La Comunidad de Madrid ha lanzado una campaña publicitaria para fomentar la igualdad laboral entre hombres y mujeres que no puedo dejar de comentar. El spot se basa en una entrevista de trabajo en la que el entrevistador, tras repasar los méritos del candidato (varón), le pregunta: ¿No trendrá previsto quedarse embarazado?
Una voz en off dice que si eso nos parece absurdo para un hombre, también debería serlo para una mujer.
Pero no es igual de absurdo plantear esa pregunta según el sexo del candidato: hasta la fecha ningún hombre se ha quedado embarazado. Son las mujeres las que lo hacen y las que habitualmente amamantan al bebé.
El caso es que para favorecer la conciliación de la vida familiar, o la incorporación de la mujer al trabajo, o lo que sea, se han creado una serie de normas que permiten a la mujer dejar el trabajo cuatro meses pero conservando el puesto para su reincorporación. Y después, hasta que los hijos alcanzan cierta edad, pueden decidir una reducción de jornada (con su proporcional merma de sueldo).
En teoría, también los hombres pueden coger la baja maternal y la reducción de jornada, pero el porcentaje de los que lo hacen es despreciable. Siempre lo será, porque por mucho que nos empeñemos, no somos tan distintos de los cazadores-recolectores que fuimos durante milenios.
El caso es que cuando tiene que contratar a un candidato, un empresario debe plantearse, entre los factores a considerar, la probabilidad de que el individuo (o la individua) deje su puesto durante unos meses, tenga que pagar a un sustituto (con los costes añadidos de buscarlo, seleccionarlo, formarlo), seguir pagando la seguridad social (un tercio del sueldo bruto) esos meses y que después tal vez decida trabajar solo 5 o 6 horas, con el perjuicio que le puede suponer a la empresa si no es capaz de cubrir las 2 o 3 horas restantes.
Ya sé que las mujeres tienen derecho, que eso dicen las normas, que no se puede ser un troglodita, que estamos en el siglo XXI… pero yo os propongo que hagáis el siguiente ejercicio. Supongamos que vais a comprar un coche y dudáis entre los modelos A y B, que tienen características y precios muy similares. Ahora resulta que el vendendor os dice que en un momento dado, cuando a él le venga bien, os puede quitar el modelo B durante unos meses. Os tranquiliza explicando que esos meses os hace un descuento del 75% en las cuotas del préstamo del coche, pero a continuación advierte de que existe la posibilidad de que necesite el coche un par de horas al día, con lo que esas horas no podréis contar con él. Pero que si se da el caso, también os hará un descuento del 25% del préstamo en los meses en los que suceda.
Ahora, ¿cuál de los dos coches compraríais, el A o el B?
En una gran empresa con mucho personal, o en una en la que los costes principales no sean salarios, el impacto de una baja maternal o una reducción de jornada puede no ser tan importante, pero en una pequeña empresa de servicios con cuatro empleados puede suponer una crisis grave.
Por tanto, es perfectamente lógico que un empresario tenga en cuenta, entre otros factores, si una candidata puede quedarse embarazada. Es probable que no lo exprese en la entrevista de forma tan descarada como en el anuncio, pero lo tendrá en cuenta. Y hará una de estas dos cosas: elegir a un candidato peor, pero con menos probabilidades de quedarse embarazado, o pagar menos sueldo para compensar el coste añadido del embarazo.
De modo que las leyes que garantizan el derecho a la baja maternal o a la reducción de jornada, inevitablemente, están perjudicando la capacidad para ser contratadas (o para tener igualdad en el sueldo) de las mujeres jóvenes.
Y el problema es irresoluble: no se puede obligar por ley a elegir a un candidato determinado, o a pagar un sueldo determinado. Por muchas campañas que se hagan, si el motivo para contratar menos mujeres o hacerlo con peores sueldos no es el “machismo” de los empresarios sino una decisión económicamente racional, esto no va a cambiar. No funcionarán las “cuotas femeninas”, porque si se impusieran se utilizaría el sueldo como mecanismo para equilibrar los costes relativos de hombres y mujeres. Y tampoco sirve el “palo”, la multa por discriminación, porque a no ser que el empresario sea muy torpe nunca quedará explícito que se ha producido una discriminación por motivo de sexo cuando en un proceso de selección se elige a un hombre y no a una mujer.
Ya sé que no es políticamente correcto decir todo esto, pero es lo que hay.


10 respuestas por ahora ↓
1 jummp 11/09/2009 - 2:53 pm
Como bien dices muy políticamente incorrecto y si lo comentases en determinados foros de opinión tendrías críticas muy duras.
Pero es muy fácil criticar cuando uno no se juega su dinero o su puesto de trabajo, por lo que yo sí considero lícito que un responsable (o una responsable) pueda llegar a plantearse las preguntas que has indicado, otra cosa es que esté más o menos de acuerdo, ya que nadie está exento de sufrir una baja laboral y en determinadas organizaciones las reducción de jornada no tiene por qué estar vinculada al embarazo, pero en cualquier caso, aunque no lo comparta en toda su extensión, respeto lo que comentas en tu artículo.
2 Senior Manager 12/09/2009 - 11:02 am
Estoy de acuerdo contigo, la mayoría de la gente habla sobre los derechos igualitarios y se dan golpes de pecho por la conciliación.
Pero así como la gente tiene derecho a tener hijos, los empresarios tienen derecho a escoger a sus empleados basados en los términos que juzquen necesarios para mantener su negocio.
SM
3 ana 12/09/2009 - 12:26 pm
Tienes toda la razón pero es un arma de doble filo.
En mi departamento de unos seis años para acá hemos pasado de ser el 80% hombres al 80% mujeres.
Por el conflicto de las bajas maternales hemos sumado el tiempo de baja de los hombres y las bajas de las mujeres y resulta que los hombres nos ganan de cabeza.
Tienen bajas más prolongadas,.
Además desde que somos más mujeres hemos mejorado progresivamente la productividad del departamento y los índices de calidad de la empresa por lo que nos pagan más incentivos.
Con lo que me refiero a que tal vez te inclines por contratar a un hombre por asegurarte de que no coja baja maternal y te pasa la jugada contraria, que pase múltiples periodos de baja por lumbalgias, anginas de pecho, etc.
Ya sé que es una situación coyuntural y esporádica y que no podemos generalizar pero creo que no se debe tomar como una regla de tres lo de que por ser más mujeres tienes más bajas garantizadas.
4 Jose Miguel Bolivar 12/09/2009 - 1:07 pm
Todo empresario es libre de contratar a quién le parezca oportuno: mujer, hombre, joven, veterano… Lo que no me parece correcto, ni legal, es preguntarle a alguien sobre qué piensa o no hacer en su vida privada. Todo lo que comentas es muy respetable y lo entiendo. Pero al final la realidad es que la maternidad es una gota de agua en la vida profesional de una mujer y que las mujeres, como colectivo, son más comprometidas, trabajan mejor y tienen menor absentismo que los hombres. Supongo que por eso, y no sólo porque cobran menos, hay muchos pequeños empresarios que las siguen contratando.
5 ©Lola 12/09/2009 - 1:20 pm
Yo tengo la “fortuna” de ser funcionaria por lo que no sufrí la discriminación que mi familia (empresarios todos ellos, amas de casa ellas) ha ejercido siempre sobre las mujeres que trabajaron para nosotros: pagarles menos y echarlas al casarse con cualquier excusa.
Lo único que quiero hacer notar es que las leyes intentan que haya igualdad y así se escribe tras debates y ataques en prensa y la calle a la petición de algo tan elemental como el derecho a lo mismo que tú, gañán.
Pero la realidad es otra. Y quien diga que “hoy día la igualdad entre hombres y mujeres es un hecho” es que está ciego (o ciega) o es un cínico (o una cínica).
Mal, muy mal. Ojalá a todos esos empresarios les pille una pandemia de próstatas endebles (leves) y bajas masculinas masivas. Digo, por ver qué pasaba… ;P
6 Miguel de Luis 12/09/2009 - 1:42 pm
A quien pregunta lo que no debe, le responden mentiras.
7 Vito 12/09/2009 - 2:04 pm
Discriminación es discriminación lo escribas como lo escribas. Lo que deberíamos estar buscando son soluciones al problema en vez de argumentos para sustentarlo. A ti hombre, imagínate que vas a ser padre y por eso no te contratan. ¿Lo aceptarías con igual objetividad? A ti escritor, te propongo el siguiente ejercicio….si te dijeran que solo si se vende el coche B se asegura el progreso de la sociedad y el mantenimiento de la economía…..seguirías con la decisión de comprar el A
8 Fernando 12/09/2009 - 2:55 pm
1. Las empresas se crean para generar beneficios, no para ayudar al progreso de la sociedad y el mantenimiento de la economía. Es al gobierno al que debe pedírsele que haga lo posible por crear una sociedad mejor (iba a poner igualitaria, pero… ¿que ambos miembros de la pareja trabajen hace que una sociedad sea mejor?)
2. Que una persona deje de trabajar unos meses, y luego unas horas al día, es un perjuicio para la empresa. Una empresa sólo puede ser socialmente responsable (lo cual es digno de mención, ya que no es ninguna obligación) si genera beneficios.
3. Si yo fuera niño otra vez, me gustaría poder volver a disponer de mi madre (o de mi padre, uno de los dos) durante TODO el día, y no que me dejaran con los abuelos o al cuidado de una chica.
4. Efectivamente, el diga que hoy día la igualdad entre hombres y mujeres es un hecho es que está ciego (sobre todo en las personas menores de 40 años). Son las MUJERES las que tienen más derechos y beneficios (el hombre ha tenido que ir a la mili; la ex se quedó con los niños; no puede disfrutar de microcréditos que sí conceden a mujeres…)
9 Leo Borj 14/09/2009 - 11:27 pm
Una “solución” es que todos los modelos de coche “se puedan embarazar”. Como decía mi profesor de latín o jugamos todos o se rompe la baraja.
10 Vito 24/09/2009 - 11:41 am
Fernando…mira las estadísiticas de Unifem…reflejan claramente tu punto de que las mujeres son las que más derechos y beneficios tienen. El que no quiere ver…no dejará de ser ciego.
Globally women do 66% of work,produce 50% of food,earn 10% of income,own 1% of world’s property
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