Ahora ya estamos de acuerdo todos. Hay una crisis gravísima, como afirmábamos los antipatriotas, y no vamos a salir de ella en el própximo semestre, como se nos viene anunciando desde hacer varios semestres. Hasta los defensores más recalcitrantes del Gobierno reconocen que no sabe cómo afrontar la crisis.
Que Europa nos audite y nos obligue a tomar medidas que debieran haberse tomado hace años está bien, pero esas medidas servirán para evitar el descalabro absoluto, no para salir de la crisis.
El problema está en este ranking: En facilidad para hacer negocios, estamos en el puesto 62, por detrás de países como Perú o Mongolia y superando por poco a Kazajistán y Namibia. Mientras esto no cambie, los periodos con una tasa de paro por debajo del 10%, como el que vivimos con Aznar, serán pocos y breves.




