El otro día escribía Andrés Pérez Ortega una entrada reflexionando sobre el sentido de ofrecer contenidos gratis en un blog: Se acabó lo que se daba. El tema es muy interesante, porque durante mucho tiempo el modelo de negocio de los bloggers se ha parecido al de los gnomos de South Park:

1. Escribir mucho
2. ?
3. Profit!

El problema es que puedes escribir mucho, incluso escribir bien, puedes hasta tener cientos o miles de lectores cada día… y no ganar ni para pipas con todo eso. Lo sé porque yo he caído en esto. Llevo escribiendo Desencadenado más de 7 años, y al principio todo lo que hice para ganar dinero fue poner unos anuncios de AdSense. Con el extraordinario resultado de apenas un par de cientos de euros al año. Como para pagarme el alojamiento y poco más.

Años después, viendo lo que hacían otros bloggers, ofrecí la posibilidad de contratar publicidad directamente en Desencadenado, saltándome al intermediario Google. La cosa fue un poco mejor, durante un tiempo gané unos 50€ al mes. Pero tampoco es una cantidad como para retirarte a una isla paradisíaca.

Por otro lado, Desencadenado era más una afición que un proyecto profesional, así que tampoco me preocupaba ganar dinero con el blog. Pero hace un año, por diversos motivos que no vienen al caso, decidí que tenía que convertir Desencadenado en una fuente de ingresos. Y descubrí que sí hay un modelo de negocio que funciona, y que te permite seguir escribiendo y ofreciendo cosas gratis. No solo eso, sino que escribir gratis es el elemento clave para conseguir cobrar.

Ahora, el modelo de negocio de Desencadenado es algo así:

1. Escribir mucho para atraer a personas interesadas en lo que puedo ofrecer.
2. Generar confianza e interés en estas personas para que me permitan enviarles correos electrónicos.
3. Escuchar a mis lectores y estar atento a sus necesidades.
3. Ofrecer productos y servicios que cubran esas necesidades, y que supongan un plus respecto a lo que pueden leer gratis.
4. Profit!

No es magia, ni física nuclear. Es algo absolutamente sencillo y al alcance de cualquiera que tenga algo que ofrecer. No te haces rico en un día, ni puedes dedicar solo 4 horas a la semana. Pero funciona. Ni siquiera tienes que escribir “bien”: mira a mi amigo Franck, que escribe en un idioma que no es su lengua materna, pero que está teniendo un éxito impresionante aplicando al misma receta que te acabo de explicar. Y si no se te da bien escribir, siempre puedes hacer vídeos. O un podcast, o lo que sea que encaje con tu forma de expresarte y que tu audiencia pueda encontrar y apreciar.

Por supuesto que mucha gente dejará de leerte cuando le envíes una oferta. Hace unos días me llegaba un correo con este contenido:

Buenas tardes Borja,

Me apunté a la lista de correo para recibir posts de tu blog, que me parecen interesantes. Pero he de estar disconforme con el que me mandes SPAM. Quizás culpa mía por haber aceptado unas condicionas que no leí en su totalidad. Si fuera el caso, continuasen llegando mails que su contenido sea publicidad comercial, advertirle que anularía la suscripción. Siento darle esta noticia, pero tengo una política bastante rígida sobre lo que me gusta y no sobre lo que llegue a mi bandeja de correo.

Atentamente,

Como verás, muy correcto, y yo realmente no tengo ningún reproche para esta persona. Si el ratio de ofertas / contenido útil es demasiado alto para ella, entiendo que prefiera no seguir recibiendo mis correos. Por mi parte, ningún problema.

La única manera de que puedas ganar dinero con el blog es vendiendo algo a tus lectores. A alguno de ellos, al menos. No pasa nada si alguien no puede o no quiere comprar nada y solo aprovecha lo gratis. Hombre, mejor si agradece la información tuiteándola o compartiéndola de alguna manera, pero no es obligatorio. La única condición es tener que leer de vez en cuando acerca de ofertas que no te interesan. Si alguien no está dispuesto ni siquiera a esta pequeña compensación, pues qué se le va a hacer. No puedes contentar a todos, y tienes que concentrarte en los que te compran, o en los que te dicen “ahora no puedo comprarte, pero algún día…” o en los que no te compran ni te dicen nada, pero siguen leyéndote porque les interesa lo que escribes.

Y ese es todo el secreto para ganar dinero ofreciendo cosas gratis.

Claro que hay muchos trucos y técnicas para optimizar tu tiempo, hay multitud de errores que puedes evitar, puedes tomar atajos para que no te lleve seis años empezar a ganar dinero con tu blog, tienes que decidir qué haces gratis y qué cobras… pero lo importante es que seas consciente de que se puede, y te pongas a trabajar para conseguirlo.

Como demostración práctica de todo esto de la dualidad gratis/pagado, te recuerdo que esta tarde hago un webinar gatis. Haré tres, uno cada semana, para explicar la teoría acerca del diseño de modelos de negocio que vamos a aplicar en los talleres presenciales. Si no puedes pagar el taller, o no puedes asistir, no pasa nada. Lo que es gratis, es gratis, y si lo puedes aprovechar, mejor. Para eso lo hago.

Tienes más información aquí: Aprende a diseñar tu modelo de negocio