Desencadenado

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Razones para escribir un eBook

Probablemente nunca hayas pensado en ser escritor. Los escritores son esos seres extraños que se encierran en una casita entre montañas, o que viven en un piso del centro rodeados de estanterías con miles de libros y fuman en pipa.

Y sin embargo, tienes razones poderosas para escribir un eBook. Entre ellas no están ganar el Nobel de Literatura, ni conseguir un sillón en la RAE, pero son muy importantes para el éxito de tu negocio:

1. Un libro te identifica como experto

Si llevas más de 4 o 5 años trabajando en algo, seguro que puedes escribir algo útil para quien esté empezando. Muy poca gente lo hace, por lo que si tú eres uno de ellos automáticamente te conviertes en experto ante tus lectores. Cómo aproveches esta posición es cosa tuya, pero lo que está claro es que te puede abrir muchas puertas.

2. Difundir tu conocimiento atrae a nuevos clientes

Para muchos negocios, conseguir un cliente nuevo es cuestión de confianza. El problema es que esa confianza se consigue después de años de trabajo y de decenas de clientes satisfechos, con lo que entramos en un círculo vicioso en el que no consigues clientes porque no puedes demostrar tu valía y no puedes demostrar tu valía porque no consigues clientes.

Y no, una página web en la que expliques que tu empresa está formada por profesionales jóvenes pero de reconocido prestigio y con experiencia en el sector no genera ni un miligramo de confianza en el cliente. Un blog ayuda, pero requiere un esfuerzo por parte del cliente potencial, que necesita navegar por unas cuantas entradas para ver que lo que escribes es sólido y tiene fundamento.

En este caso, un libro puede ayudarte mucho a conseguir esos clientes. Aunque parezca que regalar tu conocimiento va a provocar que los clientes potenciales resuelvan su problema por sí mismos aprovechándose de la información que aportas, lo cierto es que la inmensa mayoría ni siquiera va a intentar hacerlo por su cuenta y preferirá contratar los servicios de un experto. Es decir, los tuyos.

3. Un libro puede convertirse en una fuente de ingresos adicional

Muy poca gente se hace rica escribiendo libros, pero un libro técnico con información relevante puede venderse a buen precio si va dirigido a un público que necesita esa información y que puede ganar dinero con ella. Si eres capaz de escribir un libro así, puedes venderlo por un precio de entre 20 y 50 €, tal vez más si el valor es muy alto y hay muy pocas alternativas en el mercado. Con que vendas unos cuantos al mes, tienes una fuente de ingresos complementaria a tu actividad, y que además funciona incluso cuando estás de vacaciones.

¿Y no es muy difícil escribir un libro?

Sí y no. Es muy difícil, porque aunque mucha gente fantasea con la idea de escribir un libro, pocos tienen la iniciativa de ponerse a escribir, y menos aún tienen la constancia de seguir escribiendo un día y otro y otro. Y todavía menos gente tiene el sentido común como para decir que el libro ya es suficientemente bueno y está terminado. Es muy frecuente encontrar prefeccionistas que siempre creen que falta un capítulo, que habría que revisar otro, que tendría que incorporar más referencias…

Hasta ahora, escribir un libro tenía el problema de que el proceso editorial suponía una fortísima barrera de entrada. O conseguías un editor, o el libro se quedaba en un cajón. Pero ahora puedes publicar un libro y venderlo online, en tu web o incluso en Amazon, sin pedir permiso a nadie. Tú eres la única persona que puede impedirte escribir y publicar.

Claro que hay muchas cosas que tienes que tener en cuenta a la hora de plantear el tema, de escribir, de darle un acabado profesional, de promocionarlo, de venderlo… hacer todo esto correctamente puede ser la diferencia entre un eBook que te compren un par de amigos más por cariño que por otra cosa y una herramienta que consigue alcanzar los objetivos de notoriedad o ingresos que te hayas marcado.

Y aquí no puedo más que recomendarte usar las herramientas que ha creado mi amigo Franck Scipion. Franck ha hecho un trabajo excelente para ayudarte en todos los pasos que debes seguir para crear tu eBook. Hay un producto de pago, que merece la pena si te vas a tomar el proyecto de escribir en serio, porque vas a recuperar esa pequeña inversión con creces. Pero también hay información gratuita que seguro que te será muy útil, así que te recomiendo que le eches un vistazo, que aprendas lo que puedas y que te pongas manos a la obra cuanto antes. En unas semanas tendrás un eBook que podrás usar para mejorar tu marketing, tus ventas o conseguir ingresos adicionales.

El precio del eBook es de 37€, pero he acordado con Franck un descuento de 10€ para los lectores de Desencadenado. Este descuento solo estará operativo durante 48 horas, por lo que si te interesa debes darte prisa. Se acabó el descuento, pero puedes seguir comprando el eBook pulsando

¿Eres informático? Cambia de profesión cuanto antes


Hasta hora, había dos clases de informático: los consultores, contratados por una empresa más o menos solvente para hacer proyectos en clientes, y los informáticos de empresa, encargados de solucionar los problemas causados por los consultores y por los usuarios.

Normalmente el mejor empleo era el segundo. Tal vez cobraras menos que de consultor, tal vez tuvieras que aguantar a usuarios torpes que cada dos por tres te hacían reinstalar su equipo tras explicar eso de “yo no he tocado nada, de verdad, se ha puesto así solo”, tal vez te tocaba deshacer los entuertos que dejaban tras de sí los consultores, tal vez tuvieras que trabajar noches y fines de semana, cuando no había usuarios, instalando o reparando cosas. Pero al menos el trabajo era seguro y tus jefes no se metían mucho contigo porque nadie entendía bien cómo hacías tu magia.

Pero ahora Google, Amazon y compañía te van a dejar sin trabajo. Cuando usas Salesforce, cuando la aplicación de gestión está en servidores de Amazon, cuando la empresa se ha pasado a GMail porque el Exchange local fallaba más que una escopeta de feria y solo podía ofrecer 200Mb a cada usuario, el departamento de informática empieza a convertirse en un gasto a eliminar.

Si lo piensas bien, tu trabajo está justificado por sistemas repletos de fallos, que requieren tu supervisión y asistencia constante para que no dejen de funcionar por completo. Los virus, esos usuarios con poder para borrar un directorio del sistema y dejarlo inutilizado, las instalaciones piratas, los servidores que se caen, las copias de seguridad engorrosas, todo contribuye a justificar tu puesto de trabajo. A pesar de los marrones que te dejan los consultores ellos también te ayudan, y no solo porque eres el único capaz de conseguir que lo que dejan funcione. Al fin y al cabo, con la millonada que han costado los sistemas, con las licencias, actualizaciones y soporte que hay que pagar, con lo que cuesta renovar cada x años el hardware, tu sueldo es una gota en la inmensidad del océano.

Tal vez no sea como para sacar pecho que tu sueldo se base en los fallos de otros, desde el fabricante del sistema operativo a los usuarios pasando por los desarrolladores, pero con eso pagas los garbanzos.

El problema es que por muy trogloditas que sean en tu empresa, solo es cuestión de tiempo que el Consejero Delegado o el Director General lean en algún medio económico algo sobre Cloud Computing, o que un colega les cuente lo que se está ahorrando desde que tiene sus servidores en la nube. Entonces te preguntarán, y tú les explicarás eso de la seguridad, la confidencialidad, que “como en casa en ninguna parte…” y ganarás un par de años, con suerte.

Pero no puedes vivir eternamente de la ignorancia de tus jefes. Los problemas que todavía tiene el Cloud Computing, la funcionalidad que todavía le falta la pregunta se resuelven cada vez más rápido. Y la pregunta volverá hasta que alguien se ponga en serio a hacer números y decida que donde antes había 10 informáticos pueden pasarse con uno o dos, que donde había uno basta con un servicio externo.

Por eso, si eres informático y trabajas para una empresa, cambia de profesión. Todavía tienes unos pocos años para adaptarte, pero el tiempo corre en tu contra.

Guía para montar un servidor web gratuito en Amazon


Como os dije ayer, ya está disponible la primera parte de la guía para montar un servidor web en Amazon Web Services, que con la configuración Micro es gratuito durante un año para nuevos clientes de Amazon.

En esta primera entrega explico todo lo que hay que hacer, desde darse de alta en Amazon, hasta tener el servidor con Ubuntu funcionando… y pararlo, porque hay que esperar a la siguiente entrada para tomar unas medidas de seguridad que eviten que un malandrín de los que pululan por la red se haga con él y lo use para sus fines torticeros.

Acabaremos dejando instalaciones niqueladas de Drupal o WordPress, tal vez también de Joomla! si hay demanda. espero que os resulte interesante.

Como tener un servidor web gratis con la mejor tecnología

Amazon, además de ser líder en comercio electrónico, es también líder en computación en la nube. Proporciona servidores virtuales, que puedes crear y manipular como necesites en cuestión de minutos, alojados en la misma infraestructura que soporta sus operaciones. Es decir, que tiene las máximas garantías de disponibilidad y seguridad. En general es algo más caro que otros proveedores, pero lo vale.

Ahora ha anunciado una oferta irresistible. Una configuración de Linux “diminuta”, que llaman micro, que es gratuita durante un año para que quien quiera pueda desarrollar un proyecto sin preocuparse del coste. El servidor tiene 613 Mb de RAM, hasta 2 “procesadores” virtuales en caso de picos y 10 Gb de almacenamiento.

No es mucho, pero si lo aprovechas bien es más que suficiente para una web normalita. Como podéis ver, algo irresistible para un emprendedor que empieza sin muchos recursos. Puedes crear tu proyecto, lanzarlo y analizar la reacción de los usuarios sin gastar un céntimo.

Una vez acabado el año, puedes pasar a configuraciones superiores, algo que con Amazon es muy sencillo, ya que no necesitas reinstalar todo, simplemente creas un nuevo servidor basándote en lo que tienes.

El único problema respecto a un proveedor de hosting habitual es que tienes que configurar un servidor Linux y asumir tú la administración del sistema: actualizaciones, seguridad, etc. Pero para los que se atrevan, en Alanta voy a publicar una serie de guías explicando paso por paso todo lo que tienes que hacer para tener un servidor web con Drupal o WordPress instalado, optimizado y seguro. Realmente no es difícil, aunque sí puede ser un poco laborioso.

Jeff Bezos

Hoy, en la serie “vidas ejemplares” traemos a Jeff Bezos, el fundador de Amazon. Y el motivo fundamental no es solo haber creado LA empresa de comercio electrónico, sino el haber sido capaz de asumir el riesgo y dejarlo todo por un proyecto con grandes probabilidades de fracasar.

Bezos, que desde pequeñito tuvo dotes ingenieriles, ganaba un buen sueldo en Wall Street. Con treinta años, y recién casado, decidió que lo que mejor se podía vender por Internet eran libros, y que habría un mercado ahí.

Nueva York es un sitio muy caro para vivir, así que analizó el mejor sitio para instalar su nueva empresa, decidió que era Seattle (en el otro extremo del país) y allí se mudó con su mujer. En un coche de segunda mano, con todas sus pertenencias en el maletero y él escribiendo en un portátil el plan de negocio de Amazon mientras su mujer conducía.

Amazon comenzó, como en tantos otros casos, con tres personas trabajando en el garaje de la casa que Bezos alquiló en Seattle. Cuando en 1.995 Amazon empezó a funcionar, habían programado que sonara una campanita en el servidor cada vez que se produjera una venta. Pronto tuvieron que suprimirlo, porque el ruido era cada vez más molesto.

Bezos no solo supo arriesgarlo todo para crear las mejores condiciones de partida para su empresa. También ha sabido mantener la calma en los tiempos difíciles. Primero cuando el gigante Barnes & Noble decidió entrar en el negocio de la venta de libros por Internet, y todos los analistas dieron por muerta a Amazon. Y después en la explosión de la burbuja, cuando las acciones de Amazon pasaron de 100 dolares a 6.

¿Es una opción vender todas tus pertenencias, dejar un trabajo fijo e invertir todos tus ahorros en la creación de una empresa? Probablemente solo para gente con los nervios muy templados, y una visión de futuro muy clara. Y tal vez se requiera también una situación excepcional como el nacimiento de Internet. En cualquier caso, Bezos es la prueba de que, a veces, el que apuesta gana.

Dejar el trabajo para fundar la empresa


Esa es la cuestión que trata Mark Wieczorek en este post. Y recomienda no hacerlo, argumentando básicamente que la dificultad para ganar dinero mientras la empresa empieza a hacer clientes es el motivo de que muchas empresas fracasen al poco de comenzar.

El tema es interesante, porque es el dilema de muchos emprendedores en potencia: “tengo una gran idea para una empresa, pero mi trabajo me impide desarrollarla, así que debería dejarlo y lanzarme. Por otro lado, no puedo dejar el trabajo, porque tengo que pagar la hipoteca y dar de comer a mis hijos.”

Mi opinión es que es imposible crear una empresa si no dedicas al menos 24 horas al día al principio. Si no dejas el trabajo, puedes hacer una página web interesante, que genere unos eurillos por publicidad, o puedes dedicarte a vender enciclopedias a domicilio a última hora de la tarde. Pero nunca podrás crear Amazon.

Jeff Bezos, el fundador de Amazon, vio una oportunidad de negocio y se la tomó en serio. Tan en serio que dejó un espléndido trabajo en una compañía financiera de Nueva York, vendió su casa y se fue a vivir a Seattle, donde estaba ubicado uno de los principales mayoristas de libros, había multitud de expertos en informática y el nivel de vida era menor, lo que le permitía aprovechar mejor su capital. Al mismo tiempo que él, miles de personas pensaban en negocios a través de Internet, y desarrollaban páginas por la noche, al volver a sus casas después de una jornada de trabajo. Ahora Bezos es multimillonario, y la inmensa mayoría de los que creaban páginas en sus ratos libres no.

Probablemente habrá otros Bezos que hicieron lo mismo y se arruinaron, pero el caso es que sin jugar a la lotería es muy difícil ganar. Lanzarte al vacío sin la red de una paga fija al mes implica que eres consciente de que tu futuro depende de la empresa, y eso obliga a dedicar el 100% de tus horas y el 100% de tus capacidades a la misma. Por el contrario, si sabes que vas a cobrar a fin de mes, es más difícil tener la fuerza de voluntad necesaria para, después de ocho horas en el trabajo, sentarte delante del ordenador y dedicarle dos o tres horas más a tu empresa.

Lo que sí puede tener sentido es hacer todas las tareas preliminares para crear la empresa desde la seguridad del trabajo fijo. Y es que es mucho lo que hay que hacer antes de “abrir la puerta” de la nueva empresa: análisis de mercado, planes de negocio, identidad corporativa, papeleos y trámites burocráticos, búsqueda de financiación…

Y por supuesto, lo que es imprescindible es tener hecho un buen plan económico-financiero, de manera que se conozca por anticipado qué recursos económicos vamos a necesitar al menos durante el primer año de vida de la empresa.