Desencadenado

Como crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

Crear tu propio empleo, un ejemplo práctico


Muy interesantes las dos últimas entradas de Ingresos al cuadrado (esta y esta). Franck hace un ejercicio de transparencia y nos enseña lo que ha ganado con su blog después de un año trabajando en él.

Aunque él lo considera un fracaso, yo creo que tiene mérito haber ingresado casi 7.000€ en solo un año de blog. Y hay algunas consideraciones:

  • El sueldo mínimo en España es de algo menos de 700 al mes (brutos), y Franck se aproxima a esa cifra trabajando dos horas al día, y desde casa.
  • Hay que tener en cuenta el momento. Un blog se va construyendo poco a poco, las visitas (y por tanto los ingresos) van siendo acumulativos. Lo que quiere decir que, haciendo lo mismo, en el próximo año ganará más dinero, simplemente por el crecimiento del blog.
  • Cuando trabajas para otro cobras al final de mes, y ahí se acaba todo. Con el trabajo en el blog, aunque lo dejara radicalmente, seguiría produciendo ingresos (decrecientes, cierto, pero durante un tiempo el esfuerzo realizado antes seguiría dando frutos).

Está claro que el nivel actual no da para vivir, pero si mañana despidieran a Franck de su trabajo (Dios no lo quiera), en lugar de dos horas podría dedicar ocho o diez, y probablemente los ingresos se multiplicarían.

No creo que todo el mundo pueda hacer lo que está haciendo Franck, ni que un blog sea la respuesta para los cinco millones de parados. Pero si él puede ganar dinero escribiendo y hablando en un idioma que no es el suyo, ¿qué puedes hacer tú? Si él puede ganar dinero con dos horas de trabajo al día, ¿qué pasa si en lugar de ver la tele dedicas dos horas a ganar dinero? ¿puedes vender algo? ¿sabes hacer algo por lo que otros están dispuestos a pagar? ¿qué te impide ganar más dinero?

Todo esto, por supuesto, tiene mucho que ver con lo que escribí ayer. Si tienes un trabajo fijo, es el mejor momento para ir creando tu red de seguridad. Saber que puedes ganar dinero por tus propios medios, sin depender de que alguien te quiera dar trabajo, es la mejor manera de dormir tranquilo sabiendo que nunca pasarás hambre.

Ingresos menos gastos menor que cero

Si esa es la situación de tu empresa, tienes un gravísimo problema. Un problema mortal. Casi todos los demás problemas, por no decir todos, tienen solución. Pero si tus gastos son mayores que tus ingresos, la empresa simplemente muere.

A veces esta situación no es tan evidente, porque para ser consciente de ella necesitas llevar un registro preciso de la tesorería. Que no es lo mismo que la contabilidad. Contablemente, al menos durante un tiempo, una empresa puede estar sana y sin embargo no tener dinero para pagar las facturas del mes siguiente.

Es fundamental que desde el primer día lleves un registro de ingresos y gastos. Si incluyes además las previsiones y lo organizas por meses, puedes anticipar cuando un mes es negativo, y saber de antemano si en un momento dado te vas a quedar sin recursos para hacer frente a tus pagos.

Por cierto, una buena práctica es anotar los gastos en cuanto los conocemos, aunque sean futuros, pero no dar por hechos los ingresos futuros. Son inevitables las sorpresas desagradables, y más en las circunstancias actuales.

Si anticipas estos problemas, podrás hacer algo por resolverlos antes de que te estallen en la cara. O incluso podrás decidir que lo mejor es hacer un cierre ordenado antes de tener un montón de acreedores aporreando tu puerta. O puedes decidir que la situación no es grave, por ejemplo porque estás en el primer mes y todavía no te ha dado tiempo a ingresar nada, o porque has tenido que hacer una inversión en un mes concreto que te reportará unos beneficios en el futuro, o simplemente porque es agosto y no hay manera de facturar a nadie.

Pero si realmente detectas que en un mes los gastos superan a los ingresos, y no se trata de una situación puntual, debes actuar con rapidez.

Disminuye los gastos

Ya habíamos dicho que hay que ser austero con los costes de la empresa, pero si aún así te encuentras con que superan a los ingresos lo más urgente es reducirlos. A veces esto no es inmediato, porque hay contratos con penalizaciones por terminación anticipada o que lleva un tiempo cortar (servicios de telecomunicaciones, por ejemplo), pero es posible que tengas que hacerlo de todas maneras.

En otros casos puedes negociar con tu proveedor una reducción en el importe del contrato o una ampliación de los plazos de pago. En plena crisis, es posible que muchos prefieran un cliente que pague menos o que pague más tarde que un cliente que deje de serlo. Eso sí, debes plantearlo antes de que hayas tenido una sola incidencia en el pago, porque después tu credibilidad baja mucho.

Aumenta tus ingresos

Claro que fácil decirlo pero no tanto hacerlo. Pero aun así tienes que obsesionarte con encontrar nuevas vías de ingreso. De hecho, la reducción de costes sirve a corto plazo, pero el futuro de la empresa está en ingresar más, lo suficiente como para pagar holgadamente los gastos y que quede además un beneficio importante.

Dedícate a llamar a antiguos clientes, a clientes potenciales, a amigos y familiares… Busca oportunidades de negocio que no hayas contemplado antes. Si eres diseñador, o programador, puedes intentar crear y vender temas o plugins para gestores de contenidos populares como WordPress o Joomla. Puedes intentar asociarte con otro negocio complementario al tuyo, para hacer ofertas cruzadas a vuestros clientes respectivos.

Lo que sea, pero sal a vender. Todas las demás tareas pasan a ser secundarias, al menos hasta que tus ingresos vuelvan a superar a los gastos. Si no lo consigues, la empresa se ha acabado, así que cualquier otra cosa a la que hayas dedicado tu tiempo ya no tendrá importancia de todas maneras.

Cierra la empresa

Si los ingresos son menores que los gastos y no eres capaz de incrementar los primeros ni reducir los segundos, tienes que cerrar la empresa cuanto antes. Olvídate del dinero y el tiempo dedicados, olvídate de tu orgullo y abandona.

Si te empeñas en seguir solo conseguirás una deuda cada vez más grande. Pero si detectas que el dinero no llega y cierras a tiempo minimizarás las pérdidas. Si tienes socios, es muy duro explicarles que el proyecto ha fracasado y han perdido todo o parte de su dinero, pero tienes que afrontarlo.

¿Podrías buscar financiación adicional? Pues sí, pero si no tienes una estrategia clara para aumentar los ingresos solo conseguirás retrasar lo inevitable, y probablemente hacerlo peor, según de donde venga esa financiación.

Por eso, si no puedes hacer que gane dinero, lo mejor que puedes hacer con tu empresa es cerrarla, no retrasar ese momento. Pide ayuda a tu asesor fiscal/contable, asegúrate de tener claras las cuentas, y considera el dinero y el tiempo perdido como una inversión en tu formación como profesional y como persona. Tal vez haya sido más caro que un MBA, pero sin duda has aprendido mucho más.

Invertir y especular


¿Cuál es la diferencia entre invertir y especular?

Invertir es lo que hago yo.

Especular es lo que hacen otros.

Como ser millonario en cinco pasos


Vía Instapundit, llego a este post con un proceso de cinco pasos para ser millonario. Existen otras vías, como ganar la lotería, recibir una herencia, o fundar una empresa de éxito. Pero si eres capaz de seguir estos cinco pasos, tienes el éxito garantizado. El problema, seguramente, está en la situación en la que empiezas. Si estás sin un duro, ahogado por las deudas, con un trabajo mal pagado y con una hipoteca que te come hasta el hígado todos los meses, lo tienes algo más difícil. Pero al menos esto te indica el camino para salir de la situación.

1. Gana dinero

Cuanto más ganes antes llegarás a ser millonario, pero incluso con un sueldo medio lo puedes conseguir. Y si no tienes un sueldo medio, haz lo que sea para conseguirlo: estudia, cambia de trabajo, aprende idiomas…

2. Vive con lo que tienes

No importa cuanto dinero ganes si te lo gastas todo, o incluso gasta más de lo que ganas. Comprarte una casa estupenda y un coche carísimo solo te proporciona la sensación de vivir como un millonario, pero nunca te permitirá serlo.

3. Ahorra dinero

100 euros o 1000 euros al mes. Lo que puedas, pero tómatelo en serio. La mayor parte de la gente primero paga las facturas, gasta y en el mejor de los casos ahorra lo que quede a final de mes, si queda algo. Si quieres ser millonario, tómatelo en serio y ahorra todos los meses al menos la cantidad que te has propuesto.

4. Invierte sabiamente

No tienes que ser un genio de las finanzas para sacarle rentabilidad al dinero que ahorras. A largo plazo, simplemente comprar acciones en una compañía y mantenerlas da grandes beneficios. Y puedes invertir también en el sector inmobiliario. La clave está en no poner todos los huevos en la misma cesta.

5. Sigue con el plan

Si has hecho todo lo anterior, lo único que te queda por hacer es seguir haciéndolo. Si tienes más ingresos, aprovecha para ahorrar e invertir más, y no para malgastarlos.

Y ya está. Hay formas más glamourosas de hacerse rico, como invertir en Google o en Apple cuando sólo son las iniciativas de un par de chicos raritos. Pero esto, si eres capaz de mantenerte fiel a tu plan, funciona.