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Quien haya leído el primer post de la serie se estará preguntando si no es una locura dedicar sus escasos recursos a la improbable aventura de crear una empresa de éxito. ¿No es más sensato hacer como todo el mundo, ser prudente y buscar un trabajo como Dios manda?
Es lógico pensar eso, pero ¿no es esa línea de pensamiento la que te ha conducido al paro? ¿no es esa línea de pensamiento la que te tiene en casa, enviando currículums por decenas y sin conseguir ningún resultado?
Larry Elder, en un artículo de Libertad Digital, decía esto:
Estos hombres me hablaron de las oportunidades que no habían aprovechado, no porque ofrecieran unas perspectivas pobres, sino porque temían estar corriendo demasiados riesgos. Sí, es cierto que muchos de estos empresarios comenzaron negocios y fracasaron. Pero consideraron los “fracasos” experiencias de aprendizaje que los endurecieron y les hicieron más sabios de cara a futuras oportunidades. Lamentaban, sin embargo, no haber corrido aún más riesgos. “Larry, no tengas miedo de fracasar”, me decían todos más o menos con las mismas palabras.
Los padres de unos compañeros de colegio de mis hijos tienen tres McDonalds extraordinariamente prósperos en Madrid. Ella le contó a mi mujer que cuando abrieron el primero estaban con el alma en vilo: se habían hipotecado hasta las cejas para montar aquello. Tuvieron suerte, alrededor de su McDonalds surgieron un montón de pisos habitados por familias con niños, muchas empresas abrieron sedes con miles de empleados cerca, y han ganado dinero como para abrir otros dos restaurantes. Pero si hubieran sido un poco más sensatos y no hubieran cometido la locura de arriesgar todo para abrir el primero, ahora no tendrían nada de eso.
Otro ejemplo, contado por el protagonista:
Recuerdo una conversación de aquella época con mi “manager” en BCG, Yvan Jansen, que me decía que tantos cambios a la vez quizá era una decisión un tanto arriesgada: no tenía experiencia ni en turismo, ni en turismo rural (sólo había estado una vez en una casa rural, en Bélgica), ni en Internet, ni en España… Yvan tenía razón, eran muchos cambios, y tenía muy poco para “triunfar” en algo tan desconocido. Así que… igual seguimos adelante y con 25 años cada uno lanzamos TopRural.
Ahora François Derbaix es socio del portal líder en turismo rural de España.
Emprender es arriesgado, cierto. Vas a tener muchos momentos malos, indudablemente. Te van a llover las críticas si fracasas, y tendrás que soportar a innumerables envidiosos si triunfas. Pero ¿realmente tienes tanto que perder?
Tienes un dinero ahorrado que debería servirte para aguantar hasta que llegue otro “trabajo fijo” pero ¿y si ese trabajo tarda en llegar y el dinero se agota? ¿tienes un plan B si eso sucede? ¿realmente es tan sensato esperar a que la crisis acabe en unos meses, al menos en lo que a ti respecta?
Por otro lado, saber que tu futuro depende del éxito de tu empresa es lo que puede ayudarte a apretar los dientes, remangarte y pasar por todas las dificultades con las que vas a encontrarte en los próximos meses.
En el año 1993 yo me encontraba en paro, pagando una hipoteca y ya con un hijo. Un amigo me habló de unas oposiciones al cuerpo superior de Informática y yo, que nunca me había planteado ser funcionario, vi una salida a mi situación. Unos meses después fui una de las 20 personas, de entre más de 700 aspirantes, que aprobamos la oposición. Entre los que quedaron fuera había muchos ingenieros informáticos y de telecomunicaciones, gente acostumbrada por su carrera a encerrarse y estudiar horas y horas.
Tuve que estudiar mientras intentaba ganar dinero, trabajando en lo que salía. Durante un mes viajaba todas las semanas a Gran Canaria, donde era el último eslabón de una cadena de subcontratas en un proyecto de las ya extintas Andersen Consulting y Digital. Cada día, después de una jornada de trabajo “al estilo Andersen”, me iba a la habitación del hotel y dedicaba al menos otras tres o cuatro horas a preparar la oposición. Tras volver a Madrid el viernes, dedicaba el sábado por la mañana a acudir a las sesiones de preparación, y el resto del fin de semana a ensayar exámenes y ejercicios.
Algunos conocidos con más experiencia y no menos capacidades lo intentaron también y todos fracasaron. Todos ellos tenían en común un trabajo estable. Para ellos la oposición era simplemente una manera de conseguir un trabajo más cómodo. Para mí significaba la salida a mi situación de precariedad. Tenía mucho más que ganar si aprobaba, y eso me ayudó a mantenerme en la carrera de fondo que supone una oposición.
De modo que sí, el riesgo existe. Puedes perder todo el dinero que tienes ahorrado y encontrarte sin nada antes de lo que sucedería si simplemente dejaras pasar el tiempo. Pero precisamente esa presión es lo que puede hacer que te superes, que rindas más de lo que nunca habías creído que podrías rendir.
Piensa en la recompensa, piensa que cada paso que des te acerca más a un futuro en el que nunca más tendrás que depender de que otros quieran darte trabajo, mira hacia el horizonte, arriésgate y gana.
photo credit: Daquella manera
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2 respuestas por ahora ↓
1 Jose Enrique 02/05/2009 - 11:23 am
Me ha gustado tu post. Aunque creo que eso de plantearle a una familia en la que todos sus miembros están en paro ES UNA LOCURA.
Principalmente porque hay que plantearse si tu situación personal, familiar, etc es la más adecuada. Así como cuantos ahorros tendrías que invertir en ello.
Me han gustado mucho las historias de éxito que recoges en el artículo, aunque yo añadiría también la otra cara de la moneda. El 90% de los negocios fracasa en los 3 primeros años. Así como no suelen dar beneficios considerables hasta el segundo. (Éste último dato generalizando, y simplificando mucho al realidad).
Creí interesante hacer ésta aportación.
Enhorabuena por el blog y un saludo!
2 Miguel de Luis 04/05/2009 - 7:20 am
Enhorabuena por el trabajo y el esfuerzo desarrollado. Y yo, que he sacado oposiciones tengo la misma sensación. Incluso opositar es un riesgo y afrontar costes en dinero y tiempo.
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