Esa es la cuestión.
Hay quien, como Andrés Pérez Ortega, se plantea que hay un mundo fuera de Internet, y que esto de los blogs, los twitters y el dospuntocero es una burbuja que estallará y entonces “ocurrirá como con el resto de burbujas, unos pocos se llevarán los rendimientos y la mayoría de la gente se preguntará donde ha ido a parar su energía (principalmente tiempo, ilusión y esfuerzo).”
Pero por otro lado, el Bibliotecario más Fuerte del Mundo se alegra de no haber escuchado cuando le dijeron que los blogs habían muerto. Y es que un agente literario ha contactado con él para trabajar en una propuesta para un libro.
¿Entonces? ¿no decíamos el otro día que los blogs no nos harán ricos? ¿y para qué seguir escribiendo si esto no da dinero? Are we only in it for the money? ¿o por la fama? ¿tiene sentido perder el tiempo escribiendo cada día, o cada semana, si tu audiencia es limitada y nunca vas a ganar un dinero que te compense las horas dedicadas al blog?
Pues todo depende de lo que disfrutes escribiendo. Yo creo que he incumplido todos los mandamientos del buen blogger: no escribo con regularidad, no coordino mi presencia en otros medios sociales, apenas comento en otros blogs… simplemente, hago lo que me apetece y solo cuando me apetece. Por eso me compensa y sigo haciéndolo, aunque no me vaya a hacer rico con ello.
Por eso, si disfrutas haciéndolo, escribe un blog, twitea, sube tus fotos a Flickr… disfruta de tu pequeña gran audiencia, y agradece la tecnología que te permite contactar con almas gemelas en cualquier parte del mundo. Pero si para ti todo esto es una obligación, una carga, haz caso a Andrés. Olvídate de los rendimientos futuros, de la obligación de ser moderno, de todas las horas que ya has invertido. Acepta que no encontrarás la mina de oro y dedícate a actividades más lúdicas o más lucrativas.
photo credit: h.koppdelaney
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