemas. No es fácil pasar del mundo virtual al real, hay mucho vendemotos…

Por eso creo que la idea de ampliar tu red de contactos de manera fácil, sin pasar apuro, puede ser atractiva. Y qué mejor manera que compartir una comida. No pierdes el tiempo (de todas maneras tienes que comer), y malo será que de las tres personas que vas a conocer no haya al menos una que merezca la pena.

CoralBand incluye además elementos de gamificación o meritocracia o como lo quieras llamar. Partimos de la base de que no todo el mundo es igual, y para que esto sea atractivo tienes que poder conocer gente que te pueda aportar algo. Esto quiere decir que si eres un becario con la carrera recién terminada no vas a comer con tres CEOs de empresas del IBEX 35. Pero no solo vamos a valorar tu nivel de desarrollo profesional, pediremos a los usuarios que valoren a sus comensales después de cada comida, con lo cual tu nivel en CoralBand, si eres un buen conversador y una persona interesante, puede subir muy por encima de tu nivel profesional (o al revés, si eres un cretino, por muy Director General que seas tu nivel va a bajar en picado).

Así que eso es CoralBand: un servicio para ayudarte a ampliar tu red de contactos de manera natural, sin presiones.

Si te interesa el proceso de desarrollo del proyecto, he abierto un blog en el que voy explicando qué es lo que estoy haciendo y cuánto me cuesta. Puedes leerlo aquí.

De momento estamos en alfa, de modo que solo se puede entrar por invitación. Pero por ser lector de Desencadenado, y por haber leído hasta aquí, os dejo dos códigos de acceso. Con cada uno de ellos pueden entrar 20 personas, y hay casi 2.000 suscriptores al RSS de Desencadenado, así que si tienes interés ya puedes espabilar:

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¿Hay alguien ahí?

Uno de los problemas a los que se enfrenta el emprendedor es el de la soledad. Desgraciadamente, en nuestro país no hay una cultura de emprendizaje, de modo que se mira con perplejidad y hasta desconfianza al que, en lugar de buscar un puesto fijo y seguro, elije aventurarse a crear una empresa.

Eso supone, además de tener que dar explicaciones a familia y amigos, no encontrar con quién compartir las alegrías y las penas. No poder contrastar ideas o experiencias. No tener referencias ni comparar con otras formas de hacer las cosas. Al final puedes acabar pensando que, efectivamente, eres un bicho raro y que quién te mandaría meterte en esto.

Por eso, es fundamental, y más cuando ya estás lanzado y los problemas aparecen como setas, hablar con otros emprendedores. Si conoces a alguno, estupendo. Si no, tienes que lanzarte a conocerlos.

Networking

Nada mejor para conocer emprendedores que un evento de networking de los que tan de moda están.
Mi favorito es Iniciador. Ahora se celebran en varias ciudades españolas, con lo que es fácil desplazarse a alguno. Iniciador es abierto (puede ir quien quiera), gratis y, al menos en Madrid, incluye una cerveza.

El desarrollo de un Iniciador sigue siempre la misma pauta:

Una ronda de presentación de los asistentes, que en menos de un minuto tienen que decir su nombre y explicar a qué se dedican. Conviene tener tu microspeech preparado de antemano, para que consigas decir todo lo que quieres en tan poco tiempo. Y conviene llevar lápiz y papel (o un caharro electrónico) para apuntar los nombres de personas con las que puede interesarte contactar.

Una ponencia a cargo de un emprendedor que tiene algo que contar. A veces es la experiencia con una empresa, a veces un tema concreto. Suelen ser amenas y el público es muy activo, de manera que siempre se aprenden cosas interesantes y aparecen temas para reflexionar.

Un rato de networking, es decir, tomar unas cervezas mientras charlas con otros asistentes. Este es un componente fundamental, por lo que hemos comentado. Es la oportunidad de conocer gente con la que puedes sintonizar y con la que comentar cualquier cosa que tenga que ver con tu empresa, o con tu idea, o cómo ves el mercado, o qué estan haciendo otros… En Iniciador hay gente brillante, con experiencia, con ideas, y si no dedicas una tarde al mes a charlar con ellos estás perdiendo una oportunidad de aportar valor a tu proyecto de empresa.

Habrá a quien le aterre la idea de presentarse en un sitio así, sin conocer a nadie, y encontrarse agarrado a una cerveza, mirando a un montón de desconocidos y sin saber qué hacer ni a quién dirigirse. Por eso, rescato unos consejillos que escribí hace algún tiempo.

1. Date cuenta de que no eres tan original

No hay mucha gente que sea absolutamente extrovertida. Y aun esos no suelen acudir a estos eventos. Piensa que la inmensa mayoría de la gente que está allí siente o ha sentido lo mismo que tú, y muchos estarán esperando que alguien se les acerque.

Ver a un montón de gente charlando en grupitos puede intimidar, pero seguro que muchos de los que están charlando amigablemente están en su fuero interno aliviados por haber sido “admitidos”.

2. Acércate a los que están solos

Los hay. Tú no serás el único. Y, como tú, desean con todo su corazón que alguien se les acerque. Se tú ese alguien: sal de tu rincón, dile hola a uno de ellos, preséntate y en un rato estarás hablado de lo divino y de lo humano tan ricamente.

3. Preséntate a tus “conocidos virtuales”

¿Hay un blogger al que lees? Acércate a él sin dudarlo y díselo. No hay blogger, por muy TOP o A-List que sea, a quien no le guste que alguien se le acerque y le diga: “yo te leo”. No importa que tú seas un mindundi, o tu blog solo lo lean cuatro gatos. Ya tienes una relación con esa persona, y tienes un tema del que le gusta hablar (su blog).

Presentarse a un blogger tiene otras ventajas: yo no conozco a ninguno que sea antipático, y suelen estar “conectados”, así que es fácil que te presenten a otros asistentes.

4. Guíate por el interés común

Una de las buenas ideas de Iniciador es la presentación inicial, en la que cada uno da su nombre y dice en un minuto a qué se dedica. Quédate con los datos de las personas con las que tienes más intereses comunes, y cuando te presentes coméntaselo directamente. Tanto si se trata solo de compartir información, como si puedes llegar a trabajar con esa persona, es muy probable que también le interese hablar contigo.

5. Muévete

No te sientes, ni te quedes en un rincón junto a la barra o a la bandeja de canapés. Ni siquiera cuando ya has dado el paso de hablar con alguien. A veces no conectas con la persona, o es un plasta del que no puedes despegarte, o simplemente tienes interés en charlar con otros. Lo mejor es, cuando la conversación decaiga un poco, decirle sinceramente a tu interlocutor que te alegras de haber hablado con él y que vas a ver si saludas a otra persona.

6. Conecta personas

Si conoces ya a alguna persona, incluso si la acabas de conocer ese mismo día, preséntasela a un tercero. Probablemente los dos te lo agradecerán, porque de esa manera ninguno ha tenido que hacer un esfuerzo para presentarse. Si además conoces a todo el mundo, tienes habilidades sociales y eres capaz de conectar a gente con intereses comunes, te convertirás en un héroe ante sus ojos.

7. Diviértete

Esto no es trabajo. Puede que acabes explicando cinco veces lo que hace tu empresa, o discutiendo de gestión de personal o posicionamiento en buscadores, pero no estás trabajando. Relájate y disfruta. Aprovecha la oportunidad de charlar con gente interesante, con opiniones propias y que hace cosas diferentes al común de los mortales.

8. Lleva tarjetas

O al menos papel y lápiz. Muchos te darán su email, o su url, o un teléfono, y no puedes pretender memorizarlos. Y al día siguiente a lo mejor recuerdas casi todos los nombres y eres capaz de ponerles caras, pero si confías solo en tu memoria tres meses más tarde, cuando necesites hablar con ese tío que sabía tanto de marketing viral, no te acordarás ni de cómo se llama.

9. Interésate por los demás

La mejor técnica de conversación es escuchar a la otra persona. En un evento de emprendedores, por supuesto que todo el mundo quiere contar su proyecto, y arde en deseos de explicar muchas cosas que solo un compañero emprendedor puede comprender. Es algo así como una reunión de alcohólicos anónimos, pero en la que unos se animan a otros a caer aún más en el vicio.

Por muy listo que seas tienes mucho que aprender de mucha gente, así que abre las orejas y empápate de su conocimiento y experiencia.

10. No intentes vender

Esto va de construir relaciones, no de encontrar clientes fácilmente. Es muy posible que conozcas a alguien que puede prestarte un servicio, con el que puedes colaborar o al que puedes ayudar, pero eso vendrá después. Tus interlocutores no son tontos, y distinguirán en seguida a un vendedor. En cuanto te identifiquen como tal, dejarán de escucharte y estarás “fuera del círculo”.

Lleva a un amigo

La pongo la última y fuera de numeración, porque es un arma de doble filo. Por un lado no llegas solo, con lo que no tienes la tentación de salir corriendo si te ves con una cerveza en la mano buscando desesperadamente alguien con quien hablar. Pero no tiene sentido ir a un networking para tomarte algo con él y salir sin haber charlado con nadie más. Por eso es mucho mejor ir solo.

Si pese a todo necesitas a alguien, convoca a dos o tres amigos y no solo a uno, no llegues con ellos y procura que el evento sea interesante para ellos y no solo para ti. De esta manera es más probable que en lugar de un grupo cerrado consigas tener algunos apoyos que te ayuden a abrirte a otras personas.

Por último, para el caso particular de Iniciador: si se da la rara circunstancia de que yo estoy por allí, me encantará hablar contigo. Si no estoy, habla con cualquiera de los tres organizadores y seguro que enseguida te presentan a un montón de gente interesante.

Coworking

Coworking es otra de esas palabras que importamos del inglés para definir cosas que ya existían, pero a las que se les da un nuevo enfoque. Viene a significar trabajar con alguien, en el sentido de trabajar “al lado de”, no “en el mismo trabajo”.

Como digo, esto no es nuevo. Los profesionales liberales lo vienen haciendo desde hace décadas en principio para compartir gastos de infraestructura (despacho, secretariado), pero también porque cuando estás empezando y estás solo, agradeces poder tomarte un café con un colega y comentar cosas.

La idea de Coworking es juntarse con otros emprendedores, al menos de vez en cuando, para trabajar en un mismo espacio, en el que puedes comentar acerca de tu proyecto, aprender de otros, ayudar, etc. Además, si trabajas desde casa, romper esa rutina y cambiar de entorno te hace ser más productivo. Evita el síndrome del emprendedor en pijama, con horarios desfasados, leyendo blogs o viendo vídeos en YouTube en lugar de trabajar. Si un par de veces a la semana te sincronizas con el resto del mundo, es más difícil que tus hábitos de trabajo degeneren.

En España, o al menos en Madrid, los principales promotores de la idea son Garage30. Pero puedes hacerlo por tu cuenta, si te pones a ello. Si tienes oficina o local, puedes subarrendar una parte de manera permanente, o puedes organizar sesiones en las que “abres las puertas” a gente que quiera trabajar en tu oficina por un día. Pones el espacio, el wifi y los enchufes para los portátiles y consigues a cambio conocer gente interesante y compartir con ellos un día de trabajo.

Otras opciones

Si el coworking no te convence, y tampoco Iniciador ni eventos similares, siempre puedes estar atento a los eventos que organizan las administraciones, cámaras de comercio o asociaciones empresariales. Son entornos mucho más formales, pero siempre hay al menos un rato alrededor de un café, y también son oportunidades para conocer a gente de tu sector (o del sector al que pertenecen tus clientes). Si están bien organizadas, tratarán además de asuntos que serán relevantes para tu negocio, así que además de relacionarte, te ayudan a estar al día.

Es un error pensar que tienes demasiadas cosas por hacer y que no puedes perder un día o una mañana en oír unas charlas. Muchas veces desconectar por un rato, ponerte en situación mental de escuchar, y charlar con otras personas puede ayudarte a ver tus problemas con perspectiva y a resolverlos con más creatividad y más eficazmente.

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TIBI versus CEOE

TIBI es una agrupación de empresarios y directivos de empresas de software españolas. Surgido a partir de una idea de Sergio Montoro, no tiene más organización que algunas herramientas de Internet. No consume recursos del estado, no pide subvenciones. Solo se ocupa de proveer una necesidad muy importante para un emprendedor: compartir su cuitas con otros que le puedan comprender.

La CEOE es la confederación de organizaciones empresariales. No es suficiente con tener una patronal del automóvil, o del calzado. Además las patronales se agrupan en metapatronales. Viven de los presupuestos del estado, organizan cursos y hacen informes de dudosa utilidad, que nadie compraría si los tuviera que pagar. Está dirigida por personas que tal vez un día fueran empresarios, pero que llevan décadas cobrando de la patronal (como la SGAE está dirigida por músicos que no han hecho música desde el siglo pasado).

TIBI es el futuro, y la CEOE una rémora del pasado (y desgraciadamente todavía presente).

Iniciador es otra aventura similar a TIBI: unos microempresarios, sin medios ni influencia, tienen una idea y la llevan a cabo lo mejor que pueden. Sin pedir ayudas, ni subvenciones, ni organizar una superestructura con sede, secretaria y VISA oro para sus directivos.

Y sin embargo, Iniciador es mucho más útil para cualquier emprendedor que los cientos o miles de iniciativas de administraciones de todo pelaje que dedican millones de euros a “ayudar a los emprendedores”. Millones de euros, por cierto, que les han quitado previamente a los optimistas que se lanzan a crear una empresa.

Como comenté tras el primer Iniciador, lo mejor que podría hacer la administración por los emprendedores y empresarios es dejar de ayudarles. Dejarles en paz. Si no es mucha molestia, devolverles el dinero de los impuestos dedicado a “promoción de emprendedores”. Pero si no, al menos, dejar de molestar con subvenciones, cursos y otras ideas brillantes que acaban siendo pozos en los que se entierra un dinero que los emprendedores hubieran usado mejor.

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Soy tímido… ¿puedo ir a un evento de networking?

Ser tímido no debería ser un problema para ir a eventos como Iniciador, First Tuesday, Beers & Blogs o las más tradicionales reuniones de gente de tu sector o tu profesión. Mucha gente lo es, y sin embargo consigue disfrutar en estas situaciones.

iniciador

Por ejemplo, en el último Iniciador estuve hablando, con distinta gente (y distinto grado de acaloramiento en función del número de cervezas ingeridas) sobre: la liberación de aplicaciones desarrolladas por/para la administración, los orígenes de la crisis y su impacto en la creación de nuevas empresas, la conveniencia de premiar a los científicos con dinero por sus logros, el agotamiento de los recursos naturales y algunas otras cosas. Ahora, querido lector, piensa ¿cuándo fue la última vez que tuviste ocasión de hablar de estas cosas con gente inteligente y formada?

Y eso sin tener en cuenta las posibilidades de “promoción” que te abre conocer al tipo de gente que asiste a estos eventos. Y no me refiero solo a oportunidades directas de mejorar tu carrera profesional o tu negocio, sino a lo que puedes aprender de gente con mucha experiencia, muchas ideas o muchas ganas.

En resumen: que merece la pena.

El problema es que mucha gente se plantea “¿y qué hago yo allí solo? ¿cómo me presento a la gente? Preferiría que me partiera un rayo antes que acercarme a alguien que no conozco”. Con Lucas, uno de los organizadores, comentábamos que mucha gente “se perdía” en el camino entre la charla y las cervezas (100 metros).

Así que, si quieres pero no te atreves, aquí van estos consejos que espero que te animen a dar el paso:

1. Date cuenta de que no eres tan original

No hay mucha gente que sea absolutamente extrovertida. Y aun esos no suelen acudir a estos eventos. Piensa que la inmensa mayoría de la gente que está allí siente o ha sentido lo mismo que tú, y muchos estarán esperando que alguien se les acerque.

Ver a un montón de gente charlando en grupitos puede intimidar, pero seguro que muchos de los que están charlando amigablemente están en su fuero interno aliviados por haber sido “admitidos”.

2. Acércate a los que están solos

Los hay. Tú no serás el único. Y, como tú, desean con todo su corazón que alguien se les acerque. Se tú ese alguien: sal de tu rincón, dile hola a uno de ellos, preséntate y en un rato estarás hablado de lo divino y de lo humano tan ricamente.

3. Preséntate a tus “conocidos virtuales”

¿Hay un blogger al que lees? Acércate a él sin dudarlo y díselo. No hay blogger, por muy TOP o A-List que sea, a quien no le guste que alguien se le acerque y le diga: “yo te leo”. No importa que tú seas un mindundi, o tu blog solo lo lean cuatro gatos. Ya tienes una relación con esa persona, y tienes un tema del que le gusta hablar (su blog).

Presentarse a un blogger tiene otras ventajas: yo no conozco a ninguno que sea antipático, y suelen estar “conectados”, así que es fácil que te presenten a otros asistentes.

4. Guíate por el interés común

Una de las buenas ideas de Iniciador es la presentación inicial, en la que cada uno da su nombre y dice en un minuto a qué se dedica. Quédate con los datos de las personas con las que tienes más intereses comunes, y cuando te presentes coméntaselo directamente. Tanto si se trata solo de compartir información, como si puedes llegar a trabajar con esa persona, es muy probable que también le interese hablar contigo.

5. Muévete

No te sientes, ni te quedes en un rincón junto a la barra o a la bandeja de canapés. Ni siquiera cuando ya has dado el paso de hablar con alguien. A veces no conectas con la persona, o es un plasta del que no puedes despegarte, o simplemente tienes interés en charlar con otros. Lo mejor es, cuando la conversación decaiga un poco, decirle sinceramente a tu interlocutor que te alegras de haber hablado con él y que vas a ver si saludas a otra persona.

6. Conecta personas

Si conoces ya a alguna persona, incluso si la acabas de conocer ese mismo día, preséntasela a un tercero. Probablemente los dos te lo agradecerán, porque de esa manera ninguno ha tenido que hacer un esfuerzo para presentarse. Si además conoces a todo el mundo, tienes habilidades sociales y eres capaz de conectar a gente con intereses comunes, te convertirás en un héroe ante sus ojos.

7. Diviértete

Esto no es trabajo. Puede que acabes explicando cinco veces lo que hace tu empresa, o discutiendo de gestión de personal o posicionamiento en buscadores, pero no estás trabajando. Relájate y disfruta. Aprovecha la oportunidad de charlar con gente interesante, con opiniones propias y que hace cosas diferentes al común de los mortales.

8. Lleva tarjetas

O al menos papel y lápiz. Muchos te darán su email, o su url, o un teléfono, y no puedes pretender memorizarlos. Y al día siguiente a lo mejor recuerdas casi todos los nombres y eres capaz de ponerles caras, pero si confías solo en tu memoria tres meses más tarde, cuando necesites hablar con ese tío que sabía tanto de marketing viral, no te acordarás ni de cómo se llama.

9. Interésate por los demás

La mejor técnica de conversación es escuchar a la otra persona. En un evento de emprendedores, por supuesto que todo el mundo quiere contar su proyecto, y arde en deseos de explicar muchas cosas que solo un compañero emprendedor puede comprender. Es algo así como una reunión de alcohólicos anónimos, pero en la que unos se animan a otros a caer aún más en el vicio.

Por muy listo que seas tienes mucho que aprender de mucha gente, así que abre las orejas y empápate de su conocimiento y experiencia.

10. No intentes vender

Esto va de construir relaciones, no de encontrar clientes fácilmente. Es muy posible que conozcas a alguien que puede prestarte un servicio, con el que puedes colaborar o al que puedes ayudar, pero eso vendrá después. Tus interlocutores no son tontos, y distinguirán en seguida a un vendedor. En cuanto te identifiquen como tal, dejarán de escucharte y estarás “fuera del círculo”.

Lleva a un amigo

La pongo la última y fuera de numeración, porque es un arma de doble filo. Por un lado no llegas solo, con lo que no tienes la tentación de salir corriendo si te ves con una cerveza en la mano buscando desesperadamente alguien con quien hablar. Pero no tiene sentido ir a un networking para tomarte algo con él y salir sin haber charlado con nadie más. Por eso es mucho mejor ir solo.

Si pese a todo necesitas a alguien, convoca a dos o tres amigos y no solo a uno, no llegues con ellos y procura que el evento sea interesante para ellos y no solo para ti. De esta manera es más probable que en lugar de un grupo cerrado consigas tener algunos apoyos que te ayuden a abrirte a otras personas.

Por último, para el caso particular de Iniciador: si se da la rara circunstancia de que yo estoy por allí, me encantará hablar contigo. Si no estoy, habla con cualquiera de los tres organizadores y seguro que enseguida te presentan a un montón de gente interesante.

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Ayer en Iniciador

Ayer, después de ni se sabe cuántos meses, volví a Iniciador.

Me he propuesto hacer un esfuerzo por ir más a menudo. Merece sin duda la pena: te reencuentras con amigos, conoces gente interesante y aprendes de la experiencia del ponente. En el caso de ayer, Jaime Estévez, a quien conocí en su época de Europa Press, y que escribe un impúdico blog que es una auténtica joya para cualquier emprendedor primerizo.

iniciador: Jaime Estévez

Hay un resumen de la charla, muy bien hecho, en la web de Iniciador.

Si vivís en Madrid, o lo suficientemente cerca como para acercaros, no lo dudéis. Además, no solo es gratis, sino que hay una cervecita incluida en ese precio de 0 euros.

Para los tímidos, los que os da corte presentaros en algo como Iniciador sin conocer a nadie, mañana haré un post con los consejos para participar e incluso salir triunfante, no solo en Iniciador, sino en cualquier evento de este tipo.

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La obesidad es contagiosa


Se ha publicado un estudio en el que se afirma que la obesidad es “contagiosa” . Es decir, que tienes más probabilidades de ser obeso si tienes al menos un amigo obeso. El motivo es que los seres humanos tendemos a fijarnos continuamente en la gente que nos rodea para verificar si nuestro comportamiento es “aceptable”. Imitar es una de las estrategias que usamos para sobrevivir en una sociedad tan compleja como la humana.

Si nuestros amigos engordan, consideramos que está bien engordar. Si vemos gente aparcada en segunda fila, entonces está bien aparcar en segunda fila. Y al contrario, si los demás respetan el límite de velocidad en carretera, nosotros también. Por supuesto, el comportamiento humano no es una ciencia exacta, así que hay excepciones siempre. Pero la tendencia a imitar existe.

De modo que, ante la pregunta de qué se puede hacer para fomentar el espíritu emprendedor en nuestro país, puede que una de las mejores cosas sea dar a conocer más a la gente que se lanza a la aventura. Eventos como Iniciador, además de permitir al emprendedor llorar en el hombro de alguien que le comprende, “contagian” la idea de que emprender es un comportamiento admisible.

Trabajar desde casa


Gracias a las ventajas de la tecnología, cada vez es más habitual emprender desde el propio domicilio. Al fin y al cabo, con un móvil, un portátil y una conexión a Internet tienes todo lo que necesitas. Trabajar desde casa puede ser un sueño, sobre todo si lo valoras desde el atasco de vuelta a las siete de la tarde.

Hace tiempo escribí unos consejos para trabajar desde casa que le pueden venir bien a quien se lance a la aventura. Pero hoy he leído en Wired la historia de Jelly. Se trata de emprendedores tecnológicos que se reúnen para trabajar juntos una vez cada quince días. Es decir, cada uno trabaja en lo suyo, pero lo hacen en el apartamento de uno de ellos. Gupta, el anfitrión, les deja usar su Wifi para navegar y su cocina para hacerse un café. Es una solución para evitar los problemas de aislamiento, charlar con gente que está en la misma situación, compartir ideas o inquietudes…

El espíritu tiene algo que ver con Iniciador, solo que en lugar de tener lugar en un ambiente festivo es algo más “profesional”. Y que cada asistente lleve su portátil y esté conectado seguro que da juego a la hora de decir “esto es lo que estoy haciendo” o “acabo de encontrar un mashup para integrar Flickr con Twitter que es la caña”.

¿Se podría hacer algo así en España? ¿Alguien sería tan generoso como para ceder su oficina o su casa cada quince días gratis? ¿Alguna administración de esas que tienen parques tecnológicos y viveros de empresas por todas partes, no podría ceder de vez en cuando sus instalaciones por un día a emprendedores “raritos” sin pedirles nada más que el DNI?

Tercer Iniciador


Me perdí la segunda, pero ayer sí pude estar en la tercera sesión de Iniciador (lo que en un principio se conocía como Beers & Entrepreneurs). En teoría, trataba sobre la creación de equipos humanos, pero la conversación giró frecuentemente alrededor de la financiación.

Lo cual es una pena, porque un equipo excelente, sin dinero, puede sacar adelante un proyecto, pero un equipo mediocre no conseguirá el éxito ni aunque tenga las paredes de la oficina empapeladas con billetes de 500 euros.

Se apuntaron cosas interesantes, de todas maneras: ¿es mejor emprender solo y contratar o incorporar como socios a las personas clave que quieres atraer? ¿cómo consigues atraer a esas personas clave y convencerles de que dejen un trabajo seguro y bien pagado en una empresa consolidada? ¿debes contratar gente joven y formarla o es preferible pagar por profesionales maduros?

Cuestiones interesantes, sobre las que espero escribir si el tiempo no lo impide.

Lo mejor de la sesión fue la oportunidad de escuchar a Jesús Encinar, alguien que ha conseguido crear una empresa que presta un servicio útil a miles de personas, que da de comer a doscientos empleados, y que le permite lanzarse a nuevas aventuras.

Y para mí, fue interesante charlar en el ratillo de networking con David Esteban, director del hotel Arturo Soria Suites. Como comenté en mi post sobre el primer iniciador, muchas de las “empresas” que se presentan en Iniciador tienen ideas de negocio, por decirlo de alguna manera, “originales”. Tanto, que serían ininteligibles para el 99,9% de los mortales. Esto no quiere decir que no puedan dar lugar a negocios enormemente exitosos (¿Cuanta gente sabía hace 10 años lo que era un buscador de Internet?).

Pero creo que sería muy bueno que por Iniciador pasara más gente de los negocios brick&mortar, como se decía antes. De los que tienen comerciales, están en la calle y ven la cara a sus clientes.