Cuando abrimos un blog, lo primero que nos preocupa son los visitantes. Cuando tienes 10 visitas al dÃa de las que nueve son tuyas y la otra de tu madre, es lógico obsesionarse con conseguir más visitas. Pero como vimos la semana pasada, conseguir visitas es relativamente fácil. Además, si lo único que quieres conseguir son visitas, puedes recurrir a trucos sucios como escribir sobre la última famosa que ha filtrado un vÃdeo haciendo cochinadas, o subirte al carro de lo que esté de moda en algún sitio popular como menéame y promover allà un enlace a tu entrada. Miles de visitas garantizadas, seguro.
El problema, claro, es que esos miles de visitas no sirven para nada. El 99% de ellas buscarán la información “caliente” que estás publicando y se irán para no volver. Es más, si en tu blog profesional publicas un post sobre el topless “robado” a una actriz, lo más probable es que los pocos seguidores que tuvieras abandonen el blog desconcertados.
Y es que lo que necesitas en tu blog no son visitas. El objetivo no es “cuantas más visitas, mejor”. Si estás en el proceso de construirte una identidad digital usando tu blog como base, no puedes destruirla publicando basura que atraiga a una masa indeterminada. Vale, a lo mejor lo del post guarrillo es un poco extremo, pero sin llegar a eso es fácil caer en la tentación de escribir sobre lo que creemos que va a atraer visitas, sin tener más plan que conseguir audiencia cuanto antes.
¿Y si no buscas visitas, qué debes buscar con tu blog?
Construir relaciones. Con personas concretas a las que les interesen los mismo temas que a ti. Que pueden ser inicialmente tus competidores, o que tal vez en el futuro sean tus clientes, o tus proveedores. Y la inmensa mayorÃa serán personas con las que tal vez nunca llegues a hacer ningún negocio, pero que darán difusión a lo que haces, que te enriquecerán con sus puntos de vista, que te permitirán conocer a otras personas interesantes.
El blog no es un medio de comunicación de masas. No se trata de que tú impartas doctrina y una multitud escuche. Es una invitación, que muchos recibirán con indiferencia, otros aceptarán sin dar nada a cambio pero que unos pocos interpretarán como una conversación. Es con estas personas, con las que empiezas a hablar, con las que en el futuro tal vez puedas tener una relación comercial.
Si tu objetivo (como el mÃo con empresa ágil) es que el blog sirva como pilar de tu negocio, no puedes pretender utilizarlo como un canal de marketing tradicional. No funciona asÃ.
Insisto: primero es poner de tu parte, aportar, que tus lectores vean que les das algo de valor. La mayor parte de ellos se conformarán con leer una entrada y no volver, y para ti serán solo números en las estadÃsticas del dÃa. Esos no son los que importan. Te importan los que comentan, los que tuitean, los que te incluyen en su lector de RSS para no perderse ni una de tus entradas. Y de esos, la mayorÃa nunca te comprará nada. Porque no lo necesita, o porque no puede pagarlo, o porque no es su momento. Pero está bien, te están haciendo un gran favor simplemente dedicándote un recurso tan escaso como su atención, y mucho más favor si además te ayudan a difundir lo que escribes y a darlo a conocer a otras personas.
Ahora, el consejo: lo mejor que puedes hacer para facilitar estas relaciones es crear desde el principio una lista de correo electrónico. Que alguien te deje su email es un acto de confianza. Si lo tratas con respeto, y usas ese canal para aportar más valor, consigues mantener una relación que es más probable que acabe en algún momento con una compra.
Insisto, no siempre es asÃ, no puedes esperar que lo sea y de hecho serÃa extraordinariamente raro que el 100% de los que te dejan su correo electrónico vean tanto valor en alguna de tus propuestas como para pagar lo que pides por ellas. Pero establecer esa relación es el primer paso para que alguno de tus lectores se convierta en cliente, asà que si no lo has hecho ya crea una lista de correo y pon en un lugar visible de tu blog un formulario para darse de alta. Si incluyes algún aliciente para animar al alta, como un ebook de regalo o algo similar, mejor. En cuanto a los detalles técnicos, yo uso Mailchimp, que es gratis para niveles de uso moderados y tiene toda la funcionalidad que necesitas y alguna más.
Aprovecho para meter una cuña publicitaria: en empresa ágil, si me dejas tu email enviaré periódicamente un boletÃn con lo publicado en el mes, con noticias relevantes para quien esté interesado en los temas que trato en el blog (modelos de negocio, agilidad, lean, etc.) y con una recomendación o crÃtica de una aplicación SAAS o libre. Este viernes es el primero, asà que estás a tiempo de inscribirte.