Desencadenado

Cómo crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

    Desencadenado en los medios: 

¿Cuánto puedes ganar en 20 minutos si solo tienes 1 euro para invertir?

Hace dos semanas, en la sesión inicial del Startup Weekend NEXT Madrid, Mario López de Ávila propuso un reto a los participantes. Les organizó en equipos de 3 personas, dio un euro a cada equipo y les dio 20 minutos para conseguir la mayor cantidad de dinero que fueran capaces de ganar. Tenía que ser dinero real, billetes o monedas, no promesas de ingresos futuros ni nada por el estilo, cash.

Al cabo de los 20 minutos, casi todos los equipos habían conseguido algo de dinero. La mayoría de ellos, alrededor de 3 euros. ¿Cuánto creéis que gano el mejor equipo?

65 euros. En 20 minutos. Tres personas que no se conocían previamente. Les dijeron: salid a ganar dinero, y volvieron 20 minutos más tarde con 65 euros más en el bolsillo.

¿Cuál fue el truco de este equipo? No centrarse en el euro inicial. Los que ganaron alrededor de 3 euros fueron los que invirtieron ese euro en cosas como comprar caramelos que revendieron por un precio mayor. El equipo ganador lo que hizo fue darse cuenta de que tenía un activo mejor que el euro: veintitantas personas que se iban a juntar en el mismo sitio cada miércoles durante cinco semanas. Así que lo que hicieron fue ofrecer a los bares cercanos la posibilidad de ganar el negocio de esas personas (que acabarían cada miércoles tomando unas cañas) invirtiendo 20€ en ese momento.

Tampoco es casualidad que el equipo ganador ofreciera a sus clientes la posibilidad de ganar más dinero, en lugar de darles una alternativa para gastar más. En las circunstancias actuales, casi todo el mundo está más dispuesto a escuchar al que le ofrece una alternativa para tener más dinero que al que le habla de gastar lo que ya tiene.

Te cuento todo esto porque te afecta directamente.

Cuando te planteas crear tu empresa es normal partir lo que tienes. Un título universitario, una experiencia profesional, un capital para invertir… Pero si te basas en que tienes 1.000€, o un título de arquitecto, vas a pensar en negocios que multipliquen esos mil euros por 3, o en negocios que tengan que ver con la arquitectura. Es posible que te salgan bien, pero si partes con muy poco, por mucho que lo multipliques por dos o por tres, seguirás teniendo muy poco.

Yo también soy culpable de esto. Llevo escribiendo el blog siete años, y hasta hace poco más de un año no se me había ocurrido que tener miles de lectores al día es un activo con el que se puede ganar dinero. O mejor dicho, se me había ocurrido lo habitual, lo que hace todo el mundo. Poner publicidad, con la que ganas un poquito de dinero, los tres euros de los equipos normalitos. O dar formación presencial, que es cara y no era lo que más necesitaba mi lector tipo. Hasta que no caí en la cuenta de que esos miles de lectores ya estaban invirtiendo su tiempo en leerme, que su canal natural era el online, y que eso suponía una oportunidad para ofrecerles algo diferente, asequible y fácil, estuvieran donde estuvieran, no empecé a ganar dinero con el blog.

Así que levanta la cabeza, y empieza a pensar en otras cosas que tienes, o que están a tu alcance, pero que nunca se te ha ocurrido considerar que son un activo para tu negocio. Tal vez conoces a gente influyente, o tienes una extraordinaria capacidad de relación, o eres creativa, o eres capaz de ver y explicar a otras empresas cómo pueden ganar más dinero o retener a sus clientes o ahorrar…

Sea como sea, olvídate de tus activos evidentes pero escasos, y de los modelos de negocios al uso que se basan en explotar estos activos de la manera habitual, y piensa en todo aquello que no se te ha ocurrido explotar hasta ahora. Haz una lista, y analiza si hay algo que pueda ayudar a otras personas o empresas a ganar más dinero, o a ahorrar el que ya tienen, o a resolver un problema por el que realmente estén dispuestos a pagar. Mañana vuelve a revisar tu lista, y procura añadir al menos un activo que no hubieras considerado antes. Y pasado otro, y así hasta que des con un modelo de negocio que realmente te permita explotar esos activos ocultos.

2 votes, 5.00 avg. rating (94% score)

Si tuvieras dinero para crear tu empresa

¿Crees que si tuvieras dinero para crear tu empresa, pongamos 100.000 €, sería todo más fácil?

¿Crees que lo primero que tienes que hacer es buscar un inversor, o una subvención?

¿Crees que todo te iría mejor con un montón de dinero en el banco, dinero de otras personas?

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, tendrías tiempo para perfeccionar tu producto antes de salir al mercado. Y perderías ese tiempo, por no hablar cuanto antes con tus clientes para descubrir qué es lo que necesitan realmente.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, contratarías una campaña de publicidad potente, para que todo el mundo conociera tu marca. Pero no tendrías un proceso de ventas probado y bien engranado, así que esa relevancia sería temporal y no generaría ventas.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, hablarías largo y tendido sobre el engagement, el awareness, la importancia de crear una red, de conseguir una base de usuarios, de la economía de la atención y despreciarías al paleto que te preguntara cómo y cuándo tu empresa va a empezar a ganar dinero.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, lo gastarías en una oficina, y ordenadores de última generación, y tarjetas de visita, y un logo elegante y moderno. Y dedicarías tu tiempo a seleccionar proveedores para estas cosas, y a comparar ofertas, y a discutir si el color que realmente refleja el espíritu de tu empresa es el verde lima o el amarillo cadmio, y a pelearte con el pintor porque no ha aplicado el tono exacto en las paredes de tu oficina. Y ninguna de estas cosas te habría acercado ni un mílimetro al objetivo original de hacer algo que tu cliente quiera comprar.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, contratarías programadores, y diseñadores, y un administrativo para que te llevara el papelo, y pagarías a un asesor fiscal y laboral para que hiciera las nóminas. Tendrías un buen equipo, y podrías hacer muchas más cosas con ese equipo y desde esa oficina que desde tu casa. Y cada mes se desvanecerían miles de euros y antes de darte cuenta pasarías las noches en vela pensando en qué vas a hacer cuando llegue la próxima paga extra.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, pagarías a una agencia de relaciones públicas para que te consiguiera entrevistas en prensa, y hablarías en congresos y seminarios sobre emprendimiento, y te pagarías viajes a conferencias “en las que hay que estar porque están todas las start-ups que importan”. Y tendrías que preparar las charlas, y dedicar tiempo al networking, y tuitear sobre ello, y publicar en tu blog tu impresión sobre el evento. Que es algo mucho más entretenido y gratificante que sentarte delante de un cliente para vender.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, vivirías en el olimpo de los emprendedores exitosos, de los que han levantado financiación porque tienen un proyecto superatractivo y superprometedor, y harías cualqueir cosa para no bajar al mundo real de los clientes y enfrentarte a la posibilidad de que tu idea no sea tan maravillosa como crees y que el cliente te abofetee con un terrible “no me interesa”.

Si tuvieras dinero para crear tu empresa, inventarías mil y una maneras de emplear ese dinero en sabotearte a ti mismo, en engañarte pensando en que ya has conseguido lo más difícil, y dejarías de esforzarte.

Así que si no tienes dinero para crear tu empresa, haz lo que sea para empezar a vender cuanto antes. Habla con tus clientes para entender de verdad sus necesidades, porque tienes que ofrecerles lo antes posible algo que te quiten de las manos. Vende. Consigue la mejor financiación posible: la que te dan tus primeros clientes porque lo que ofreces les aporta valor. Vende otra vez. Aprende de estos primeros clientes para hacer aún mejor tu producto o tu servicio. Vende más. No gastes dinero en logos, trabaja desde tu casa o desde una cafetería con Wifi, no pagues ni un céntimo que no sea imprescindible. Ahorra. Y vende más. Cuando necesites un desarrollo, una imagen coporativa o una campaña publicitaria, será porque sabes exactamente qué estás vendiendo, a quién, por qué te compra, qué necesita, cómo habla y qué argumentos escucha Y pagarás lo que necesites pagar por ello, ni un céntimo más. Sigue vendiendo, sigue aprendiendo y sigue mejorando. Tendrás más probabilidades de crear una empresa con éxito que teniendo 100.000€ en el banco.

Si no tienes dinero, mueve el culo (que es la traducción literal del Get out of the building que dice Steve Blank). Ésa es la clave del éxito para crear una empresa.

5 votes, 5.00 avg. rating (96% score)

Estos son mis principios

Una de las ventajas de crear tu propio trabajo es que puedes hacerlo a tu medida. Digo que puedes, no que siempre sea así. De hecho, creo que lo habitual la primera vez que emprendes es que te veas envuelto en situaciones que no has buscado y de las que no sabes cómo salir. Es parte del aprendizaje, supongo.

En mi caso, después de más de 20 años intentando ganarme la vida de muy distintas maneras, esto es lo que tengo claro, y a lo que no estoy dispuesto a renunciar:

  • No quiero jefes. Y no, no tener jefes no es tan sencillo como crear tu propia empresa. No tener jefes supone no tener que responder ante alguien si no quieres hacerlo. Cuántas veces acabas convirtiendo a tus clientes en jefes peores aún que los que tenías antes de independizarte.
  • No quiero empleados. He tenido empleados, y sé que en España para un pequeño empresario contratar a alguien es como jugar a la ruleta rusa. No quiero asumir un compromiso que es más difícil de romper que mi matrimonio. No quiero pasar noches en vela por no saber cómo voy a pagar las nóminas del mes siguiente. No quiero tener que ocuparme de educar a individuos irresponsables, para eso ya tengo a mis hijos.

    Si necesito ayuda, contrataré a un profesional independiente que me ofrezca exactamente lo que necesito, durante el tiempo que lo necesito. Con un acuerdo entre dos personas libres, que se mantiene solo mientras las dos personas ganamos con el trato.

  • No quiero financiación externa. No quiero inversores, ni VCs, ni business angels ni nada por el estilo: no quiero perder parte de mi empresa y la parte correspondiente de los beneficios futuros, pero sobre todo no quiero perder la libertad absoluta de hacer con ella lo que quiera. No quiero sufrir por no saber cómo voy a pagar una cuota de un crédito a un banco, y mucho menos que el banco tenga el poder de estrangular mi empresa cerrándome una línea de crédito.

    Si necesito dinero, lo conseguiré con más clientes y vendiendo más. En todo caso, con algún socio que aporte algo más que dinero, que me merezca confianza y con el que esté dispuesto a compartir la aventura.

  • No quiero clientes tóxicos. No estoy dispuesto a arrastrarme por conseguir una venta ni por mantener un cliente. Ni siquiera estoy dispuesto a amargarme tratando con alguien cuyo comportamiento no me guste, o simplemente que me escriba un email fuera de tono. Yo sé que aporto valor a mis clientes, tengo muchos con los que es una delicia trabajar, que valoran y agradecen lo que hago, soy feliz creando para ellos y no estoy dispuesto a perder ese placer.
  • No voy a perseguir facturas. No quiero trabajar ahora para cobrar a 90 días, ni a 30, ni a final de mes pero este mes no, el siguiente. No quiero hablar con contabilidad, ni volver a emitir una factura porque 30 días después de recibirla has visto que tenía un error. Cobro por adelantado. Si no estás convencido de que lo que has pagado ha merecido la pena, te lo devuelvo sin hacer preguntas (aunque según cómo plantees las cosas tal vez pases al listado de personas a evitar del punto anterior).
  • No quiero vender. No voy a entrar en el juego de visitas comerciales, reuniones, comidas, decisiones que se alargan durante meses… No voy a intentar convencerte de nada. Simplemente explico cómo veo las cosas, qué puedo aportar, y si crees que eso te puede servir, eres tú quien decide comprar. Si no te interesa, seguimos tan amigos. Si no soy capaz de conseguir clientes de esta manera, será solo culpa mía por no aportar valor o no saber explicar el valor que aporto.
  • No me impresiona lo grande que es tu empresa ni lo importante que eres tú. No vas a conseguir que acepte tus condiciones porque vayas a recomendarme después, ni porque habrá un proyecto muy gordo si esto sale bien. No estoy dispuesto a transigir con tu cultura corporativa, ni a esperar cinco meses a que diez personas diferentes tomen una decisión, ni a tener reuniones para preparar la coordinación de las reuniones previas al lanzamiento del plan del proyecto, ni a firmar papeles irracionales, ni a aceptar unos términos de pago diferentes a los que yo establezca.
  • No quiero reuniones. Prefiero hablar por teléfono a vernos, y prefiero un email al teléfono. Podemos vernos si tenemos algo concreto en lo que trabajar, pero mi tiempo es limitado y muy valioso y no quiero perderlo simplemente porque tú tienes que llenar las diez horas al día que estás en tu oficina.
  • No trabajo gratis. Escribo gratis en este blog, a veces doy charlas sin cobrar, puedes descargarte mi libro sin pagar un céntimo, respondo a varias preguntas cada día sin cobrar por ello. Pero no soy idiota. Lo que hago gratis, lo hago por distintos motivos. Porque quiero demostrar el valor que puedo aportar, porque he aprendido de otros y creo que es justo devolver una parte de ese conocimiento, porque puedo hacer lo que hago gracias a que otros muchos han trabajado sin que yo les pagara, porque me gusta ayudar a gente que tiene problemas para crear una empresa. Pero eso no le da derecho a nadie a exigirme que le dedique mi tiempo en exclusiva. Ni a cambio de hipotéticos beneficios futuros, ni porque “tú lo vales”, ni por ningún motivo que solo te beneficie a ti.
  • No negocio el precio. Yo decido lo que creo que vale mi trabajo, y es el precio que tiene. Si te conviene, hay trato. Si no, no pasa nada. Ya habrá otras ocasiones en las que los intereses de las dos partes coincidan. Pero no estoy dispuesto a negociar precios, porque si intentas negociar el precio demuestras que no eres el cliente con el que quiero trabajar. Y además sería injusto premiarte por hacerme perder el tiempo, tratándote mejor que a los clientes que no discuten el precio. Si no encuentro clientes que me paguen lo que pido, me habré equivocado y cambiaré mi oferta o el precio, pero será para todos, no para el más listillo.

No sé si esto suena borde. Es más bien lo contrario: he descubierto que no hace falta transigir con todas estas cosas para tener éxito, es más, que puedes tener más éxito y ser más feliz si no transiges con ellas.

Y ya sé que no pasar por todo esto puede hacer que mis proyectos vayan más lentos, que gane menos dinero, incluso que haya proyectos que sean inviables para mi.

Es el precio que estoy dispuesto a pagar a cambio de mi felicidad.

ACTUALIZACIÓN: He empezado a escribir una serie de entradas explicando como puedes tener éxito aplicando estos principios. La primera es esta: http://desencadenado.com/2013/02/como-ser-feliz-trabajando-por-tu-cuenta.html

12 votes, 4.75 avg. rating (94% score)

Minicurso de finanzas para emprendedores no financieros

Si tu empresa fracasa, lo más probable es que sea porque no has definido bien tu mercado ni el producto o servicio que le ofreces. Pero aún acertando en esto, muchas empresas mueren porque el emprendedor no sabe manejar el dinero.

Lo hemos visto de forma radicalmente cruel en esta crisis: miles de empresas que han muerto porque dependían cada mes de una línea de crédito hasta para pagar las nóminas. En cuanto el banco les ha cortado el grifo del dinero, la empresa ha tenido que cerrar.

Si no quieres que te pase esto, tienes que asistir a mi webinar de este jueves. Hablaremos de Finanzas para emprendedores no financieros. Te aseguro que no va a ser un peñazo en el que hable de contabilidad ni ningún concepto abstracto. Yo no soy financiero, así que de lo que hablo es de lo que he aprendido a golpes, y de lo que he visto hacer a otros más sabios que yo para evitar esos golpes. Será una hora entretenida, en la que seguro que descubres algo que te será vital cuando estés empezando a ganar y gastar dinero.

Será, como siempre, a las 19:30, hora de Madrid. Habrá primero una exposición del tema y después un turno de preguntas para los asistentes. El webinar se graba, así que si no puedes verlo en directo lo ves después tranquilamente cuando te venga bien, y si te queda alguna duda me la planteas por email y yo procuro respondértela lo mejor que sepa y pueda. Y además del vídeo y el audio, puedes bajarte el PDF de la presentación y una hoja de cálculo para llevar la tesorería de tu empresa (algo absolutamente fundamental, como veremos en el curso).

Si te interesa, puedes inscribirte por solo 7€ aquí:

Comprar ahora
1 vote, 5.00 avg. rating (92% score)

Webinar sobre tácticas Low Cost para emprendedores

Este jueves os propongo un webinar en el que voy a intentar algo diferente.

Hablaremos sobre tácticas para ahorrar dinero y conseguir al mismo tiempo resultados profesionales en varias áreas de la creación de nuestra empresa.

¿Por qué es importante este tema? Porque los emprendedores necesitamos ahorrar todo el dinero posible, hasta conseguir que nuestras ventas superen a nuestros gastos. Pero también al principio hay que hacer un montón de cosas, como crear un logo, tener una identidad corporativa, tener una presencia en Internet profesional, crear confianza en nuestros clientes potenciales con una sede en un edificio de oficinas y no en nuestro garage, tener un teléfono que no sea nuestro móvil particular…

Hablaremos de cómo hacer todas estas cosas gastando poco o nada. Si usas las tácticas que explicaré el jueves conseguirás dar a tus primeros clientes la imagen de una empresa solvente y consolidada, aunque en realidad toda la empresa seas tú trabajando desde un rincón de tu casa.

Si te interesa el tema, vamos con la parte diferente. Normalmente cobro 19 o 29 euros por los webinars, según la duración y el tema. Para el de este jueves, quiero probar con un precio diferente: sólo 7€. La idea, obviamente, es comprobar si con este precio aumenta el número de alumnos. Yo hago el mismo esfuerzo y gano prácticamente lo mismo si cobro 19€ a 10 personas que si cobro 7€ a 30 personas. Así que siendo todo igual, prefiero dar el curso para 30 a 7€ que para 10 a 19€, porque llega a más personas.

Ya contaré qué tal el experimento. De momento, si quieres asistir al webinar, que será el jueves a las 19:30 y durará una hora, puedes reservar tu plaza pulsando en el siguiente botón:

ACTUALIZACIÓN: Este webinar ya tuvo lugar. Estoy preparando un producto con la grabación del mismo.

2 votes, 3.00 avg. rating (76% score)

¿Por qué y para qué un presupuesto?

Este es un post invitado. No está escrito por mi, de modo que no tiene por qué coincidir con mis puntos de vista o mis opiniones, pero me ha parecido interesante compartirlo en Desencadenado.

Desde el punto de vista de la empresa, una buena gestión se basa en tres aspectos fundamentales: fijar unos objetivos, planificar cómo alcanzarlos y controlar que esa planificación se ejecute y corregir las desviaciones que se produzcan sobre lo proyectado.

La manera más simple de llevar a cabo estas tres actividades (objetivos, planificación y control)es a través de un presupuesto. Cualquier empresa, desde la más pequeña a la más grande puede implementar estas tres partes básicas de la actividad empresarial bajo un esqueleto presupuestario.

El presupuesto fija claramente unos objetivos, determina las claves para alcanzarlos y, si efectuamos un control de las desviaciones, nos da la clave para comprobar que la estrategia seguida es la correcta y ejecutar las correcciones en tiempo real, si éstas se produjeran.

No pensemos en el presupuesto como una simple relación de partidas numéricas sino que imaginemos un documento donde, además de números, reflejemos acciones, estrategias, políticas, etc. Es necesario dotar al presupuesto de un contenido que acompañe a esos valores numéricos y que expliquen por qué y para qué es necesaria cada una de las partidas económicas que en él aparecen.

Un presupuesto es una hoja de ruta, es un plan estratégico donde, basándonos en datos pasados, podamos realizar proyecciones futuras que nos ayuden al sostenimiento e incluso el crecimiento de la empresa. Es un ejercicio donde podemos detectar y corregir errores pasados, donde continuar y amplificar acciones exitosas, donde planificar nuevas inversiones o acciones innovadoras.

Es un plan donde podemos planificar cómo gestionar nuestros recursos, pero para ello es necesario hacer un buen ejercicio de análisis y definición de objetivos y sobre todo llevar después el control de su cumplimiento. Porque tan importante como su elaboración es vigilar que se ejecute correctamente y controlar las desviaciones que se puedan producir en su puesta en práctica.

¿Por qué y para qué un presupuesto? Porque es una herramienta útil y sencilla para llevar una buena gestión de los objetivos empresariales y de las acciones para su consecución.

Acerca del autor

Post desarrollado por UP Soluciones www.upsoluciones.com
Puedes ver más artículos sobre gestión empresarial en nuestro blog: http://empresasygestion.wordpress.com/

Y también puedes probar nuestra aplicacion de PLANIFICACIÓN PRESUPUESTARIA en www.upsoluciones.com

1 vote, 5.00 avg. rating (92% score)

6 posibles resultados de una reunión con éxito

Ayer Rob Fitzpatrick escribió un post de título provocador: Cómo perder en las reuniones. Partiendo de sus ideas, he recopilado estos 6 resultados positivos (en orden decreciente de interés) que puedes sacar de una reunión:

1. Dinero

Esto es obvio ¿no? Si el cliente o el inversor sacan la cartera, la reunión ha ido bien. El dinero es la prueba de que lo que has contado ha interesado de verdad a la otra parte.

2. Dinero futuro

A veces la otra parte no puede sacar la cartera inmediatamente. Normalmente, porque tú tienes que hacer tu parte primero, desarrollando un servicio, procurando un material, coordinado a terceros… Pero hay un contrato firmado que dice que si haces lo que está escrito, cobras.

Fijaos en que muchas veces cuando hacemos una venta creemos que estamos en el caso 1, y en realidad lo único que hemos conseguido es un compromiso de dinero futuro a cambio de un compromiso de esfuerzo por nuestra parte. Es un grave error actuar como si ese dinero futuro ya estuviera en el banco.

3. Inversión

A veces el cliente no compra, pero invierte tiempo o dinero en nosotros. Por ejemplo, cuando hace una prueba de nuestro producto o servicio. Ni el tiempo ni el dinero son gratis ni suelen sobrar, así que si conseguimos esto de un cliente, podemos estar satisfechos. A partir de esa inversión podemos seguir avanzando para llegar al estadio ideal (que nos dé dinero)

4. Credibilidad

Si conseguimos que el cliente nos refiera a su jefe, o a otro elemento clave en la organización, o incluso a un colega en otra organización, la reunión ha sido un éxito. Esa persona se juega su credibilidad al permitirnos usarle de referencia, más aún si es él el que se toma la molestia de presentarnos. Esto no es algo que nadie haga a la ligera, porque la credibilidad es uno de los valores principales que tiene un profesional.

5. Tiempo

Es posible que el resultado de la reunión sea una nueva reunión. Si hay una fecha concreta, tampoco es mal resultado. El proceso avanza, y mantenemos su atención. El único problema aquí es confundir el compromiso de tiempo con excusas que son todo lo contrario: “hablamos después de Navidad; no me llames, ya te llamaré yo…”, como dice Rob. En este segundo caso, lo que tenemos no es un compromiso, sino una forma elegante de decirnos “no tengo intención de seguir perdiendo el tiempo contigo”.

6. Rechazo

Que el cliente o inversor nos diga que no le interesa lo que le contamos, también es un éxito. Al menos, si conseguimos que nos explique por qué nuestra propuesta no le resulta interesante. A partir de aquí podemos redefinir la propuesta para hacerla más atractiva, o volver a pensar quién es nuestro cliente ideal. Es decir, tenemos un resultado sobre el que podemos actuar.

Lo que nos lleva al resultado de una reunión fracasada:

Nada

Si al acabar una reunión no hemos tenido más que alabanzas genéricas, no hemos conseguido ningún compromiso, ni siquiera una fecha concreta para dar el siguiente paso, nos han dado largas con algo como “es que ahora el presupuesto está fatal, a ver si el año que viene…” o como explicaba Rob en el Leancamp Madrid “ya hablaremos más adelante cuando estés preparado”, la reunión ha fracasado.

¿Qué haces con un “esto es muy interesante, vamos a pensarlo internamente y ya te llamaremos”? ¿Esperas a que te llamen? ¿Cuánto tiempo: un mes, dos meses? ¿Debes llamar tú a pesar de ese “ya te llamaremos”? Si al menos te hubieran dicho “NO”, podrías haber indagado un poco en las razones de ese NO, y haber aprendido. Sabrías que tu propuesta no les encaja porque es demasiado cara, o demasiado complicada, o le falta la funcionalidad “X” que es esencial para su negocio, o cualquier otro motivo para el NO. Pero con un “ya te llamaremos”, que en realidad es un NO oculto bajo un disfraz de cortesía, no puedes hacer nada, ni aprender nada.

Así que ya sabes, en las reuniones procura conseguir un compromiso, y si no es posible al menos un rechazo motivado. Pero no te vayas satisfecho cuando lo único que has conseguido son buenas palabras.

2 votes, 5.00 avg. rating (94% score)

¿Qué harías si necesitaras 1.000€ este mes?

Esta pregunta me la hizo mi amigo Franck Scipion una vez que estábamos comiendo juntos. Y es una magnífica pregunta.

Piénsalo. Supongamos que tienes que hacer una reparación importante en tu coche. O aparece la oportunidad de hacer un viaje con el que llevas soñando años. O encuentras un curso que mejoraría tu carrera profesional significativamente. O cualquier otra cosa que se salga de tus gastos habituales y no tienes dinero ahorrado para pagarlo (o no quieres usar tus ahorros). ¿Qué haces para conseguir el dinero?

El problema de la deuda

La respuesta tradicional, y la que ha causado tanto daño a empresas y particulares es pedir un crédito. Tirar de tarjeta, pedir un crédito al consumo, o para los gastos más importantes, incluso rehipotecar la vivienda. La inmensa mayoría de las empresas funcionan (o funcionaban) en España con líneas de crédito, de manera que ante cualquier gasto imprevisto se tiraba de deuda.

La deuda consiste en traer dinero que (crees que) tendrás en el futuro al tiempo presente. Pero traer cosas del futuro tiene un coste, que en este caso pagas en forma de intereses. Y tienes además que convencer al que tiene el dinero ahora de que se lo vas a devolver con esos intereses, y así en el futuro él tendrá los 1.000 € que te deja mas los intereses que le vas a pagar, o no hay trato.

Lo que sucede es que, como ves, no has hecho más que aplazar el problema: te faltan 1.000€. Si aciertas y los tienes en el futuro, aunque sea mes a mes, simplemente has pagado por ellos, y ya está. Pero si te equivocas, y en algún momento del futuro no puedes hacer frente a su devolución, entonces tienes un problema. Y un problema que puede ser muy grave. En el caso de las empresas, muchas han cerrado porque les han cortado la línea de crédito y no podían funcionar sin ella. En el caso de los particulares, puedes llegar a perder tu casa.

Así que traer dinero del futuro, aunque es una solución fácil en apariencia, no es aconsejable si no tienes seguridad absoluta de que vas a poder cumplir con tus obligaciones.

Por supuesto, siempre está la posibilidad del “sablazo”, que es pedir un crédito a un familiar o a un amigo. Pero si la sabiduría popular dice eso de “quien presta dinero a un amigo pierde el dinero y pierde el amigo” será por algo.

Y la otra alternativa tradicional es ahorrar hasta que puedas pagar ese gasto sin pedir un crédito. Lo cual está bien para gastos que puedes diferir pero, ¿qué pasa con el tipo de gasto del que hablábamos al principio? ¿el que es a la vez imprevisto y tal vez ineludible?

Hacer dinero

La gente de habla inglesa tiene una expresión que merece la pena analizar: en lugar de ganar dinero (to earn money) frecuentemente dicen hacer dinero (to make money). Esto no es solo una curiosidad lingüística, sino que refleja una forma de pensar.

Si piensas en hacer dinero, piensas que el dinero se fabrica, se crea. Si piensas en ganar dinero, piensas que otro te lo da (porque te lo mereces, te lo “ganas”). Y si otro te lo da, la forma de ganar más es o bien convencer a ese otro de que mereces más o bien buscar a otro que te permita ganar más. Fijaos también que en inglés “earn” es distinto de “win”, y significa más “merecer” que “ganar”, pero en español ganar significa tanto recibir dinero por tu trabajo como vencer, derrotar a otro. No creo que sea casual que muchas personas se planteen su sueldo como un pulso entre ellos y la empresa, en el que “ganan” su sueldo porque la empresa lo pierde.

¿Qué pasa si piensas que el dinero se hace, y no se gana? Pues que te puedes plantear que la solución al problema de necesitar mil euros es “hacer 1.000 €”. Si puedes “hacer 1.000 euros” en un mes en el que los necesites, ni tienes que pedir un crédito ni tienes que convencer a nadie para “ganar más”.

Saber que en cualquier momento, ante una necesidad urgente, puedes “fabricar dinero” te da una extraordinaria paz de espíritu. Te hace mucho más libre frente a los caprichos de tu empleador. Te permite vivir la vida con más tranquilidad, sabiendo que puedes hacer “un exceso” sin que tus finanzas se resientan, simplemente fabricando más dinero.

¿Cómo puedes tú fabricar dinero?

Claro que ahora estarás pensando que esto es más fácil de decir que de hacer. Pues tienes razón. Solo puedes “fabricar dinero” si puedes crear valor y encuentras a alguien dispuesto a pagar por ese valor que has creado. La primera vez que lo intentes te vas a equivocar, no vas a encontrar al cliente adecuado, vas a poner precios erróneos (por exceso o por defecto), te vas a atascar en detalles como el mecanismo de cobro y vas a cometer otros mil errores.

Y en España nada facilita esta “creación de dinero”. En UK, por ejemplo, si tienes un trabajo fijo y quieres además hacer algún trabajillo por tu cuenta pagas de seguridad social 2,5 libras a la semana (sí, 2,5 no me he dejado ningún cero) más un 9% de la parte de tus beneficios (no de tu facturación) que exceda de 7.225 libras. Así que si ganas menos de esa cantidad pagas solo 130 libras al año de seguridad social, y de impuestos pagas un 20% de tus beneficios. Pero estas condiciones son las que son, simplemente tienes que tenerlas en cuenta a la hora de hacer tus cuentas y pensar si has ganado 1.000 euros o tienes que ganar 1.500 o 2.000, repartirlos con este gobierno que tanto te ayuda y quedarte con los 1.000 que necesitas.

En cualquier caso, ¿qué tienes que hacer para estar seguro de que puedes “fabricar dinero” cuando te haga falta? Fácil: ganarlo antes, cuando no lo necesites imperiosamente, y aprender. Descubre cuánto te cuesta vender, a qué precio puedes hacerlo, cuánto te cuesta cobrar (muy importante), qué requisitos tienes que cumplir. Si esperas a tener la necesidad dentro de tres días, no vas a ser capaz de responder a tiempo.

¿A qué me puedo dedicar?

Hay infinidad de cosas que puedes hacer para ganar un dinero extra. Dar clases (particulares, en una academia, por tu cuenta usando un servicio como Floqq), vender algo en eBay o sitios similares, comprar al por mayor en China para venderlo en una tienda creada al efecto en Shopify, hacer como freelance lo que haces en tu trabajo “normal”, traducir, diseñar, programar… Todo depende de ti, de tus conocimientos, de la gente a la que conoces (y que pueden ser tus clientes o recomendarte), de los recursos que tengas.

Cuando te plantees tus posibilidades, piensa en trabajar por Internet para clientes en otros países. Ahí fuera hay gente con dinero y acostumbrada a pagar bien y a tiempo. Te irá mejor con ellos que con el cliente cutre de tu barrio al que le parece una barbaridad que le cobres más de 200€ por una página web.

Insisto: lo que tienes que tener claro es que si quieres “fabricar dinero”, cuanto antes empieces, mejor. Y cuando llegue ese gasto inesperado, tendrás una alternativa mucho mejor que pedir un crédito.

17 votes, 4.65 avg. rating (92% score)

¿Nos vemos en Iniciador Salamanca?

Este jueves estaré en Salamanca, hablando de cómo montar una empresa con poco dinero. Ya sabes si eres asiduo del blog que Iniciador es mi evento de networking favorito, participé en el inaugural hace ya muchos años, y sigue haciéndome ilusión cada vez que me invitan.

Así que si estás por la zona, se me ocurren decenas de cosas peores que hacer este jueves que compartir un ratillo conmigo y con otros emprendedores.

0 votes, 0.00 avg. rating (0% score)

Curso de finanzas para emprendedores no financieros

El viernes de la semana que viene haré un webinar (un curso online) para explicar algunos conceptos financieros básicos que todo emprendedor debería conocer. En concreto, hablaremos de:

- Ahorro: qué tipos de ahorro hay, cuáles deberías seguir en tu empresa
- Deuda: qué es la deuda, por qué es perjudicial para tu negocio, y qué tipo de deuda es menos mala.
- Inversiones y gastos
- Diferencia entre gastos fijos y variables, cuáles te interesan más.
- Flujo de caja: qué es y por qué controlarlo es fundamental para la supervivencia de tu empresa
- Financiación

Como ves, son cosas bastante básicas, pero que desgraciadamente, y dada la escasa educación financiera que tenemos en este país, mucha gente desconoce. Así tenemos luego tantas empresas que han tenido que cerrar en cuanto el banco les ha cortado la línea de crédito.

Mi objetivo es explicar, de manera sencilla y sin tecnicismos innecesarios estos conceptos, que tampoco son tan difíciles de entender, pero que insisto en que son fundamentales si vas a arriesgar tu dinero creando una empresa.

El webinar será el viernes 5 a las 18:00 (hora de Madrid) y durará entre una hora y media y dos horas, dependiendo de las preguntas. Tiene un coste de 19€. Se grabará, de forma que podrás tener acceso en el futuro, y además del PDF con la presentación añadiré una hoja de cálculo para que puedas llevar el control del flujo de caja de tu empresa.

Si te interesa, puedes darte de alta pulsando el siguiente botón:





1 vote, 5.00 avg. rating (92% score)