Cuando creé mi empresa de servicios informáticos, yo pensaba que sabía lo que tenía que hacer. Hice un plan de negocio detallado. Busqué un asesor que me ayudara con el papeleo, dediqué tiempo a buscar una oficina (porque una empresa tiene que tener una oficina, ¿verdad?), contraté a dos empleados, hice tarjetas de visita, carpetas, una página web, compré ordenadores, teléfonos… Al fin y al cabo, tenía dinero propio y de friends&family (otro grave error) para todo esto, y para pagar los sueldos durante unos cuantos meses. Y después de 10 años en el sector tenía contactos, tanto con clientes como con posibles colaboradores, y pretendía vender algo que seguro que me quitarían de las manos (servicios en torno al software libre).
Así que empezamos a vender, o mejor dicho, a intentarlo. Y descubrí que el ciclo de venta, hasta llegar a tener el dinero cobrado en el banco, era mucho más largo de lo que yo pensaba. Sí, a pesar de haber sido tanto cliente como proveedor y tener experiencia, cuando es tu dinero el que se esfuma mes a mes la perspectiva sobre los procesos de venta cambia radicalmente. Descubrí además que eso que me iban a quitar de las manos, en esa época, generaba desconfianza (de hecho, vendíamos menos cuando decíamos que era gratis que cuando decíamos que era barato). Sufrí el que los clientes pagaran tarde o no pagaran en absoluto. Sufrí que los empleados no rindieran lo que yo esperaba de ellos.
Y muchas otras cosas que no os cuento para no aburriros, pero que se tradujeron en decenas de miles de euros de pérdidas para mi. Aprendí mucho, y me prometí no volver a cometer los mismos errores.
Por supuesto, lo que estoy haciendo con proyectos como el servicio de creación de empresas en Inglaterra o la empresa de alojamiento de WordPress que estoy creando ahora es radicalmente diferente a lo que hice hace 10 años. Y los resultados también lo son.
No cometas los mismos errores que yo
Algunas de las conclusiones a las que llegué reflexionando sobre mi experiencia, y leyendo sobre emprendimiento, las escribí en De parado a empresario. En realidad, primero las escribí en este blog, que creé precisamente con el objetivo de ayudar a otros emprendedores a evitar cometer los mismos errores que yo.
En 2011 probé a ampliar la oferta del blog con cursos. Pensé que era una buena manera de ayudar de forma más concreta, de aportar algo más que un par de entradas a la semana o un libro. El objetivo era ayudar a personas concretas a hacer realidad sus proyectos concretos. Así que hablé con Franck Scipion y junto a otros artistas invitados hicimos dos sesiones de lo que llamamos emprender en la nube. Tuvo buena acogida entre los asistentes, pero hacer un curso presencial limita mucho porque impone costes adicionales, tanto a los que tienen que desplazarse como a los que organizamos el evento.
Por esto, el año pasado empecé a experimentar con los cursos online. Hice unas cuantas sesiones de una o dos horas, y descubrí que tenían buena acogida, aportaban un gran valor, y podía llegar a mucha más gente con menos esfuerzo y menos coste por mi parte. Y me sentí confiado como para lanzar la primera edición del Curso de Creación Rápida de Empresas.
El curso de creación rápida de empresas
El objetivo del curso era sistematizar todo lo que voy escribiendo en el blog, tanto mi experiencia como los conceptos de Lean Startup, Customer Development, Business Model Canvas y todo lo que se está moviendo en torno al emprendimiento, y crear un programa especialmente adaptado para personas que están empezando a crear una empresa, o quieren crear una, pero no tienen recursos abundantes y necesitan una ayuda para no equivocarse como lo hice yo. Y como lo hace el 75% de las personas que crean una empresa.
El resultado de la primera edición ha sido extraordinario. Yo he disfrutado enseñando, pero lo más importante ha sido ver cómo los alumnos han progresado en sus proyectos. Comentarios como “hemos pasado de 2 a 10 personas en la empresa” o “me ha permitido dar el paso y comenzar a facturar” o “he comprendido por qué no me ha ido bien hasta ahora” son un extraordinario acicate para animarme a seguir ayudando a otros emprendedores.
Y por eso he lanzado la segunda edición del curso. Porque un poco de dinero gastado ahora puede ahorrarte muchos miles de euros, muchas horas de trabajo infructuoso y muchos disgustos. Se puede emprender gastando muy poco dinero (trabajando mucho, eso sí), se pueden minimizar los riesgos para evitar que acabes tu aventura empresarial con una deuda enorma, y sobre todo se puede seguir un método para asegurar que todo lo que haces tiene sentido y contribuye a crear un negocio que va a tener clientes que paguen por lo que ofreces.
Tal como está planteado el curso, no supone una parada en tu proyecto, sino todo lo contrario: cada semana te voy a poner tareas concretas que supondrán un empujón para tu proyecto empresarial. Si eres riguroso y constante, y dedicas el tiempo suficiente, te garantizo que al final de curso tendrás una empresa que estará facturando y será rentable. Probablemente no te dará todavía dinero suficiente como para vivir, pero estarás en el camino para seguir haciéndola crecer y conseguirlo.
Así que si estás en fase de crear una empresa, hazte un favor a ti mismo, el mismo que se hicieron los alumnos de la primera edición y haz el curso. Tienes más información aquí: Curso de creación rápida de empresas




