Hasta hace unos pocos años, lo mejor que podías hacer para dar un impulso a tu carrera profesional era mejorar tu formación. Hacer un máster, aprender un idioma. Esto funcionaba: un licenciado ganaba más que un FP, quien sabía alemán ganaba más que quien solo sabía inglés, que a su vez ganaba más quien no hablaba más que español.
Con esas credenciales te contrataba una gran empresa, con la que había un pacto tácito: tú le eras fiel, y la empresa tenía una carrera para ti. Empezabas de técnico, o de currito en un departamento, o de comercial junior, y poco a poco te iba llegando la responsabilidad y el aumento de sueldo, salías del cubículo para ocupar un despacho, tenías un equipo al que dirigir…
Ahora el pacto se ha roto. La empresa te despide porque un yanki ha decidido que debe haber un 10% de layoffs para contentar a los shareholders, y te ha tocado la china. Independientemente de tu trabajo, de si eres bueno o no, de si eres necesario o no, de si tu unidad de negocio va bien o no. O resulta que hay crisis, y hay que reducir plantilla, y tú eres más barato de despedir que el inútil de Pérez. En el mejor de los casos te explican que la cosa está fatal, que hay que arrimar el hombro, te suben la cuota un 20% (lo que significa que el bonus no lo vas a ver ni con microscopio) y para mayor recochineo te hacen despedir a la mitad de tu equipo.
Y cuando estás en la calle, o atascado en un puesto que sabes que solo puede ir a peor en los próximos años, te planteas buscar otra cosa y te encuentras que las viejas herramientas, la formación y los idiomas, ya no sirven. Si tienes suerte, a lo mejor tienes una red de contactos, tal vez quince o veinte personas relevantes a los que puedes llamar para pedirles un favor… y descubres que todo el mundo está igual, y que bastante tienen con lo que tienen como para echarte una mano.
Entonces te acuerdas de que alguno de tus amigos te ha hablado de LinkedIn, y Juan que es informático y un poco friki escribe un blog y dice que usa Twitter o Facebook para algo más que quedar a tomar algo y comentar el último partido o la última serie de televisión. Y te planteas si esas historias acerca de que ahora para encontrar un buen trabajo tienes que estar en Internet tienen alguna base real.
Tengo buenas noticias para ti: es cierto que Internet te puede ayudar a crear una marca personal, y que esa marca personal te haga mucho más “empleable”, que gracias a ella puedas aspirar no solo a tener un buen trabajo, sino un trabajo en el que estés a gusto y te paguen según tus capacidades. Pero también tengo malas noticias: esto no es una fórmula mágica. No puedes crear un blog y abrir una cuenta de twitter cuando llevas un año en paro y esperar que al mes siguiente te lluevan las ofertas. Una marca personal es algo que se construye con el tiempo. Si eres espabilado y ya te has dado cuenta de todo lo que acabo de contarte, deberías empezar ahora que tienes trabajo, no cuando estés en la peor situación.
Internet te facilita dar a conocer la mejor “versión” de ti mismo, esa que hasta ahora ha quedado reservada para tus colegas y (con suerte) para tus jefes. Si llevas trabajando unos cuantos añitos con éxito, es muy probable que la marca personal la tengas. Otra cosa es que no la conozca nadie fuera de tu entorno más cercano. O peor aún, que no sepas qué hacer con ella.
Por esto, crear una identidad digital no es abrirse cuentas en LinkedIn, Twitter, Facebook y todas las redes sociales del momento para comentar las primeras tontadas que se te ocurren o que se les ocurren a tus amigos, ni empezar a escribir un blog en el que lo mismo hablas de lo que cenaste anoche que haces una sesuda reflexión sobre el estado del arte en tu sector profesional.
El curso que hemos planteado en KSchool pretende darte pistas para hacer todo esto correctamente, que no pierdas meses dando palos de ciego sino que seas capaz, desde el principio, de usar estas herramientas para construir una marca personal sólida.
Empezará Andrés Pérez Ortega, que es el pionero de la marca personal en España, a explicar de qué va todo esto de la marca propia y la marca personal, por qué no tiene nada que ver con ser un vendemotos y sí con tomar las riendas de tu futuro profesional para hacer lo que tú quieres hacer, no lo que una empresa te impone. Lucas Cervera, fundador de Iniciador, nos explicará la importancia del networking para desarrollar y hacer crecer nuestra marca personal.
El siguiente sábado explicaré por qué un blog es la piedra angular sobre la que construir tu identidad digital (pista: el blog es tuyo, linkedin o twitter no). Y, lo que es más importante, cómo empezar con buen pie y que el blog sea un activo y no un lastre.
El tercer sábado, una vez afianzados en nuestro blog, saldremos al exterior: Raúl Hernández González hablará de redes sociales, de cómo usarlas eficazmente para dar a conocer tu marca pesonal; Franck Scipion desentrañará las técnicas que debemos conocer y usar para que cuando alguien nos busque en Google, o busque a una persona con nuestro perfil, encuentre lo que queremos que encuentre.
Por fin, el último día hablaremos de cómo convertirte en un experto. Aquí también las reglas han cambiado, y ahora hay nuevas oportunidades para dar a conocer todo lo que eres capaz de hacer. Franck Scipion explicará cómo escribir y publicar un libro puede ayudarte a que aumente tu valoración, yo hablaré de cómo hablar en público y de validación social. Y terminaremos con Juantomás García, que fue presidente de Hispalinux muchos años y es una de las personas que más sabe en España sobre licencias libres, que nos explicará cómo usar estas licencias (es decir, cómo usar la generosidad) para dar a conocer nuestro trabajo.
En realidad, poder contar con estos profesores, todos ellos sabios a la vez que grandes personas, es una muestra de lo que puedes conseguir con una buena marca personal. No sabéis lo gratificante que fue, cuando estaba diseñando el curso y pensaba en la persona ideal para impartir cada uno de los temas, contactar con cada uno de ellos y que dijeran que sí a la primera. A ciegas, sin saber quién más estaba en el proyecto.
Creo sinceramente que, si eres una de las personas para las que lo hemos diseñado, este curso puede cambiar tu vida. Tener la oportunidad de conocer a estos cracks y aprender de ellos (aunque sea con el peaje de aguantarme a mi) es una oportunidad que no se da todos los días. Por eso te invito a que vayas a la página del curso, veas el temario, cotillees a los profesores y, si crees que el curso puede ayudarte en tu carrera profesional, te inscribas lo antes posible. Haz click aquí: http://kschool.com/desarrollo-personal/cursos/identidad-digital-para-profesionales/.




