Para los que se están inscribiendo en el curso, creo que hay tres áreas en las que será útil.
1. Presentar conceptos básicos que puedes conocer ya, pero que te viene bien que te recuerden
Es lo que suelen hacer los libros “de negocios” del tipo “Quién se ha llevado mi queso”. Una o dos ideas claves, evidentes para casi todos los lectores. El mérito de estos libros está en conseguir que el lector adopte esta idea como suya, y que piense en llevarla a la práctica. El problema de muchos de ellos es que los autores hacen de consultor estratégico y no táctico. Es decir, te dejan con una idea del tipo “debo asumir el cambio y adaptarme”, pero no te dicen qué puedes hacer con tu trabajo en tu caso concreto, en un sector concreto, en una empresa concreta.
La idea de seleccionar un perfil homogéneo entre los alumnos es precisamente que podamos dar pautas que sean válidas para la mayoría, si no para todos. Es decir, pasar del “céntrate en los clientes”, que no deja de ser una generalidad acertada, para explicar el customer development aplicado a una empresa cuyo mayor activo es la capacidad técnica de sus emprendedores.
2. Desmontar mitos y creencias
Uno de los problemas de los técnicos que se meten a emprendedores (y tanto Lucas como Franck como yo lo hemos hecho) es la carencia de conocimientos sobre gestión empresarial. Como quieres hacer las cosas bien, buscas que quien sabe te enseñe. Y entonces tropiezas con asesores fiscales / laborales que no tienen ni idea de tu negocio y que te miran de un modo muy raro cuando intentas explicarles que quieres ganar dinero con el software libre. O, como también fue mi caso, haces un curso en tu comunidad autónoma y los profesores explican perfectamente la teoría, pero se olvidan de explicar temas tan cruciales como qué hacer con un empleado que deja de trabajar o cómo gestionar los impagos. Porque esos profesores nunca han pagado una nómina, ni han tenido que reclamar una factura. Y si buscas en las páginas oficiales de cualquier administración, descubrirás un mundo idílico en el que a los emprendedores se les apoya, todo el mundo es legal y el cielo es de color rosa y siempre hay un arcoiris.
De modo que por un lado va el conocimiento oficial del proceso de creación de una empresa (primero vas al registro mercantil a reservar el nombre, luego vas al notario, después a hacienda, alquilas un local, contratas empleados…) y por otro la realidad con la que te vas tropezando a cada paso. Si tienes suerte, cada tropezón te cuesta unos cientos o unos miles de euros, y aprendes para el siguiente. Si no tienes tanta suerte, uno de esos tropezones es mortal y termina con tu aventura empresarial.
Y aquí nuestro curso es radical. Lo que te vamos a explicar va a ahorrarte muchos de esos tropezones (no podemos evitarlos todos). Te vamos a dar una visión rompedora y extraordinariamente pragmática de lo que tienes que hacer, de cómo lo tienes que hacer, de cómo y a quién contratar, de cuándo formalizar tu empresa… Por eso lo hemos llamado hackear la creación de empresas, porque te vamos a explicar hacks, atajos, trucos, que ahorran esfuerzo, tiempo y dinero, que te ayudan a optimizar tus recursos, que te permiten obtener resultados excelentes con una inversión mínima.
También por esto hemos seleccionado un perfil concreto de emprendedor, para que todo esto sea absolutamente aplicable al alumno.
3. Personalizar el curso
Ha habido varias personas que nos han preguntado por la posibilidad de hacer una edición “enlatada”. Lo estamos pensando, pero tenemos un problema con la interactividad.
Me explico: hemos limitado el número de asistentes, porque no queremos que esto sea un rollo en el que uno habla y otros toman apuntes. Queremos que haya diálogo, que preguntes cosas concretas, que plantees problemas que tienes encima de la mesa. Eso es lo que hace que nos hayamos liado a alquilar una sala en un hotel, preparar medios audiovisuales, obligaros (y obligarnos) a dedicar un sábado entero… lo virtual está muy bien, es práctico, rápido y barato, pero una actividad presencial, mientras seamos seres humanos, tiene beneficios que no consigues delante de la pantalla de un ordenador.
Y también por este motivo, la pausa del café, la comida y las cervezas del final para quien se apunte queremos que sean una oportunidad de conocer a personas con las que puedes compartir inquietudes, que tal vez puedan echarte una mano cuando estés creando tu empresa, pero que en cualquier caso podrás llamar para contarles una pena o compartir una alegría.
De modo que si crees que tu perfil encaja con el que tenemos en mente al preparar todo esto, mi consejo es que te apuntes cuanto antes. Por cierto, como pagas con PayPal tienes 60 días desde la fecha de pago para reclamar el dinero si no estás satisfecho, de modo que el riesgo es cero. Lo más que puedes perder es el tiempo, así que inscríbete ya. Por supuesto, si tienes cualquier duda, estoy a tu disposición para aclarártela.