A través de Hacker News he llegado al manual del empleado de Zaarly. Ya sabéis que esto de los manuales del empleado son esos documentos que usan las empresas para que ningún empleado recién llegado pueda justificar un error con la excusa de “nadie me lo dijo”. De paso, también sirven para orientarle, decirle lo que se espera de él, cómo tiene que vestir, cómo y para qué puede usar el odenador o el móvil, cuándo se puede coger vacaciones…
El manual de Zaarly es muy simple, tiene solo 7 apartados de un par de páginas como mucho. Os traduzco uno de ellos, y después lo comento:
Reglas de trabajo
No tenemos de eso.
Estamos intentando averiguar exactamente qué son desde que empezamos.. pero no tenemos nada.
Dicho esto, una de las cosas que hemos aprendido es que, en el vacío, políticas, dogmas y reglas parece que se inventan a sí mismos de vez en cuando. Para combatir este “nacimiento de políticas imaginarias” hemos encontrado que es útil articulas algunas áreas de Zaarly en las que explícitamente nos protegemos de la erupción espontánea de reglas.
Unos pocos ejemplos:
- No tenemos política de vacaciones.
- No importa a qué hora llegas a trabajar ni a qué hora te vas.
- Puedes trabajar desde cualquier sitio en el que creas que puedes ser más productivo.
- Puedes hablar, llamar, escribir un correo o reunirte con cualquiera. Incluso si es tu primer día. Incluso si no sabes cómo se llaman. Incluso si tienen bigote.
- Nunca implementaremos ningún tipo de expectativa sobre lo que vistes, pero mantenemos el derecho a burlarnos del gusto de tu futura suegra eligiendo ropa si llevas esa ropa a la oficina.
Para alguna gente esto significa que tienen que estar en medio de las conversaciones, delante de una pizarra, o apiñados delante de una pantalla con otra persona. Para otros, esto significa enchufarse a su ordenador con sus auriculares a tope con Skrillex o, en el caso de unos pocos, con los encantos melódicos de Celine Dion. A veces significa que una cafetería bulliciosa o un día de trabajo desde casa en pijama es donde la magia sucede.
Lo que sea, está bien.
Además, este es un sitio en el que los tíos usan a menudo el baño de las mujeres.
La consecuencia de esta no-política es que tu trabajo debe hablar por sí mismo. No se trata de figurar, de una carrera para llegar a la oficina por la mañana, o una competición para ver quién puede estar ahí el último. El resultado es lo que importa. Zaarly no es un sitio para esconderse. Es un sitio para producir.
Si quieres dejarte llevar, te recomendamos que busques otro trabajo en Craigslist.
¿Podrías aplicar una política similar en tu empresa?
Si vives en España, seguro que no. Una de las condiciones no escritas en las reglas de Zaarly es que puedas echar a quien no encaje, simplemente porque no encaja. Con unas reglas así, como ellos mismos dicen, no puedes tener un empleado que simplemente vaya a hacer lo que le manden. El entorno de trabajo de Zaarly, en el que puedes ir cuando quieres, hablar con quien quieres y trabajar en lo que quieres supone, como ellos mismos dicen, que tienes que ser responsable. Que tu trabajo tiene que ser brillante.
No todo el mundo quiere esto. Mucha gente, según mi experiencia una inmensa mayoría, prefiere tener reglas, saber cómo debe ir vestido, tener un horario al que atenerse, saber si tiene 22 días laborables o un mes de vacaciones. Y sobre todo, prefiere tener un jefe que le diga lo que tiene que hacer y al que poder culpar de los errores.
La libertad asusta, sobre todo cuando lleva aparejada la responsabilidad.
Pero decía que en España una empresa, aunque quiera, no puede tener estas no-reglas, porque en España no puedes despedir a nadie simplemente por ser mediocre y limitarse a cumplir órdenes. Así que, gracias a la protección de las leyes con las que el Estado nos garantiza que no seremos explotados y tendremos seguridad en el empleo (dejamos para otro día la discusión sobre lo bien que consigue estos objetivos) impedimos que los brillantes, los motivados, los responsables puedan trabajar en un entorno como el de Zaarly.
Sabiendo esto, y suponiendo que una empresa tipo Zaarly te motive más que la seguridad de un monstruo burocrático con infinidad de reglas, piensa: ¿qué puedes hacer para trabajar en o crear una empresa así?




