Otras entradas de "Salir del paro creando una empresa"
- Salir del paro creando una empresa
- Ligero de equipaje
- Pero ¿y el riesgo?
- ¿Tengo lo que hay que tener?
- Solo o en compañía de otros
- La idea de negocio
- Autoempleo o empresa
- Productos o servicios
- El plan de negocio
- Pasando revista
- Financiación para tu nueva empresa
- Selecciona la mejor idea antes de lanzarte
- Trabajar desde casa
- Formalidades
- Elegir el nombre de la empresa
- ¿Cuándo está listo tu producto?
- ¿Qué precio pongo a mi producto/servicio?
- Elige bien los costes de tu empresa
- La Oficina
- Tecnología para tu empresa
- El sueldo del emprendedor
- Marketing para pobres
- Tú no eres superman: delega
- El secreto del éxito está en ser diferente
- Cómo conseguir clientes
- Empleados
- La diferencia entre vender y cobrar
- Foco
- Tu peor enemigo puedes ser tú mismo
- ¿Hay alguien ahí?
- Clientes tóxicos
- Ingresos menos gastos menor que cero
- Burnout
- Llegando a Ítaca
Si esa es la situación de tu empresa, tienes un gravísimo problema. Un problema mortal. Casi todos los demás problemas, por no decir todos, tienen solución. Pero si tus gastos son mayores que tus ingresos, la empresa simplemente muere.
A veces esta situación no es tan evidente, porque para ser consciente de ella necesitas llevar un registro preciso de la tesorería. Que no es lo mismo que la contabilidad. Contablemente, al menos durante un tiempo, una empresa puede estar sana y sin embargo no tener dinero para pagar las facturas del mes siguiente.
Es fundamental que desde el primer día lleves un registro de ingresos y gastos. Si incluyes además las previsiones y lo organizas por meses, puedes anticipar cuando un mes es negativo, y saber de antemano si en un momento dado te vas a quedar sin recursos para hacer frente a tus pagos.
Por cierto, una buena práctica es anotar los gastos en cuanto los conocemos, aunque sean futuros, pero no dar por hechos los ingresos futuros. Son inevitables las sorpresas desagradables, y más en las circunstancias actuales.
Si anticipas estos problemas, podrás hacer algo por resolverlos antes de que te estallen en la cara. O incluso podrás decidir que lo mejor es hacer un cierre ordenado antes de tener un montón de acreedores aporreando tu puerta. O puedes decidir que la situación no es grave, por ejemplo porque estás en el primer mes y todavía no te ha dado tiempo a ingresar nada, o porque has tenido que hacer una inversión en un mes concreto que te reportará unos beneficios en el futuro, o simplemente porque es agosto y no hay manera de facturar a nadie.
Pero si realmente detectas que en un mes los gastos superan a los ingresos, y no se trata de una situación puntual, debes actuar con rapidez.
Disminuye los gastos
Ya habíamos dicho que hay que ser austero con los costes de la empresa, pero si aún así te encuentras con que superan a los ingresos lo más urgente es reducirlos. A veces esto no es inmediato, porque hay contratos con penalizaciones por terminación anticipada o que lleva un tiempo cortar (servicios de telecomunicaciones, por ejemplo), pero es posible que tengas que hacerlo de todas maneras.
En otros casos puedes negociar con tu proveedor una reducción en el importe del contrato o una ampliación de los plazos de pago. En plena crisis, es posible que muchos prefieran un cliente que pague menos o que pague más tarde que un cliente que deje de serlo. Eso sí, debes plantearlo antes de que hayas tenido una sola incidencia en el pago, porque después tu credibilidad baja mucho.
Aumenta tus ingresos
Claro que fácil decirlo pero no tanto hacerlo. Pero aun así tienes que obsesionarte con encontrar nuevas vías de ingreso. De hecho, la reducción de costes sirve a corto plazo, pero el futuro de la empresa está en ingresar más, lo suficiente como para pagar holgadamente los gastos y que quede además un beneficio importante.
Dedícate a llamar a antiguos clientes, a clientes potenciales, a amigos y familiares… Busca oportunidades de negocio que no hayas contemplado antes. Si eres diseñador, o programador, puedes intentar crear y vender temas o plugins para gestores de contenidos populares como WordPress o Joomla. Puedes intentar asociarte con otro negocio complementario al tuyo, para hacer ofertas cruzadas a vuestros clientes respectivos.
Lo que sea, pero sal a vender. Todas las demás tareas pasan a ser secundarias, al menos hasta que tus ingresos vuelvan a superar a los gastos. Si no lo consigues, la empresa se ha acabado, así que cualquier otra cosa a la que hayas dedicado tu tiempo ya no tendrá importancia de todas maneras.
Cierra la empresa
Si los ingresos son menores que los gastos y no eres capaz de incrementar los primeros ni reducir los segundos, tienes que cerrar la empresa cuanto antes. Olvídate del dinero y el tiempo dedicados, olvídate de tu orgullo y abandona.
Si te empeñas en seguir solo conseguirás una deuda cada vez más grande. Pero si detectas que el dinero no llega y cierras a tiempo minimizarás las pérdidas. Si tienes socios, es muy duro explicarles que el proyecto ha fracasado y han perdido todo o parte de su dinero, pero tienes que afrontarlo.
¿Podrías buscar financiación adicional? Pues sí, pero si no tienes una estrategia clara para aumentar los ingresos solo conseguirás retrasar lo inevitable, y probablemente hacerlo peor, según de donde venga esa financiación.
Por eso, si no puedes hacer que gane dinero, lo mejor que puedes hacer con tu empresa es cerrarla, no retrasar ese momento. Pide ayuda a tu asesor fiscal/contable, asegúrate de tener claras las cuentas, y considera el dinero y el tiempo perdido como una inversión en tu formación como profesional y como persona. Tal vez haya sido más caro que un MBA, pero sin duda has aprendido mucho más.




