Desencadenado

Como crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

¿Qué hay que hacer para empezar a crear una empresa?

Retomamos las preguntas de los lectores con esta que me plantea María:

Tengo mi tienda virtual montada desde hace meses pero aún no he podido abir las puertas de la misma. Estoy en la parálisis del análisis.

Tengo tantas dudas y veo la idea tan innovadora y a la vez descabellada, que francamente, me he leído los artículos varias veces pero aún no he podido digerirlos.
Para empezar necesitaría más información, a ser posible contrastada y matizada.

Con Google podría encontar info, pero la que yo busco es la antes indicada.

¿Cómo hay que hacer para empezar?

El caso de María es muy frecuente. Hay muchas personas a las que les gusta hacer las cosas bien, y cuando se enfrentan a algo desconocido, como es crear una empresa por primera vez, se sienten abrumados ante todo lo que tienen por delante y todas las posibilidades de cometer errores.

Lo primero que debería saber María (y todos los que estén en su situación), es que hagan lo que hagan van a cometer errores. Cuando emprendes, el error no es una posibilidad, es una certeza. Si tienes suerte, muchos errores ni siquiera sabrás que los has cometido. Nunca sabrás que cambiando el diseño de tu página hubieras conseguido un 15% más de ventas, o que seleccionando un proveedor diferente hubieras conseguido un 10% más de margen, o que poniendo un precio un 25% más alto hubieran aumentado un 30% tus beneficios. Si consigues ventas y ganas dinero, pensarás que has hecho bien las cosas y seguirás así.

Pero los errores están ahí, aunque no los descubras nunca. Y si eres un poco perspicaz, te habrás dado cuenta de la causa de la mayoría de los errores que he puesto como ejemplo: no probar las cosas. Si no haces dos o tres versiones de la página, ¿cómo vas a saber cuál es la más eficaz para convertir a visitantes en clientes? Si no pruebas con varios precios ¿cómo puedes saber cuál de ellos es el ideal para tu producto?

El problema de María no es que le falte información. Es que la está buscando donde no puede encontrarla. Uno puede ir a Google, por ejemplo, y buscar el tema de colores y tasas de conversión. Y tal vez hasta lea cosas como que “el azul vende más”. Y hasta es posible que esa información esté basada en datos reales, y en análisis de cientos de páginas web. Pero no son los datos de tu página web. Después de leer esto (y de colorear de azul tu página), sigues sin saber si en tu caso, con los productos que vendes, para tus clientes, hubiera sido mejor el rosa.

De modo que lo que tiene que hacer cualquier emprendedor que de verdad quiera triunfar no es evitar cometer errores, sino procurar cometerlos rápido, barato y de manera que le sirvan para aprender. Hacer varias versiones de la página web, medir el comportamiento de 1.000 visitantes en cada versión de la página, y tomar decisiones basadas en esos resultados, no en análisis teóricos. Probar distintas estrategias de precios, descuentos, bundles, etc. Probar a hacer publicidad en AdWords, directamente en otras webs especializadas que visiten sus clientes, en Twitter o Facebook.

Probar, medir, aprender y cambiar en función de lo aprendido. Una y otra vez, lo más rápidamente posible, hasta que vayamos dando con lo que nos funciona a nosotros. Dicho de otra manera: lo que hay que hacer para empezar es empezar. Despacito, si quieres, sabiendo que vas a equivocarte, pero empezar. Es la única manera de aprender, ir mejorando y algún día tener éxito.

Nos vemos el jueves 26 en Asturias

Como ya sabrás si me sigues en Twitter (si no me sigues, ¿a qué estás esperando? soy @borjaprieto) el jueves 26 estaré en Iniciador Asturias. Es una de esas cosas a las que dedicas un cierto esfuerzo, entre unas cosas y otras un día entero, pero merecen la pena.

He hablado más de una vez por aquí de Iniciador. Creo que es un ejemplo perfecto de cómo para hacer cosas interesantes y que aporten valor solo hace falta querer hacerlas. Pasar, sin financiación ni ayudas oficiales, de aquella primera tarde en la que fuimos de un local a otro sin saber muy bien a lo que íbamos a una fundación que organiza eventos para emprendedores en todo el mundo solo es posible cuando haces algo que realmente merece la pena.

Si realmente te interesa el emprendimiento y no vas a Iniciador, te estás perdiendo algo muy importante. Emprender es duro, es difícil, y muchas veces la perspectiva que te proporciona hablar con otras personas que están en lo mismo, o han pasado por lo que tú estás pasando, puede ser un apoyo fundamental para seguir avanzando. Y siempre surgen oportunidades de colaboración, de participar en nuevas ideas o nuevos proyectos. Así que si aún no eres asiduo de Iniciador, hazte un favor a ti mismo y ve al próximo que se organice en tu ciudad. Y si (cosa rara) no hay alguno cerca, júntate con otras dos o tres personas, habla con Iniciador y monta tu grupo local.

Pero si Iniciador merece la pena en general, el del 26 en Asturias va a merecer la pena en particular. Le he puesto como título “emprender en 2012″, porque vivimos tiempos interesantes y todo está cambiando a velocidad de vértigo. De no mirar más allá del ladrillo hemos pasado a una fase en la que cualquiera con un Powerpoint y un logo chulo se creía merecedor de una ronda de financiación de cientos de miles de euros (y algunos hasta la conseguían). Ahora ya nos hemos dado cuenta de que el dinero no crece en los árboles, de que eso del puesto de trabajo fijo para siempre se ha acabado, y cada vez más personas vemos que crear una empresa que aporte valor y consiga clientes que paguen es la única solución.

A pesar de las dificultades, a pesar de la crisis, en muchos aspectos es ahora mucho más fácil crear una empresa que hace cinco o 10 años. A poco espabilado que seas, aunque no tengas un inversor con los bolsillos repletos, puedes hacer muchísimo por tu cuenta. Vamos a un mundo de multinacionales unipersonales. Un mundo en el que hoy me contratas a mi para tu proyecto y yo mañana te contrato a ti para el mío. Un mundo en el que puedes abrir oficinas en cualquier parte del mundo desde tu casa, puedes contratar proveedores en otro continente, la infraestructura la contratas y la pagas según la uses. Un mundo en el que tu ventaja competitiva está en el valor que puedes aportar y no en las barreras que puedes levantar frente a la competencia. Y si no hay barreras, no necesitas que nadie te de permiso para desarrollar tus ideas y convertirlas en tu medio de vida.

Iniciador Asturias será una oportunidad para hablar de todo esto, y sobre todo para compartir ideas, experiencias, aprender, descubrir otros puntos de vista y otras maneras de hacer las cosas… Por cierto, si nunca has ido a un Iniciador y te da corte presentarte en una sala rodeado de desconocidos, o peor aún, te da corte el networking posterior, lee por favor esto que escribí hace un tiempo.

Nos vemos en Gijón.

Vence el miedo a emprender

Este es un post invitado. No está escrito por mi, de modo que no tiene por qué coincidir con mis puntos de vista o mis opiniones, pero me ha parecido interesante compartirlo en Desencadenado.


En DESENCADENADO aprenderás como crear tu empresa, obtendrás información “real como la vida misma”.

Pero… ¿Y qué pasa con el miedo a emprender esta aventura?

Para mi es un asunto clave, porque si no somos capaces de gestionarlo, no importa la información de la que dispongamos ni lo bien que nos orienten.

Este es uno de los problemas a la hora de afrontar una decisión de este tipo.

El miedo nos lleva a querer Seguridad, a través de un trabajo estable unos ingresos recurrentes y una vida tranquila, confortable y… “segura”.

Desde pequeño me han dicho que tenía que estudiar mucho, sacar una carrera, conseguir un empleo fijo en una gran empresa o, mejor aún, trabajar para el gobierno. Esto ha funcionado durante muchos años, pero las cosas han cambiado.

En el contexto actual la Seguridad es más sensación que realidad.

Aún así hay gente que tiene empleos “indefinidos” el problema para ellos está en que a muchos no les gusta su trabajo, se aburren y están desmotivados, les gustaría hacer algo que aportara valor a la sociedad, ser útiles y tener más control sobre su forma de ganarse la vida.

Aquí la “seguridad” es un obstáculo para vivir tu vida plenamente porque te ata a algo estable y te impide dar el salto y probar.

Es por eso que la mejor forma de superar la barrera del miedo es actuando, no es necesario que montes el nuevo “Facetwitter” y factures 1000 millones de Euros.

Se trata de empezar una actividad en tu tiempo libre, un proyecto personal.

En primera instancia la mejor opción sería esta: Aventura.

Hacer lo que te gusta, buscar formas de ganarte la vida con lo que te apasiona, dejar tu empleo y “tirarte a la piscina”… entre otras cosas.

Puedes vender tu casa, invertir el dinero en tu negocio y tener fe… es muy bonito y valiente, como argumento para una película no está mal, pero no es la mejor forma de actuar para gestionar el miedo…

Existe otro plan, no es tan drástico como el anterior, pero esa es su mejor virtud…

Una “Aventura controlada”.

  • Continúas trabajando.
  • Buscas algo que te apasione.
  • Trabajas en ello, en tu tiempo libre.

Esto me lo ha enseñado mi hija de 13 meses, aún no anda muy bien… pero domina la técnica de agarrarse a una silla con una mano, mientras con la otra se centra en intentar coger la mía… antes de soltar la primera.

Cada vez estira más el intervalo de tiempo en el que está sin agarrarse a ningún punto, su confianza aumenta cada día al mismo tiempo que los metros que es capaz de andar sola.

Lo que te propongo es eso, no soltar tu empleo hasta que tengas donde agarrarte. Para eso es necesario compatibilizar las dos actividades, eso requiere tomar decisiones.

Dispones de las mismas 24h al día que Bill Gates, solo tienes que ver donde lo inviertes, analizar lo que no te aporta… y quitarle tiempo a eso.

No te pido que no veas un Madrid- Barsa, si te gusta el fútbol, pero si otros de menor interés…

Yo sigo alguna serie de televisión, pero para escribir este post he decidido dejar de ver un capítulo…

Si tienes que llegar a casa a las 7 de la tarde, estar un poco con tu familia y ponerte a la noche con lo tuyo… ¡hazlo! (como jefe no tengo precio…)

Estarás más feliz haciendo algo que te apasione, aunque tengas que esforzarte un poco.

La idea es sacar 5 horas a la semana para “tu otro yo”.

Espero que tras leerte esto, te pares un momento, y decidas empezar a pensar en ideas y alternativas para hacer en tu tiempo libre.

Te doy alguna pista:

1. Algo que te guste, que te apasione hacer.
2. Algo en lo que seas bueno, aunque tendrás que aprender.
3. Algo que aporte a los demás, que sea útil.

Acerca del autor

Me llamo Jorge Méndez Abonjo y escribo el blog de finanzas personales y crecimiento:
http://ganamasyliberate.com

Escribo semanalmente sobre ahorro, inversión y crecimiento personal con una filosofía minimalista basada en principios como la sencillez, la creación de hábitos positivos, la automatización financiera… para disfrutar la vida, con libertad.

Podrás aprender, inspirarte, animarte y motivarte. También sabrás por donde empezar para mejorar tu economía. Invito a la reflexión y, especialmente, a la acción.

¿Qué pasos debo seguir para crear una empresa?

Seguimos con preguntas de los lectores. Esta vez Marta me dice:

…mi cabeza actualmente está girando más que una lavadora centrifugando, buscando sobre todo ayuda u orientación a la hora de ser emprendedora.
Leo mucho, pero tampoco dispongo de todo el tiempo del mundo y no tengo conocimientos en la materia.
Me gustaría entonces que me aconsejaras sobre algún medio, empresa, fundación, organismo, que me lleve un poco de la mano para arrancar de una vez, porque estoy bastante perdida y sin embargo tengo muchas ganas de despegar.

El caso de Marta es muy común, al menos por los correos y las preguntas que me llegan. Gente que tiene ideas, que se ha dado cuenta de que tiene que dar un giro a su vida que puede pasar por crear una empresa, pero que está muy perdida porque nadie nunca le ha explicado qué hay que hacer para crear una empresa.

El mayor problema de Marta es que lo que pide es muy difícil. Nadie te puede llevar de la mano. Si te lanzas a crear tu negocio, verás que por muchas ayudas que encuentres (que siempre son bienvenidas) o tiras tú del carro o no hay manera de que avance. No puedes contar ni con las administraciones, ni con las cámaras de comercio, ni con escuelas de negocios, ni nada. Puedes encontrar ayudas, pero al final del día, si creas tu empresa, solo podrás comer lo que tú mismo hayas cazado.

Dicho esto, lo que creo que debe hacer Marta (y tú si estás en la misma situación) es:

1- Leer mi libro
Es una guía bastante completa de todo lo que tienes que tener en cuenta para poner en marcha una idea de negocio.

2- Hacer una lista de segmentos de clientes a los que podrías atender y de problemas que crees que tienen y crees que puedes resolver.

3- Pensar en cómo comprobar que te has equivocado en esas hipótesis (si el cliente tiene o no ese problema, si lo quiere resolver, si lo puedes resolver tú)

4- Con lo poco o mucho que tengas claro de tu modelo de negocio, hacer el business model canvas (tienes la plantilla en español aquí).

5- Hablar con 10 clientes para verificar si tienen el problema que crees que tienen.

6- Hacer una nueva versión de tu business model canvas reflejando lo que has aprendido en tus conversaciones con clientes. Centrarte ahora en la solución: ¿cómo puedes resolver el problema de tu cliente? ¿a qué coste? ¿qué recursos vas a necesitar? ¿quiénes van a ser tus socios clave?

7- Hacer una versión elemental de tu solución. Vale incluso un vídeo o una página web sencilla en la que expliques cómo será la solución, aunque todavía no hayas construido nada.

8- Pensar en cómo comprobar que te has equivocado en esa solución: ¿están los clientes potenciales interesados? ¿te dejan su correo electrónico? ¿comparten tu solución (vídeo, página web o lo que sea) en sus redes sociales? ¿siguen haciéndolo cuando pones el precio?

9- Una vez compruebes tus hipótesis sobre la solución, seguir profundizando, probando cada elemento del modelo de negocio, aprendiendo sobre tus clientes, su problema y tu solución hasta que tengas un modelo de negocio viable.

Y eso es todo. Lo demás son detalles. Como ves, no he hablado nada de si crear tu empresa en Inglaterra o aquí, cómo darte de alta como autónomo, qué pasos seguir para constituir una SL… hasta que no hayas hecho los 9 pasos anteriores y hayas comprobado que realmente puedes ganar dinero con tu idea, todas estas cosas no son más que pérdidas de tiempo y de dinero.

Alguna cosa más que puedes hacer:

Ir a Iniciador. Se celebra en casi toda España (y en otros países), y conocerás a un montón de emprendedores con los que compartir tus ideas y que te pueden aportar mucho.

Si no tienes un espacio en casa para trabajar, ir a un espacio de coworking. Ahora están surgiendo como setas por lo que es fácil encontrar un hueco. Trabajar solo desde casa es muy duro, así que lo de hacerlo junto a otros es muy recomendable (y el coste suele ser razonable).

Por último, si te pones en marcha y realmente necesitas ayuda, puedes apuntarte a mi programa SHERPA. No es para todo el mundo, porque tiene un coste mensual, pero si lo puedes pagar y te tomas tu proyecto en serio vas a ver muy aumentadas tus probabilidades de éxito.

Cómo puedo ayudarte, toma 2

Ya está en marcha el programa SHERPA. Hoy enviaré un correo a los participantes con más detalles, porque el primer webinar será el próximo martes 13. A los que os habéis apuntado, os agradezco de verdad la confianza, haré todo lo que esté en mi mano para que la experiencia supere vuestras mejores expectativas.

Para daros envidia a los que no os habéis apuntado todavía, esta es la programación de marzo:

Día 13 – Crear una empresa en UK. (este es obvio, ¿no?)

Día 20 – Desarrollo de clientes I. Descubrimiento.

Día 27 – Estrategias para aumentar tus ingresos por hora trabajada

Recuerda que hasta el 1 de Abril el precio es de solo 49,99€ al mes. Después serán 99,99€ así que cuanto antes te des de alta, mejor. Haz click aquí para saber más.

La semana pasaba hablaba de las personas que me piden hablar por teléfono, y planteaba una solución tipo multiconferencia online pública. Después de darle unas vueltas y ver los correos electrónicos que me han llegado, creo que es mejor abrir la posibilidad de consultas telefónicas privadas. Como dije, esto será gratis, pero te voy a pedir algo a cambio.

Como tal vez sepas si llevas un tiempo por aquí, ayudo a emprendedores de países más pobres haciendo microcréditos a través de Kiva. Puedes ver a quién he prestado dinero aquí. Creé un equipo en el participan 48 personas y ya hemos prestado entre todos 12.000 dólares en 425 créditos. Si quieres tener más información, puedes leer esta entrada.

Bien, pues este es el trato. Si quieres que te atienda por teléfono, tienes que darte de alta en Kiva, apuntarte al grupo “Emprendedores Desencadenado.com” y prestar al menos 25 dólares. Recuerda que no es un donativo, es un préstamo y recuperarás ese dinero cuando el emprendedor al que se lo dejes lo devuelva. No cobras intereses y hay un pequeño riesgo de que el crédito sea fallido, pero lo más probable es que al cabo de unos meses vuelvas a tener tus 25 dólares. En ese momento puedes recuperarlos o dejárselos a otro emprendedor. (Espero que hagas lo segundo, pero puedes hacer lo que te parezca mejor)

Una vez hecho esto, me envías un mensaje con tus datos y los del préstamo que has hecho, y quedamos en una hora a la que nos venga bien a los dos hablar por teléfono. ¿Qué te parece?

¿Me dejas ayudarte?

En las últimas semanas, sobre todo a raíz de mi post sobre la creación de empresas en Inglaterra, me han llegado muchas peticiones de ayuda y asesoramiento. A veces son simples correos electrónicos con una duda puntual, a veces peticiones más complejas. Estoy pensando cuál es la mejor manera de ayudar a los que tenéis dudas y creéis que yo os puedo ayudar en algo. Pero para no basarme solo en lo que me llega por email o por twitter, he pensado preguntaros directamente a los lectores.

Por eso, te agradecería mucho que respondieras a esta pequeña encuesta. Son solo 3 preguntas, y me pueden orientar mucho.

Recuerdo de nuevo que yo no soy asesor fiscal ni laboral. No puedo ayudar en estos temas más que como lo haría un amigo bien informado, y no puedo cobrar por ello. En lo que sí puedo ayudar es en mejorar las probabilidades de éxito de tu empresa. Creo que lo más útil sería que pensaras en mi como en un sherpa, alguien que conoce la montaña porque ha estado en ella y puede ayudarte a llegar a la cima.

Nombre propio o nombre de empresa

Cuando hablamos de crear un blog para demostrar que eres un experto, os recomendé buscar una o dos palabras que definieran tu oferta y usarlas como título del blog y nombre de dominio. El caso es que ha habido quien me ha preguntado si para mejorar tu marca personal no es preferible usar tu nombre y apellido. Es lo que hacen por ejemplo, Javier Megías o Lucas Cervera.

Hay también quien, como hice yo con desencadenado, simplemente busca una palabra o una referencia metafórica o evocativa. Pensad en ThinkWasabi o Loogic. Así a bote pronto, sin tener ninguna referencia más, ¿sabríais decir quién se dedica a la productividad personal y quién a las startups? Y si estos dos blogs pueden tener éxito con estos nombres tan poco pertinentes, ¿no puedes tenerlo tú también?

En realidad, las tres alternativas: palabras clave, nombre simbólico o nombre propio, tienen ventajas e inconvenientes. Elegir una u otra depende de tu proyecto.

Si tu objetivo es vender tus servicios más que crear una empresa, te interesa desarrollar una marca personal potente. En este caso, tu blog y tu dominio sí pueden ser nombre+apellidos.com. Con esto conseguirás que quien te busque en Internet encuentre tu blog y descubra qué puedes hacer por él. A cambio, deberás trabajar más para conseguir resultados buenos para las palabras clave que definen lo que haces.

Si tienes muy claro cuál es tu nicho de negocio, usar una o dos palabras clave como nombre del blog y como nombre de dominio te ayudarán a posicionarte mejor en ese nicho de negocio. No solo ayudas a Google a ofrecer tu blog como resultado en las búsquedas, sino que das al lector una pista importante acerca de tu foco. El problema es que te quedas “encerrado” en ese nicho. Si el día de mañana quieres reenfocar tu negocio, te va a resultar más difícil salir.

Por último, usar un nombre evocador o metafórico te deja más libertad para dedicarte a lo que quieras e incluso evolucionar tu negocio, pero esto es a costa de invertir más tiempo y esfuerzo en posicionamiento, tanto en buscadores como en la mente de tus posibles clientes.

Una cosa importante: tanto usar palabras relevantes como usar términos metafóricos te facilita crecer más allá de tu propia persona. Aunque en el inicio te plantees vender solo tus servicios, deberías tener claro si en el horizonte está el crecer contando con más personas. Si este es el caso, entonces el nombre propio es peligroso. Hay sectores en los que está aceptado que acudir a “Garrigues”, “Bassat” o “Barraquer” no significa que te atienda nadie con ese apellido, pero no deja de ser confuso para tus clientes potenciales.

Hagamos un caldo con la gallina de los huevos de oro

Este parece ser el lema de nuestros políticos: si alguien descubre una gallina que pone huevos de oro, lo mejor que se puede hacer es matarla y hacer un caldito, que ahora tenemos mucha hambre. En cuanto se te ocurre decirle a la administración que tienes una idea para crear riqueza, que estás dispuesto a arriesgar tu dinero y tu tiempo para ponerla en marcha y que si sale bien te vas a beneficiar tú pero también todas la sociedad, lo primero que hace es freírte a impuestos. Por listo, por intentar salirte del camino que tienes marcado. Porque eres un defraudador en potencia, que si contrata empleados será para explotarles. Así que te cobran preventivamente aunque no hayas facturado ni un céntimo, y después cuando factures te vuelven a cobrar.

Es muy revelador este post de Graham Hunt, en el que compara el resultado de un año de trabajo para un diseñador web que quiere probar a hacer páginas para empresas en su tiempo libre. Como veis, el resultado es demoledor: en España, prácticamente has trabajado para el Gobierno, que es el principal beneficiario de tu idea y tu esfuerzo. Con lo cual, mejor pasas las tardes viendo la tele. En UK, acabas el año con 6.000€ en el bolsillo. Y entonces puedes plantearte hacer crecer tu negocio, dar el salto y establecerte por tu cuenta, o simplemente complementar tu sueldo fijo, vivir mejor y gastar o ahorrar más.

Fijaos que de esos 6.000€, tanto si los gastas como si los ahorras, se beneficia toda la sociedad, partiendo de las empresas que te han vendido algo o las que has financiado con tu ahorro. En España, esos 6.000€ no se han generado porque la administración ha matado la iniciativa antes de que pudiera prosperar (porque solo un idiota trabajaría horas y horas para no ganar dinero), con lo que todos hemos perdido.

Entre los correos que me han llegado hay dos situaciones que se repiten: el que tenía una empresa, la ha tenido que cerrar y ahora trabaja en negro y el que tiene una idea pero no se había planteado ponerla en marcha porque los costes iniciales y la burocracia son una barrera insalvable. Son personas que estarían dispuestas a trabajar duro y crear riqueza, con tal de que les dejaran respirar un poco al principio, hasta ver si su idea cuaja, si pueden realmente ganar dinero con ella. Personas que no quieren defraudar, que quieren hacer algo legal y que me escriben porque la idea de crear una empresa en UK les abre una nueva posibilidad de hacer realidad su idea.

Me resulta especialmente desagradable el mensaje ese de “si no tienes 3000€ para una SL y no puedes pagar 300€ de costes de autónomos y asesores al mes no puedes plantearte crear una empresa”. Me parece estupendo que haya quien por la circunstancia que sea vea estas cantidades como minucias. Pero hay miles, centenares de miles de personas en España que no tienen ni siquiera ese capital, que están en paro desde hace meses o años y necesitan cada céntimo que hayan conseguido ahorrar. Que tienen conocimientos, ganas y capacidad para poner en marcha un proyecto. Y quien le impide hacerlo es la misma administración a la que se le llena la boca hablando de emprendedores.

Para más recochineo, tenemos que aguantar al ministro de economía hablando de que podremos dar de alta una empresa con una tarjeta de crédito y hacer el papeleo después, como si el problema fuera de tiempo y no de todo lo que implica ese papeleo. Tenemos que aguantar una reforma laboral que habla de “facilidades para emprendedores” cuando con nuestras leyes laborales, incluso después de la reforma, son absolutamente perjudiciales para cualquier emprendedor al que se le ocurra contratar a un empleado.

Pero pensándolo bien, es lógico. Yo ya no me indigno por estas cosas. Al fin y al cabo, cada uno hace su papel. El gobierno atiende a las necesidades de los empresarios establecidos, los de las grandes empresas, nunca a los emprendedores. Del mismo modo que los sindicatos atienden a sus afiliados, los del contrato fijo en grandes empresas o administraciones, nunca a los parados. No espero nada de ninguno de ellos. Simplemente, buscaré dentro de mis posibilidades la mejor manera de sacar adelante mis proyectos, sea constituyendo empresas en UK o sea contratando online a un chileno o un búlgaro si contratar a estas personas es más fácil, más rentable y menos arriesgado que tener un empleado español.

Y beneficiaré con ello a la sociedad, a pesar del empeño de la administración en estrangularme antes de que haya puesto un solo huevo de oro.

¿Por qué no estás vendiendo?

El mayor error que puedes cometer al crear una empresa es no empezar a vender cuanto antes. Para una persona creativa, hay muchas tareas en el proceso de crear una empresa que son muy gratificantes. Diseñar el producto, crear un logo, pensar en un nombre, hacer una página web, desarrollar el producto (si eres programador). Todo esto está muy bien, al acabar el día tienes la sensación de que has progresado, que tu proyecto marcha.

Pero a veces un emprendedor cae en la tentación de revisar una y otra vez el logo, de cambiar una vez más el texto de la web, de añadir una funcionalidad más a su producto. Porque trabajar en estas cosas evita enfrentarse a la prueba definitiva: presentarse delante de un cliente potencial e intentar venderle lo que hemos creado. Esto es aterrador, porque supone enfrentarse a la posibilidad de que rechace nuestra oferta. Que diga que lo que tanto esfuerzo nos ha costado crear, que esa idea que nos ha parecido tan buena y a la que hemos dedicado tanto esfuerzo, tantas noches trabajando hasta las tantas, tal vez tanto dinero, no vale. Que nadie lo quiere. Que hemos perdido el tiempo. Que en lugar de una empresa tenemos un fracaso.

Hace tiempo conté por aquí la historia de Autocad y de cómo antes empezar a desarrollar el software que les hizo millonarios a sus fundadores lo primero que hicieron fue ir a una feria con unos folletos y descubrir en qué aplicaciones estaban más interesados sus clientes.

¿Quieres un ejemplo local? Diego Mariño contó en su charla en Iniciador Madrid cómo lo primero que hizo al lanzar few ducks, su segundo proyecto, fue buscar clientes. No empezar a desarrollar el producto, mucho menos perfeccionarlo. Simplemente salir y encontrar a unos cuantos clientes que le dijeran “si haces esto que me cuentas en un par de meses, te lo compro”.

Por eso, por muy gratificante que sea ponerte delante de la pantalla del ordenador, hazte un favor a ti mismo. Deja lo que estés haciendo y busca un cliente. Alguien a quien no solo le guste lo que haces, sino que esté dispuesto a pagar por ello. Si te dice “pagaría, pero le falta la característica X”, pregunta a otros 10 o 12, y si la mayoría coinciden en que le falta X, pues ya sabes a qué tienes que dedicarte: le pones X a tu producto y vuelves a salir a vender.

Que sí, que ya sé que no tienes tarjetas de visita, que la empresa no está constituida, que en solo un par de días o una semana como mucho vas a tener la web lista… Pero todo esto no importa. Sal y vende. Es lo mejor que puedes hacer para mejorar tus probabilidades de conseguir que tu proyecto se convierta en una empresa.

¿Puedes ayudar a un emprendedor que lo necesita?

Que sí, que ya sé que estamos en crisis, que aquí no compra nadie y el que compra no paga. Que todo está de pena y que cada vez tenemos menos dinero. Pero créeme: tus problemas son una nadería comparados con lo que tienen otros emprendedores en países del tercer mundo. Y crear un negocio es la única manera que se ha demostrado que es eficaz para salir de la pobreza.

Por eso es importante ayudar a los que verdaderamente pueden hacer que un país pobre empiece a levantarse de la miseria: los emprendedores. Y aquí entra en juego Kiva, una organización que te facilita prestar directamente dinero a un emprendedor cuyo proyecto te resulte interesante. Estamos hablando, lógicamente, de gente que necesita dinero para comprar unos cerdos para su granja, o género para su pequeña tienda, o hacer una reforma en un local que le permita vender comida refrigerada.

Es importante el concepto: tú no “donas” dinero, sino que lo prestas. El emprendedor te lo va devolviendo según los plazos establecidos (el tiempo del crédito suele ser de entre 3 meses y un año) y luego haces lo que quieras con el dinero: recuperarlo o prestárselo a otro. No es caridad, es apoyar a una persona que está trabajando duro para salir de la pobreza y hacerlo con dignidad.

Si te animas, te sugiero que te apuntes al grupo desencadenado.com. Tus préstamos se suman a los de otros miembros del grupo, de manera que todos contemos como equipo. Como puedes ver en las gráficas, entre todos los miembros hemos prestado ya más de 11.000$ (a base de volver a prestar el dinero según lo van devolviendo).

Si quieres ver a quién he prestado dinero (y lo que han devuelto) puedes hacerlo aquí. Como verás, la tasa de créditos incobrados es muy baja. Existe el riesgo, por supuesto, como en todo préstamo, pero en general en Kiva los emprendedores son muy responsables a la hora de cumplir con sus compromisos.

Kiva te permite regalar una tarjeta con la cantidad de dinero que quieras para que quien reciba el regalo pueda prestarlo a quien mejor le parezca, así que, además de prestar tú el dinero que quieras ¿por qué no te planteas un regalo diferente este año y ayudas a alguien que lo merece y se esfuerza por crear una vida mejor para él y los suyos?