En The toilet Paper Entrepreneur 31 emprendedores explican sus peores errores. Nada mejor que escarmentar en cabeza ajena, así que léelos y evítalos. Traduzco:
1. Una oficina demasiado grande
Cometí el error de contratar una oficina más grande de lo que necesitaba. Me costó demasiado dinero, que por supuesto salió de mi bolsillo. Me dejé llevar por el ego de tener un sitio bonito. Ahora creo en los negocios virtuales y el teletrabajo ¿por qué tirar el dinero en alquileres?
Kathryn Korostoff, President,Sage Research
2. Desconocer los costes antes de hacer algo
Al crear una campaña de publicidad en varias revistas femeninas nacionales, no incluí el coste de producir y enviar catálogos a las miles de personas que respondieron.
Gerhard Kramer, Marketing Director, Laura K Designs, Inc. www.Psalm23Jewelry.com
3. Contraté a un mal contable
Hace años, cometí un par de errores ENORMES al contratar a mi primer contable. Aunque me lo recomendó un conocido, no comprobé nada. Y como no sabía de contabilidad tampoco comprobéde cerca si realmente estaba haciendo bien su trabajo. Después de 9 meses descubrí que no. Me hicieron falta dos contables, dos años (un puñado de canas) y unos 3.500 $ para salir razonablemente bien de aquello y poder controlar ingresos y gastos.
Stacy Karacostas Founder SuccessStream Sales & Marketing Solution
4. Cambiar de sede demasiado pronto
Cambié la sede de mi negocio demasiado pronto… Me encantaba la nueva ubicación y el espacio pero hizo mucho más daño en mis ingresos de lo que había previsto, así que lo pasé mal durante un tiempo.
Teajai ‘T J’ Kimsey, Internet Marketing Strategist, www.IdeasThatWork.net
5. Comprometerme demasiado
Al principio les daba a todos mis clientes un servicio de respuesta en 24 horas como secretaria virtual. Eso era genial cuando tenía uno o dos clientes, pero cuando crecí no pude sostenerlo. Además, no limité cuánto trabajo implicaría. Transcribir una cinta lleva mucho menos tiempo que transcribir tres. Y sí, ¡algunos clientes esperaban esa respuesta en 24 horas para cualquier trabajo!
Diana Ennen, President, Virtual Word Publishing
6. Desconocer el reglamento de permisos local
Durante la construcción de nuestro primer gimnasio para niños en Severna Park, MD, mi socio, Joe Dondero y yo trabajamos tres semanas seguidas para construir un foso gigante de foam que contuviera más de 6.000 bloques de foam. Dibujamos nuestros planos, cargamos 20 piezas de conglomerado y otros materiales en una furgoneta y nos fuimos al gimnasio a montarlo. Tres semanas después de montar, instalar y forrar el conglomerado con moqueta creíamos que nuestro proyecto estaba completo. El primer inspector que pasó nos preguntó si la moqueta cumplía las tasas de resistencia al fuego para edificios comerciales, y si el conglomerado era resistente al fuego. Nos llevó menos de 3 horas desmontar un proyecto que nos había llevado tres semanas completar y eso sin hablar del trabajo de mover todas las piezas.
John Mann, President, Rolly Pollies International, Inc.
7. Error en el correo directo
Compré una lista de direcciones por 5.000$ sin investigar en la compañía, y compré también 10.000 tarjetas y pagué por el envio. Envié las primeras 5.000 postales y no recibí ni una respuesta.
Jenny Ford, President, Monkey-Toes
8. Pagar la nómina desde una cuenta personal
Tenía las cuentas del banco mal configuradas y pagué a un empleado desde mi cuenta personal en lugar de la cuenta de la empresa
Janine Joi, Partner, Blue Sage Naturals, LLC
9. No cobrar parte por adelantado
El mayor error que cometí como emprendedor fue no cobrar por adelantado. Me convertí en un coleccionista de facturas en lugar de en un empresario y perdí demasiado tiempo persiguiendo a los deudores.
Dr. Linda Seger, Script Consultant (since 1981), Seminar Leader, Author
10. No investigar a tu empresa de relaciones públicas
Contraté a una empresa de relaciones públicas por sus promesas sin comprobar su experiencia en ayudar a empresas como la mía. 15.000 $ más tarde, resultados lamentables.
Mike Van Horn, President, The Business Group http://www.businessownerstoolbox.com
11. No corregir cuidadosamente
Uno de los primeros trabajos de impresión que hice fue unas inserciones para una carpeta. Era un montón de texto, se me pasó una erratay me tuveque comer los costes de reimprimir el trabajo. Ahora hago que por lo menos tres personas corrijan todo lo que sale.
Rickey Gold, Pres. Rickey Gold & Associates
12. Hacer negocios con la familia
Cometí el error de asociarme con un miembro de mi familia. ¡No siempre es una buena idea! Y siendo un novato en los negocios, no entendí el valor de definir papeles y responsabilidades, para estar seguros de que si alguien no cumplía con su parte hubiera algo ESCRITO. He aprendido el error y encontrado otro socio, y he documentado hasta el mínimo detalle.
Melanie Heywood, Founder and CEO, Listasaurus
13. No preparar entregables claros
No tener entregables claros y por escrito antes de empezar un proyecto. Como resultado hubo mucha ambigüedad y mi cliente y yo teníamos distintos puntos de vista. Al final, todo se debía a tener distintas expectativas. Acabamos mal y ninguna de las dos partes estuvo satisfecha.
Danielle Luffey, Managing Partner, DVA Brand Communications
14. No tener acuerdo de separación
Tres amigos nos asociamos y creamos una empresa. Sin embargo, las diferencias creativas nos hicieron ir por caminos diferentes y los abogados nos sacaron mucho dinero a los tres. ¡Y la amistas se arruinó! Ten siempre un acuerdo prenupcial por si acaso.
Mark Smith, Founder, iKids Play (the next generation of the business)
15. No entender un préstamo
Firmé un préstamo caro sin saber el impacto de las condiciones ni pensar lo que pasaría si las ventas bajaran.
Charleen Larson, CEO, JC Earrings
16. Un error al tratar con parientes
Fiarme de que mi suegro me pagaría unos equipos. En 2005, compré una cantidad significativa de equipos al que era entonces mi suegro y al hacerlo perdoné más de 85.000$ que había que pagar a un proveedor. Asumí la deuda añadiéndola a mi financiación. Él iba a pagar “más” del alquiler de mercado para devolver el pago. ¿Sabes qué? No sucedió. Robaron los equipos, y me dejaron con unos equipos usados que estaban financiados al 100% pero valían el 50% del valor financiado. NUNCA confíes en nadie en los negocios, ni siquiera de la familia.
Jim Hovey, President, JP Hovey Group, LLC
17. No leer tu póliza de seguros
Tratar por teléfono con un agente de seguros que conocía desde hacía más de 15 años. Había comprado equipos y llamé a mi agente de seguros para asegurarlos. Lo hizo y envió los papeles 30 días después. Puse los papeles en un cajón y lo olvidé. Después de una herida seria y no poder trabajar durante 3 meses, me robaros los equipos y tuve que comprobar la póliza. Descubrimos que no había incluido dos de mis empresas en la póliza y permitió a la compañía de seguros negar mi reclamación.
Jim Hovey, President, JP Hovey Group, LLC.
18. No dejar claro lo que quieres
Antes de lanzar mi web de astrología había contratado a una empresa de relaciones públicas para generar publicidad para el día de San Valentín sobre mis informes astrológicos para parejas.
Todo iba bien, con apariciones en revistas y periódicos. De repente a las 5:45 de la tarde mi consultor de relaciones públicas me telefoneó urgentemente para decirme que tenía la oportunidad de aparecer en un programa de televisión la mañana siguiente a las 9. Pero querían que mostrase los informes de seis parejas famosas.
Como la entrevista iba a durar 3 minutos, eso me daba solo 30 segundo por pareja, lo que no era posible. Y me daba pánico equivocarme en los informes, ya que tenía solo unas horas para investigar y hacer los informes. En lugar de pedir que eligieran solo a una parejam rechacé toda la oportunidad.
No he conseguido otra entrevista en ese programa.
Elizabeth Ball, Director, It’s In The Stars
19. No comprobar las tarjetas antes de imprimirlas
Aprobé mis nuevas tarjetas de visita (con un nuevo logo). Descubrí que el teléfono estaba mal una hora antes de salir a una firma de libros. Fue muy caro reimprimir las tarjetas con entrega urgente.
Ruth King, Founder and Chief Evangelist, Profitability Channel
20. Comprar más de lo necesario
Un gran error que cometí al empezar fue dejar que me convencieran de comprar más productos de los que quería para conseguir un descuento.
Sabía cuandos podía vender en un tiempo razonable, y debería haberme mantenido firme o salir sin nada porque usé casi todo mi capital. El colmo fue que dos semanas más tarde el producto estaba en Target al precio que yo había pagado.
Moraleja, no temas rechazar un trato.
John Schulte, President, National Mail Order Association (NMOA) Author, Direct Marketing Toolkit
21. El texto de tu marketing no es claro
Me pidieron que escribiera un libro sobre como había ayudado a empresas a crecer rápido. La mayoría de las empresas hacían el branding al revés. Así que escribí mi libro y lo llamé “Dnarb’s journey”, porque para mí Dnarb era obviamente Brand escrito al revés. Después de 30 días sin descargas, investigué la razón. Rápidamente cambié el título de mi libro a “Branding al revés” y en cuatro meses lo habían descargado 4.000 personas.
Mark Roberts, Managing Director, Pragmatic Marketing
22. Hacer demasiadas promesas
Hice demasiados compromisos para aparecer en eventos y tuve que renegociar mis apariciones. La excitación de que me contrataran para hablar hizo que juzgara mal lo que podía hacer en un mes.
Amy Dorn Kopelan, Co-Creator of The Guru Nation
23. Basar la compañía en ideas no importantes
Cometí el error de basar mi compañía de producción en películas que hacen dormir a la audiencia. Resulta que nadie sabe ni le preocupa el bien que esto puede hacerles.
Sondra Lowell, President, Film Sleepy Inc
24. Intentar ser rico rápido
Mis dos mayores errores fueron intentar hacerme rico rápido y no crear un negocio qyue ayudara a otros. Cuando persigues el dinero, la calidad de tu producto o servicio sufre. Y crear una empresa que no ayuda a otros en un empeño egoísta.
Andrew Galasetti, Founder & Editor, Lyved.com
25. Creer que tú eres un “caso especial”
Aunque he enseñado a hacer planes de negocios a empresas que buscaban financiación, pensaba que yo no necesitaba uno. AL final tenerlo me ha ayudado.
Maria Marsala CBC, Chief Strategy Officer, Informational Speaker, Author www.ElevatingYourBusiness.com
26. Intentar hacer todo
Intentñe hacerlo todo yo en lugar de contratar ayuda. Por ejemplo, escribía funcionalidades, hacía los diseños, actualizaba la lista de mailing, llevaba las cuentas, actualizaba la web, etc. Hacía de todo pero nada bien. Hubiera merecido la pena gastar dinero en contratar ayuda para cumplir con mis compromisos de publicación.
Cindi Leeman, Editor/Publisher for WALK Magazine
27. Creer que fabricar en China era mejor
Cuando mi empresa creció hasta un punto en el que teníamos que fabricar 40.000 tangas de una vez, parecía que tenía más sentido hacerlo por la mitad de precio en China
Después de meses de tratos y de aprobar cada detalle, cuando llegaron las cajas fue una pesadilla. Todos estaban mal, eran peores y mucho más pequeños de los acordado.
Stacey Blume, Blume
28. No ser claro con el nombre de la empresa
Diseñé el nombre de mi empresa usando mi apellido. Huntingtax porque mi apellido es Huntington. No pensé que los nuevos clientes o incluso clientes que no saben mi apellido se preguntarían qué demonios significa Huntingtax.
Kristi Huntington, Owner, Huntingtax Accounting Services, Inc.
29. Infraestimar el crecimiento de la empresa
Cuando empezé con una start-up, infraestimé el crecimeinto de la empresa y tuve que cambiar la oficina cuatro veces hasta que al final contraté demasiado espacio.
Blake Squires, Founder & Chief Strategy Officer, Findaway, makers of Playaway®
30. Trabajar sin un contrato firmado
Ansioso de hacer crecer mi negocio de consultoría, acepté trabajar sin un contrato firmado en lo que prometía ser una relación a largo plazo. El cliente me hizó trabajar hasta la muerte y después me dejó cuando terminé el proyecto. Qué ganga para él. Qué lección para mí.
Joyce Wilden, President, Buzz Biz Public Relations
31. Invertir demasiado en autopromoción
Cuando empecé con mi agencia, salí y gasté una tonelada en mailings, hice fotografías personalizadas y dediqué tiempo en diseñar e imprimir un folleto precioso que al final dirigía a mi web, pero en ese momento no tenía nada que interesara a los clientes. Crear un mailing mucho más simple hubiera sido más inteligente y hubiera conseguido los mismos resultados.
Jordan Mauriello, Founder & Creative Director of moreYELLOW
photo credit: mugley