Lo siento, pero tengo que desahogarme. Últimamente no paran de llegarme cosas que no entiendo:
El “especialista” en marketing online
Ya os lo he contado alguna vez. Casi cada mes me llegan peticiones para poner publicidad en Desencadenado, o para escribir un post pagado, o para incluir un enlace. Rechazo la inmensa mayoría de ellas, porque el valor que ofrezco a mis lectores vale mucho más que unas decenas de euros. Hasta aquí, no tengo problemas, simplemente no me interesa y ya está.
Lo que me molesta es que la mayoría de los que me proponen estas cosas no se han tomado la molestia de leer un poco de qué va el blog y si su publicidad puede encajar o no. Ni siquiera se han fijado en que publicidad aquí hay poca o ninguna (depende de dónde vengas la verás o no). Los peores son los que proponen intercambios de enlaces, ¿es que todavía no se han enterado de que la última actualización del algoritmo de Google penaliza estas prácticas? Me dan pena sus clientes.
El Departamento de Prensa formal
Esta es de hoy mismo:
Estimado Sr. Prieto,
Le adjunto la invitación del acto de presentación de [...] el día 7 de junio de 2012 a las 12.30 [...]
Quedamos a su disposición para cualquier información adicional que necesite,
Atentamente,
¿Se puede saber qué es esto? En mi vida profesional puedo ser el Sr. Prieto y ser tratado de usted, pero ¿en mi blog? ¿acaso doy aquí la sensación de querer ser tratado de usted?
Yendo al fondo, ¿por qué me envías una invitación a un acto que es a media mañana de un día laborable? Si hubieras leído solo un poquito mi blog sabrías que yo tengo cosas que hacer por las mañanas, soy un blogger, no un periodista. Y sabrías también que el acto al que me invitas tiene poco que ver con la temática de Desencadenado.
Pero es que el “Departamento de Comunicación” que se dirige a mi, sin siquiera tener el detalle de decirme si quien me escribe se llama Manolo o Manuela, piensa que convocar a bloggers es como convocar a periodistas. Que lo único que ha cambiado desde hace 10 años es que ahora además de invitar a “los medios” tienes que invitar también a unos tocapelotas que escriben por su cuenta.
La startup cool
Este es el caso que más me duele, aunque todavía tengo esperanzas de arreglarlo. En uno de los eventos a los que asisto conozco a uno de los fundadores de una startup rompedora. Realmente tienen algo que va a innovar radicalmente el negocio en el que están entrando. Los fundadores son además tipos brillantes, muy jóvenes pero con experiencia y formación en Estados Unidos. Les invito a escribir sobre su proyecto en Desencadenado, donde pueden tener acceso a unos cuantos miles de lectores, y lo que me mandan es una nota de prensa. Una cosa desangelada, que parece escrita por el mismo Departamento de Comunicación del caso anterior y que no transmite ni pasión, ni ganas, ni nada. ¡Unos tipos que se van a comer el mundo y escriben con menos entusiasmo que el que pondría un copy de una multinacional de productos de limpieza!
No pierdo la esperanza, pero no consigo entenderlo.
Ayúdame, que yo te cobraré por mi ayuda
Esto también es de traca. Me pide una persona que hable de su proyecto en Desencadenado. Me parece interesante, y escribo un post. Al poco tiempo, se me ocurre que a sus usuarios les podría interesar CoralBand, así que les pido que hablen de él y ¡me responden con una hoja de tarifas publicitarias! De acuerdo en que su alcance es de un orden de magnitud mayor al mío, (decenas de miles frente a miles) pero podrían haber tenido un detalle, que ni siquiera me dijeron “habitualmente cobramos 100 pero como nos echaste una mano te vamos a cobrar 50″.
El colmo es que el otro día me llega este mensaje:
Hemos estado viendo tu blog y es afín a nuestros contenidos y nuestro espíritu, por lo que te enviamos este texto [...]
Nos encantaría que pudieras publicarlo y compartirlo con tus seguidores.
Como decía el clásico ¿bromea o qué?. Vale, la persona que me manda este mensaje no es la misma que me pidió pasta por hablar de mi proyecto, ni la misma que me pidió que hablara del suyo “by the face”. Pero podrían ponerse de acuerdo, digo yo.
En fin, que no sé si es que el mismo Departamento de Comunicación trabaja para todas estas empresas, que en esos Departamentos de Comunicación todo el mundo pasa de todo, o es que a estas alturas del siglo XXI ni en las facultades de periodismo o marketing se explica lo que es un blog ni los profesionales quieren entenderlo.
Como servicio público, se lo explico a los despistados: no soy un medio de comunicación, soy una persona, así que trátame como a una persona y estaré encantado de hablar contigo y de echarte una mano si me lo pides con educación y lo que me propones aporta valor a mis lectores. ¿Es tan difícil de entender?




