Atentos a este gráfico, sacado del blog de Greg Mankiw:

stimulus-vs-unemployment-september-dots

Las dos líneas azules son las proyecciones que hizo el gobierno americano de las cifras de paro para justificar la necesidad de intervenir en la economía, el famoso plan de estímulo. Los puntos rojos representan los datos reales.

Como podéis ver, la realidad es mucho peor que la previsión para el escenario “sin plan de estímulo”. El gobierno de Obama se ha gastado 311.000 millones de dólares en el plan de estímulo (las partidas están aquí), y ha obtenido como resultado unas cifras peores que las que el mismo gobierno había predicho para el caso de que no se hiciera nada. Lo cual solo puede responder a dos causas, no necesariamente excluyentes: o la situación de partida era mucho peor que lo que el gobierno había estimado o el plan de estímulo ha hecho más daño que bien a la economía.

En cualquiera de los dos casos, bien porque el gobierno sea incapaz de hacer un diagnóstico correcto o bien porque sea incapaz de prescribir el tratamiento correcto, está claro que los planes de estímulo son un error. Ante la crisis, y cuando los votantes piden que “el Gobierno haga algo”, lo más fácil es gastarse un montón de millones en “hacer algo” y apuntarse cualquier resultado positivo, como hizo aquí el Gobierno con el Plan E y la mejoría temporal del paro.

Pero un plan de estímulo solo puede hacer que la economía vaya a peor. Consiste en quitar recursos a empresas y ciudadanos productivos, que han demostrado que tienen buen criterio para invertir y multiplicar esos recursos, y entregárselos a empresas menos eficientes, que ni siquiera son capaces de defenderse por sí mismas en el mercado. ¿De verdad alguien piensa que esto puede ser una buena idea para reactivar la economía?