Desencadenado

Como crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

Cink emprende, nueva incubadora en Madrid

Si tienes una idea y necesitas espacio para trabajar (y un poco de ayuda) estás a tiempo de intentar entrar en la primera edición de Cink emprende. ¿Qué es Cink emprende?, te preguntarás. Le dejo espacio a Raúl del Pozo, emprendedor en serie y fundador de Cink Emprende, para que lo explique.

Cink Emprende es un centro para emprendedores con enfoque innovador creado con una clara vocación “impulsar el emprendimiento y start ups”.
Ecosistema único de 500 m2 sito en pleno centro neurálgico de Madrid (Nuevos Ministerios) y una oferta basada en espacios de trabajo individuales y comunes, apoyo a emprendedores en modelos de negocio innovadores, formación especializada en innovación & emprendizaje, eventos e incubación de proyectos con inversión de Cink y/o terceras partes.

Mediante el co-working Cink Emprende permite que emprendedores y profesionales independientes, que están en el lanzamiento de sus proyectos, compartan un mismo espacio de trabajo donde se fomenta la colaboración y el networking, ofreciendo una solución para el problema de reducción de gastos al principio de la actividad, que supone para muchos trabajadores independientes, o incluso microempresas, una de las principales trabas para poder lanzar su actividad.

Como parte vital y compromiso de Cink por ayudar a los emprendedores cabe destacar su “Aceleradora para Emprendedores”, proyecto donde Cink financia la primera “hornada” de 10 emprendedores que serán seleccionados vía concurso – convocatoria y dar el soporte que todo emprendedor/a necesita en su fase inicial.

Para poder adherirse a una de las 10 plazas del proyecto “Aceleradora para Emprendedores” promovido por Cink Emprende es necesario rellenar un sencillo cuestionario, en http://www.cink-emprende.es donde al margen de los datos del solicitante, se debe incluir una breve descripción del proyecto, o adjuntar en la solicitud online, los documentos que mejor definan la actividad que va a desempeñar el emprendedor.

Los participantes seleccionados disfrutaran de un puesto de trabajo, conexión a internet alta velocidad, zonas comunes como salas de juntas o multifuncionales, espacios de exposición, proyectores o video conferencia.

Así mismo, todos los integrantes disfrutarán de importantes servicios que le permitirán acelerar el lanzamiento de su compañía, desde el asesoramiento integral cubriendo todas las fases y aspectos relativos al proyecto empresarial, Mentoring y asesoramiento para mejorar su financiación (Pública y Privada)

Los emprendedores seleccionados contribuirán al desarrollo y apoyo del resto de emprendedores elegidos en la convocatoria, ofreciendo cada emprendedor 8 horas de trabajo al mes para acelerar y apoyar al resto de proyectos seleccionados.

Los proyectos serán seleccionados por un jurado conformado por profesionales de probada experiencia .

La “Aceleradora Social para Emprendedores” renovará sus 10 Plazas cada 6 meses, siendo esta primera edición de Enero a Junio de 2012.

Gracias a la buena acogida de esta primera convocatoria Cink Emprende ya esta trabajando en acuerdos con entidades colaboradoras, privadas & públicas, para la financiación de la segunda convocatoria.

Para Raúl del Pozo, fundador de Cink Emprende, “en situaciones de incertidumbre económica, con especial incidencia en las empresas de nueva creación, es especialmente aconsejable contar con el conocimiento de profesionales de amplia trayectoria que ya hayan vivido experiencias parecidas y, permita tomar la decisión adecuada en cada momento, desde Cink Emprende, ayudamos a todos los participantes de la “Aceleradora para Emprendedores” a transformar un reto en un éxito”.

Como ves, tiene algunas ideas originales, como la obligación de dedicar 8 horas al mes a otros proyectos de la misma promoción, que si sale bien puede ser una vía para encontrar a los primeros clientes casi antes de haber empezado. Por las características, parece especialmente indicado para solopreneurs, es decir, emprendedores que empiezan solos. Si ese es tu caso, y quieres tener un espacio para trabajar prácticamente gratis y acceso a otros emprendedores, mentoring y tal vez inversión, apúntate en el formulario que tienen colgado en su página.

Blueseed, emprender en el mar

Como probablemente sepáis, Estados Unidos tiene unas leyes de inmigración muy estrictas, que suponen un freno para el establecimiento de emprendedores de allende sus fronteras.

Hay una iniciativa promovida por algunas figuras destacadas de Silicon Valley para que cree un visado para emprendedores, con condiciones más fáciles de cumplir que las actuales (que básicamente vienen a decir que puedes establecerte y crear tu empresa en Estados Unidos si tienes dinero, pero no si solo tienes ideas y ganas de trabajar), pero estas cosas requieren tiempo y dinero, y al final dependes de tu capacidad para convencer a un político de que haga lo correcto.

Pero un emprendedor siempre ve una oportunidad en cualquier problema, así que era cuestión de tiempo que alguien creara una empresa en lugar de intentar influir en los políticos de Washington. La iniciativa se llama Blueseed, y está avalada por Peter Thiel.

La idea es simple pero brillante: colocar un barco (o una plataforma) justo en el límite de las aguas internacionales frente a la costa de San Francisco y crear allí un entorno en el que los emprendedores pueden trabajar y vivir. El proyecto incluye una incubadora para las startups que estarán a unas millas de Silicon Valley, con lo que podrán acercarse fácilmente en ferry y participar del espíritu y las oportunidades del valle sin necesidad de residir en él.

El barco, además de oficinas (por supuesto, con acceso a Internet) tendrá restaurantes abiertos 24 horas, gimnasios, entretenimiento y tiendas. Y sitio para vivir, a un coste de 1.200$ al mes por persona (nada caro para los estándares de Silicon Valley).

¿Te animas a emprender en el mar?

Becas para emprendedores en Navarra


El Gobierno de Navarra, a través de CEIN, y en desarrollo del Plan Moderna, te ofrece una oportunidad única para desarrollar tu proyecto empresarial innovador sin preocupaciones económicas. Se trata de una beca para mayores de 18 años que proporciona una dotación mensual de hasta 2.000 euros durante 9 meses para que puedas dedicarte con exclusividad a desarrollar tu plan de negocio.

Además de la dotación económica la beca incluye:
- un itinerario formativo en gestión empresarial impartido por el IESE
- formación complementaria en competencias digitales y emprendedoras
- consultoría especializada
- acceso preferente a locales en los Viveros de Innovación CEIN
- un tutor empresarial para obtener un asesoramiento personalizado.

Este año el número de becas aumenta de 30 a 40; otra de las novedades es la incorporación de mentores del ámbito empresarial que con su expertise contribuyan al desarrollo del talento de los incipientes empresarios. Y además el apadrinamiento de proyectos por empresas, como es el caso de la multinacional tecnológica Everis y el grupo MTorres (ingeniería y fabricación de bienes de equipo).

Para solicitar la Beca Emprendedor no es necesario estar empadronado en Navarra, aunque si llegas a ser beneficiario de la beca tu obligación es constituir la empresa en la Comunidad Foral. La solicitud consiste en presentar una memoria de tu idea de negocio y el currículum de tu equipo promotor antes del 6 de junio en la web www.becaemprendedor.cein.es donde tienes toda la información necesaria.

Es una buena oportunidad para cualquier persona que tenga una idea de negocio innovadora y que sueñe con crear su propia empresa. La beca se concederá a los 40 mejores proyectos. Toda la información en www.becaemprendedor.cein.es

El precio del curso para emprendedores

El curso para emprendedores que estoy terminando de preparar ya tiene precio: 24,95 € al mes. Es un precio asequible, por el que, entre otras cosas:

    - Puedes preguntar dudas, aclarar ideas, solicitar explicaciones más profundas sobre un aspecto que no te haya quedado claro, etc.

    - Puedes consultar (en privado, si prefieres) dudas sobre tu proyecto concreto.

    - Tienes acceso a una red de compañeros emprendedores, que están haciendo el curso como tú y con los que puedes compartir ideas, experiencias, información, etc.

    - Puedes tener material exclusivo como hojas de cálculo, plantillas, documentación, etc. que te facilitarán las cosas cuando estés trabajando en la creación de tu empresa.

Pero lo más importante es que pagar un precio al mes te compromete a hacer algo. Antes de empezar, sé que muchos de los que se propongan seguir el curso simplemente con los vídeos y las presentaciones lo dejarán a mitad, o verán los vídeos con interés pero no harán nada de lo que en ellos se propone. Si no has invertido nada, es muy fácil dejarse llevar por la tentación de empezar un poco más adelante. Si has pagado, aunque sea poco, te esforzarás más en sacar provecho de tu inversión.

Aunque como digo el precio es muy asequible, he pensado en hacer algo para animaros aún más a seguir el curso en serio. Y lo que se me ha ocurrido es hacer descuentos por apuntarse antes, así:

    - El que se inscriba en septiembre, pagará solo 9,95€ cada mes.

    - En octubre, 14,95€ cada mes.

    - En noviembre y diciembre 24,95€ cada mes (precio completo).

A partir de diciembre, quedarán cerradas las inscripciones. Pretendo que quien haga el curso vaya en la medida de lo posible acompasado con el resto, por lo que no tiene sentido dejar que haya más de 4 meses de decalaje entre unos y otros.

En cuanto a las fechas, si todo va bien espero lanzar la primera lección el día 13 de septiembre (para que veáis que no soy supersticioso), y a partir de ahí habrá una cada semana, hasta hacer las 48 semanas del curso. Es decir, que os iréis de vacaciones en agosto del año que viene con la satisfacción de haber creado vuestra empresa.

Más sobre el curso para emprendedores

Os adelanto el esquema del curso que estoy preparando. Como os dije, hay 12 temas, cada uno de los cuales tiene 4 apartados. El objetivo es que tras terminar cada tema hayamos dado un paso concreto y tangible para crear nuestra empresa.

    1. Estrategia
    1.1. ¿Quién soy?
    1.2. ¿Qué quiero?
    1.3. ¿Qué puedo aportar?
    1.4. Defino mi objetivo

    2. Mercado
    2.1. ¿Quién es mi cliente?
    2.2. ¿Qué problema voy a resolver?
    2.3. Competencia
    2.4. Nicho de mercado

    3. Oferta
    3.1. ¿Que puedo ofrecer?
    3.2. ¿Cuánto está dispuesto a pagar el mercado?
    3.3. ¿Cómo puedo dar a conocer mi solución?
    3.4. Oferta

    4. Recursos
    4.1. ¿Qué costes unitarios tiene mi oferta?
    4.2. ¿Qué infraestructura necesito?
    4.3. ¿Qué ayuda necesitaré?
    4.4. Previsión de costes

    5. Imagen corporativa
    5.1. ¿Qué imagen debo ofrecer?
    5.2. ¿Qué nombre voy a usar?
    5.3. Empezar por Internet
    5.4. Imagen corporativa

    6. Recursos II
    6.1. Conseguir financiación
    6.2. Identifico proveedores
    6.3. Identifico subcontratistas
    6.4. Todo preparado para empezar a producir

    7. Ventas
    7.1. ¿Qué precio tendrá mi oferta?
    7.2. ¿Qué política de descuentos o incentivos usaré?
    7.3. Preparo los canales de venta (y medios de pago)
    7.4. Todo listo para vender

    8. Servicio al cliente
    8.1. ¿Qué política de devolución voy a aplicar?
    8.2. ¿Quién atenderá a los clientes?
    8.3. ¿Cómo convierto a un cliente en un fan?
    8.4. Estrategia de CRM

    9. Lanzamiento
    9.1. ¿Debo constituir ya formalmente una empresa?
    9.2. Beta testers, invitaciones y prescriptores
    9.3. Cómo ser noticia
    9.4. ¡Mi empresa está en marcha!

    10. Marketing
    10.1. ¿Qué medio es más eficiente para llegar a mis clientes?
    10.2. ¿Cómo puedo convertir a mis clientes en evangelistas?
    10.3. ¿Cómo puedo medir el retorno de mi inversión en marketing?
    10.4. Plan de marketing

    11. Eficacia
    11.1. ¿Qué problemas están teniendo mis primeros clientes?
    11.2. ¿Qué problemas tengo con mis proveedores?
    11.3. ¿Qué puedo medir de la operativa de mi empresa?
    11.4. Cuadros de mando

    12. Eficiencia
    12.1. ¿Cómo puedo gastar menos para ofrecer lo mismo o algo mejor?
    12.2. ¿Cómo puedo mejorar la calidad de mi oferta y reducir los problemas y devoluciones?
    12.3. ¿Cómo puedo mejorar los ratios del embudo de ventas?
    12.4. Mejora constante

Por supuesto estoy abierto a sugerencias. Y está sujeto a cambios, porque sigo retocando cosas. Pero creo que vale para os hagáis una idea acerca de como va a ser esto.

Cada uno de los apartados tendrá un vídeo de 10-15 minutos en el que explicaré el tema (iré publicando uno cada semana), y una presentación que sirva de guía y que publicaré un par de días antes que el vídeo para que el que quiera la pueda tener delante cuando lo vea.

Habrá una web en la que estará colgado todo el material, que será gratuito y tendrá licencia Creative Commons, de manera que quien lo vea interesante lo pueda difundir e incluso modificar o adaptar para sus propios fines.

En esa web habrá una sección para usuarios que quieran implicarse más y que estén dispuestos a pagar por tener algunos privilegios. Tendrán acceso, además de al contacto con otros alumnos, a preguntarme cualquier duda, a plantear situaciones reales de su proyecto, a pedir que revise algún aspecto del mismo, etc. No soy un iluminado, y no pretendo saber de todo, así que es probable que ante determinadas preguntas mi respuesta sea “consulta a un especialista”. Pero intentaré ayudar y aportar en todo lo que pueda.

Inmigrantes emprendedores

Hay un debate interesante en el mundillo de Silicon Valley acerca de una propuesta de permisos de residencia para emprendedores. Lo han llamado StartupVisa, y están intentando que los congresistas aprueben una reforma de los visado de entrada a EE.UU. para que los emprendedores tengan más fácil instalarse allí.

Lo que yo me pregunto es si lo que se necesita es un permiso para emprendedores o eliminar las restricciones para todos los inmigrantes. ¿Que sería una locura, millones de personas emigrarían a Estados Unidos?

En realidad, ya hay once millones de inmigrantes ilegales. No sé si a muchos otros les frena el problema del permiso legal. Pero al menos serían todos “legales”, y todos pagarían impuestos, podrían trabajar legalmente y, lo más importante, crear sus empresas legalmente.

Y es que el porcentaje de emprendedores es mayor entre los inmigrantes. Por una razón evidente: es gente que ya ha asumido un riesgo, que es capaz de abandonarlo todo en busca de una vida mejor. Asumir el riesgo de crear una empresa es peccata minuta. En un momento en el que necesitamos que la economía crezca, limitar la entrada al país a personas que pueden crear riqueza es sencillamente absurdo.

Alguien dirá: es que se nos llenaría todo de negros vendiendo CDs piratas o chinos vendiendo mercancía falsa. Pues sí. Pero nadie sabe si uno de esos negros o chinos va a convertirse en otro Li Tie. Y, ya que existe gente como Li Tie, capaz de crear esa enorme cantidad de riqueza, es mejor tenerlos aquí que dejar que creen sus empresas en otro país.

Solo o en compañía de otros

Una de las primeras cuestiones que tienes que resolver es si la tuya es una aventura solitaria o te asociarás a otros para emprenderla.

No hay una respuesta válida para todas las personas, ni para todas las situaciones. Tener socios presenta ventajas y problemas.

Ventajas

La fundamental es evitar la soledad del emprendedor. Hay momentos duros, en los que parece que nada sale bien, que lo poco que has conseguido construir se te está deshaciendo como un castillo de arena. Momentos en los que tienes la tentación de tirar la toalla.

Tener un socio puede ayudarte a ver las cosas con un poco más de perspectiva y seguir adelante.

Los socios pueden, además, complementar tus habilidades o conocimientos. Si tú eres un excelente técnico pero no tienes ni idea de vender, un socio que lleve la parte comercial puede aportar mucho. Podrías contratar a un comercial, pero el socio (casi por definición) estará dispuesto a trabajar por mucho menos dinero al principio, que para eso recibirá beneficios cuando la empresa pueda darlos. Entregar una parte de tu empresa puede ser la única manera de conseguir gente de talento, especialmente al principio, cuando tienes muy poco que ofrecer.

Por último, pueden aportar dinero. Trabajen o no en la empresa, puede haber socios que simplemente estén interesados en aportar capital, con el objeto de obtener beneficios cuando la empresa pueda soportarlos. Ese capital te ayuda a ponerla en marcha con más comodidad, lógicamente.

Y problemas

Es muy importante que cada socio tenga claro su papel y lo que se espera de él. Pongamos un ejemplo: dos amigas deciden abrir una tienda de ropa para niños. Una de ellas necesita que salga bien y que genere suficientes ingresos para mantener a su familia, pero para la otra, que no tiene problemas económicos, es poco más que una manera de estar entretenida. Es obvio que pronto la primera echará en cara a la segunda que no pone suficiente empeño ni dedica el tiempo suficiente al negocio, y la segunda se sentirá agobiada por la presión.

También es frecuente que cambien las circunstancias personales de alguno de los socios y que quiera abandonar la empresa. O que uno tenga menos capacidad para esperar beneficios que otros.

Otro problema es que el emprendedor tiene menos capacidad para tomar decisiones. Si un familiar ha puesto dinero en la empresa, no es tan fácil cerrarla cuando ves que las cosas van mal. O puedes verte obligado a incorporar como trabajador al hijo zascandil de uno de los socios, aunque no valga ni para barrer el suelo.

Pero el problema principal de incorporar socios es que cedes parte de la empresa. Si tienes éxito, todo va bien y consigues que tu empresa valga unos cuantos millones de euros, habrás entregado parte de ese dinero a tus socios. Asegúrate de que merece la pena.
Bill Gates lo hizo con los primeros empleados de Microsoft, a los que convirtió en multimillonarios. Pero el consiguió ser el hombre más rico del mundo, así que repartir esas participaciones de la empresa fue una buena decisión.

En tu caso, simplemente asegúrate de que lo que tus socios aportan merece la parte de la empresa que les vas a entregar a cambio.

Que todo quede por escrito

Para evitar todos estos problemas, lo mejor es dejar escrito desde el principio, incluso cuando no se haya formalizado ante notario la sociedad, cuál es la participación de cada socio y qué aportará a cambio.

Es fundamental dejar también por escrito qué sucederá si alguno de los socios deja la empresa. ¿Se quedará con su porcentaje? ¿debe devolverlo? ¿todo o solo una parte?

Si todas estas cosas quedan claras al principio, será más fácil llegar a un entendimiento cuando surjan los problemas.

El principal obstáculo para emprender en España

Comento los resultados de la última encuesta publicada en este blog. Según el 54% de los visitantes, el principal problema es la falta de cultura emprendedora. Para un 37% el problema son las cargas que impone la administración. Muy lejos quedan las alternativas de la envidia y la falta de inversión de capital-riesgo.

Mi voto va hacia la segunda opción: las cargas que impone la administración.

Creo que la falta de inversión puede ser un problema, pero no estoy del todo de acuerdo en que no haya cultura emprendedora. Creo que la hay, aunque muy sui generis. Quiero decir que es muy frecuente que alguien ponga un bar, o monte un servicio de reparaciones de cualquier tipo, o un comercio. Y todos estos son emprendedores.

El problema es que la figura del “trabajador autónomo” vicia a estas personas, que muchas veces se ven a sí mismas como “trabajadores” y no como “empresarios”. Aunque a todos los efectos sean lo segundo.

¿Por qué se da esto? Porque la administración ha creado esa figura extraña del autónomo, en teoría para facilitar las cosas a quien quiere abrir un negocio pero no se siente con ganas o con capacidad para crear una sociedad.

Es cierto que también hay quien ve a cualquier empresario como un individuo avaricioso cuya única misión en la vida es explotar a sus trabajadores. Y hay muchos que buscan un trabajo en el que se cumpla eso de “los garbanzos son duros, pero seguros.” Aun así, creo que por mucho que abunden estos tipos no es la falta de emprendedores el problema. El número de personas que se lanzan a crear esas miniempresas que he mencionado antes lo demuestra.

Con lo que vamos a mi opción: el problema son las cargas que impone la administración. En Gran Bretaña, por ejemplo, apenas hay requisitos para iniciar una actividad económica. Solo cuando empieza a crecer debes empezar a cumplir con formalismos (y a compartir parte de tus ingresos con el estado).
Evidentemente, eso anima a muchos a “probar suerte”, y un porcentaje de los que prueban triunfarán y tendrán empresas exitosas que crearán riqueza y empleo.

En España, antes de empezar, antes de haber generado un solo céntimo de ingresos, ya tienes que pagar: al notario, a una gestoría e inevitablemente al Estado. Crear una SL cuesta más de 500 euros, y solo consigues a cambio unos papeles que te “autorizan” a hacer negocios.

Después están los tiempos de tramitación de todo: en España poner en marcha una empresa lleva de media 47 días, y solo 2 en Australia o 5 en Dinamarca o EE.UU. Eso son 47 días en que tienes gastos, pero no puedes iniciar la actividad.

Y como se te ocurra tener empleados, ya puedes prepararte: al coste del salario debes añadir un 33% que se lleva la seguridad social, y debes tener en cuenta también los costes de despido si las cosas se tuercen, o el absentismo debido a bajas por enfermedad o maternidad.

Súmale a todo que la complejidad de la legislación hace casi inevitable contratar una gestoría para llevar incluso los asuntos de la empresa más pequeña y de gestión más simple.

Así que el problema es que cuando alguien tiene una idea de negocio (y logra no escuchar los cantos de sirena de los que le animan a buscar un trabajo con un sueldo fijo), se encuentra con que el Estado, en lugar de construir una autopista por la que su proyecto pueda ir a toda velocidad ha contruido una pista de obstáculos que solo los más hábiles o más determinados logran sortear.

Creative Commons License photo credit: James Jordan

Errores de emprendedores que tienes que evitar


En The toilet Paper Entrepreneur 31 emprendedores explican sus peores errores. Nada mejor que escarmentar en cabeza ajena, así que léelos y evítalos. Traduzco:

1. Una oficina demasiado grande

Cometí el error de contratar una oficina más grande de lo que necesitaba. Me costó demasiado dinero, que por supuesto salió de mi bolsillo. Me dejé llevar por el ego de tener un sitio bonito. Ahora creo en los negocios virtuales y el teletrabajo ¿por qué tirar el dinero en alquileres?
Kathryn Korostoff, President,Sage Research

2. Desconocer los costes antes de hacer algo

Al crear una campaña de publicidad en varias revistas femeninas nacionales, no incluí el coste de producir y enviar catálogos a las miles de personas que respondieron.
Gerhard Kramer, Marketing Director, Laura K Designs, Inc. www.Psalm23Jewelry.com

3. Contraté a un mal contable

Hace años, cometí un par de errores ENORMES al contratar a mi primer contable. Aunque me lo recomendó un conocido, no comprobé nada. Y como no sabía de contabilidad tampoco comprobéde cerca si realmente estaba haciendo bien su trabajo. Después de 9 meses descubrí que no. Me hicieron falta dos contables, dos años (un puñado de canas) y unos 3.500 $ para salir razonablemente bien de aquello y poder controlar ingresos y gastos.
Stacy Karacostas Founder SuccessStream Sales & Marketing Solution

4. Cambiar de sede demasiado pronto

Cambié la sede de mi negocio demasiado pronto… Me encantaba la nueva ubicación y el espacio pero hizo mucho más daño en mis ingresos de lo que había previsto, así que lo pasé mal durante un tiempo.
Teajai ‘T J’ Kimsey, Internet Marketing Strategist, www.IdeasThatWork.net

5. Comprometerme demasiado

Al principio les daba a todos mis clientes un servicio de respuesta en 24 horas como secretaria virtual. Eso era genial cuando tenía uno o dos clientes, pero cuando crecí no pude sostenerlo. Además, no limité cuánto trabajo implicaría. Transcribir una cinta lleva mucho menos tiempo que transcribir tres. Y sí, ¡algunos clientes esperaban esa respuesta en 24 horas para cualquier trabajo!
Diana Ennen, President, Virtual Word Publishing

6. Desconocer el reglamento de permisos local

Durante la construcción de nuestro primer gimnasio para niños en Severna Park, MD, mi socio, Joe Dondero y yo trabajamos tres semanas seguidas para construir un foso gigante de foam que contuviera más de 6.000 bloques de foam. Dibujamos nuestros planos, cargamos 20 piezas de conglomerado y otros materiales en una furgoneta y nos fuimos al gimnasio a montarlo. Tres semanas después de montar, instalar y forrar el conglomerado con moqueta creíamos que nuestro proyecto estaba completo. El primer inspector que pasó nos preguntó si la moqueta cumplía las tasas de resistencia al fuego para edificios comerciales, y si el conglomerado era resistente al fuego. Nos llevó menos de 3 horas desmontar un proyecto que nos había llevado tres semanas completar y eso sin hablar del trabajo de mover todas las piezas.
John Mann, President, Rolly Pollies International, Inc.

7. Error en el correo directo

Compré una lista de direcciones por 5.000$ sin investigar en la compañía, y compré también 10.000 tarjetas y pagué por el envio. Envié las primeras 5.000 postales y no recibí ni una respuesta.
Jenny Ford, President, Monkey-Toes

8. Pagar la nómina desde una cuenta personal

Tenía las cuentas del banco mal configuradas y pagué a un empleado desde mi cuenta personal en lugar de la cuenta de la empresa
Janine Joi, Partner, Blue Sage Naturals, LLC

9. No cobrar parte por adelantado

El mayor error que cometí como emprendedor fue no cobrar por adelantado. Me convertí en un coleccionista de facturas en lugar de en un empresario y perdí demasiado tiempo persiguiendo a los deudores.
Dr. Linda Seger, Script Consultant (since 1981), Seminar Leader, Author

10. No investigar a tu empresa de relaciones públicas

Contraté a una empresa de relaciones públicas por sus promesas sin comprobar su experiencia en ayudar a empresas como la mía. 15.000 $ más tarde, resultados lamentables.
Mike Van Horn, President, The Business Group http://www.businessownerstoolbox.com

11. No corregir cuidadosamente

Uno de los primeros trabajos de impresión que hice fue unas inserciones para una carpeta. Era un montón de texto, se me pasó una erratay me tuveque comer los costes de reimprimir el trabajo. Ahora hago que por lo menos tres personas corrijan todo lo que sale.
Rickey Gold, Pres. Rickey Gold & Associates

12. Hacer negocios con la familia

Cometí el error de asociarme con un miembro de mi familia. ¡No siempre es una buena idea! Y siendo un novato en los negocios, no entendí el valor de definir papeles y responsabilidades, para estar seguros de que si alguien no cumplía con su parte hubiera algo ESCRITO. He aprendido el error y encontrado otro socio, y he documentado hasta el mínimo detalle.
Melanie Heywood, Founder and CEO, Listasaurus

13. No preparar entregables claros

No tener entregables claros y por escrito antes de empezar un proyecto. Como resultado hubo mucha ambigüedad y mi cliente y yo teníamos distintos puntos de vista. Al final, todo se debía a tener distintas expectativas. Acabamos mal y ninguna de las dos partes estuvo satisfecha.
Danielle Luffey, Managing Partner, DVA Brand Communications

14. No tener acuerdo de separación

Tres amigos nos asociamos y creamos una empresa. Sin embargo, las diferencias creativas nos hicieron ir por caminos diferentes y los abogados nos sacaron mucho dinero a los tres. ¡Y la amistas se arruinó! Ten siempre un acuerdo prenupcial por si acaso.
Mark Smith, Founder, iKids Play (the next generation of the business)

15. No entender un préstamo

Firmé un préstamo caro sin saber el impacto de las condiciones ni pensar lo que pasaría si las ventas bajaran.
Charleen Larson, CEO, JC Earrings

16. Un error al tratar con parientes

Fiarme de que mi suegro me pagaría unos equipos. En 2005, compré una cantidad significativa de equipos al que era entonces mi suegro y al hacerlo perdoné más de 85.000$ que había que pagar a un proveedor. Asumí la deuda añadiéndola a mi financiación. Él iba a pagar “más” del alquiler de mercado para devolver el pago. ¿Sabes qué? No sucedió. Robaron los equipos, y me dejaron con unos equipos usados que estaban financiados al 100% pero valían el 50% del valor financiado. NUNCA confíes en nadie en los negocios, ni siquiera de la familia.
Jim Hovey, President, JP Hovey Group, LLC

17. No leer tu póliza de seguros

Tratar por teléfono con un agente de seguros que conocía desde hacía más de 15 años. Había comprado equipos y llamé a mi agente de seguros para asegurarlos. Lo hizo y envió los papeles 30 días después. Puse los papeles en un cajón y lo olvidé. Después de una herida seria y no poder trabajar durante 3 meses, me robaros los equipos y tuve que comprobar la póliza. Descubrimos que no había incluido dos de mis empresas en la póliza y permitió a la compañía de seguros negar mi reclamación.
Jim Hovey, President, JP Hovey Group, LLC.

18. No dejar claro lo que quieres

Antes de lanzar mi web de astrología había contratado a una empresa de relaciones públicas para generar publicidad para el día de San Valentín sobre mis informes astrológicos para parejas.
Todo iba bien, con apariciones en revistas y periódicos. De repente a las 5:45 de la tarde mi consultor de relaciones públicas me telefoneó urgentemente para decirme que tenía la oportunidad de aparecer en un programa de televisión la mañana siguiente a las 9. Pero querían que mostrase los informes de seis parejas famosas.
Como la entrevista iba a durar 3 minutos, eso me daba solo 30 segundo por pareja, lo que no era posible. Y me daba pánico equivocarme en los informes, ya que tenía solo unas horas para investigar y hacer los informes. En lugar de pedir que eligieran solo a una parejam rechacé toda la oportunidad.
No he conseguido otra entrevista en ese programa.
Elizabeth Ball, Director, It’s In The Stars

19. No comprobar las tarjetas antes de imprimirlas

Aprobé mis nuevas tarjetas de visita (con un nuevo logo). Descubrí que el teléfono estaba mal una hora antes de salir a una firma de libros. Fue muy caro reimprimir las tarjetas con entrega urgente.
Ruth King, Founder and Chief Evangelist, Profitability Channel

20. Comprar más de lo necesario

Un gran error que cometí al empezar fue dejar que me convencieran de comprar más productos de los que quería para conseguir un descuento.
Sabía cuandos podía vender en un tiempo razonable, y debería haberme mantenido firme o salir sin nada porque usé casi todo mi capital. El colmo fue que dos semanas más tarde el producto estaba en Target al precio que yo había pagado.
Moraleja, no temas rechazar un trato.
John Schulte, President, National Mail Order Association (NMOA) Author, Direct Marketing Toolkit

21. El texto de tu marketing no es claro

Me pidieron que escribiera un libro sobre como había ayudado a empresas a crecer rápido. La mayoría de las empresas hacían el branding al revés. Así que escribí mi libro y lo llamé “Dnarb’s journey”, porque para mí Dnarb era obviamente Brand escrito al revés. Después de 30 días sin descargas, investigué la razón. Rápidamente cambié el título de mi libro a “Branding al revés” y en cuatro meses lo habían descargado 4.000 personas.
Mark Roberts, Managing Director, Pragmatic Marketing

22. Hacer demasiadas promesas

Hice demasiados compromisos para aparecer en eventos y tuve que renegociar mis apariciones. La excitación de que me contrataran para hablar hizo que juzgara mal lo que podía hacer en un mes.
Amy Dorn Kopelan, Co-Creator of The Guru Nation

23. Basar la compañía en ideas no importantes

Cometí el error de basar mi compañía de producción en películas que hacen dormir a la audiencia. Resulta que nadie sabe ni le preocupa el bien que esto puede hacerles.
Sondra Lowell, President, Film Sleepy Inc

24. Intentar ser rico rápido

Mis dos mayores errores fueron intentar hacerme rico rápido y no crear un negocio qyue ayudara a otros. Cuando persigues el dinero, la calidad de tu producto o servicio sufre. Y crear una empresa que no ayuda a otros en un empeño egoísta.
Andrew Galasetti, Founder & Editor, Lyved.com

25. Creer que tú eres un “caso especial”

Aunque he enseñado a hacer planes de negocios a empresas que buscaban financiación, pensaba que yo no necesitaba uno. AL final tenerlo me ha ayudado.
Maria Marsala CBC, Chief Strategy Officer, Informational Speaker, Author www.ElevatingYourBusiness.com

26. Intentar hacer todo

Intentñe hacerlo todo yo en lugar de contratar ayuda. Por ejemplo, escribía funcionalidades, hacía los diseños, actualizaba la lista de mailing, llevaba las cuentas, actualizaba la web, etc. Hacía de todo pero nada bien. Hubiera merecido la pena gastar dinero en contratar ayuda para cumplir con mis compromisos de publicación.
Cindi Leeman, Editor/Publisher for WALK Magazine

27. Creer que fabricar en China era mejor

Cuando mi empresa creció hasta un punto en el que teníamos que fabricar 40.000 tangas de una vez, parecía que tenía más sentido hacerlo por la mitad de precio en China
Después de meses de tratos y de aprobar cada detalle, cuando llegaron las cajas fue una pesadilla. Todos estaban mal, eran peores y mucho más pequeños de los acordado.
Stacey Blume, Blume

28. No ser claro con el nombre de la empresa

Diseñé el nombre de mi empresa usando mi apellido. Huntingtax porque mi apellido es Huntington. No pensé que los nuevos clientes o incluso clientes que no saben mi apellido se preguntarían qué demonios significa Huntingtax.
Kristi Huntington, Owner, Huntingtax Accounting Services, Inc.

29. Infraestimar el crecimiento de la empresa

Cuando empezé con una start-up, infraestimé el crecimeinto de la empresa y tuve que cambiar la oficina cuatro veces hasta que al final contraté demasiado espacio.
Blake Squires, Founder & Chief Strategy Officer, Findaway, makers of Playaway®

30. Trabajar sin un contrato firmado

Ansioso de hacer crecer mi negocio de consultoría, acepté trabajar sin un contrato firmado en lo que prometía ser una relación a largo plazo. El cliente me hizó trabajar hasta la muerte y después me dejó cuando terminé el proyecto. Qué ganga para él. Qué lección para mí.
Joyce Wilden, President, Buzz Biz Public Relations

31. Invertir demasiado en autopromoción

Cuando empecé con mi agencia, salí y gasté una tonelada en mailings, hice fotografías personalizadas y dediqué tiempo en diseñar e imprimir un folleto precioso que al final dirigía a mi web, pero en ese momento no tenía nada que interesara a los clientes. Crear un mailing mucho más simple hubiera sido más inteligente y hubiera conseguido los mismos resultados.
Jordan Mauriello, Founder & Creative Director of moreYELLOW

Creative Commons License photo credit: mugley

La determinación del emprendedor


Este fin de semana cambiaré la encuesta, así que aprovecho para comentar la actual, que tenéis por ahí a vuestra derecha. Preguntaba en ella qué es más importante para un emprendedor, si la determinación, el talento, la experiencia o el dinero. Un 64% ha votado por la determinación.

Creo que eso dice mucho de la sabiduría de mis lectores, y no solo porque es también mi opción ;-) . A igualdad de todos los demás factores la determinación, la voluntad de seguir aunque parezca que has fracasado, aunque estés agotado, aunque oigas los cantos de sirena de los que tienen un sueldo fijo a final de mes es la clave del éxito.

El dinero lo puedes conseguir, el talento lo puedes comprar, incluso la experiencia la adquieres aceleradamente a base de darte golpes con la vida. Pero la determinación, la capacidad de sufrir y aguantar, de apretar los dientes y tirar para adelante la tienes o no la tienes.

Decía Edison que “muchos de los fracasos de la vida son de gente que no se dio cuenta de qué cerca estaban del éxito cuando abandonaron”. Y él debía saber de esto, porque hizo más de 1.000 pruebas hasta dar con un filamento adecuado para la bombilla eléctrica.