Otras entradas de "Salir del paro creando una empresa"
- Salir del paro creando una empresa
- Ligero de equipaje
- Pero ¿y el riesgo?
- ¿Tengo lo que hay que tener?
- Solo o en compañía de otros
- La idea de negocio
- Autoempleo o empresa
- Productos o servicios
- El plan de negocio
- Pasando revista
- Financiación para tu nueva empresa
- Selecciona la mejor idea antes de lanzarte
- Trabajar desde casa
- Formalidades
- Elegir el nombre de la empresa
- ¿Cuándo está listo tu producto?
- ¿Qué precio pongo a mi producto/servicio?
- Elige bien los costes de tu empresa
- La Oficina
- Tecnología para tu empresa
- El sueldo del emprendedor
- Marketing para pobres
- Tú no eres superman: delega
- El secreto del éxito está en ser diferente
- Cómo conseguir clientes
- Empleados
- La diferencia entre vender y cobrar
- Foco
- Tu peor enemigo puedes ser tú mismo
- ¿Hay alguien ahí?
- Clientes tóxicos
- Ingresos menos gastos menor que cero
- Burnout
- Llegando a Ítaca
Una de las cosas que hacen los militares para asegurarse de que están preparados para entrar en combate es pasar revista. Ahora es algo ceremonial, que se hace en desfiles y similares, pero el sentido original es comprobar que los soldados están preparados, que las unidades están organizadas, que tienen su material en perfecto estado, etc.
Ha llegado el momento de hacer esto con nuestro proyecto de empresa. Nuestra empresa tiene ya todo lo básico, y mañana pasaremos a ir dando pasos concretos en su desarrollo.
Vale, hasta ahora nuestra empresa no está constituida formalmente. No tiene una sede, ni un empleado, ni una mísera web. Por no tener, no tiene ni nombre. Pero estas cosas son secundarias, aunque pueda parecer lo contrario. Perder el tiempo buscando un nombre o diseñando un logo es un grave error en esta fase, porque no te acerca ni un centímetro a tu objetivo. Si no puedes resistir las ganas de ponerle nombre, invéntate algo como “Proyecto Alfa” o algo así. Lo primero que se te ocurra, en menos de cinco minutos. Después tú, o un profesional si es preciso, ya lo cambiaréis por un nombre que tenga sentido comercial.
Volviendo a la revista, veamos lo que tenemos:
Hemos identificado una carencia en un mercado, y creemos tener una solución.
Sabemos si esa solución tiene forma de producto o servicio.
Sabemos quiénes nos van a acompañar en la creación de la empresa.
Sabemos si nuestro objetivo es encontrar trabajo para nosotros mismos o crear una estructura en la que seamos solo una pieza más (aunque sea la más importante).
Tenemos una idea general de cómo nos aproximaremos al cliente, aunque está basada solo en qué conducta tiene ese tipo cliente o de quién se fía.
Tenemos una idea básica del precio que podría tener nuestra solución, de los costes que nos supone y del beneficio que obtenemos por cada unidad vendida. Y también sabemos cuándo podemos empezar a contar con el producto de esas ventas. Todo esto cambiará cuando vayamos concretando cosas, pero es un punto de partida.
Con lo cual, como podéis ver, tenemos ya lo esencial. Ahora se trata de ir concretando. Emprender no es más que conseguir los recursos necesarios para lograr nuestro objetivo. Una forma jurídica, un logo, una sede, empleados… no son fines en sí mismos, son medios para lograr el objetivo.
A partir de ahora, en las siguientes entradas, iremos viendo cómo ir dando pasos para avanzar en el desarrollo de la empresa. Serán más prácticas que las anteriores, porque yo no puedo aconsejar, así en general, cómo saber si tu idea es sensata, si tus socios son los adecuados, si en tu caso es mejor autoemplearse o crear una empresa, si tus cifras son correctas, etc. pero sí puedo ayudarte a tomar decisiones correctas en cuestiones tan concretas como la sede de la empresa o las herramientas tecnológicas que necesitas.
photo credit: Oscar in the middle
También te interesará leer esto: