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Si una parte de tu trabajo es creativa, como por ejemplo escribir, programar o diseñar, probablemente sepas ya qué es la zona. Es ese estado en el que estás rindiendo al 100%, con todos los sentidos puestos en el proceso creativo, el resultado de tu trabajo es excelente y las horas pasan sin sentir. Cuando terminas, te das cuenta de que estás muy cansado, aunque cinco minutos antes no fueras consciente de ello.
Si lo has experimentado alguna vez, sabes de qué estoy hablando.
Cuando programaba, no era infrecuente ponerme a trabajar a las 8, entrar en la zona a las 9 y que a las 2 de la tarde tuvieran que decirme que era la hora de comer. Programar es una tarea que requiere una gran concentración. Normalmente estás manejando varias variables a la vez en tu cabeza, tienes presente la lógica de lo que estás programando, a la vez estás teniendo en cuenta otras cuatro o cinco funciones que afectan directamente al resultado de tu trabajo… si eres capaz de manejar todo a la vez, consigues ser muy productivo, y probablemente disfrutes con ello. Si no consigues entrar en la zona, tu trabajo es penoso y el resultado de mala calidad.
Entrar en la zona es difícil. Necesitas al menos 15 o 30 minutos para conseguir ese estado de concentración. Pero salir es muy fácil: basta una interrupción de 10 segundos para que todo se venga abajo. Por eso, si tu entorno de trabajo presenta interrupciones constantes (entendiendo por constantes al menos una interrupción en cada media hora), es imposible que alcances la zona.
También requiere condiciones físicas adecuadas. La juventud influye, pero también la salud: unas horas de sueño adecuadas, evitar las sustancias estimulantes como la cafeína y un puesto de trabajo ergonómico ayudan a entrar y permanecer en la zona.
¿Necesitas trabajar en la zona? Si estás leyendo esto, lo más probable es que sí, al menos en algunos proyectos o algunas fases de los proyectos. No tienes que estar en la zona para revisar unas facturas o hacer un presupuesto, pero sí para cualquier trabajo creativo o que requiera un gran esfuerzo mental.
¿Y qué tiene esto que ver con la productividad? Sencillamente, cada hora de trabajo en la zona puede ser equivalente a un día de trabajo fuera de ella. Y en algunos casos trabajar en la zona puede ser la única manera de conseguir un resultado excelente, y hay algunas cosas que o son excelentes o es preferible no hacerlas.
A partir de la semana que viene, cuando entremos en las técnicas, veremos cómo conseguir entrar en la zona y cómo permanecer en ella. Incluso, si tienes empleados en una oficina, cómo organizar el espacio de trabajo para facilitar que tus empleados creativos trabajen en la zona.





