Desencadenado

Como crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

Para quien le interese

Esta tardeEl lunes 16 a las 7 estaré en el Matadero de Madrid, en el evento Lovemondays. Y el miércoles en Iniciador Madrid, también a las 19:00, en la Fnac de Castellana. Ambos eventos prometen ser interesantes, y si alguien quiere aprovechar para “desvirtualizarnos” y charlar, yo encantado.

De momento no pienso escribir más sobre la creación de empresas en UK. Tal vez cuando haya novedades significativas. Sólo unas observaciones:

  • No deberías crear una sociedad nada más tener una idea. Ni siquiera aunque sea tan fácil y barato como en UK. Tienes que hacer muchas cosas antes, principalmente comprobar que hay un mercado, que tienes un producto por el que tus clientes están dispuestos a pagar. La sociedad solo es un instrumento más para conseguir el fin de crear un negocio en torno a tu idea.
  • Esto no va de evadir impuestos. Por eso no propongo crear la empresa en Gibraltar o la Isla de Man o Panamá. Esto es simplemente aprovechar todas las facilidades a tu alcance, respetando la legalidad. Crear una empresa es un proceso arduo, laborioso y lleno de trampas y problemas. Por eso debes hacer todo lo que puedas para hacerte la vida más fácil.
  • Respecto a las cuentas en UK y la retirada de dinero: si abres una cuenta en PayPal a nombre de la empresa, puedes retirar hasta 1.000 libras al año sin tener una cuenta en un banco británico. Que no está mal para empezar. Cuando pases de estos ingresos, ya puedes plantearte abrir la cuenta o lo que sea.
  • No hay nada ilegal ni extraño en ser español y dueño de una sociedad británica. Es perfectamente legal recibir beneficios de esta sociedad (si da beneficios) y basta con declararlos tanto en UK (los de la empresa) como en España (los tuyos) para no tener problemas con hacienda.
  • Respecto a la contabilidad, estoy probando FreeAgent, que por lo que he visto hasta ahora es muy fácil de usar y genera los modelos de declaración de impuestos británicos. Si te das de alta usando el código 41o75to6 o desde el enlace anterior, no te cuesta nada y me haces un pequeño favor porque consigo un pequeño descuento en la cuota mensual. Cuota que en cualquier caso es de 20 libras al mes, así que tampoco es que nadie se vaya a arruinar por esto. Eso sí, insisto: no empieces con gastos de este tipo hasta no tener claro que vas a tener ingresos que los justifiquen.

Y nada más. Si no lo has hecho todavía, te recomiendo que descargues o compres mi libro, que seguro que algo de lo que he escrito te viene bien.

Por qué empezar con un blog

Como os conté la semana pasada, uno de mis primeros pasos para crear mi propio empleo ha sido empezar un blog: empresa ágil. Hoy explicaré por qué, y en una próxima entrada explicaré cómo.

Mi objetivo, como os expliqué, es vivir de vender servicios (y tal vez algún producto) a PYMES que les ayuden a implantar ideas como lean, customer development, agilidad, business model canvas, etc. El problema es que ahora mismo tengo una credibilidad cero en este campo. Prácticamente todo mi pasado profesional está ligado a la tecnología, con alguna excepción como este blog. Así pues ¿quién va a contratarme para que le ayude a aplicar el business model canvas?

Si me planteo vivir de esto, es porque creo que puedo hacerlo bien. Por un lado, llevo años dándole vueltas a estas ideas, leyendo sobre ellas, aprendiendo directamente de los que las crean, escribiendo, aplicándolas en mis proyectos. Por otro, 20 años de vida profesional en la que he hecho desde barrer hasta crear una empresa, en los que he hecho consultoría para organizaciones de todo tipo, suponen una experiencia muy relevante. Pero es una experiencia “encasillada” en la tecnología. No soy un experto en consultoría de negocio, no tengo un título que lo pueda demostrar, ni un mísero cliente que usar de referencia.

No obstante, estamos hablando de ideas nuevas. No hay expertos que lleven 5 años haciendo esto, por la sencilla razón de que hace 5 años estos conceptos no existían. Claro que hay expertos en modelos de negocio, y en consultoría estratégica, y en muchas otras cosas. Pero tienen (o tenían hasta ahora) otro discurso. Lo cual quiere decir que hay hueco para convertirse en experto en estas ideas.

Así que mi objetivo más inmediato debe ser establecerme como experto. La manera tradicional de conseguir esto es hacerse con un título. Si un Decano de una facultad dice que sabes de economía, es que sabes de economía. Al menos para la mayoría de la gente. Así que podría hacer un master, por ejemplo, y con eso tendría validada mi condición de experto.

Pero yo no creo en los títulos. Sin ir más lejos, soy licenciado en ciencias biológicas, y me he dedicado 20 años a las tecnologías de la información y las comunicaciones. Incluso aprobé una oposición aal cuerpo superior de tecnologías de la información y comunicaciones en la que superé a unos 900 titulados, muchos de ellos en informática y telecomunicaciones. Otros de mis compañeros de promoción eran físicos o químicos, así que los títulos de informática y telecomunicaciones de nuestros competidores no garantizaban que supieran más de estas materias, o al menos que pudieran demostrar que sabían más que nosotros, los licenciados en ciencias.

Obtener un título, además, requiere tiempo y dinero. Y creo que, dentro de mi plan, es mejor destinar el tiempo a otros menesteres, y no invertir apenas dinero era uno de los requisitos de partida.

Así que, en ausencia de un título, ¿cómo puedo convertirme en experto?

La respuesta es el blog.

Si hago bien mi trabajo, de aquí a un año empresaagil.com debería aparecer en los primeros resultados para quien busque estas ideas. Algunas de las personas que hagan estas búsquedas necesitarán ayuda, y se encontrarán con una persona que publica un montón de contenido relevante y útil, que demuestra que sabe de lo que habla. Alguno de ellos seguirá buscando, pero otros optarán por contratar a este experto. Porque quien lea el blog dentro de 10 meses no necesitará pedirme un título para comprobar que sé de lo que hablo.

Todo esto, evidentemente, no se me ha ocurrido a mi. No hago más que seguir a maestros como Javier Martín (Loogic), Ángel Medinilla (Presión Blogosférica), Berto Pena (ThinkWasabi) o José Miguel Bolívar (Óptima Infinito). Todos ellos son expertos, además de otros méritos, porque sus blogs demuestran que lo son.

El blog en sí mismo ya sería bastante, pero además servirá cabeza de puente que me permitirá desplegar otras estrategias que afiancen mi identificación como experto. Lo iremos viendo poco a poco. De momento, si me acompañas en la aventura y aún no tienes blog, vete pensando en un título para él y buscando un dominio.

El impuesto para los ricos

Volvemos a tener impuesto de patrimonio. Que es, básicamente, un impuesto para los ricos. Quiero decir, no es un impuesto para que los ricos paguen más, sino un impuesto para beneficiar a los ricos.

Me explico.

El impuesto de patrimonio lo paga quien posee bienes, simplemente por poseerlos. Estos bienes puedes haberlos conseguido a base de trabajar y ahorrar, o pueden proceder de una herencia o donación (habitualmente, de un familiar directo).

Normalmente, son una inversión que se realiza para prosperar. Es muy habitual comprar una vivienda, o un local, para alquilarlo y complementar los ingresos del sueldo fijo. O incluso, para los más aventurados, abrir una franquicia. Si consigues, a base de esfuerzo, ir acumulando patrimonio, y consigues que sea rentable, puedes llegar a una posición que te permita retirarte cómodamente o dar más oportunidades a tus hijos cuando empiecen a moverse en la vida adulta.

El impuesto de patrimonio lastra esta capacidad de progresar. Si el simple hecho de tener un bien te supone más impuestos (además de IBI y otros impuestos que ya pagan los inmuebles, y además de los impuestos sobre los beneficios que te reporta el alquiler o el impuesto de sociedades si has optado por crear una empresa), esto disminuye la capacidad de ahorrar y acumular más riqueza.

¿A quién beneficia esto? Precisamente, a los ricos. Digan lo que digan los demagogos, los ricos no pagan impuesto sobre el patrimonio, del mismo modo que no pagan impuesto sobre la renta. El patrimonio de los ricos está en SICAVs y otros instrumentos similares.

El hecho de que alguien que consigue ahorrar, comprar un piso, alquilarlo, ganar un dinero, comprar otro, aumentar el patrimonio, y así durante años y años de esfuerzos y sacrificios vea mermada esta progresión por el impuesto de patrimonio es un alivio para los verdaderamente ricos, que tienen así menos competencia. El impuesto de patrimonio les asegura que la clase media está donde le corresponde, pagando impuestos y sin poder mirarles de igual a igual.

¿Queréis una muestra? Seguro que habéis leído que Warren Buffet se queja de los pocos impuestos que paga. A renglón seguido millonarios europeos han clamado también por una subida de impuestos “a los ricos”, a pesar de que nada les impide hacer una donación personal al estado si creen que eso es lo justo. Lo cierto es que, mientras Buffet sostiene públicamente que le gustaría pagar más impuestos su empresa, Berkshire Hathaway, debe impuestos desde 2002 que suponen más de 1.000 millones de dólares. Según las propias cuentas oficiales de la compañía. El mismo Buffet que afirma públicamente que le gustaría pagar más impuestos, lucha con uñas y dientes para no pagar los que ya debe. Porque en realidad, Buffet no quiere pagar más impuestos. Lo que él quiere es que paguen más impuestos, muchos más, los que tienen uno o dos millones de dólares. Así les costará más llegar a tener diez, si es que llegan.

Eso es el impuesto sobre el patrimonio. Un impuesto para asegurar que las clases medias nunca dejen de serlo.

Subir los impuestos a los pobres y bajarlos a los ricos

Ahora los gobiernos, desde Estados Unidos hasta el sur de Europa, se encuentran sin recursos para atender a las obligaciones que impone el estado del bienestar. Y buscando de dónde sacar ese dinero que falta, la idea más popular es “subir los impuestos a los ricos”.

Yo propongo lo contrario: bajar los impuestos a los ricos y subirlos a los pobres. Al menos, a los mayores de 40 años.

Me explico: una de las principales justificaciones para los impuestos es que el Estado es mejor que los individuos a la hora de gestionar cosas como la sanidad, la educación, las pensiones, el desempleo… Así oímos cosas como que la sanidad es un desastre en Estados Unidos porque cada cual tiene que pagar un seguro privado y muchos no lo hacen, mientras que en España todos disfrutamos de sanidad “gratuita” porque nos quitan el dinero de la nómina antes de cobrarlo.

Pues bien, a los 40 años uno lleva entre 15 y 20 manejando su propio dinero. Y si alguien es rico a esa edad, es porque ha sabido administrarlo. Incluso en el caso de que lo haya heredado, al menos no lo ha dilapidado en fiestas con mujeres de moral distraída. Por tanto, se ha ganado el derecho a disponer de él. Y es lo mejor para la sociedad, ya que aunque solo sea por interés y egoísmo invertirá ese dinero en crear empresas, hacer más grandes a las que ya son suyas o invertir en las de otros. Es decir, creará riqueza y generará puestos de trabajo que beneficiarán a todos.

Por el contrario, el que sea pobre pasados los 40 tiene muchas papeletas para serlo siempre. En este caso sí es más adecuado que el Estado le retire dinero para asegurar su sanidad, su pensión o la educación de los hijos. Incluso un torpe funcionario será mejor que él asegurando estas prestaciones.

Si no estás de acuerdo ¿podrías explicar por qué? a ser posible, razonando y sin insultos ni demagogias.

CoralBand

Vuelvo a emprender. Mi nueva empresa se llama CoralBand, y su misión es facilitar el networking entre profesionales. Os cuento de qué va el proyecto.

Hace unas semanas, mi amigo y tocayo Borja Peñuelas me invitó a comer junto a dos amigos suyos, relacionados profesionalmente con Scrum, porque se le ocurrió que estaría bien que nos conociéramos. La comida fue muy agradable, la iniciativa de Borja me pareció muy simpática y al cabo de unos días empecé a darle vueltas a esto del networking y ampliar el círculo de contactos.

Yo, que soy tímido e introvertido por naturaleza, valoro mucho que alguien me ayude a conocer gente. Los eventos de networking tipo Iniciador o First Tuesday son estresantes para muchas personas: eso de presentarte por ti mismo a un desconocido, y luego a otro, y a otro… no es para todo el mundo. En cuanto al networking virtual, LinkedIn, Facebook y similares, también tiene sus problemas. No es fácil pasar del mundo virtual al real, hay mucho vendemotos…

Por eso creo que la idea de ampliar tu red de contactos de manera fácil, sin pasar apuro, puede ser atractiva. Y qué mejor manera que compartir una comida. No pierdes el tiempo (de todas maneras tienes que comer), y malo será que de las tres personas que vas a conocer no haya al menos una que merezca la pena.

CoralBand incluye además elementos de gamificación o meritocracia o como lo quieras llamar. Partimos de la base de que no todo el mundo es igual, y para que esto sea atractivo tienes que poder conocer gente que te pueda aportar algo. Esto quiere decir que si eres un becario con la carrera recién terminada no vas a comer con tres CEOs de empresas del IBEX 35. Pero no solo vamos a valorar tu nivel de desarrollo profesional, pediremos a los usuarios que valoren a sus comensales después de cada comida, con lo cual tu nivel en CoralBand, si eres un buen conversador y una persona interesante, puede subir muy por encima de tu nivel profesional (o al revés, si eres un cretino, por muy Director General que seas tu nivel va a bajar en picado).

Así que eso es CoralBand: un servicio para ayudarte a ampliar tu red de contactos de manera natural, sin presiones.

Si te interesa el proceso de desarrollo del proyecto, he abierto un blog en el que voy explicando qué es lo que estoy haciendo y cuánto me cuesta. Puedes leerlo aquí.

De momento estamos en alfa, de modo que solo se puede entrar por invitación. Pero por ser lector de Desencadenado, y por haber leído hasta aquí, os dejo dos códigos de acceso. Con cada uno de ellos pueden entrar 20 personas, y hay casi 2.000 suscriptores al RSS de Desencadenado, así que si tienes interés ya puedes espabilar:

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Pobreza e injusticia

En toda la historia, la pobreza es la condición habitual de la humanidad. Los avances que permiten saltarse la norma (aquí o allá, entonces o ahora) son el trabajo de una minoría extremadamente pequeñas, frecuentemente despreciada, a menudo condenada, y casi siempre enfrentada con toda la gente bienpensante. Cuando a esta minúscula minoría se le impide crear o (como a veces sucede) es expulsada de la sociedad, la gente vuelve a caer en la abyecta pobreza.

Robert Heinlein

Heinlein no es solo uno de los mejores novelistas clásicos de ciencia ficción, sino uno de los más lúcidos, como prueba esta cita. Uno de los motivos por el que españoles y latinoamericanos somos más pobres que los anglosajones (y pronto seremos más pobres que los asiáticos) es el desprecio por el emprendedor.

Aquí el empresario es sospechoso por el hecho de serlo. El que triunfa es porque es un explotador. El que fracasa es porque se ha llevado el dinero y se lo ha gastado en cochazos y mujeres de moral distraída. Hay infinidad de normas y regulaciones que controlan cada movimiento del pérfido empresario porque está claro que el empresario medio, dejado a su libre albedrío, emplearía a niños de 10 años que trabajarían 16 horas al día fabricando veneno que se vendería a precio de oro como comida en un mercadillo ilegal.

Algunos se emboban con los emprendedores de Silicon Valley, pero solo porque están lejos. Pocos hablan bien de un emprendedor español. Aquí solo es lícito tener mucho dinero si te ha tocado la lotería, eres futbolista o sales en las revistas del corazón. Con lo cual no es extraño que pocos jóvenes se planteen crear una empresa como salida a la situación de buena formación y empleo precario que sufren muchos de ellos.

Pero con ser mala la imagen del empresario, es peor la idea de que un reparto desigual de la riqueza es injusto en sí mismo. En un sistema de libre mercado, una gran riqueza solo puede explicarse por una gran aportación de valor a los clientes. Cierto que ahora una gran riqueza con demasiada frecuencia se explica por las buenas relaciones con el poder, pero eso es porque el Estado, con la excusa de “regular”, interviene beneficiando a unas empresas y perjudicando a otras. Inexplicablemente, muchos de los que creen que los empresarios son desalmados explotadores consideran a los gobernantes seres justos y benéficos que jamás caerían en la tentación de beneficiar a sus amigos. Pero esta es otra historia.

A lo que voy es a que no es lo mismo la pobreza que el “reparto injusto de la riqueza”. Sí, ya sé que muchos piensan que “para que haya ricos tiene que haber pobres”. Tonterías. Todas estas ideas primitivas vienen de una concepción equivocada acerca del origen de la riqueza.

Mucha gente cree que la riqueza es como una tarta: hay una cantidad dada, y si alguien tiene más porcentaje es porque otros tienen menos. Es muy fácil demostrar que esto está radicalmente equivocado, simplemente analizando la cantidad de riqueza que hay ahora en el mundo y la que había hace 100 años. Si la tarta de hace 100 años apenas daba para que unos centenares de miles de personas en todo el mundo vivieran sin pasar hambre y accediendo a comodidades como viajes de placer o estudios superiores ¿cómo es posible que hoy en día sean centenares de millones de personas las que han alcanzado este nivel de riqueza?

Lo cierto es que la riqueza se parece más a un manantial. Hay personas, a las que llamamos emprendedores, que son capaces de descubrir nuevas fuentes, con lo que aumenta el agua para todos. Se hacen ricos vendiendo el agua, claro. Pero el hecho es que en el proceso de creación de riqueza, toda la sociedad sale beneficiada.

Como decía Adam Smith, “no es la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero la que nos procura el alimento, sino la consideración de su propio interés”. La ventaja del capitalismo es que no necesita que los seres humanos dejemos de ser unos malditos egoístas para beneficiarnos mutuamente. Por el contrario, allí donde se ha probado el comunismo, ha sido el infierno, sin excepción. Porque, como dice Heinlein, cuando a los emprendedores se les expulsa o se les impide crear, reaparece la pobreza.

Hasta que los seres humanos dejemos de ser como somos, eso es lo que podemos elegir: pobreza para todos (excepto para los gobernantes, sean señores feudales o líderes del Partido Comunista) o reparto desigual de la riqueza.

Artefactos en scrum para proyectos de empresas


Los artefactos en Scrum son “cacharros” que nos permiten saber en cualquier momento qué tenemos que hacer y qué estamos haciendo. Uno de los pilares de Scrum es tener una documentación mínima, pero siempre actualizada. No hay unas guías rígidas acerca de cómo montar estos artefactos, por lo que cada organización hace lo que cree que es más conveniente. Hay quien usa versiones en papel, documentos electrónicos, corchos o pizarras, etc.

Pila de Producto

La pila de producto es una lista de funciones que el producto debe tener. Esta lista debe estar priorizada, es decir, para cada una de las funciones debe estar clara cual es la prioridad. Una buena manera de hacer esto es simplemente ordenarla de manera que lo más importante esté lo primero (o “arriba”), y la prioridad vaya descendiendo con la posición.

Para el caso de nuestro proyecto de empresa, en lugar de funcionalidades de una aplicación, tendremos aquí elementos que necesitamos para construir la empresa. Por ejemplo: un nombre para la empresa, una página web, un comercial, un proveedor de comunicaciones…

Está claro que hay elementos que dependen de otros: si no tenemos un nombre de dominio difícilmente podemos tener una página web. Habrá otros elementos que cambien de prioridad en función del grado de desarrollo de la empresa. Y seguro que aparecen continuamente nuevos elementos que desconocíamos.

Lo bueno de Scrum es que la pila de producto es un elemento vivo. Lo normal es mantenerla en una hoja de cálculo o similar, de manera que puedes añadir nuevos elementos o reorganizar lo existentes según van sucediendo cosas y cambiando las circunstancias. En lugar de tener un plan de acción archivado en un estante que al cabo de unos meses no se parece en nada a la realidad, tienes una herramienta viva y útil, que en cada momento refleja el estado y las necesidades de la empresa.

Pila de Sprint

El desarrollo en Scrum se hace en sprints. Un sprint en Scrum es un esfuerzo de desarrollo, que normalmente dura entre 2 y 4 semanas. Para hacer un Scrum se cogen una serie de elementos de la pila de producto (los que se prevé que va a dar tiempo a realizar en el tiempo marcado) y se construye con ellos la pila del sprint.

Al crear la pila del sprint habrá que desagregar los elementos de la pila de producto en tareas concretas, de las que podamos medir el esfuerzo que llevará realizarlas. Por ejemplo, el elemento “conseguir nombre de dominio” puede desagregarse en las tareas “investigar dominios disponibles”, “validar los tres mejores dominios identificados” y “registrar el dominio”. El esfuerzo que se requiere puede medirse en términos genéricos de puntos de esfuerzo, o en horas. Así, podríamos decir que “investigar dominios disponibles” supone 5 horas de esfuerzo, “validar los tres mejores dominios” son 2 horas y registrar el dominio es una hora.

Es fundamental que cada una de estas tareas las asuma un miembro del equipo. Si el equipo (o parte de él) no tiene disponibilidad completa, lo que se incluye en la pila del sprint tiene en cuenta esa circunstancias. Así, si estás emprendiendo tú solo mientras trabajas en otro sitio y solo tienes un par de horas al día para tu proyecto, incluirás en la pila del sprint solo los elementos que estimes que te dará tiempo a hacer en esas horas.

Tablón de Scrum

El tablón de Scrum puede ser un corcho con papeles pinchados, una pizarra o un archivo electrónico. La forma da igual, de lo que se trata es de que refleje el progreso de cada tarea. Para ello debe tener varios componentes:

  • Una lista de tareas programadas, con el nombre del responsable y las horas previstas para realizar cada una.
  • Una lista de tareas programadas, con el nombre del responsable y las horas que quedan para finalizar cada una.
  • Una lista de tareas imprevistas, con el nombre del responsable y las horas que quedan para finalizar cada una.
  • Una lista de obstáculos que deben resolverse para que alguna de las tareas progrese.

Fijaros que lo que se mide son las horas que quedan para finalizar la tarea, no las horas que ya le hemos dedicado. Lo segundo es irrelevante (salvo para análisis posteriores), lo importante es saber qué esfuerzo necesitamos hacer para terminar.

Respecto a las tareas terminadas: es importante al identificar las tareas definir bien qué significa “terminada” en cada caso. Por ejemplo, “elegir un nombre de dominio” ¿supone registrarlo? ¿es solo tener identificado uno que luego tendrá que validar el comité de dirección? Lo mejor en estos casos es pensar en términos de “resultado”: la tarea está terminada cuando tengo un resultado concreto que hace avanzar mi proyecto.

Y ya está. No hay más artefactos, ni documentación en Scrum. Probablemente necesites alguna herramienta más para trabajar en equipo, guardarás correos electrónicos, documentación sobre tu producto, análisis de la competencia… pero eso ya va a depender de tus necesidades concretas.

Solo con los tres artefactos que acabo de explicar: la pila de producto, la pila de scrum y el tablón scrum ya tenemos bien documentado el estado de nuestro proyecto. Y la ventaja es que lo tienes actualizado al día, sin necesidad de esperar a que alguien elabore informes o recabe información de los miembros del equipo.

La empresa desencadenada


El otro día esbozaba por aquí alguna idea sobre la empresa del siglo XXI, y creo que merece la pena ir identificando rasgos y tendencias que están haciendo que las empresas se “desencadenen”. Sí, ya sé que con el nombre del blog la metáfora es obvia, pero realmente creo que refleja bien el cambio.

La empresa del siglo XX era una empresa encadenada. Las empresas industriales estaban encadenadas, primero a la máquina de vapor que porporcionaba la energía, y después a las líneas de producción en serie que mejoraban la eficiencia. Alrededor de la fábrica crecían las oficinas, en las que se procesaban datos de pedidos, ventas, ingresos…

Tanto en la fábrica como en la oficina, decenas de empleados encadenados a su puesto. Apartarse un minuto de él suponía una pieza no colocada, una cuenta no hecha.

Todos los empleados sujetos a la cadena de mando. La única manera de que las cosas funcionen cuando decenas de personas tienen que trabajar coordinadamente y no hay comunicaciones ágiles es una férrea jerarquía y unas órdenes que se cumplen sin pensar.

Para que todo funcione, los empleados deben estar sujetos a un horario. No puede ser que un tornero llegue a las 8, y el fresador que debe continuar con el siguiente paso de la elaboración de la pieza no aparezca hasta las 10. Todos encadenados de 9 a 5.

La empresa del siglo XXI no tiene que seguir encadenada a una línea de fabricación, a una cadena de mando, a un sistema de control de fichajes. La empresa del siglo XXI ni siquiera tiene que estar encadenada a una sede física, ni a unos empleados fijos, ni siquiera a un país.

La empresa desencadenada es flexible, elástica y ágil. Crece cuando hay oportunidades y pliega las velas cuando soplan malos vientos. Es auténticamente multinacional: fabrica en cualquier parte del mundo y vende en todo el mundo. Está en todas partes y en ninguna a la vez. Sus empleados no están encadenados a un puesto y un horario, sino que trabajan para conseguir resultados. En lugar de jerarquía, órdendes y normas hay flexibilidad, responsabilidad y capacidad de respuesta.

Todo lo cual es una buena noticia para cualquiera que decida emprender. El emprendedor ya no está atado a unos inversores que tienen los enormes recursos financieros que se necesitan para poner en marcha una gran empresa. No está encadenado a una gran inversión en el desarrollo y fabricación de un producto. Es libre para probar ideas, equivocarse, insistir en lo que funciona. No está encadenado a largos periodos de desarrollo, puede empezar y vender en cuestión de días.

La mayoría de las grandes (y no tan grandes) empresas están encadenadas a su forma de hacer las cosas, a sus inversiones, a lo que hasta ahora les ha funcionado, y seguirá funcionando un tiempo. Pero en este momento cualquiera puede crear una empresa desencadenada, partiendo de nada o casi nada, una empresa que vaya creciendo según va consiguiendo ingresos y por tanto recursos. ?

¿Cómo vas a aprovechar tú esta oportunidad histórica?

Cerebros lavados: Haz trabajo que importe

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  1. Cerebros lavados: Haz trabajo que importe

Haz trabajo que importe.

Cuatro palabras disponibles para cualquiera. Están aquí si las quieres. La economía te acaba de dar apoyo – el apoyo para crear una diferencia, el apoyo para extender tus ideas y el apoyo para tener impacto. Más gente tiene más apoyo (más oportunidades y más poder) para cambiar el mundo que en cualquier otro momento de la historia. ¿Qué vas a hacer con ello? ¿Cuándo?

Aquí hay siete apoyos disponibles para cualquiera (como tú) en busca de la reinvención:

1. Conecta

2. Sé generoso

3. Haz arte

4. Reconoce al lagarto

5. Lanza

6. Fracasa

7. Aprende

CONECTA

Las redes sociales son o una pérdida de tiempo, una distracción, un desperdicio o, quizás, solo tal vez, es una grieta en el muro entre tú y el resto del mundo. Es una decisión… que tienes que tomar.

Si mides cuantos followers tienes, cuantos comentarios consigues o cómo es de grande tu huella online, estás midiendo la cosa equivocada y probablemente distrayéndote de lo que importa.

Por otro lado, los medios digitales pueden ofrecerte una oportunidad de hacer conexiones reales, conseguir permiso y ganar opiniones de gente con la que nunca tendrías oportunidad de interactuar de cualquier otra manera.

Estábamos aislados, ahora estamos conectados. El individio típico no tenía el tiempo, el dinero o los contactos para ser escuchado hace solo unos pocos años. Hoy, la puerta está totalmente abierta… pero solo la gente que puede emocionarnos traspasará el umbral. Si puedes alcanzar y (mucho más importante) emocionar o cambiar a la gente, ganarás influencia, autoridad y poder.

Shepard Fairey hizo un poster de Barack Obama. Internet ayudó a extenderlo. El poster conectó a un partidario con otro y se convirtió en un icono, una tarjeta de identidad compartida libremente (y al final en una parodia). Y en el centro de todo estaba el artista. No importa que Fairey no ganara un céntimo vendiendo la imagen. Lo que importa es que él conectó y esa conexión le da un impulso a su arte.

Nunca volverá a necesitar buscar trabajo o ingresos. Éstos le encontrarán a él.

Crecimos aislado. El futuro es conectado. Crecimos incapaces de tener interacciones significativas con nadie excepto un pequeño círculo de familia y colegas. Ahora, hemos ganado el derecho a interactuar casi con cualquiera.

Creo que esto lo cambia todo… si lo permitimos.

SÉ GENEROSO

La nueva economía a menudo implica comerciar con cosas que no cuestan dinero. No hay un coste incremental en escribir un ensayo, componer una canción o hacer una presentación. Como no cuesta dinero jugar, tenemos la capacidad de dar antes de obtener.

La economía de la generosidad recompensa a la gente que crea y participa en círculos de regalos. No el enfoque directo “yo te doy esto – tú me das aquéllo” de la economía tradicional, sino la economía tribal de individuos que se apoyan entre sí.

Las tribus de individuos con talento que están conectadas, confían unos en otros y se apoyan unos a otros están en mejor posición para crear un movimiento, entregar elementos de valor, o impulsar ideas mucho más rápido que cualquier individuo ha tenido nunca.

Derek Sivers creó CDBaby.com desde su dormitorio y la convirtió en un vendedor multimillonario de música independiente. Bajo su dirección, vendía más música de más artistas que nunca nadie antes. ¿El secreto? Dedicó casi todo su tiempo a apoyar a los artistas. El software que desarrolló, los posts que escribió, los sistemas que instituyó – fueron regalos, contribuciones generosas de Derek a los artistas con los que trabajaba. A cambio, los artistas construyeron una comunidad vibrante, una que no podía hacer otra cosa que dar un beneficio.

HAZ ARTE

El arte es un regalo original, una conexión que cambia a quien lo recibe, una capacidad humana para crear una diferencia. El arte no es una pintura, ni siquiera un poema, es algo que cualquiera de nosotros puede hacer. Si interactúas con otros, tienes la plataforma para crear algo nuevo – algo que cambie todo. A eso le llamo arte.

El arte es lo contrario de la trigonometría. El arte no sigue instrucciones ni un manual ni las órdenes del jefe.

En cambio, el arte es el muy humano acto de crear lo no creado, de conectar con otra persona a un nivel humano. Lo que hemos visto es que más y más mercados recompensarán el arte con generosidad, y entregarán el trabajo rutinario al que oferte más barato.

Kathy Sierra hace arte cuando nos enseña sobre interfaces de usuario, y Mary Ann Davis hace arte cuando mueve los límites de lo que se puede hacer en alfarería. El arte parece arriesgado porque lo es. El riesgo que asume el artista es que puede no gustarte, puede que no te emocione, podrías llegar a reírte del esfuerzo. Y es asumir estos riesgos lo que nos lleva a ser recompensados.

RECONOCE AL LAGARTO

Al cerebro del lagarto (ese cerebro primordial prehistórico con el que todos tenemos que lidiar) no le gusta que se rían de él. Es la parte de nuestro cerebro que se preocupa por la seguridad y reparte ira. Que se rían de él es la peor pesadilla del cerebro del lagarto. Así que censura nuestro arte.

Steven Pressfield llama a este apagón “la resistencia”. La resistencia es la vocecita en tu cabeza que hace que bajes la frente y te anima a seguir las instrucciones. La resistencia vive del miedo, y no duda en censurarnos a la primera señal de ostracismo potencial. La resistencia es la voz que fue cómplice en el lavado de cerebro, porque la resistencia es fácil de estimular. Cuando tu profesor te amenaza con (por aquí cualquier castigo social) si no haces tus deberes en la escuela, tú haces los deberes. La resistencia gana.

Lo que los artistas han descubierto a lo largo de la historia es que la resistencia es la única barrera entre hoy y su arte. Que el acto de genio requerido para producir un trabajo original e importante está lisiado por la resistencia, e ignorar la voz del escepticismo es crítico para hacer el trabajo.

Y así, lo reconocemos. Nos levantamos y oímos la voz del lagarto que vive en nuestro cerebro y reconocemos que está ahí y después subimos al estrado y hacemos el trabajo. Reconocemos al lagarto para poder ignorarlo.

NOTA: Esto es una traducción de Brainwashed, escrito por Seth Godin con motivo del lanzamiento de su libro Linchpin. La traducción tiene el permiso de Seth. Esto es solo la segunda parte, mañana podrás encontrar más en un nuevo post. Si no estás suscrito al blog, este es un buen momento para hacerlo y asegurarte de que recibes la nueva entrega en cuanto la publique.

Es mi naturaleza

Supongo que conoceréis la fábula de la rana y el escorpión. Cuando tu naturaleza es de emprendedor, no puedes evitar actuar como tal, como le pasó al escorpión. Y me temo que tengo el gen del emprendedor, así que es mi naturaleza emprender.

De modo que, siendo coherente con lo que escribí ayer, voy a emprender un proyecto. Mi intención es aplicar los principios que recomiendo en mi libro. Ya sabéis, eat my own dog food y tal.

Ya os iré contando cosas por aquí, concretando detalles para que puedan ser útiles a otros, en la línea del gran Jaime Estévez. Adelanto también que tendré una socia, aunque ella todavía no lo sabe :-) .

A la vez, estoy animando a dos personas cercanas a emprender proyectos que creo que pueden ser muy importantes para ellas, y si se deciden espero que me dejen echarles una mano.

¡Casi se me olvida! Algunos en Iniciador me preguntaron por el libro: la semana que viene va a imprenta. Haré caso a las sugerencias que me hicisteis para aportar valor a los que lo compren, y habrá una sección “privada” en Desencadenado, solo para ellos. Será una extensión del libro a lo digital, pero también mucho más, que os contaré en cuanto termine de pulir los detalles que aún quedan.

Como veis, el que haya escrito poco durante las fiestas no quiere decir que me haya dedicado solo a comer turrón y cantar villancicos…