Desencadenado

Como crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

Prosperar con menos

Hace 4 años, cuando empezaba la crisis, traduje un eBook de Leo Babauta titulado “Thriving on less“. La serie de entradas comienza en esta: Un estilo de vida simple.

Ahora que ya tenemos todos claro que los brotes verdes no existían, que la crisis no era cosa de agoreros antipatriotas, y que ya nos afecta a todos (al menos, a todos los que pagamos impuestos), no está de más recordar lo que escribió Leo. Si no podemos mejorar LA economía, al menos podemos intentar mejorar NUESTRA economía. No todos los consejos son aplicables a todo el mundo (de hecho, hay cosas con las que no estoy de acuerdo), pero mejorar nuestra economía particular es el primer paso para plantearnos nuevas aventuras que nos liberen lo más posible de los efectos de la crisis.

Así que, ahora que estás más sensible hacia los buenos propósitos, puede ser un buen momento para descubrir qué cosas concretas puedes hacer hoy mismo para prosperar con menos.

Por qué no merece la pena ganar 50.000€


Cuando expliqué la fórmula para ganar un sueldo de 50.000€, acabé diciendo que no merece la pena esforzarte en esto. Para verlo vamos a comparar qué tienes con un sueldo de 50.000€ y qué tienes con un sueldo de 20.000€.

1. El dinero neto

Si ganas 50.000€, después de pagar impuestos te quedan limpios alrededor de 35.000, es decir, 2.500€ al mes si cobras 14 pagas. Si ganas 20.000€ lo que recibes al mes son 1.140. Ya hemos recortado casi un 6% de diferencia por la progresividad de los impuestos.

2. Ayudas

El estado, la comunidad autónoma y los ayuntamientos ofrecen ayudas para estudios, vivienda, etc. Uno de los criterios para acceder a estas ayudas es el nivel de ingresos, y se usa a menudo el IPREM. Como ejemplo, en este enlace podéis hacer la prueba de las ayudas que obtiene para comprar una vivienda una familia de 3 miembros según los ingresos familiares sean de 20.000 o 50.000€. Si tenemos un crédito de 300.000€, ya tenemos 3.000€ más al año de recorte entre los dos sueldos, solo en esta ayuda.

Con lo cual, esos 1.350€ de diferencia al mes puede que se nos queden en poco más de 1.000.

3. Más trabajo supone más gasto

Como ya explicamos, para ganar un sueldo de 50.000€ hay que asumir responsabilidades. A menudo eso supone trabajar más horas y viajar. Lo que significa que comes fuera de casa (y normalmente pagas tú esa comida), que vas a trabajar en tu coche para mejorar tu movilidad y sobre todo que tienes menos tiempo para estar en casa, por lo que tienes que pagar a alguien para que colabore en las tareas domésticas y cuide a tus hijos.

Por otro lado, como ya explicamos en un puesto de más responsabilidad no puedes ir vestido de cualquier manera, de modo que también hay un mayor gasto en ropa: trajes, corbatas, etc.

Por tanto, otra parte de esos 1.000€ de diferencia se va en mantener la situación, no en mejoras sustanciales en tu nivel de vida.

4. La diferencia en gastos

La cuestión es ¿realmente esos 1000€ al mes suponen una diferencia en tu nivel de vida? Tienes un coche mejor, puedes comprar mejor ropa, puedes salir a cenar a sitios más caros, puedes comprar comida de más calidad o ir de vacaciones más lejos o a un hotel con una estrella más.

Pero tu vida con 50.000€ es esencialmente igual a la del que gana 20.000. Sigues mirando las ofertas del supermercado. Sigues comprando la ropa en rebajas. No puedes ir de vacaciones cuando quieres, ni a donde quieres. Sales los mismos días del fin de semana, y sigues mirando la columna derecha de la carta en el restaurante antes de elegir un plato.

Así que si pudieras comparar tu vida con un sueldo de 50.000€ con la de un hipotético hermano gemelo que gana 20.000€ probablemente te preguntarías ¿y para esto me he esforzado tanto?

La triste realidad es que siendo asalariado es muy difícil salir de la vida de clase media. Todo empuja a la uniformidad, a esforzarte cada vez más para mantener un ritmo de vida muy parecido al de tus vecinos.

Por eso, más que esforzarte en subir peldaños en la escalera corporativa, lo que debes hacer es buscar la manera de salir de ella.

Una vía es el ahorro y la inversión de lo ahorrado. El informe del Instituto Juan de Mariana sobre la Sociedad de Propietarios lo explica con detalle. Cualquier persona puede ahorrar una parte de su sueldo, basta con hacer como Hacienda y la Seguridad Social, que obligan a la empresa a quitarnos el dinero antes de que llegue a nuestras manos para así asegurarse el cobro. Si haces lo mismo y retiras una parte del dinero nada más cobrar, no te acostumbrarás a gastarlo. Y por mal que inviertas, si diversificas lo normal es tener un rendimiento neto (descontada la inflación) de un 5-7% anual, que por la magia del interés compuesto puede convertir tu inversión en una cantidad importante al cabo de unos años.

La otra alternativa, más arriesgada y no apta para todos los públicos, es ser emprendedor. La probabilidad de fracasar es alta, pero precisamente por eso si consigues crear una empresa con éxito la recompensa es también alta.

Mark Cuban: Consejos para hacerte rico

Hace unos días Mark Cuban republicó en su blog unos consejos para hacerte rico. Algo sabe de esto, porque él ha creado y vendido empresas y ha llegado a ser multimillonario. Los consejos están repletos de sentido común, aunque para los que van buscando conertirse en millonarios rápidamente son malas noticias:

Eso es lo que todo el mundo quiere, ¿verdad? No voy a mentir ni negar que tener un montón de dinero es mucho mejor que no tenerlo. Me lo pasaba genial y me encantaba mi vida cuando comía sándwiches de mostaza y kétchup y dormía en el suelo de un apartamento de tres dormitorios en el que vivíamos yo y 5 colegas más…

Me lo paso mucho mejor ahora; no es tan malo ser rico.

La respuesta que todo el mundo quiere saber es cómo conseguirlo. Hay varias maneras de hacerlo, sin embargo no hay un modelo que funcione siempre con todo el mundo. Esta a veces funciona: se trata de estar preparado en el momento en que se presente la oportunidad.

En mi humilde opinión, el cambio y la incertidumbre crean las oportunidades. Los tiempos como en los que vivimos, con una total incertidumbre económica, son tiempos perfectos para ponerse en marcha y avanzar económicamente.

En primer lugar, expondré lo que no hay que hacer:

No hay ningún atajo. Con esta locura en los mercados financieros y bursátiles, habrá timos por todas partes. Cuanto menos dinero tenga, más probabilidades habrá de que alguien se le acerque con algún proyecto. Proyectos que le garantizan rendimiento, que utilizan marketing multinivel, o que serán algo arriesgado, ahora “respaldado por el Gobierno de Estados Unidos”. Haga caso omiso de estos proyectos. Recuerde siempre lo siguiente: si un negocio es un gran negocio, no lo van a compartir con usted. Yo no publico mis grandes negocios; me los quedo todos para mí.

Lo segundo que hay que recordar es que si la persona que le está vendiendo el negocio fuese tan inteligente, ya sería rica en lugar de andar por la calle intentando engañarle. No hay atajos.

Así que… ¿qué debería hacer para hacerse rico?

La respuesta es ahorrar. Ahorre todo el dinero que pueda, hasta el último céntimo. En lugar de café, beba agua; en vez de ir al McDonald’s, cocine un plato de pasta. Destruya sus tarjetas de crédito: si utiliza una tarjeta de crédito, es porque no quiere ser rico. El primer paso para hacerse rico requiere tener disciplina. Si realmente quiere ser rico, tendrá que encontrar la manera de ser disciplinado.

Si la encuentra, pronto descubrirá que el mayor rendimiento que obtendrá está en sus propios gastos personales. Ser un comprador inteligente es el primer paso para hacerse rico. Sí, tiene renunciar a cosas, y no todos pueden, sobre todo si tienen familia. Esa es la cruda realidad. Pero debe ahorrar todo lo que pueda, sea lo que sea. Después póngalo en depósitos a plazo fijo a 6 meses.

El primer paso para hacerse rico es tener dinero en efectivo disponible. No está ahorrando para cuando se jubile, está ahorrando para cuando necesite dinero en efectivo. La estrategia de compra y acumulación es un engañabobos para usted. Este mercado es un ejemplo perfecto. Justo en el momento en el que el dinero en efectivo crea una oportunidad increíble, quienes siguieron la estrategia de compra y retención no tienen dinero disponible. No pueden o no quieren vender a la baja en el mercado, lo que hace que la estrategia de compra y retención pierda su sentido. Aquellos que han depositado su dinero en un depósito a plazo fijo duermen bien por las noches y es seguro que tienen más dinero hoy que ayer. Y como son unos compradores inteligentes y disciplinados, su índice personal de inflación está dentro de sus posibilidades. El dinero en efectivo es el elemento más importante para quienes desean ser ricos.

La segunda regla para hacerse rico es ponerse las pilas. Invierta su tiempo en sí mismo y aprenda sobre la industria de lo que más le guste hacer.

No importa lo que sea. Sea cual sea su hobby, interés o pasión, busque el que más le guste y consiga un trabajo en esa industria.

Puede ser dependiente, comercial, o cualquier cosa que encuentre. De alguna manera tiene que empezar a conocer el negocio. En vez de pagar para ir a clase, le pagarán por aprender. No será un trabajo perfecto, pero no existe el camino perfecto para hacerse rico.

Cada día antes o después del trabajo, y durante los fines de semana, lea todo lo que pueda sobre el negocio. Asista a ferias comerciales, lea publicaciones comerciales y pase mucho tiempo hablando con sus clientes sobre sus negocios y sobre las personas a las que les compran.

No es un proyecto a corto plazo. No estamos hablando de días, ni de meses. Estamos hablando de años, y quizá hasta de décadas. No he dicho que este plan para hacerse rico fuera rápido, pero este es el camino para conseguirlo.

Después, deberá esperar a que lleguen tiempos de cambio e incertidumbre en su negocio. El momento llegará. Puede que llegue pronto, o puede que tarde años y años, pero llegará. La naturaleza de la infraestructura empresarial de nuestro país está destinada a tener épocas de prosperidad y de decadencia. En una época de prosperidad es cuando vende la gente inteligente. En una época de decadencia es cuando la gente rica inició su camino hacia la riqueza.

Sabrá que el momento ha llegado porque conocerá su negocio a la perfección. Estará preparado porque habrá estado ahorrando para momentos como este.

Con el cambio y la incertidumbre presente en los mercados financieros, hay personas que ahora mismo están ganando más dinero del que hayan soñado. Son los que estuvieron observando el mercado inmobiliario y la economía que lo sustenta, y entendiendo lo que realmente estaba sucediendo. Ellos son los que comprendieron las complejidades de los mercados de crédito. Cuando todo el mundo seguía a la manada, ellos siguieron ahorrando y evitaron la tentación del pensamiento de grupo.

La prosperidad y la decadencia suceden en todos los sectores. La cuestión es tener la disciplina para estar listo cuando le pase a usted.

Nota: la traducción ha sido efectuada por el servicio de Babelic.

Ligero de equipaje

¿Listo para zarpar? ¿Preparado para empezar al gran aventura de crear tu propia empresa y salir del paro para siempre? Lo primero que necesitas es, como decía Machado, salir ligero de equipaje, casi desnudo.

Veamos qué significa esto.

Ahorra

El dinero que tienes, poco o mucho, va a ser escaso para poner en marcha la empresa. Esto es un principio universal, como la ley de la gravedad. De modo que más te vale eliminar desde ya cualquier gasto superfluo.

Si tienes familia, habla con ellos, explícales la situación y deja bien claro que durante un tiempo, al menos unos meses, vais a vivir frugalmente, con austeridad. Se acabó pedir pizzas por teléfono, salir a cenar, ir al cine. Si es necesario irse de vacaciones, hazlo a la casa de tus parientes en el pueblo.

No se trata de no divertirse, se trata de hacerlo gastando poco o nada. Busca maneras de divertirte que sean gratis como ir al parque o a la playa (si tienes una cerca), hazte socio de una biblioteca en lugar de comprar libros, haz deporte (que no requiera pagar por pertenecer a un club o un gimnasio), queda con tus amigos en casa en lugar de salir por ahí, desempolva los juegos de mesa…

Si tienes hijos, estarán encantados de que sus padres dediquen tiempo a ir al parque con ellos, o que pasen una tarde jugando al Monopoly. Serás el mejor padre (o madre) del mundo aunque su regalo de cumpleaños no sea tan espléndido como otros años.

Con respecto a tus amigos, lo mejor es explicarles la situación con sinceridad. Que vas a crear una empresa y que necesitas todos los recursos que tienes para que tenga éxito, así que durante un tiempo no vas a poder salir a cenar o a tomar copas por ahí. En lugar de eso, invítales a tu casa. Si son realmente tus amigos, no solo no les importará sino que estarán dispuestos a echarte una mano en lo que puedan.

Revisa todos los pagos que haces periódicamente, y procura eliminar todos los que no sean imprescindibles. Por supuesto, fuera la televisión de pago. Fuera las suscripciones a revistas o periódicos, fuera los pagos a clubes o asociaciones… Si todavía compras un periódico de papel, deja de hacerlo ya.

Con respecto a Internet, salvo que en tu planteamiento de empresa Internet sea imprescindible (por ejemplo, si vas a montar una empresa de diseño web), también es recomendable eliminar este gasto.

Comprueba que en la biblioteca más cercana tengan acceso gratuito (muchas lo ofrecen) y conéctate ahí. En casi todos los municipios hay centros públicos de acceso a Internet en los que puedes conectarte gratuitamente. Así además de ahorrar, como tienes un tiempo limitado de conexión, evitas perder horas navegando por sitios que nada tienen que ver con tu proyecto.

Si hay alguien que os ayuda con la limpieza de la casa, piensa bien cómo reducir ese gasto. No asumas que como ahora estás en paro y tienes tiempo puedes hacerlo tú. Desde hoy no estás en paro, sino creando una empresa, y eso requiere todo tu esfuerzo y dedicación. Si llegas a un acuerdo con tu pareja y veis posible renunciar a la ayuda, adelante. Pero no aceptes cargar con las tareas domésticas porque eres tú quien se ha quedado en paro.

Valora la posibilidad de reunificar pagos de préstamos y créditos. Esto es todo un mundo, y yo no soy el más cualificado para orientarte, pero si llevas unos cuantos años pagando la hipoteca es posible que puedas ahorrarte un buen dinero cada mes eliminando otros préstamos e incluyéndolos en el de la hipoteca. Es importante hacerlo antes de que tengas problemas y hayas dejado de pagar alguno, y es un proceso que puede llevar tiempo, así que si vas a hacerlo empieza ya.

Libérate de otras cargas

Dado que el dinero es escaso, y es difícil conseguir más, tienes que optimizar tu otro recurso: el tiempo.
Si tienes compromisos periódicos que te quitan tiempo, cancélalos como has hecho con los compromisos que te quitan dinero. No se trata de que dejes de visitar a tu anciana madre gravemente enferma, pero a lo mejor puedes prescindir de la partida semanal de pádel.

Cancela los cursos a los que estés apuntados tan pronto como puedas. No necesitas ahora más clases de golf, o de literatura armenia. La única excepción son los cursos de inglés, si es que realmente los necesitas.

Deja de ver televisión. Si puede ser, por completo. Y si no puedes evitar ver tu serie favorita, grábala para saltarte la publicidad. Una hora de televisión queda reducida a 40 minutos, que además empiezan y acaban cuando a tí te interesa, y no cuando deciden los erráticos responsables de programación. En cualquier caso nunca, pase lo que pase, veas la televisión antes de las 9 de la noche.

Olvídate de las noticias. No pasa nada porque durante un tiempo no seas la persona más informada del mundo. Esa media hora al día (al menos) que dedicas a estar enterado no te aporta nada para conseguir el éxito en tu empresa, y ese es ahora tu único objetivo. Abandona foros, chats, y cualquier actividad en Internet que no esté directamente relacionada con tu empresa.

Limita también tu consumo de libros de autoayuda, de negocios, incluso libros de tu sector. Y limita el consumo de blogs y otras páginas web. Ponte un tiempo límite si es preciso. Una sobreabundancia de información no te ayuda a tomar mejores decisiones. Leer demasiado y buscar demasiada información solo es una excusa para evitarte actuar.

Procura tener un ocio activo: lee (libros de ficción, o de historia, o de cualquier cosa que enriquezca tu mente pero no tenga que ver directamente con el trabajo), haz deporte, toca un instrumento. Aprender a tocar un instrumento musical es extraordinariamente relajante (tal vez no lo sea para tus vecinos, pero es un mal menor) y no necesitas ser un gran virtuoso para disfrutar.

Todas estas cosas no requieren dinero y son más eficaces para relajarte y descansar que la televisión o Internet.

Hablaremos más adelante de cómo ser más productivo cuando trabajas desde casa, y cuando no tienes jefes que te impongan ritmos y tareas. Ahora se trata de quitar de en medio todo lo te puede impedir rendir al máximo cuando estés trabajando en poner en marcha tu empresa.

Como puedes ver, esto no se trata de sentirte ocupado mientras esperas que te llegue el trabajo deseado. Si realmente quieres tener éxito creando tu empresa, debes tomártelo en serio desde el principio, y asumir que durante un tiempo vas a tener que renunciar a muchas cosas. Si no estás dispuesto a afrontar el reto, más te vale dejarlo ahora mismo.

Creative Commons License photo credit: bachmont

Lo que cuestan las cosas

Cuando pones en marcha una empresa con un dinerillo que tienes ahorrado y algo que te han prestado, es fundamental estirar ese dinero todo lo posible. Los ciclos de venta a veces son más largos de lo que pensabas, los clientes tardan más en pagar de lo previsto, Hacienda y la Seguridad Social quieren su parte aunque aún no hayas visto un céntimo de beneficios… y ese dinero que parecía mucho se esfuma

Además de aplicar las sabias medidas de Jaime Estévez, hay una cosa que puedes hacer fácilmente y que puede ahorrarte mucho dinero.

Se trata de, antes de comprar cualquier cosa para la empresa, analizar qué dinero necesitas facturar para conseguirla. Que es mucho más que su precio.

Por ejemplo: supongamos que quieres comprarte un MacBook Pro de 17 pulgadas. Cuesta 2.399 euros, pero realmente los vale, porque te lo mereces, va a ser tu herramienta de trabajo, no hay que ser cutre, con él vas a a ser más productivo y cualquier otra justificación que se te ocurra.

Ahora bien, antes de hacerlo, piensa en cuál es el margen bruto de tu empresa. ¿Un 30%? Entonces eso significa que debes facturar 8.000 euros para conseguir los 2.400 que necesitas para comprar el MacBook. Es decir, para tí el MacBook cuesta 8.000 euros, no 2.399. Ahora piensa cuánto vas a tardar en facturar (y cobrar) esos 8.000 euros. Si realmente sigues pensando que merece la pena, adelante.

Pero tal vez, ahora ese portátil de segunda mano que te ofrecían por 240 euros (y que a tí te supone facturar 800) resulta algo más atractivo…

Creative Commons License photo credit: Rubyran

Recursos


Para saber más y tener más información sobre los temas de esta serie de posts, compra una copia del libero The Power of Less. Contiene muchos más consejos sobre como simplificar, poner límites, ordenar, cambiar hábitos y mucho más.
Otros recursos que podrían serte útiles:
Zen Habits – Este es mi blog, con muchos artículos sobre todos estos temas y más. Asegúrante de empezar con Beginner’s Guide to Zen Habits.
Get Rich Slowly – Mi blog favorito sobre finanzas personales y frugalidad, Get Rich Slowly está escrito por J. D. Roth con mucho sentido común, una aproximación personal a presupuestos, ahorro, inversión, ser frugal y más.
The Simple Dollar – Otro gran blog de finanzas personales, The Simple Dollar trata de frugalidad y simplicidad, y también está lleno de sentido común. Obligatorio leerlo.
Wisebread – Otro de los mejores blogs de finanzas personales en Internet, Wisebread tiene un grupo de excelentes escritores que cubren todo tipo de temas financieros.
Unclutterer – Uno de los mejores blogs en Internet con artículos sobre vida simple y vivir una vida sin desorden.
Your Money or Your Life, por Joe Dominguez y Vicki Robbin – Ningún libro sobre dinero es más importante. Si no has leído este libro todavía, debes hacerlo. Simplemente transformará tu vida, coge la manera en que la mayoría de la gente mira el dinero y le da la vuelta. Mi filosofía sobre el dinero emana de este libro.
Simplify Your Life, por Elaine St. James – Empecé a simplificar mi vida cuando leí este libro hace una década, y aunque he tenido altibajos, le atribuyo mi amor a la simplificación a este libro. Es fácil de leer y hay algunos consejos geniales ahí.

Nota: traducción del ebook de Leo Babauta “Thriving on Less“.

Herramientas para una vida frugal



El mecánico que quiere perfeccionar su trabajo debe primero afinar sus herramientas.
- Confucio

Para cualquier proyecto es importante tener las herramientas adecuadas. Lo mismo es cierto cuando simplificas, ahorras, vives más frugalmente y haces sitio en tu vida para las cosas que amas.

Ya hemos discutido varias herramientas clave:

La lista principal:

  • 1 Determinar tus esenciales y eliminar el resto.
  • 2 Una mentalidad de “prosperidad” en la que te centras en lo que amas, no en lo que no tienes.
  • 3 Una mentalidad de “suficiente”, en la que eres consciente de que ya tienes bastante, y dejas de querer más.
  • 4 Un plan para reducir gastos, pequeños y grandes.
  • 5 Hábitos financieros sensatos.
  • 6 Estrategias para eliminar la deuda

Más allá de estas herramienta, me gustaría compartir otras ideas para ahorrar y vivir más frugalmente. No necesitas hacer todo esto, sino que puedes escoger las ideas que te atraigan más. Y no las pruebes todas al mismo tiempo; haz una o dos cada vez, y mira si te funcionan. Otra nota: algunas de estas herramientas se han mencionado en posts anteriores, pero he pensado que sería mejor tener una lista completa aquí.

    Busca primero lo usado. Si necesitas algo (quiero decir rnecesitarlo de verdad, no solo quererlo) mira a ver si alguien que conozcas tiene uno que ya no use o necesite. Envía un email a familiares o amigos, o pregunta por ahí. Podrías llevarte una sorpresa. Estaba a punto de comprar una impresora y descubrí que mi madre acababa de comprar una láser y no necesitaba su antigua impresora de inyección. Si nadie que conozcas tiene lo que buscas, prueba freecycle.org o cragislist.org. Después intenta comprarlo usado, en mercadillos o tiendas de segunda mano. Puedes encontrar gangas si buscas.
    Elije un vestuario minimalista. Este consejo no es para todos, pero yo intento tener un vestuario minimalista. Normalmente llevo vaqueros o pantalones cómodos, una camiseta o un polo y sandalias o zapatos. Los colores lisos son mis favoritos. Todo va con todo, y no tengo demasiada ropa. Esto me evita el estrés de elegir un conjunto, y no necesito tanta ropa.
    Termina con las compras por impulso en Internet. Esto era un problema para mí hasta que cancelé mi tarjeta de crédito. Solía comprar online un par de veces a la semana. Ahora compro a lo mejor una vez cada dos meses, usando PayPal o la tarjeta de créidto de otro. No digo que tengas que llegar a este extremo, pero date cuenta de que comprar online puede ser demasiado fácil (ni siquiera tienes que ir a una tienda) y po tanto, hacemos muchas compras por impulso. Compra online si realmente necesitas algo y te va a ahorrar dinero, pero vigila el impulso de comprar. Lee el consejo de la lista de 30 días más adelante.
    No compres. No vayas al centro comercial o a otras zonas comerciales o grandes almacenes para curiosear y comprar. Ve a una tienda si sabes qué necesitas, y después sal. Mucahs veces la gente va de compras, con una vaga idea de lo que quieren, y se dejan atrapar comprando mucho más. O van simplemente por diversión, como una forma de entretenimiento. Esto acaba costando un montón. En lugar de eso, aléjate de las zonas comerciales y busca otras maneras de divertirte.
    Usa una lista de 30 días. para moderar los impulsos de compra, crea una lista de 30 días. Cuando quieres comprar algo, que no sea una verdadera necesidad (medicinas o comida, por ejemplo), ponlo en esta lista,con la fecha en la que lo has añadido. Y sigue la regla de no comprar nada al menos hasta que hayan pasado 30 días desde que lo pusiste en la lista. Descubrirás que compras mucho menos con este sistema.
    Corta la televisión de pago. He hablado antes de como corté la televisión de pago. Me ahorra dinero cada mes (en mi zona alrededor de 60$, o más de 700$ al año), y también me obliga a hacer cosas como leer y hablar y salir. Todo beneficio.
    Usa la biblioteca. En lugar de comprar libros, cógelos prestados. Las bibliotecas suelen tener también una sección de DVDs, ahorrándote incluso más. ¿Quién necesita televisión de pago?
    Encuentra entretenimiento gratuito. Descubre maneras baratas de divertirte. El ocio acaba costando mucho dinero, si vas al cine, sales por l anoche, vas al bar, etc. La persona media gasta alrededor de 1.800$ al año en ocio (sin incluir restaurantes). No quiero decir que no deberías divertirte… pero hay maneras más baratas de hacerlo. Merienda en el parque, pasa un día en la playa, mira un DVD y haz tus palomitas, juegos de mesa, practica un deporte, juega la frisbee, mira la puesta de sol… las posibilidades son ilimitadas.
    Ejercicio frugal. El ejercicio es importante, pero no tiene que costar un montón de dinero. Prueba ejercicios de musculación que puedas hacer en casa como flexiones, abdominales, dominadas, agachadas, planchas y similares. Haz un circuito de 5 ejercicios, descansa un par de minutos, después repítelo dos veces más. Tendrás un ejercicio excelente.
    Mantente sano. Es más fácil de decir que de hacer, pero estar sano puede ahorrarte mucho dinero en médicos, hospitales y medicinas a largo plazo. Un gramo de prevención, y todo eso. Comer sano y ejercicio. Simple y eficaz.
    Ve a trabajar en bici. Incluso si tienes un coche, ir a trabajar en bici te ahorrará gasolina y te pondrá en forma al mismo tiempo. Altamente recomendado.
    Comparte el coche o ve en transporte público. Vale, no quieres pedalear. Busca un amigo o vecino que trabaje cerca, y compartid el coche. O usa el transporte público. Un consejo simple, pero algo que mucha gente ignora.
    Anda. A menudo vamos en coche a la tienda de la esquina, o a un colegio que está a menos de un kilómetro. Sal unos pocos minutos antes, anda, quema algunas calorías y ahorra gasolina.
    Vende tus trastos. Esto no es tanto para ahorrar dinero como para ganarlo, pero roñoso frugal y simplificador, como yo, querrá ordenar y ganar unos pavos haciéndolo. Vénd3elo en un rastrillo o en eBay. Es sorprendente lo que compra alguna gente.
    Regalos frugales. Los regalos pueden costar mucho dinero a lo largo de un año. Busca maneras de hacerlos baratos. Fabrica el regalo, o haz un consumible. A mi familia le encanta dar y recibir galletas, por ejemplo.
    Deja de fumar. No es la manera más fácil de ahorrar, lo sé. Es difícil. Pero yo lo hice, y lo han hecho muchos, muchos otros. No solo ahorrarás en tabaco (que son caros a la larga), sino en los costes asociados (solía comprar un refresco o una cerveza con mis cigarros); y por supuesto en los enormes costes médicos a largo plazo. En menos de dos años de no fumar, he ahorrado más de 3.000$
    Alcohol con moderación. Si bees una o unas pocas cervezas al día, eso supone un buen dinero cada mes. Algunos beben incluso más que eso. Es caro. Si puedes limitar tus bebidas a una fiesta de vez en cuando, y alguna vez con amigos (no siempre) ahorrarás mucho.
    Dulces con moderación. Los postres y los dulces nos aportan muchas calorías sin nutrientes. Y pagamos un precio caro por ello, en dólares y en salud. Limita los dulces (no los elimines del todo, por supuesto) para ahorrar dinero y reducir calorías.
    Bebe agua. A menudo bebemos un montón de calorías en refrescos café, alcohol, zumos, té, etc. Y esas bebidas también cuestan dinero. Bebe agua, ahorra dinero, reduce calorías.
    Quédate en casa. Convertirte en un hogareño no parece algo divertido, pero puede serlo. Me encanta estar en casa con mi familia. Podemos hacer todo tipo de cosas divertidas en casa. O puedo pasar un día solo, si mi familia está en el colegio, y disfrutarlo de verdad. Es tranquilo y pacífico, puedo leer o ver una buena película o responder a los comentarios de mi blog o escribir. Quedarte en casa puede ahorrar mucho, en gastos de restaurante, compras, gasolina e imprevistos.
    Deja de usar tarjetas de crédito. Las tarjetas ddde crédito no son malvadas. Se que pueden usarse correctamente. Si las usas así, está bien, sáltate este consejo. Para los demás, las tarjetas de crédito hacen que comprar sea demasiado fácil, y terminan haciéndoles comprar demasiado. No solo eso, si no pagas todo cada mes, te costarán un montón en intereses. El americano medio con al menos una tarjeta de crédito tiene más de 8.500$ en deudas de tarjetas. No cometas ese error.
    Cancela suscripciones. Con la riqueza de información y entretenimiento online ¿de verdad necesitas suscripciones a revistas? Con todas las noticias online ¿de verdad necesitas la suscripción a un periódico? Si puedes conseguir DVDs gratis o baratos ¿de verdad necesitas la suscripción a Netflix? No digo que seguro que no necesites nada de eso; solo pido que consideres si son realmente esenciales. La respuesta podría ser sí. Considera también otras suscripciones que podrías estar pagando; no digo que debas cancelar todo, sino considerar seriamente si pueden ser canceladas sin perder mucho valor.
    Haz tus cosas. No voy a entrar aquí en todas las posibilidades, pero muchas veces compramos cosas que realmente podríamos hacer por mucho menos dinero si fueramos un poco creativos. Esto puede llevar un poco más de tiempo y esfuerzo, pero puede ser divertido, especialmente si lo conviertes en un proyecto familiar. Hace poco hicimos nuestras propias estanterías con solo un par de piezas de madera, en lugar de comprarlas. Si no sabes como hacer algo, búscalo en Internet. Probablemente encontrarás algunas instrucciones.
    Hazlo tú mismo. En lugar de contratar a alguien para que haga algo, intenta hacerlo tú. Claro que lleva algún tiempo y esfuerzo,pero es satisfactorio y por supuesto barato. También es educativo, si no sabes como hacerlo; repito, busca en internet, lee e inténtalo. Los fanáticos de la frugalidad hacen bricolage.
    Deja de pagar intereses. Mencioné los intereses de las tarjetas de crédito, los créditos del coche y las hipotecas. Les considero un desperdicio de dinero. He hablado de como vivir sin crédito antes, y lo recomiendo para un estilo de vida frugal. Considera otras cuentas o préstamos en los que pagas interés, y mira si puedes eliminar tantos como sea posible.
    Reduce la comida preparada. Alimentos congelados, cosas para el microoondas, comida basura… cualquier cosa que esté empaquetada y preparada para nuestra comodidad no solo es más cara que algo que cocines tú, sino también probablemente menos saludable. No digo que elimines esto completamente, pero reduce su consumo.
    Viaja frugalmente. Yo no viajo mucho, pero si tienes que viajar, alguna planificación puede ahorrarte dinero. Los billetes de avión son lo más caro normalmente, así que intenta sacar tus billetes por adelantado, y busca ofertas. Considera también viajar en tren. Compara tarifas de alquiler de coche, porque pueden variar mucho (o usa el transporte público). Busca alojamientos baratos, o la hospitalidad de un amigo o pariente.
    Córtate tú mismo el pelo. De nuevo, esto no es para todos. Personalmente, yo uso unas tijeras eléctricas para afeitarme la cabeza. Es fácil, es barato, es minimalista, no hay que cuidarlo. No me preocupo por si mi pelo se alborota, o por tener que peinarme cada mañana. Sin embargo, no digo que tengas que afeitarte la cabeza. Mucha gente se corta el pelo, con estilos simples pero bonitos, largo o corto. Ahorra dinero y tiempo.
    Mantén las cosas. Esto es obvio, pero no pensamos mucho en ello: si cuidas lo que tienes durará más. Entonces gastarás menos en comprar cosas nuevas. Cuando compras algo que merezca la pena mantener, dedica unos minutos a leer el manual de mantenimiento, y crea una lista de mantenimiento que puedes pegar al elemento. Para cosas importantes como los cambios de aceite o las revisiones de tu coche, márcalas en el calendario.
    Compra solo ropa de oferta (cuando necesites ropa). Vale, eres un agarrado como yo que solo compra ropa cuando la vieja tiene demasiados agujeros. Pero ahora necesitas ropa nueva. Quiero decir que realmente la necesitas. En lugar de comprarla nueva, busca en tiendas de segunda mano con buena ropa. O compra ropa nueva, pero solo las cosas que estén rebajadas un 50%. Busca las gangas, y ahorrarás un montón.
    Teletrabaja. El teletrabajo no te da necesariamente tu trabajo soñado, pero es definitivamente un paso en la dirección adecuada. Telecommute. Pero además de permitirte trabajar en ropa interior (¿Y quién no tiene ese sueño?) el teletrabajo ahorra dinero en gasolina, en restaurantes (si comes en un restaurante) y en comprar ropa de trabajo cara.
    Cocina con antelación. Si tienes un día libre a la semana (e incluso un mes), cocina en grandes cantidades y congela en porciones. No hago esto todo el tiempo, pero lo he hecho y ahorra dinero (comprar grandes cantidades a menudo supone ahorro) además de tiempo. Tienes que planificarlo un poquito, pensando un menú y comprando y cocinando suficientes comidas para una semana o un mes. Pero cuando has terminado, tus comidas de cada día son rápidas y fáciles. Esto evita que salgas a cenar o que comas comida preparada cuando estás hambriento pero demasiado cansado para cocinar.
    Lava menos la ropa. Alguna gente lleva ropa y después la lava, pero he desarrollado el hábito de llevar la ropa más de una vez si no está sucia. Uso mi nariz como prueba; no quieo llevar ropa que huela, pero muchas veces la ropa está perfectamente limpia. Esto ahorra en lavado.
    Tiende la ropa para secarla. Cuando mis padres eran jóvenes, todos usaban un tendedero para secar la ropa. Ahora las secadoras están en todas partes, porque son rápidas. Pero si no lavas una tonelada de ropa, no es tan duro dedicar unos minutos colgarla. Ahorrarás un montón en electricidad, y tu ropa durará más.
    Comer menos carne. No digo que tengas que hacerte vegetariano (aunque siempre puedes probarlo), pero de vez en cuando come platos sin carne. Pasta, chili vegetariano, platos vegetarianos indios o tailandeses, falafels con hummus y pitas y tomate y lechuga… hay multitud de platos deliciosos sin carne. Y como la carne es cara (bueno, la carne fresca, la enlatada no), ahorrarás dinero en platos sin carne. De nuevo, estoy suponiendo que cocinas con carne fresca, no enlatada.

Nota: traducción del ebook de Leo Babauta “Thriving on Less“.

Guía para salir de la deuda

La deuda es la peor pobreza- Thomas Fuller

Hace apenas unos años estaba sobrecargado de deudas; tanto que no podía afrontar todos mis pagos y tenía muchas deudas enviadas a agencias de cobro. Los prestamistas me reclamaban pagos atrasados, y yo los intentaba conjugar a todos, constantemente estresado pensando en como iba a pagar el coche y el alquiler. Es difícil imaginar esos días ahora (el insoportable peso de esa deuda) porque desde este año ¡estoy libre de deudas!
Es un sentimiento de liberación increíble estar sin deudas. Tu dinero es tuyo, y tienes sitio en tu presupuesto para ahorrar, invertir y comprar lo que necesites.
Pero ir de una deuda abrumadora a estar sin deudas no fue instantáneo. Fue un viaje, y supuso una resolución firme, algunos sacrificios y algunos hábitos nuevos.

Como me libré de las deudas

No fue el más fácil de los viajes para mí, pero creo que debido a la lucha que supone salir de la deuda, el destino final es mucho más dulce.
Estas son las cosas más importantes que me sacaron de la deuda:
1. Cancelar las tarjetas de crédito. Este elemento siempre despierta debate, pero lo diré siempre,porque ha sido crucial para conseguir liberarme de las deudas: las tarjetas de crédito son extremadamente tentadoras, y con sus altos intereses pueden ser muy peligrosas. Es posible usarlas sabiamente e incluso beneficiarse de su uso… sin embargo, mucha gente no las usa así, y para gente como yo es mejor simplemente cancelar la tarjeta. Todavía tenía una gran deuda que pagar de la tarjeta, pero al menos no la estaba usando mas. Regla nº 1: Si intentas salir de un agujero, deja de cavar.
2. Eliminar los gastos no esenciales. Esto podría parecer extremo para mucha gente, pero recuerda: tengo seis hijos y por un tiempo no ganaba lo suficiente como para mantener a mi familia. Necesitaba ahorrar. Así que eliminé todo lo que no necesitaba: televisión de pago, casi todas las salidas a cenar, ir al cine (excepto en raras ocasiones), alcohol, tabaco (una vez que dejé de fumar en noviembre de 2005), comprar ropa nueva (excepto cuando realmente era necesaria), etc. Lentamente reaprendí lo que era vivir frugalmente. Esto también fue clave, porque es parte de la regla de “dejar de cavar en el agujero”.
3. El plan de gastos. No me gusta usar la palabra “presupuesto” porque despierta temor en el corazón de muchos lectores, y miradas vacías en otros. En lugar de eso, me gusta el término “plan de gastos”, porque conjura imágenes de crear un plan para conseguir un objetivo, actuar, y hacer algo con tus problemas. Pero básicamente: calcula cuanto ganas, y decide conscientemente como quieres gastarlo este mes. Mi plan presupuesta cada paga, porque un presupuesto mensual no era útil para mi: si solo hago un presupuesto en un mes ¿como saber qué pagar cuando llega mi primer sueldo? Me gusta ser más concreto.
En cualquier caso, el plan de gastos es esencial. Tienes que decidir donde irá tu dinero antes de gastarlo. Era cuando gastaba sin un plan cuando tenía problemas. Y recuerda: un plan debe ser flexible, y tener espacio de maniobra, porque la vida cambia.
4. Dinero y pagos online. Una de las razones de que tuviera problemas para controlar mis finanzas en el pasado era que gastaba a manos llenas sin una manera fácil de controlar mis finanzas o cumplir con un presupuesto. Usaba una tarjeta de crédito, de débito, cheques, retiradas constantes de cajeros, etc. No soy bueno anotando cada céntimo. Así que pensé en un sistema mejor: pago todas mis facturas online (incluyendo deudas y ahorros), y después saco todo el dinero que necesitaré para categorías como salir a cenar, alimentos y gasolina. Uso el sistema del sobre, así que siempre se cuánto me queda en cada categoría. Simple y seguro.
5. El fondo de emergencia. Creo que esta fue una de las cosas más importantes que hice. Lo sé, es un consejo muy común, pero es por una buena razón: sin un fondo de emergencia, tus finanzas están a merced de cualquier situación urgente que aparezca. ¿Gastos médicos inesperados? ¿Una reparación doméstica? ¿Reparaciones del coche? ¿Necesitas viajar para visitar a un pariente enfermo? Estas cosas tendrán que pagarse de alguna manera, y si no tienes un fondo de emergencia tendrás que endeudarte para pagarlas o sacrificarás tus pagos de este mes.
Sin un fondo de emergencia, es casi imposible salir de la deuda. Para mí, la reducción de deudas no comenzó realmente hasta que había ahorrado al menos un pequeño fondo de emergencia (aspira a 1.000 euros para empezar, o al menos unos pocos cientos)
6. El plan de pago de la deuda. Creé un plan para salir de la deuda, usando el método de la bola de nieve. Ataqué primero las cuentas pequeñas, permitiéndome crear una sensación de logro, y liberando algo de dinero para pagar las cuentas mayores. Aunque atacar primero las cuentas con mayores intereses es más inteligente desde el punto de vista finnaciero, la diferencia es pequeña y el impulso psicológico del método de la bola de nieve es enorme.
7. La deuda es mi primer pago. En realidad, al principio ahorrar para el fondo de emergencia era mi primer pago. En cuanto recibía mi sueldo transfería dinero a mi cuenta de ahorro, y solo después pagaba otras facturas y retiraba el dinero para gastar. Cuando tuve 1.000$ ahorrados, comencé a hacer del pago de mi deuda la factura más importante, y pagaba esa primero.
Ahorrar lo segundo. Todas las otras facturas tercero. Pagando deudas y ahorros primero, eliminas el problema común que tiene la gente que hace de los ahorros y la deuda la última cosa que paga: si algún imprevisto aparece, no queda suficiente dinero para ahorrar o pagar la deuda.
8. Recompensas. Creo firmemente en premiarte a ti mismo y celebrar cualquier logro. Cuando termianba de pagar una deuda, mi mujer y yo salíamos a cenar para celebrarlo. Y podíamos hacer algo bonito para los niños. Claro que gastábamos dinero extra, pero esa sensación de logro es importante. Es un largo viaje, y necesitas ser capaz de mirar atrás de vez en cuando y ver lo lejos que has llegado. Es muy motivador, y consigue que llegues a la meta.
9. Incrementar los ingresos. Además de gastar menos y vivir más frugalmente, también incrementé mis ingresos para hacer mi situación financiera más estable y acelerar el repago de la deuda. Para hacerlo, busqué un trabajo de jornada completa (antes solo trabajaba como freelance), y continué haciendo tantos trabajos por libre como fuera posible. Después empecé ZenHabits.net, y eso se convirtió en una fuente de ingresos continua y creciente. También mejoré mis trabajos como freelance, y empecé a buscar otras formas de ganar dinero.

Por qué vivir frugalmente es solo parte de la solución

No estaría libre de deudas hoy si no hubiera aprendido a vivir frugalmente. Si no cortas el flujo de sangre, nunca curarás la herida.
Pero una vida frugal es solo un componente. Tienes que aprender a tener tus finanzas bajo control, planificar tu gasto y crear un fondo de emergencia. Tienes que aprender a motivarte a ti mismo para terminar el largo viaje.
Y uno de los pasos más importantes, como mencioné antes, fue incrementar mis ingresos de varias maneras, en una serie de pasos diseñados para poner en mejor forma mis finanzas y pagar la deuda más rápido.
Vivir frugalmente debería ser la primera cosa que hicieras, en mi opinión. Es vitalmente importante. Pero es solo una parte de la ecuación; gastar menos solo te hace recorrer parte del camino. Ganar más te hacer recorrer el resto.
¿Como puedes incrementar tus ingresos? No lo harás de la misma manera que yo. Claro que cualquiera puede crear un blog, escribir un libro electrónico, trabajar como freelance o escribir un libro impreso. He hablado sobre como hacer estas cosas en otros sitios. Pero no siempre funciona para todo el mundo.
La clave es encontrar algo que te apasione, y perseguirlo con todo tu corazón. Eso podría suponer educarte a ti mismo, y aprender nuevas habilidades. Podría suponer encontrar mentores, y comenzar desde abajo. Pero cuando te apasiona algo, estás más motivado para aprender y tener éxito. Entrégate a ello de verdad, y encontrarás una manera.
También es importante buscar nuevas oportunidades, y no dejar que se escapen las buenas. Si la oportunidad no sale bien, déjala… pero al menos lo intentaste. ¿Y quien sabe? Una o más de estas oportunidades podrían convertirse en oro puro. Me ha pasado a mí, y me encanta mi vida más que nunca.

Nota: traducción del ebook de Leo Babauta “Thriving on Less“.

Cambiar tus hábitos de gasto

Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, por tanto, no es un acto, sino un hábito.
- Aristóteles

Aunque puedes ahorrar costes aquí y allí, los cambios verdaderos y duraderos no llegarán hasta que cambies tus hábitos. Si ahora cedes a impulsos de compras de manera habitual, por ejemplo, gastarás todavía un montón de dinero aunque hagas ahorros en otras áreas. Una estrategia importante a largo plazo es crear hábitos financieros nuevos y sensatos, de uno en uno. Lee The Power of Less para saber más sobre cómo crear nuevos hábitos. Usa las efectivas técnicas de cambio de hábitos del libro para cambiar un hábito cada vez.

Aquí hay algunos hábitos importantes a desarrollar:

    1. Haz el ahorro “automágico”. Esta debería ser tu principal prioridad, especialmente si no tienes un dondo de emergencia sólido todavía. Haz de ello la primera factura que pagas cada mes, estableciendo una transferencia automática de tu cuenta corriente a tu cuenta de ahorros (prueba una cuenta de ahorro online). Ni siquiera pienses en esta transacción; solo asegúrate de que sucede, cada vez que cobras tu sueldo.
    2. Controla tus gastos impulsivos. El mayor problema para muchos de nosotros. El gasto impulsivo, comer fuera, comprar o gastar online, es una gran sangría de nuestras finanzas, el mayor destrozador de presupuestos para muchos, y un amanera segura de tener apuros financieros. El primer paso para controlar este hábito es monitorizarlo y ser más consciente de tus impulsos. Después crea una prohibición de 30 días para las compras de impulso y céntrate en no comprar nada más que lo necesario durante un mes. Después de eso, crea una lista de 30 días… todo lo que quieras comprar que no sea necesario va a esa lista (con la fecha en la que fue añadido) y no puedes comprarlo hasta 30 días después.
    3. Analiza tus gastos, y vive frugalmente. Si nunca has controlado tus gastos, intenta el Desafío de Un Mes: registra tus gastos cada día durante un mes. Después analiza como estás gastando el dinero, y mira qué puedes ahorrar o reducir. Decide si cada gasto es absolutamente necesario, y después elimina lo innecesario.
    4. Invierte en tu futuro. Si eres joven, probablemente no pienses mucho en la jubilación. Incluso si crees que puedes planificar la jubilación más adelante, hazlo ahora. El crecimiento de tus inversiones con el tiempo será increíble si empiezas a los veintitantos. Y sí, incluso si la bolsa no va muy bien, se recuperará y empezará a crecer de nuevo. Empieza abriendo un fondo de pensiones que te permita además desgravar impuestos.
    5. Mantén a tu familia segura. El primer paso es ahorrar para un fondo de emergencia, para que si pasa cualquier cosa, tengas el dinero. Si tienes un cónyuge o personas dependientes, deberías hacerte un seguro de vida y hacer testamento. ¡Tan pronto como te sea posible! Investiga también otros seguros, como el de la casa.
    6. Elimina y evita la deuda. Si tienes tarjetas de crédito, préstamos personales o deudas similares, necesitas empezar un plan de eliminación de deuda. Lista tus deudas y ordénalas de menor a mayor. Después céntrate en la primera deuda, pagando tanto como puedas, aunque sean solo 40 o 50 (más sería mejor). Cuando esa cantidad esté pagada, ¡celébralo! Después coge el total que estabas pagando (digamos 70 mas los 50 extra que hacen un total de 120) y añade eso al pago mínimo de la siguiente deuda. Continúa este proceso, con tu dinero extra acumulándose según avanzas, hasta que pagues todas tus deudas. Esto podría llevarte varios años, pero es un proceso muy satisfactorio, y muy necesario. Hay más sobre la eliminación de deuda en el siguiente post.
    7. Usa el sistema del sobre. Este es un sistema simple para llevar un registro de cuánto dinero tienes para gastar. Digamos que separas tres cantidades de cada paga: una para gasolina, otra para alimentos y otra para salir. Retira estas cantidades cuando cobres, y ponlas en tres sobres diferentes. De esta manera, puedes ver fácilmente cuanto te queda para cada uno de estos gastos, y cuando te quedas sin dinero lo sabes inmediatamente. No gastes de más en estas categorías. Si normalmente se te acaba muy rápido, tendrás que repensar tu presupuesto. Este no es un hábito absolutamente necesario, pero podrías encontrarlo útil.
    8. Paga las facturas inmediatamente, o automáticamente. Un buen hábito es pagar las facturas tan pronto como llegan. Además, si es posible, intenta que se paguen con recibos automatizados. Para las que no lo permitan, usa tu banco online para establecer pagos periódicos automáticos. De esta manera, tienes bajo control todos tus gastos regulares.

¡Recuerda centrarte en un hábito cada vez!

Nota: traducción del ebook de Leo Babauta “Thriving on Less“.

Mira los gastos grandes para el largo plazo

Compro mi libertad con mi frugalidad.
- Vicki Robins

Una vez que has hecho los cambios más fáciles, puedes empezar a mirar los gastos grandes. Estos son habitualmente los elementos que se llevan la mayor parte de tu presupuesto: la casa, el coche, suministros, comida, educación, según tus circunstancias… las mayores facturas. Un cambio en cualquiera de estos gastos supone una gran diferencia.

Podrías ahorrar cientos de dólares al año gastando menos en café y revistas, pero podrías ahorrar miles con una casa o un coche más baratos. Los cambios grandes no son tan fáciles de hacer, pero si piensas a largo plazo, puedes conseguirlo. Por ejemplo, si decides que quieres mudarte a una casa o apartamento menos caro, podrías no ser capaz de hacerlo esta semana… pero en unos meses, la oportunidad de alquilar o comprar un sitio estupendo podría aparecer y si tienes los ojos abiertos para esa oportunidad, puedes hacer el cambio. Y ahorrar miles al año.

Algunos cambios que puedes considerar para reducir tus mayores gastos:

    Una casa más pequeña. Este es probablemente el mayor gasto para la mayoría de la gente. Durante muchos años, una casa grande ha sido el Sueño Americano. Pero como hemos visto recientemente, casas más grandes no son necesariamente mejores si no puedes permitírtelas. Son también más caras y más difíciles de mantener. Y el tema es que normalmente no necesitamos una casa grande, especialmente si nos libramos de un montón los trastos que necesitan más espacio y más almacenamiento. (Consulta el libro The Power of Less para ver cómo reducir el desorden, en ThePowerofLess.com). Mantén el ojo avizor respecto a casas más pequeñas; solo lo que necesitas y no más. Si puedes mantener las cosas simples y ordenadas, puedes vivir felizmente en un espacio menor y ahorrar mucho dinero.
    Alquilar en lugar de comprar. Esto probablemente inicie un enorme debate, como siempre hace. Pero no asumas que comprar es la mejor inversión. Si calculas el interés que pagas en una hipoteca, el coste del seguro y el mantenimiento, comprar es a menudo mucho más caro que alquilar; y si alquilas, ahorras dinero, e inviertes la diferencia, puedes acabar mucho mejor a largo plazo. De todas maneras, no siempre es así, así que compara, sumando todos los gastos.
    Un coche más pequeño o más barato. ¿Tienes un enorme monovolumen o un coche caro que cuesta un montón de dinero? Son un símbolo de estatus, seguro, pero también cuestan un montón: pagos del coche, combustible, mantenimiento. Intenta cambiar tu coche grande o caro y puedes ahorrar mucho.
    Un sitio más cercano. Si tienes que desplazarte a una gran distancia para trabajar, o para ir a otros sitios a los que vas a menudo, podrías estas gastando un montón de tiempo y un montón de dinero. Considera mudarte a más cerca de tu trabajo (o trabajar más cerca de casa) para ahorrar dinero y tiempo. De propina, podrías ir a trabajar en bici si vives cerca, ahorrando dinero y quemando calorías al mismo tiempo.
    Suministros reducidos. Los suministros son siempre una gran parte del presupuesto, pero puedes reducirlos: se más eficiente en el uso de energía y agua, considera dejar tu línea telefónica de casa y usar solo el móvil, e incluso líbrate de la televisión de pago.
    Comida más barata. Uno de los mayores gastos para algunas personas es comer fuera; es Estados Unidos la persona media gasta más de 2.000$ al año en restaurantes. Los restaurantes son caros, incluso los de comida rápida (eso sin mencionar los riesgos para la salud). Es mucho más barato cocinar tu propia comida. Nuestra familia crea un menú semanal, después compramos los alimentos y cocinamos la comida y la cena cada tarde. Últimamente incluso he empezado a dejar todo preparado por la mañana, así que se hace en un momento cuando llegamos a casa. Si comes fuera, busca opciones baratas y saludables, y por supuesto ve a algún sitio bueno de vez en cuando. Para comer, si normalmente comes fuera en el trabajo, considera llevarte la comida de casa: podrías ahorrar 1.000 o 2.000 euros al año.
    Limítate a un coche. Muchas familias tienen dos o más coches. Después de tu casa, tu coche es probablemente el gasto más caro. Si puedes apañarte con uno, deberías. Mi esposa y yo tenemos seis niños, y sin embargo hemos aprendido a arreglarnos con un coche.

Podrías tener otros gastos importantes en tu presupuesto… échales un vistazo y piensa e investiga un poquito para ver si puedes reducir el coste de alguna manera. Si lo haces gradualmente, una cosa cada vez, no será tan difícil.

Nota: traducción del ebook de Leo Babauta “Thriving on Less“.