Ayer veíamos muchos ejemplos de errores cometidos por emprendedores. Casi todos caen en una de estas tres categorías:
- Me equivoqué al calcular…
- Yo no sabía que…
- No debí fiarme a ciegas de…
Alguno de estos errores te puede costar la empresa, pero en general todos pueden resolverse. Solo hay un error que es letal, un error que jamás debes cometer:
Vender menos de lo que necesitas para cubrir gastos.
Si mes a mes ganas dinero, cualquier otro problema tiene solución. Si mes a mes tienes que poner de tu bolsillo (o del de tus socios) para que la empresa siga viva, debes cambiar el rumbo lo antes posible.
photo credit: Gaetan Lee
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