Desencadenado

Cómo crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

    Desencadenado en los medios: 

¿Taller presencial o curso online?

Me pregunta esto un lector:

Borja podrías decirme en qué se diferencia el curso de lean startup del taller presencial? No se cual de los dos es el mejor para mí.

Por si hay algún despistado en la sala, se refiere a esto: Curso Lean Startup para profesionales y esto: Aprende a diseñar tu modelo de negocio. La verdad es que entiendo que haya un poco de confusión, porque estoy haciendo dos cosas en paralelo que a mi me parece obvio que son muy diferentes porque las he “parido” yo, pero la diferencia no tiene por qué ser tan obvia para otros.

La persona para la que he creado cada curso es diferente

Cada vez que hago algo, pienso en un perfil tipo de persona que puede beneficiarse de ello. Luego siempre hay alguien con perfil diferente que lo compra porque también ve algo de valor, pero yo creo que es fundamental empezar por pensar en un cliente tipo y procurar resolverle un problema. Y estas son las personas para las que he creado cada curso:

  • Curso Lean Startup para profesionales: un autónomo, freelance, profesional independiente o como quiera llamarse. Puede ser un programador, un diseñador, un consultor, un coach… Al final, es una persona que gana dinero porque tiene un conocimiento especializado y vende horas de trabajo a empresas o personas que pueden aprovechar ese conocimiento. Esta persona, independientemente de que tenga o no una cartera de clientes habituales, tiene problemas para hacer crecer su negocio, para conseguir unos ingresos recurrentes y estables, para conseguir mejores clientes (que paguen más y mejor) o mejores proyectos.
  • Talleres Desencadenado: un pequeño empresario o un emprendedor que tiene problemas para ganar dinero con su negocio actual. O bien no consigue vender lo suficiente, o bien vende pero no con un margen de beneficio decente. Tiene un batiburrillo de ideas en cabeza, y no sabe ni cómo ordenarlas ni cómo ponerlas en práctica.

El resultado del curso es diferente

No creo que nadie haga uno de mis cursos para divertirse o por el placer intelectual de aprender. Si haces un curso de estos, es porque esperas obtener un beneficio, a ser posible mucho mayor que el dinero que te cuesta hacerlo. Esto es lo que consigues con cada curso:

  • Curso Lean Startup para profesionales: una estrategia clara y concreta para aumentar el precio por hora de tus servicios y generar ingresos pasivos. Aprendes tácticas concretas para identificar a tu cliente ideal (el que va a pagar más porque va a valorar más lo que ofreces), crear productos para vender a estos clientes y conseguir credibilidad y confianza para que aumente el valor percibido de lo que ofreces.
  • Talleres Desencadenado: un modelo de negocio, con el que tendrás claro qué es lo que tienes que hacer para crear valor, entregarlo a tu cliente y conseguir que te entregue dinero a cambio de este valor.

Hay otras diferencias, pero creo que estas son las esenciales. Hay un cierto solape entre las personas a las que va destinado cada uno de los cursos, pero la mayoría de la gente se habrá sentido más identificado con una de las dos personas, y habrá visto con más interés uno de los dos beneficios.

¿Has leído esto y tienes dudas acerca de si te merece la pena hacer uno de los cursos?

Si tienes interés, pero tus recursos económicos son limitados, es lógico que no quieras arriesgarte a perder tu dinero y tu tiempo en algo que no te va a aportar nada y te va a distraer de tu negocio. Esto es lo que puedes hacer:

- Apuntarte a la lista de interesados en los talleres. Como expliqué en su momento, hay tres webinars (sesiones online) gratuitos en los que explico la teoría, así que si ves estas sesiones y no aprendes nada útil, es que el taller no está hecho para ti. Habrás perdido algo de tiempo, pero nada de dinero. Puedes apuntarte aquí mismo:

- Inscribirte en un curso y si no es lo que esperabas y no obtienes resultados, pedir una devolución. Siempre, en todo lo que hago, tienes la garantía absoluta de que te devuelvo el dinero. Después de más de 600 cursos vendidos, solo he hecho 3 devoluciones, así que tengo bastante confianza en que lo que hago aporta valor a más del 99% de los que lo compran. Así que el riesgo es limitado: como en el caso anterior puedes perder el tiempo pero no el dinero.

- Preguntarme. Si sigues teniendo dudas, déjame un mensaje en el formulario de contacto, me cuentas tu caso, y yo te digo si vas a sacar algo de provecho del curso. No, no digo siempre que sí, en los curso de creación rápida de empresas hubo unas cuantas personas a las que les dije que no lo hicieran o que hicieran la opción “solo materiales”. No gano nada con que compres algo que no es adecuado para ti y que puedes devolver, prefiero que esperes a otra ocasión en la que lo que ofrezca te encaje mejor.

1 vote, 5.00 avg. rating (92% score)

Mercaderes, mercenarios o siervos

No hay más opciones. Solo puedes ser una de estas cosas: mercader, mercenario o siervo.

Hubo un tiempo, en el siglo pasado, en el que uno juraba vasallaje a una empresa y la empresa le protegía para toda la vida, y aún después de muerto. Eso se ha acabado. Entre otras cosas, porque las grandes corporaciones del siglo XX están condenadas a desaparecer. Así que no es una cuestión de la crisis (o no es solo de la crisis) el que haya más de seis millones de parados en España. Es que las grandes empresas están cambiando, se están haciendo más eficientes y más pequeñas, y están creando empleo fuera de España, allí donde les sale más rentable hacerlo.

Lo que sí ha hecho la crisis es despertar a los empresarios ingenuos, a esos pequeños empresarios que tenían un comercio o un taller y que generaban gran parte de los puestos de trabajo en España. Mirad este comentario que me dejó una lectora hace un par de años:

Me veo obligada a despedir a una de mis dos trabajadoras porque han consolidado un sueldo astronomico que yo me podia permitir pagar en el pasado, y ahora no puedo asumir. En las vacas flacas no encuentro respuesta alguna por su parte pero ademas me encuentro en situacion de pedir un prestamo para pagar dicho despido.

Mi empresa no sangrara a ningun trabajador nunca mas porque no pienso contratar a nadie si ese es el precio que debo pagar por crecer y recomiendo a los pequeños autonomos como yo no contratar por cuenta ajena, asi no nos podran tildar de explotadores. Lo que no puedas abarcar personalmente en tu negocio, dejalo.

Pues eso. Conozco varios casos, alguno muy cercano, que dicen exactamente lo mismo: nunca volveré a contratar a nadie.

Así que si ni las grandes empresas ni los pequeñas crean puestos de trabajo, ¿qué nos queda? Elegir entre ser mercader, mercenario o siervo.

Mercaderes

Ahora es muy difícil encontrar un trabajo de esos “seguros para toda la vida”, pero es más fácil que nunca crear una empresa. La misma globalización que se ha llevado la fábrica a China hace que tú, que no tenías capital para construir una fábrica, comprar maquinaria y contratar obreros puedas encargar a los chinos que te fabriquen lo que quieras. Y por supuesto surgen cada vez más oportunidades nuevas de ganar dinero vendiendo bits en lugar de átomos.

Es más fácil, pero no deja de ser arriesgado. La mayor parte de los emprendedores fracasan, y aún los que salen adelante lo hacen después de meses o años de trabajo duro y sacrificios. Pero si sale bien, cuando sale bien, la recompensa también es muy alta.

Así que esta es la primera opción. No empeñarse en que alguien te de un trabajo, sino crear una máquina de fabricar riqueza.

Mercenarios

La segunda alternativa es trabajar para los mercaderes. Si tienes algo bueno que ofrecer, algo que les ayude a vender más y ganar más dinero, ellos estarán dispuestos a pagarte un buen dinero a cambio. Pero para tener éxito en estos nuevos tiempos, tienes que entender que eres un mercenario, dispuesto a vender su espada al mejor postor.

Ninguna empresa te va a pedir fidelidad (y si lo hace te está intentando engañar) porque ninguna empresa te puede ofrecer fidelidad. Así que ahora todos los tratos son temporales. Todavía habrá profesionales valiosos que trabajen para la misma empresa décadas, y en exclusiva. Pero esto va a ser cada vez más raro. Lo normal será trabajar para varias empresas a la vez o ir saltando de proyecto en proyecto.

Sin engaños: no luchas porque hayas jurado fidelidad a una bandera. Luchas porque te pagan. Y la empresa no te contrata porque seas un patriota. Te contrata porque eres bueno con la espada, y necesita un espadachín avezado en una batalla concreta. Cuando ya no te necesite, dejará de pagarte.

Ser mercenario no es fácil. Tienes que estar entrenándote y formándote permanentemente, y tienes que perder tiempo en buscar nuevos clientes o pagar una comisión a quien te los encuentre. El jornal no está asegurado, y a veces no cobrarás todo lo que se te haya prometido. Pero puedes ganar mucho dinero y vivir muy bien. Puedes descansar entre una guerra y otra (o entre un proyecto y otro) el tiempo que quieras. Puedes decidir en qué vas a trabajar y con qué clientes vas a trabajar y hasta dónde vas a trabajar.

Y, de nuevo, la globalización te ayuda. Tus clientes no están limitados a los que viven cerca. Y por tu parte puedes contratar a quien quieras, o colaborar con quien quieras, en cualquier país del mundo.

Siervos

Si no te arriesgas a ser mercader, ni tienes algo que ofrecer como mercenario, solo te queda ser un siervo. Normalmente no es una decisión consciente, pero si te encuentras en paro, haciendo suplencias mal pagadas, con contratos de dos meses, o cobrando un sueldo de miseria a cambio de hacer una tarea repetitiva, es porque tú lo has decidido.

No se trata de si esto es justo o injusto. La ley de la gravedad no es injusta porque no te permita volar agitando los brazos como te gustaría. Y si has decidido estudiar una carrera inútil, si no quieres arriesgarte a ser mercader, si no estás dispuesto a afrontar las penalidades que supone ser un buen mercenario, ni el capitalismo ni los empresarios ni el gobierno tienen la culpa de que nadie esté dispuesto a pagarte un sueldo decente ni a contratarte para algo que no sea servir hamburguesas.

Bueno, tal vez el gobierno sí tiene algo de culpa por animar a tantos jóvenes a estudiar carreras inútiles en las que aprenden cosas que nadie demanda. Que vaya, para adquirir una culturilla puede estar bien, pero esto no tiene nada que ver con que alguien te pague un sueldo. Sólo vas a a ser apreciado y recompensado si tienes algo valioso que ofrecer.

Seth Godin escribió hace 2 años esta frase lapidaria:

Si haces un trabajo en el que alguien te dice exactamente lo que tienes que hacer, encontrarán a alguien más barato que tú para hacerlo.

Es así. Si tus cualidades se limitan a ser obediente y dócil, a realizar tareas repetitivas sin cuestionarte nada, o eres ya un siervo o acabarás siendo uno de ellos.

Ser siervo tiene ventajas: no tienes que pensar, no tienes que estar al día, no arriesgas nada, te pagan por lo que trabajas, puedes ser mediocre y hacer un trabajo mediocre… Mucha gente no aspira a más, y no está dispuesto a afrontar la inversión que hay que hacer para ser mercader o mercenario. Así que siempre habrá siervos, y su situación no va a mejorar ni siquiera cuando salgamos de la crisis.

Esto es lo que hay. Ahora tú decides lo que quieres ser: mercader, mercenario o siervo.

9 votes, 4.67 avg. rating (92% score)

¿Cuánto puedes ganar en 20 minutos si solo tienes 1 euro para invertir?

Hace dos semanas, en la sesión inicial del Startup Weekend NEXT Madrid, Mario López de Ávila propuso un reto a los participantes. Les organizó en equipos de 3 personas, dio un euro a cada equipo y les dio 20 minutos para conseguir la mayor cantidad de dinero que fueran capaces de ganar. Tenía que ser dinero real, billetes o monedas, no promesas de ingresos futuros ni nada por el estilo, cash.

Al cabo de los 20 minutos, casi todos los equipos habían conseguido algo de dinero. La mayoría de ellos, alrededor de 3 euros. ¿Cuánto creéis que gano el mejor equipo?

65 euros. En 20 minutos. Tres personas que no se conocían previamente. Les dijeron: salid a ganar dinero, y volvieron 20 minutos más tarde con 65 euros más en el bolsillo.

¿Cuál fue el truco de este equipo? No centrarse en el euro inicial. Los que ganaron alrededor de 3 euros fueron los que invirtieron ese euro en cosas como comprar caramelos que revendieron por un precio mayor. El equipo ganador lo que hizo fue darse cuenta de que tenía un activo mejor que el euro: veintitantas personas que se iban a juntar en el mismo sitio cada miércoles durante cinco semanas. Así que lo que hicieron fue ofrecer a los bares cercanos la posibilidad de ganar el negocio de esas personas (que acabarían cada miércoles tomando unas cañas) invirtiendo 20€ en ese momento.

Tampoco es casualidad que el equipo ganador ofreciera a sus clientes la posibilidad de ganar más dinero, en lugar de darles una alternativa para gastar más. En las circunstancias actuales, casi todo el mundo está más dispuesto a escuchar al que le ofrece una alternativa para tener más dinero que al que le habla de gastar lo que ya tiene.

Te cuento todo esto porque te afecta directamente.

Cuando te planteas crear tu empresa es normal partir lo que tienes. Un título universitario, una experiencia profesional, un capital para invertir… Pero si te basas en que tienes 1.000€, o un título de arquitecto, vas a pensar en negocios que multipliquen esos mil euros por 3, o en negocios que tengan que ver con la arquitectura. Es posible que te salgan bien, pero si partes con muy poco, por mucho que lo multipliques por dos o por tres, seguirás teniendo muy poco.

Yo también soy culpable de esto. Llevo escribiendo el blog siete años, y hasta hace poco más de un año no se me había ocurrido que tener miles de lectores al día es un activo con el que se puede ganar dinero. O mejor dicho, se me había ocurrido lo habitual, lo que hace todo el mundo. Poner publicidad, con la que ganas un poquito de dinero, los tres euros de los equipos normalitos. O dar formación presencial, que es cara y no era lo que más necesitaba mi lector tipo. Hasta que no caí en la cuenta de que esos miles de lectores ya estaban invirtiendo su tiempo en leerme, que su canal natural era el online, y que eso suponía una oportunidad para ofrecerles algo diferente, asequible y fácil, estuvieran donde estuvieran, no empecé a ganar dinero con el blog.

Así que levanta la cabeza, y empieza a pensar en otras cosas que tienes, o que están a tu alcance, pero que nunca se te ha ocurrido considerar que son un activo para tu negocio. Tal vez conoces a gente influyente, o tienes una extraordinaria capacidad de relación, o eres creativa, o eres capaz de ver y explicar a otras empresas cómo pueden ganar más dinero o retener a sus clientes o ahorrar…

Sea como sea, olvídate de tus activos evidentes pero escasos, y de los modelos de negocios al uso que se basan en explotar estos activos de la manera habitual, y piensa en todo aquello que no se te ha ocurrido explotar hasta ahora. Haz una lista, y analiza si hay algo que pueda ayudar a otras personas o empresas a ganar más dinero, o a ahorrar el que ya tienen, o a resolver un problema por el que realmente estén dispuestos a pagar. Mañana vuelve a revisar tu lista, y procura añadir al menos un activo que no hubieras considerado antes. Y pasado otro, y así hasta que des con un modelo de negocio que realmente te permita explotar esos activos ocultos.

2 votes, 5.00 avg. rating (94% score)

Si tuvieras dinero para crear tu empresa

¿Crees que si tuvieras dinero para crear tu empresa, pongamos 100.000 €, sería todo más fácil?

¿Crees que lo primero que tienes que hacer es buscar un inversor, o una subvención?

¿Crees que todo te iría mejor con un montón de dinero en el banco, dinero de otras personas?

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, tendrías tiempo para perfeccionar tu producto antes de salir al mercado. Y perderías ese tiempo, por no hablar cuanto antes con tus clientes para descubrir qué es lo que necesitan realmente.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, contratarías una campaña de publicidad potente, para que todo el mundo conociera tu marca. Pero no tendrías un proceso de ventas probado y bien engranado, así que esa relevancia sería temporal y no generaría ventas.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, hablarías largo y tendido sobre el engagement, el awareness, la importancia de crear una red, de conseguir una base de usuarios, de la economía de la atención y despreciarías al paleto que te preguntara cómo y cuándo tu empresa va a empezar a ganar dinero.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, lo gastarías en una oficina, y ordenadores de última generación, y tarjetas de visita, y un logo elegante y moderno. Y dedicarías tu tiempo a seleccionar proveedores para estas cosas, y a comparar ofertas, y a discutir si el color que realmente refleja el espíritu de tu empresa es el verde lima o el amarillo cadmio, y a pelearte con el pintor porque no ha aplicado el tono exacto en las paredes de tu oficina. Y ninguna de estas cosas te habría acercado ni un mílimetro al objetivo original de hacer algo que tu cliente quiera comprar.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, contratarías programadores, y diseñadores, y un administrativo para que te llevara el papelo, y pagarías a un asesor fiscal y laboral para que hiciera las nóminas. Tendrías un buen equipo, y podrías hacer muchas más cosas con ese equipo y desde esa oficina que desde tu casa. Y cada mes se desvanecerían miles de euros y antes de darte cuenta pasarías las noches en vela pensando en qué vas a hacer cuando llegue la próxima paga extra.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, pagarías a una agencia de relaciones públicas para que te consiguiera entrevistas en prensa, y hablarías en congresos y seminarios sobre emprendimiento, y te pagarías viajes a conferencias “en las que hay que estar porque están todas las start-ups que importan”. Y tendrías que preparar las charlas, y dedicar tiempo al networking, y tuitear sobre ello, y publicar en tu blog tu impresión sobre el evento. Que es algo mucho más entretenido y gratificante que sentarte delante de un cliente para vender.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, vivirías en el olimpo de los emprendedores exitosos, de los que han levantado financiación porque tienen un proyecto superatractivo y superprometedor, y harías cualqueir cosa para no bajar al mundo real de los clientes y enfrentarte a la posibilidad de que tu idea no sea tan maravillosa como crees y que el cliente te abofetee con un terrible “no me interesa”.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, inventarías mil y una maneras de emplear ese dinero en sabotearte a ti mismo, en engañarte pensando en que ya has conseguido lo más difícil, y dejarías de esforzarte.

Así que si no tienes dinero para crear tu empresa, haz lo que sea para empezar a vender cuanto antes. Habla con tus clientes para entender de verdad sus necesidades, porque tienes que ofrecerles lo antes posible algo que te quiten de las manos. Vende. Consigue la mejor financiación posible: la que te dan tus primeros clientes porque lo que ofreces les aporta valor. Vende otra vez. Aprende de estos primeros clientes para hacer aún mejor tu producto o tu servicio. Vende más. No gastes dinero en logos, trabaja desde tu casa o desde una cafetería con Wifi, no pagues ni un céntimo que no sea imprescindible. Ahorra. Y vende más. Cuando necesites un desarrollo, una imagen coporativa o una campaña publicitaria, será porque sabes exactamente qué estás vendiendo, a quién, por qué te compra, qué necesita, cómo habla y qué argumentos escucha Y pagarás lo que necesites pagar por ello, ni un céntimo más. Sigue vendiendo, sigue aprendiendo y sigue mejorando. Tendrás más probabilidades de crear una empresa con éxito que teniendo 100.000€ en el banco.

Si no tienes dinero, mueve el culo (que es la traducción literal del Get out of the building que dice Steve Blank). Ésa es la clave del éxito para crear una empresa.

5 votes, 5.00 avg. rating (96% score)

Píldoras formativas

Como sabrás si sigues el blog, desde este verano he venido haciendo una serie de “minicursos” online, en los que he explicado cosas que yo aplico en este blog o en mi experiencia emprendedora. La acogida ha sido muy buena, y ahora que ya hay ocho de ests cursos, he decidido organizarlo un poco, y que quien quiera pueda comprarlos para verlos “en diferido”.

Así que ya están disponibles las “pildoras formativas Desencadenado“. Se trata de formación para emprendedores eminentemente práctica, son 8 “minicursos” de entre una hora y hora y media de duración. Cada píldora incluye el vídeo, el audio en MP3 (por si quieres oírlo en el coche o en el transporte público), el PDF con la presentación y en algunos casos algún material adicional como una hoja de cálculo o una checklist.

El precio es de 29€ para cada píldora. Pero si estás suscrito a la lista de correo, tienes un descuento del 20%. ¿Que no estás suscrito? Puedes arreglarlo ahora mismo dejándome tu correo aquí:








0 votes, 0.00 avg. rating (0% score)

Probablemente te interesa saber esto

Startup Weekend NEXT

Esta tarde a las 19:00 hay un Meetup para presentar el programa AES Startup Weekend NEXT, en el que participo como mentor. Si quieres ir tienes que estar dado de alta en el grupo de Meetup de la AES. Puedes hacerlo aquí: http://www.meetup.com/Agile-Entrepreneurship-Spain/

Startup Weekend NEXT es un programa formativo diseñado por Steve Blank que es gestionado por la organización Startup Weekend. Está basado en la aplicación práctica, por parte de los emprendedores participantes, de la metodología Customer Development. El programa dura 5 semanas y es sin ánimo de lucro (ni la AES en general ni los mentores en particular ganamos ni un céntimo) pero participar tiene un coste que va directamente a Startup Weekend. Si no puedes ir esta tarde a la presentación tienes más información aquí.

Entrevistas desencadenadas

La idea que os comenté el otro día va tomando forma. Habrá entrevistas desencadenadas. De momento me han confirmado que participan Ángel María Herrera @angelmaria, Agustín Cuenca @agustincnc, Alfredo Romeo @aromeo, Andrés Pérez Ortega @marcapersonal, Ricardo Lop @ricardo_lop y Sergio Montoro @smontoro.

Son algunas de las personas en las que primero pensé cuando se me ocurrió la idea, porque tienen cosas que contar, tienen experiencia, tienen ideas y saben comunicar su pasión por lo que hacen. Casi todos han creado, con sus manos y el sudor de su frente, empresas que facturan centenares de miles o millones de euros. Y no viven en Silicon Valley ni tienen un MBA ni un padre millonario ni salen en Forbes. Son personas reales, de pueblo, de barrio o de provincias. Por otra parte, amigos a los que agradezco que hayan aceptado participar en esto sin preguntar nada, ni siquiera a quién más había invitado o quién había aceptado. Y que con su generosa respuesta me han cargado con una gran responsabilidad, porque si con lo que esta gente tiene que decir no hay una entrevista apasionante será solo por mi culpa. Habrá más, por supuesto, porque mi objetivo es hacer 8-10 entrevistas de aquí a verano, pero tampoco quiero liar a nadie antes de tiempo.

Ya os iré anunciando fechas. En principio mi objetivo es hacer las entrevistas quincenales, para no saturar. Y como os anunciaba, tendrán un precio, que no cobraremos ni el entrevistado ni yo. Lo que he decidido al final es que quien esté interesado en ver las entrevistas en directo y preguntar lo que quiera a estos cracks haga un préstamo en Kiva y lo apunte al grupo Emprendedores Desencadenado.com. Haré un formulario o algo así para gestionar la lista, de forma que cuando te des de alta te lleguen las invitaciones a todas las entrevistas.

Como he explicado alguna vez, un préstamo en Kiva no es un donativo, recuperas tu dinero cuando el emprendedor lo devuelve, así que en realidad solo “pierdes” esos 25 dólares durante unos meses. Creo que merece la pena exigir un pequeño esfuerzo para participar en esto. Por muy mal que tú estés, es muy positivo para ti que seas consciente de que puedes ayudar a otros que están peor que tú. No creo en el karma ni en ilusiones místicas, pero sí creo en la generosidad. Si hay gente como los mencionados que te va a dedicar una hora de su tiempo (que a ninguno de ellos le sobra) y no te van a pedir nada a cambio, qué menos que tú ayudes en algo a otro emprendedor.

Ya sabes, si todavía no lo has hecho déjame tu correo electrónico en el recuadro gris que hay un poco más abajo y así te aviso en cuanto haya fecha para la primera entrevista, que será este mes.

1 vote, 5.00 avg. rating (92% score)

Cómo hacer entrevistas a clientes

El otro día hablaba del extraordinario consejo de Steve Blank: Sal del despacho y habla con tus clientes.

Hacer caso a Steve Blank es una de las cosas más importantes que puedes hacer para evitar que tu proyecto de empresa fracase. El problema es que aunque parece sencillo en realidad pocos emprendedores lo hacen.

Primero porque supone salir de tu zona de confort y enfrentarte al fracaso. ¿Qué pasa si descubres que tu genial idea en realidad no le interesa a nadie? ¿Y cómo planteas las entrevistas, qué pasa si nadie quiere hablar contigo?

Y segundo porque es muy fácil hacerlo mal. Hacer las preguntas equivocadas, buscar la confirmación de tus ideas preconcebidas, preguntar a las personas equivocadas.

Este jueves haré un webinar, un minicurso online, en el que durante una hora y media explicaré cómo identificar y seleccionar a tus interlocutores, hacer las entrevistas, qué tipo de preguntas debes hacer, cómo evitar resultados sesgados, qué objetivos debes plantearte, etc. Como parte del material, incluiré un guión para que prepares la entrevista y una checklist de cosas que deberías tener en cuenta antes de empezar.

Será el jueves 21 a las 19:30 y durará una hora y media aproximadamente. Habrá primero una exposicion del tema y después un turno de preguntas. El webinar se graba, así que si no lo puedes ver en directo no pasa nada. O si quieres volver a verlo más adelante para repasar algo. También podrás descargarte el audio en MP3, por si quieres aprovechar el tiempo para oirlo mientras haces otras cosas.

Si no quieres perder el tiempo creando algo que nadie quiere, si necesitas conocer qué piensa tu cliente sobre el problema que pretendes resolver con tu empresa y la solución que planteas, puedes inscribirte por solo 7€ aquí:

Buy Now
2 votes, 5.00 avg. rating (94% score)

Leanlaunchlab: Una herramienta excelente para crear tu startup

Un apunte rápido para recomendaros una herramienta online para ayudaros en el proceso de crear una empresa. Se llama LeanLaunchLab, y la podéis encontrar aquí: www.leanlaunchlab.com. Alguna vez he puesto por aquí un enlace a un jpg con el Business Model Canvas, e incluso a un Google Docs gratuito para crear un BMC con un buen aspecto. Aunque puedes tener casi toda la documentación del proceso de creación de tu empresa en Google Docs o una herramienta similar, LeanLaunchLab tiene ventajas:

  • Asocia las ideas que recoges en el BMC con hipótesis
  • Te ayuda a definir experimentos para verificar esas hipótesis (y hasta te recuerda que empieces por las más arriesgadas, como debe ser)
  • Te permite crear checklists para hacer un seguimiento de tareas y actividades directamente relacionado con tu modelo de negocio.
  • Tiene una utilidad para apuntar el resultado de las entrevistas con clientes. Ahora estamos viendo este tema en el curso de creación de empresas, y ya que cuesta tanto hacerlas cualquier ayuda es bienvenida.
  • Si tienes algún colaborador, puedes trabajar online y todos tenéis siempre la misma información.

Es gratis para proyectos de una sola persona, así que no pierdes nada por probar. Obviamente, solo es útil si estás siguiente el método Lean Startup para crear tu empresa. Pero al fin y al cabo, es lo que deberías estar haciendo si quieres tener más de un 25% de probabilidades de éxito, que es lo que (en el mejor de los casos) consigues con el método tradicional de los planes de negocio.

Y no, no me llevo comisión ni gano nada por recomendarlo. Cuando es así siempre lo advierto. Simplemente es que lo estoy usando para mi proyecto de alojamiento para WordPress y estoy encantado.

0 votes, 0.00 avg. rating (0% score)

6 pasos para crear una empresa

Carolina me pregunto esto:

Mi sobrina de es celíaca y mi hermana tiene problemas para encontrar sus productos en un solo sitio, se tiene que recorrer varias tiendas y supers. Hemos pensado en hacer una pagina web (tienda on line) que venda estos productos todos juntos, con el punto diferenciador que la entrega se hace a domicilio. No tenemos dinero para invertir. Qué te parece la idea, la ves factible? tienes algún consejo? Nunca hemos emprendido, siempre hemos trabajado para los demás y no tenemos ni idea de lo que deberíamos hacer!

Y he pensado que puede ser interesante para todos vosotros, aunque vuestra idea no tenga nada que ver con la de Carolina, compartir lo que le respondí, porque probablemente podáis seguir los mismos seis pasos para crear una empresa, sea cual sea el tipo negocio que tengáis entre manos.

  1. Habla con al menos 10 celíacos o familiares de celíacos que compren alimentos. Pregúntales cuál es su problema principal: precio, dificultad para encontrar productos, calidad, que les gusten a los niños, recetas… lo que sea. Pregúntales cómo lo resuelven ahora, qué es lo que más les cuesta y qué les gustaría que alguien hiciera por ellos. Y sobre todo, si lo que necesitan no es exactamente que alguien les venda productos sino que les de información u otro tipo de servicios, si estarían dispuestos a pagar por ello.
  2. Abre un blog hiperespecializado en el problema que has detectado en el punto anterior. Cuando digo hiperespecializado, quiero decir que no abras un blog sobre celíacos, sino sobre pan para celíacos, o cómo ahorrar en las compras para celíacos, o lo que sea que hayas detectado que es un problema. Hazlo con WordPress, no con Blogger, y te evitarás tener que migrarlo más adelante. Abre una cuenta en Twitter y otra en Facebook para hablar de lo mismo. Empieza a relacionarte con otros bloggers que hablen de la celiaquía, e incluso con bloggers que hablen de cocina o de otros temas más generales pero que pueden estar relacionados con el problema que vas a resolver. Cuando digo relacionarte, quiero decir empezar por seguirles en Twitter o Facebook, comentar en sus entradas (comentarios inteligentes y que tengan que ver con lo que escribe, no publicidad descarada), retuitearles…
  3. Escribe cada día, o al menos dos o tres veces por semana en tu blog. Escucha a tus lectores, pregúntales qué les interesa, qué problemas tienen, de qué quieren que les hables… Establece relaciones de confianza con ellos, porque así ellos te comprarán cuando les ofrezcas algo de valor. Crea desde el principio una lista de correo con Mailchimp, y anima a tus lectores a registrarse. Los que han dado ese primer paso de confiar en ti dándote su email es mucho más fácil que te compren algo después. Crea un infoproducto, como un eBook o un vídeo, que puedas regalar como incentivo para que tus lectores se suscriban a la lista y para demostrar tu conocimiento.
  4. Piensa en lo más sencillo que puedes hacer para comprobar si alguien está dispuesto a pagar por lo que ofreces. Si es vender productos para celíacos, es posible que no puedas hacerlo como particular porque tengas que solicitar algún permiso para vender alimentos (lo desconozco), pero si es así a lo mejor puedes probar vendiendo panificadoras domésticas, por ejemplo. Ni siquiera tienes que venderlas tú, puedes empezar como afiliada de Amazon y llevarte una pequeña comisión por cada cliente que les envíes. Ahora no se trata tanto de ganar mucho dinero como de aprender.
  5. Cuando empieces a entender quién te compra, por qué te compra, qué porcentaje de tus visitas compra, etc., puedes ir ampliando los experimentos a otros productos. Si ves que lo que estás haciendo puede convertirse en negocio, este es el momento de crear una versión en inglés. Si no sabes inglés suficiente como para escribir de forma que a un nativo no le suene raro, usa los ingresos de las primeras ventas para pagar a alguien que te traduzca del español al inglés.
  6. Cuando tengas claro que estás empezando a ganar dinero de una manera continua, o si lo necesitas para vender alimentos con credibilidad, crea una empresa. Si estás trabajando online, puedes hacerlo en Inglaterra, con la ventaja añadida en tu caso de que allí el IVA para los alimentos es 0. Si lo único que haces es mover alimentos de un país a otro de la UE y no manipularlos, y esos alimentos tienen ya la aprobación de un país de la UE, lo más probable es que no tengas problemas, pero aún así deberías confirmarlo antes de vender por primera vez en un país nuevo.

Y ya está. A partir de aquí, a vender lo más posible y a ganar lo más posible. Como ves, no tienes que invertir en nada más que en el alojamiento del blog. Con eso (y algo de tiempo y mucho esfuerzo) puedes empezar a ganar dinero y todos los gastos siguientes pagarlos con la mejor financiación: el dinero que obtienes de tus primeros clientes. Y la parte que a todo el mundo le suele preocupar más, la constitución de la empresa, está al final, sólo después de que hayas comprobado que tienes un negocio viable.

3 votes, 5.00 avg. rating (95% score)

¿Qué has hecho en 2013?

¿Qué has hecho en 2013 para impulsar tu proyecto emprendedor? Sí, te pregunto por 2013. Llevamos dos tercios de enero, dos semanas efectivas después de las fiestas navideñas. ¿Qué has conseguido hasta ahora? ¿Has aprendido algo sobre tus clientes? ¿Entiendes mejor sus necesidades, sus problemas y has adaptado tu propuesta para que sea irresistible para ellos? ¿Tienes algo concreto que enseñar: una página web, un producto, al menos una presentación en Powerpoint? Lo que es más importante ¿has vendido algo en este mes? ¿estás más cerca, con datos objetivos, de poder vender?

Si a estas alturas del año no has hecho nada de esto, tienes un problema. No puedes pensar que tienes un año por delante, que faltan meses para el verano. Tienes un problema, y grave, porque en febrero te darás cuenta de que no has avanzado, y te propondrás darle un empujón a tu proyecto en semana santa, que estás más tranquilo. Y cuando en semana santa tampoco hayas hecho nada, pensarás que ya en el verano, con tiempo, le darás el empujón definitivo. Y llegará diciembre, y lo único que habrás hecho en todo el año es cambiar de logo varias veces, haber coqueteado con cuatro ideas totalmente diferentes sin haber avanzado en ninguna, haber leído decenas de blogs y un par de libros sobre emprendedores, tendrás un blog en WordPress con cuatro entradas deslabazadas… y nada de provecho.

Sí, te estoy echando la bronca ahora. ¿O es que piensas que lees Desencadenado para que te diga cosas como que emprender es maravilloso, que pronto llegarán los días de vino y rosas y que basta con que sigas tu pasión para que el universo conspire a tu favor? Pues no. Emprender es apasionante, pero emprender cuesta, y aquí es donde vas a empezar a pagar, con tu sudor. Vale, esta última frase no es mía y solo la entenderán los más viejos, pero aplica perfectamente.

¿Quieres de verdad crear una empresa? ¿No es una idea con la que juegas para sentirte bien contigo mismo y como válvula de escape para una vida que no te gusta? Entonces empieza a moverte YA. No a partir del lunes. YA. Plantéate unos objetivos para la semana que viene. Objetivos reales, que acerquen el momento en el que empezarás a cobrar. Si no lo has hecho todavía, empieza por hablar con tus clientes potenciales, comprueba que tienen el problema que tú quieres resolver y que están dispuestos a pagar para que alguien (tú) se lo resuelva. Comprométete contigo mismo a hacer 3, 5, 10 entrevistas la semana que viene. Haz un guión hoy mismo, no mañana. Y la semana siguiente, plantea otro objetivo. Un objetivo medible, que puedas saber sin engañarte si lo has cumplido o no.

Cada día, al principio de la jornada, pregúntate ¿qué hice ayer? ¿qué voy a hacer hoy? ¿qué problemas tengo que me impiden hacer lo que tengo planeado y cómo voy a resolverlos? Haz esto cada día, siempre, pase lo que pase. Al final de la semana, revisa los objetivos que te planteaste, analiza por qué no has hecho lo que te habías propuesto, y rectifica lo que haga falta para conseguir tener terminado lo que te propongas para la semana siguiente. Si hace falta, rebaja tu nivel de exigencia y tus objetivos para adecuarlos a tu capacidad real. Lo importante es que cada semana, sin perdonar una, hayas conseguido un avance concreto.

Si quieres que yo te eche una mano y te ponga tareas cada semana, apúntate a mi curso de creación rápida de empresas. Te voy a dar caña, te voy a poner tareas cada semana y vas a tener que echar horas. Si no tienes otra ocupación, al menos 8 horas al día. Pero te garantizo que al final de las nueve semanas que dura el curso, si lo sigues rigurosamente y haces lo que te propongo, hay una probabilidad muy muy alta de que estés ya facturando, aunque en este momento no tengas ni siquiera una idea definida de lo que puede ser tu negocio.

Si no quieres pagar por el curso, está bien, pero al menos busca la manera de responder ante alguien. Da cuentas de tus progresos a tu pareja, a tus padres, a tus amigos. Si nadie a tu alrededor entiende lo que estás haciendo, asiste a Iniciador y en lugar de dedicarte a charlar con gente sin ton ni son cuéntales cada mes tus progresos. Nada como la vergüenza de tener que decir a alguien a quien quieres o respetas que tampoco esta semana o este mes has hecho nada con tu proyecto para animarte a espabilar.

Al final, todo lo que consigas depende de ti. El entorno, el gobierno, los bancos, los inversores, los socios, la competencia, la economía global, los chinos… son condiciones de contorno. Tú tienes todo lo que necesitas para sacar adelante tu proyecto. No necesitas pensar más, ni esperar a que alguien te financie, ni que alguien te de una palmadita en la espalda y te diga que tu proyecto le gusta. Necesitas ponerte a trabajar ya, en serio, y de manera continua.

¿O quieres llegar a enero de 2014 con las manos vacías y los mismos sueños que sería estupendo que algún día se hicieran realidad?

1 vote, 5.00 avg. rating (92% score)