Desencadenado

Como crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

Un próspero 2009

No, no es un deseo. Será la realidad para muchos emprendedores. Si algo bueno tiene crear tu propia empresa, es que no puedes culpar a nadie más de tus fracasos. La crisis, la falta de crédito, las escasas o nulas ayudas del gobierno, los clientes que no pagan, los proveedores que no proveen, los trabajadores que no trabajan… todo eso son las circunstancias, el entorno. Pero tú tienes que ser capaz de triunfar en ese entorno. No a pesar del entorno, sino siendo consciente de él y descubriendo como puedes aprovecharlo mejor de lo que lo hacen tus competidores.

Así que tienes un año por delante para triunfar. ¿Vas a empezar a hacerlo mañana mismo o vas a esperar a que el entorno te venza?

Client K lo tiene claro:

¿Sabías que se hicieron más millonarios durante la Gran Depresión que en cualquier otro momento de la historia de EE.UU.? Una depresión trae cambio y el cambio trae oportunidades para tipos ambiciosos como tú y como yo.
Pero no es por eso por lo que soy optimista. Soy optimista porque tengo un plan y porque ya estoy actuando según ese plan.
Mientras todos los demás miran atrás a 2008, yo no solo estoy mirando hacia adelante sino que estoy aproximándome a mis objetivos de 2009.
¡2009 va a ser magnífico!

Guy Kawasaki nos dice diez cositas que puedes hacer para que tu empresa vaya mejor en 2009. No te llevcarán más de un par de días, y realmente pueden hacer que tu empresa funcione mejor.

¿Que no tienes financiación para abordar tus proyectos? No es excusa. Cuenta con ello, y aborda proyectos que sean realizables con el mejor dinero: el que te dan tus clientes. Jaime Estévez lo explica muy bien.

¿Que no sabes qué deparará el futuro? Pues claro, nadie lo sabe. Por eso, como dice Seth Godin, la única estrategia racional es estar preparado para cualquier cosa.

Te desearía un próspero año 2009, pero que lo sea para ti no depende de mis deseos, sino de tus actos. ¿Qué vas a hacer para conseguirlo?

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Haz pequeños cambios financieros primero

Quien quiera alcanzar una meta distante debe dar pequeños pasos
- Saul Bellow

Aunque es importante, al simplificar, intentar eliminar tantos gastos no esenciales como sea posible, no puedes cambiar todo de golpe. E incluso si lo intentaras, sería menos probable que tuvieras éxito; los cambios drásticos no permanecen tanto como los pequeños.

Así que empieza por poco cuando empieces a cambiar tus hábitos finnacieros. ¿Quieres ahorrar dinero? Gasta un poquito menos en comer fuera: si ahora comes fuera cinco veces a la semana, por ejemplo, intenta hacerlo solo 2 o 3 veces y ahorra la diferencia.

Esa es una buena manera de empezar.

Busca primero cosas que sean fáciles de cambiar: salir, ocio, compras no esenciales (revistas, zapatos que no necesitas, más ropa, gadgets, cosas así), suscripciones que no usas mucho, cosas como esas. Cambia una cada vez, tal vez dos como mucho. Empieza poco a poco a reducir cosas, y te adaptarás a tu nuevo estilo de vida a cada paso. En seis meses, tendrás un estilo de vida mucho menos costoso, pero no lo sentirás mucho porque han sido pasos pequeños, uno o dos cada vez.

Algunos cambios pequeños que puedes considerar:

    TV de pago. Esto podría ser un cambio drástico para algunos. Yo la eliminé y no la echo de menos.
    Suscripciones a webs por las que pagas. Hay servicios que cobran 5, 10 o 20 euros al mes: si te has dado de alta en varios, pueden sumar bastante.
    Comer fuera: reduce el número de veces que comes fuera a la seman o al mes. Cocina más en casa.
    Comida preparada. Las cenas o comidas preparadas son más caras que comprar los ingredientes y cocinarlos tú mismo.
    Ocio. Mucha gente va al cine un montón o a otro tipo de espectáculos. Pero no tienes que gastar mucho para divertirte.
    Beber. ¿Sales con amigos mucho a beber? Puede suponer mucho dinero. Encuentra maneras más saludables de divertirte.
    Conducir. Considera conducir menos para ahorrar combustible (y mantenimiento)
    Compras online. Es fácil pedir algo por impulso. Espera 30 días antes de encargar algo e intenta vivir sin comprar online.
    Compras. Ir a un centro comercial o similar es una manera garntizada de gastar dinero. Aléjate de esos sitios; diviértete en casa, en el parque o en la playa, en un evento gratuito, en la casa de un amigo, etc.
    Café. ¿Te compras un café de 4 euros cada día de trabajo? Eso son 80 euros al mes o 260 al año. Y mucho más si compras más de una taza, o algo para comer.
    Revistas, periódicos y libros. Me encanta leer, pero puedes leer casi todas las revistas y periódicos online. Y puedes sacar un libro de una bilbioteca o comprarlo más barato usado.

Hay, por supuesto, muchos otros tipos de gastos menores que puedes cambiar, pero esta lista debería darte algunas ideas. Repito, no cambies todo de golpe: un cambio pequeño cada par de semanas debería ser suficiente. Con el tiempo, ahorrarás miles de euros.

Nota: traducción del ebook de Leo Babauta “Thriving on Less“.

2009 será el año en el que las PYMES…

Os propongo un juego, copiado directamente de Duct Tape Marketing. Se trata de continuar la frase “2009 será el año en el que las PYMES…”, pero hacerlo con un texto corto, tipo Twitter o SMS.

En DTM han hecho la pregunta a unos cuantos expertos. Guy Kawasaki, por ejemplo, dice que “… dejen de creer que Wall Street y los bancos de inversión son más listos que ellas.”

¿Y tú qué crees que harán las PYMES en 2009?

Céntrate en lo suficiente, no más

La Tierra proporciona suficiente como para satisfacer las necesidades de todos los hombres, pero no la avaricia de todos los hombres.
- Mahatma Gandhi

Creo que es algo que está condicionado desde una edad temprana, por amigos, la televisión, y la cultura en general: siempre queremos más. Más dinero, más gadgets, mejores muebles, una casa mejor, un coche mejor, más ropa, más zapatos, más éxito.

¿Y qué pasa cuando coseguimos más? No estamos satisfechos, porque hay nuevos anuncios para nuevos iPods, nuevos portátiles, nuevos iPhones, nuevos coches, nuevas ropas. Tenemos que tenerlos. Es imposible satisfacer el hambre de más, porque nuestra cultura no está satisfecha con lo que tenemos, sino dirigida para querer más. Es el consumismo, y es la religión oficial del mundo industralizado.

Esto suena a sermón, así que vayamos más allá: pregíuntate cuánto es suficiente, cuánto necesitas para estar satisfecho. Creo que la respuesta es que ya tenemos bastante (tal vez más que bastante).

¿Qué significa “suficiente”?

Suficiente no significa solo las necesidades elementales de la vida. Estas serían alimento, agua, refugio y ropa. Podría ser una casa con una cama, una mesa, una silla, un sitio para guardar y preparar comida, un baño, quizás una ducha. En realidad eso no es suficiente.

Suficiente significa tener bastante para vivir, y bastante para ser feliz, y bastante para prosperar. Para mí, como soy extremadamente feliz escribiendo y blogueando, necesitaría un ordenador. Tal vez podría usar el de la biblioteca pública, pero en cualquier caso “suficiente” incluiría algún acceso a un ordenador.

Para otros, suficiente significará la necesidad de herramientas como un cuaderno y lápices, instrumentos musicales, tecnología de video o una cámara. Suficiente también podría significar comida más allá de la comida de supervivencia: comida que nos hace felices, pero no tanta comida que nos haga engordar y atiborrarnos.

Suficiente podría incluir coches, si fueran necesarios, pero para alguna gente no significará necesariamente poseer un coche, especialmente si no tienen niños y viven cerca de las cosas que necesitan, como tiendas o el trabajo.

Suficiente podría incluir ver DVDs, si eso te hace feliz. Podría significar un iPod, si necesitas eso para ser feliz.

Cómo descubrir lo que es “suficiente” y aplicarlo a tu vida

Ten en cuenta lo siguiente cuando pienses en el concepto de suficiente, y cómo se aplica a tu vida:

    1 ¿Cuáles son las principales cosas que te hacen feliz? ¿Son cosas materiales, o son personas, o actividades? Saber la respuesta a esta pregunta puede darte una visión de qué cosas materiales encesitas más allá de las necesidades esenciales para ser feliz.
    2. ¿Qué necesitas para prosperar? No necesitas solo sobrevivir, quieres prosperar. Quieres ser bueno en lo que haces, y hacer lo que amas. Quieres apasionarte con als cosas que haces y tener éxito en ellas. ¿Qué necesitas para hacerlo? ¿Cuántas herramientas o cosas materiales necesitas para prosperar?
    3. ¿Qué necesitas para sobrevivir con un nivel confortable? Necesitas sobrevivir, por supuesto, pero probablemente no quieras ser pobre mientras sobrevives. Una cama cómoda es probablemente importante (aunque yo he tenido éxito con un futon, así que “una cama cómoda” no tiene que ser una cara), pero ¿cuántos adornos necesita esa cama para ser cómoda? ¿cómo tienen que ser las sábanas? Examina tus ideas sobre el confort y mira lo que es realmente necesario para tener ese confort. A veces te darás cuenta de que solo un mínimo de cosas son necesarias para tener un verdadero confort.
    4 ¿Qué tienes aparte de las cosas necesarias para la supervivencia, el confort, la felicidad y la prosperidad? Mira a tu alrededor, y piensa en todo lo que hay en tu casa. ¿Cuánto hay que vaya más allá del concepto de “suficiente”? ¿Realmente lo necesitas, o son más que suficiente?
    5. ¿QUé deseas que sea más que suficiente; más que lo que necesitas para la supervivencia, confort, felicidad y prosperidad? Todos queremos cosas que no tenemso. ¿Cuáles son, y son necesarias para tener “suficiente”? ¿Por qué las quieres? ¿Puedes ser feliz, estar cómod y prosperar sin ellas? Si es así, ¿cómo podrías dejar tu deseo hacia esas cosas?
    6. Si no quisieras más de lo necesario ¿podrías trabajar menos? ¿Realmente necesitas todos los ingresos, o gran parte de ellos son para sostener un estilo de vida que incluye más que lo necesario? Por ejemplo, podrías tener coches caros cuando un solo coche usado y barato es suficiente. O ningún coche. O podrías tener una casa cara cuando en realidad es más que suficiente. O deudas de tarjetas de crédito por demasiados viajes, demasiadas compras, demasiadas cenas fuera. Si no gastaras todo ese dinero, y no quisieras siempre más de lo necesario, tal vez no necesitarías tantos ingresos. Seguro que hay gente que vive felizmente con menos ingresos que los tuyos.
    7. Si trabajaras menos, ¿podrías ser feliz con suficiente, y feliz haciendo otras cosas? Si no tuvieras que trabajar, podrías ser feliz con lo suficiente. Y podrías disfrutar de trabajar menos, Es algo en lo que pensar, de todos modos. Piensa también en lo que harías si no tuvieras que trabajar.

Los efectos de la publicidad, y como vencerla

Una de las fuerzas más poderosas que nos hace querer más, en lugar de estar satisfechos con suficiente, es la pervasiva influencia de la publicidad. Está en todas partes: en la televisión, en películas y eventos deportivos, en todas nuestras webs favoritas, en revistas y periódicos, en los laterales de los autobuses, en aviones y trenes, en cada evento esponsorizado por una empresa… no puedes escapar de ella.

La publicidad funciona bien; los publicistas han pasado décadas estudiando los efectos de distintas técnicas en la mente humana, y saben muy bien lo que funciona. ¿Qué nos hará comprar algo? Los publicistas tienen un millón de métodos, y estamos casi indefensos contra este poder.

Casi.

La manera de vencer a la publicidad es escapar de ella tanto como sea posible, He dicho, solo hace dos párrafos, que no peudes escapar de la publicidad, pero puedes evitarla en cierta medida. Puedes consumir menos medios: apagar la tele, consultar menos webs, leer menos revistas. Intenta ignorar la publicidad tanto como sea posible. Es difícil, lo se, pero tanto como puedas evitar o ignorar la publicidad, estarás disminuyendo su poder sobre ti. Y cuando lo haces, vences el deseo poderoso de tener más, y aprendes a estar satisfecho con suficiente.

Nota: traducción del ebook de Leo Babauta “Thriving on Less“.

Vivir con menos, sin dificultades

¿Quién es rico? El que disfruta con su parte.
- El Talmud

Reducir tu nivel de vida y vivir más frugalmente puede verse de dos maneras:

    Puede verse como una lucha, porque sacrificas muchas cosas y vives con menos confort.
    O… puede ser increíble, porque sacrificas el consumismo a cambio de una vida llena de las cosas que amas, una vida que siempre has querido.

Y todo depende de tu mentalidad. ¿Quieres centrarte en lo que estás cediendo, o en lo que realmente amas? He descubierto que es realmente útil centrarte en lo positivo, y aprender a prosperar con un estilo de vida simple y frugal llenado mi vida de cosas que me den alegría y satisfacción.

Puedes vivir la vida a hora y disfrutarla al máximo; sin destruir tu futuro. ¿La clave para hacerlo? Encontrar maneras de disfrutar la vida por completo, del todo, al máximo… que no suponen un coste para el futuro.

Estos son algunos consejos para vivir esta filosofía:

  • Encuentra placeres gratuitos o baratos. La frugalidad no tiene que ser aburrida ni restrictiva… si usas tu imaginación. Sé creativo y encuentra maneras de divertirte (a tope) sin gastar mucho dinero. Haz una merienda en el parque, ve a la playa, haz trabajos manuales, juega con juegos de mesa, vuela una cometa, haz galletas… podría listar cien cosas, y tú podrías encontrar cien más. Haz una lista de placeres simples, y disfrútalos al máximo. Esta es la clave para disfrutar la vida sin gastar el dinero de mañana.
  • Haz que simplificar sea divertido. Soy un gran fan de simplificar mi vida, y para mí es divertido. Me libro de cosas (y a veces gano dinero vendiéndolas) y me encanta hacerlo. Sale a cuenta.
  • Da prioridad a las personas. Si das prioridad a “cosas” (gadgets, muebles, ropa, zapatos, joyas, etc.) gastarás un montón de dinero. Pero si das prioridad a las personas (a gente a la que quieres más tus mejores amigos y familia) no necesitas gastar un céntimo para disfrutar de la vida. Busca tiempo para visitar a tus amigos o a tus parientes… y ten una conversación con ellos que no suponga salir a cenar o ir al cine. Simplemente siéntate, toma algo de té helado o cacao caliente (según el tiempo que haga), y charla. Cuenta chistes y pártete de risa. Habla sobre libros que has leído, películas que has visto, las cosas que te pasan, tus esperanzas y sueños. Y busca tiempo para tus hijos o tu pareja. Pasa tiempo con ellos de verdad, haciendo cosas que no cuestan dinero.
  • Encuentra tiempo para ti mismo. Busca un rato cada día, y cada semana, para pasar tiempo solo. De verdad da más sentido y disfrute a tu vida, en lugar de correr por ella sin tiempo para pensar, para respirar.
  • A veces, derrocha. No deberías negarte placeres caros todo el tiempo; no es bueno desarrollar un sentimiento de privación. Para evitarlo, de vez en cuando, cómprate algo… o mejor, date un gustazo decadente. Me encantan las cosas con chocolate negro o frutas del bosque. Las crepes con helado y frutas del bosque son mis favoritas. Simplemente no te pases… y aprende a disfrutar el derroche al máximo. Si de verdad te tomas el tiempo para disfrutarlo, no necesitas muchos.
  • Registra tus éxitos. En realidad no importa cómo registres tus éxitos… puedes usar estrellas de oro por crear un nuevo hábito de simplificación o frugalidad, o una hoja de cálculo en la que apuntes tu deuda decreciente o los ahorros o inversiones crecientes. Un registro es una manera excelente de no solo tener motivación, sino hacer el proceso de cambio divertido.
  • Prémiate a ti mismo. Y para hacerlo más divertido, ¡celebra cada pequeño éxito! Establece recompensas (no demasiado caras) en tu camino hacia el éxito; celebra un día, dos días, tres días, una semana, dos semanas, tres, un mes… esa es la idea.
  • Hazte voluntario. Una de las cosas más gratificantes para mi familia ha sido poder ser voluntarios. Es algo que hemos empezado a hacer el último año, pero desde entonces lo hemos hecho un montón de veces de maneras diferentes. Y aunque no cuesta un céntimo, es tremendamente satisfactorio en formas que el dinero nunca podría comprar.
  • Vive el momento. Aprende a no pensar tanto en el futuro o el pasado, sino en lo que estás viviendo ahora mismo. Estate presente. Puede parecer obvio, pero es la clave para disfrutar la vida a tope, sin tener que gastar dinero. Piensa en ello: puede gastar dinero saliendo a cenar, pero si no estás pensando de veradd en lo que estás comiendo, podrías no disfrutarlo mucho. Pero si cocinas una comida simple pero deliciosa, y realmente saboreas cada bocado, puede ser tremendamente placentero sin costar un montón.
  • Frena. Del mismo modo, no puedes disfrutar la vida al máximo si pasa por ti como si fuera a gran velocidad. ¿Alguna vez has pensado qué rápido se ha ido una semana, un mes, o un año? Quizás vas demasiado por el carril rápido. Intenta frenar, y las cosas serán menos estresantes y más agradables (Lee The Power of Less para ver cómo vivir más despacio).
  • Aprende a encontrar cosas baratas y buenas. Llámame loco, pero me encanta comprar en tiendas de segunda mano. Puedes encontrar un montón de cosas que están bien y cuestan muy poco. Los mercadillos son lo mismo. O visita Freecycle.com, o la biblioteca, o librerías de libros usados.

Nota: traducción del ebook de Leo Babauta “Thriving on Less“.

Foco en lo esencial

La habilidad de simplificar significa eliminar lo innecesario para que lo necesario pueda hablar.
- Hans Hofmann

El primer paso para simpificar y vivir con menos es identificar lo esencial: eso que quieres mantener en tu vida. Después elimina tanto de lo no esencial como sea posible.

Entro en mas detale sobre este proceso en The Power of Less (por favor, cómpralo para leer más sobre todos estos temas – entra en ThePowerofLess.com), pero básicamente debes crear una lista con las 4-5 cosas que valoras más en tu vida; personas que amas o cosas que te apasionan, cosas que quieres en tu vida. Estos son tus esenciales.

Para darte una idea de lo que quiero decir, esta es mi lista: pasar tiempo con mi familia, escribir, leer y correr. Estas son las cosas para las que quiero hacer sitio en mi vida.

Actúa: Haz tu lista de 4-5 cosas esenciales ahora. ¡Solo te llevará unos pocos minutos!

Una vez que hayas identificado lo esencial, es hora de empezar a hacer sitio para estas cosas, eliminando lentamente tanto de lo no esencial como sea posible. Esto debería ser un proceso gradual, porque no peude cambiar tu vida de repente. No la has llenado en un día, y tampoco puedes vaciarla en un día.

Empieza mirando tu agenda, tus compromisos, tus listas de tareas y proyectos, y a qué dedicas tu tiempo ahora. ¿Qué cosas no están alineadas con las 4-5 cinco cosas de tu lista? ¿Pueden ser eliminadas o limitadas? Esto podría suponer decepcionar a personas que quieren que mantengas esos compromisos, pero recuerda que es tu vida, no la suya.

Una vez hayas eliminado un buen número de compromisos, tareas, proyectos no esenciales, es importante usar este espacio extra de tu vida para centrarte en los esenciales de tu lista. Si vacías tu vida solo para llenarla con otras cosas no importantes (como ver más televisión y comprar más), has perdido el tiempo.

Crea una vida que se centre en lo esencial; lo que tú valoras y quieres más, lo que te apasiona más. ¡Empieza hoy!

Si quieres saber más sobre cómo elegir los esenciales, eliminar lo no esencial y reducir el desorden, consulta mi libro “The Power of Less” (entra en ThePowerofLess.com para más información).

Nota: traducción del ebook de Leo Babauta “Thriving on Less“.

Un estilo de vida simple

Reduce la complejidad de la vida eliminando los deseos innecesarios, y los trabajos de la vida se reducen por sí mismos.
- Edwin Way Teale

Hace no muchos años, mi vida estaba llena de desorden. Estaba el desorden de demasiadas posesiones, apiladas en cada rincón de mi casa y mi oficina, compradas de una en una por decisiones impulsivas y amontonadas hasta que me di cuenta de que tenía demasiado y que era demasiado estresante tener tanto desorden. Y no había sitio para… vivir.

Estaba el desorden de demasiados compromisos, llenando mi agenda hasta que no tenía sitio para las cosas que realmente quería hacer, no tenía sitio para conseguir mis objetivos, no tenía sitio para mi familia. Estos compromisos se amontonaban de uno en uno hasta que, de nuevo, me dí cuenta de que tenía demasiado y que estaba demasiado estresado. No tenía sitio para la vida que yo quería.

Estaba el desorden de demasiado que hacer, demasiadas tareas en mi lista, demasiado emails que procesar cada día, demasiados papeles apilándose en mi mesa, demasiadas llamadas que atender y que hacer, demasiadas reuniones. Todo se acumula y te preguntas como conseguirás tenerlo todo hecho alguna vez y como tienes tanto que hacer.

Después decidí que ya estaba bien, y que quería simplificar. Fue un proceso largo (que continúa hoy, en menos medida, pero durante semanas y meses, reduje el desorden, el número de compromisos, la cantiadd de cosas que tenía que hacer cada día. Simplifiqué mi vida, y fue una de las mejores decisiones que he tomado.

Hoy, las cosas son mucho más simples: mi mesa y mi casa está ordenadas y serenas, mi vida es menos frenética, tengo sitio para las cosas que quiero y estoy viviendo la vida que siempre quise.

No es un secreto increíble, ni algo que sea terriblemente difícil de hacer. Claro que implica tomar algunas decisiones difíciles para eliminar cosas y dejar lo realmente importante, pero si no eliminas esas cosas, ya estás tomando decisiones al no actuar; estás decidiendo dejar que lo no accesorio llene tu vida y que no tengas sitio para lo que quieres y valoras. En lugar de eso, necesitas mirar de cerca tu vida y tomar esas decisiones difíciles. Estarás feliz de haberlo hecho.

Y hay algo realmente genial sobre un estilo de vida simple: ¡No te cuesta mucho dinero!

Si reduces el desorden de tu casa, en realidad puedes ganar un poco de dinero si vendes algunas cosas (dona el resto a una obra benéfica). Y aprende a no llenar tu casa de desorden, y también gastarás menos en comprar posesiones.

Si simplificas tu agenda para hacer sitio para las cosas que amas, andarás menos por ahí, estarás menos estresado y tendrás menos necesidad de las actividades “relajantes” que muchos ralizamos al final de un largo día o de una semana de trabajo: comprar, beber, ir de fiesta, salir a sitios caros y eso. Puedes relajarte y divertirte de otras maneras que no cuestan un montón de dinero.

Después de simplificar tu vida, te darás cuenta de que una vida llena de las cosas que amas y valoras no cuesta un montón de dinero. Tendrás que gastar en lo esencial, pero más allá de eso ahorrarás mucho.

Imagina esto: una vida realmente genial que apenas cuesta nada. Vamos a ver como conseguirlo.

Nota: traducción del ebook de Leo Babauta “Thriving on Less“.

Prosperar con menos


Soy fan de Leo Babauta. Leo escribe Zen Habits, un blog sobre productividad y estilos de vida simples. Mucho de lo que dice es puro sentido común, pero eso escasea hasta en las mejores familias. Y Leo tiene una forma muy práctica de abordar cualquier tema que lo hace mucho más atractivo y útil.

A resultas del éxito de su blog, ha escrito un libro, The Power of Less (El poder de menos) y para promocionarlo ha creado un libro electrónico que ha titulado “Prosperar con menos”, en el que da pistas para vivir mejor con menos cosas y menos dinero. No viene mal en tiempos de crisis.

Está en inglés, claro, así que por si a alguien le es útil he decidido traducirlo. Cada día publicaré un capítulo, que son un par de páginas.

El peor error que puede cometer un emprendedor

Ayer veíamos muchos ejemplos de errores cometidos por emprendedores. Casi todos caen en una de estas tres categorías:

  • Me equivoqué al calcular…
  • Yo no sabía que…
  • No debí fiarme a ciegas de…

Alguno de estos errores te puede costar la empresa, pero en general todos pueden resolverse. Solo hay un error que es letal, un error que jamás debes cometer:

Vender menos de lo que necesitas para cubrir gastos.

Si mes a mes ganas dinero, cualquier otro problema tiene solución. Si mes a mes tienes que poner de tu bolsillo (o del de tus socios) para que la empresa siga viva, debes cambiar el rumbo lo antes posible.

Creative Commons License photo credit: Gaetan Lee

Errores de emprendedores que tienes que evitar


En The toilet Paper Entrepreneur 31 emprendedores explican sus peores errores. Nada mejor que escarmentar en cabeza ajena, así que léelos y evítalos. Traduzco:

1. Una oficina demasiado grande

Cometí el error de contratar una oficina más grande de lo que necesitaba. Me costó demasiado dinero, que por supuesto salió de mi bolsillo. Me dejé llevar por el ego de tener un sitio bonito. Ahora creo en los negocios virtuales y el teletrabajo ¿por qué tirar el dinero en alquileres?
Kathryn Korostoff, President,Sage Research

2. Desconocer los costes antes de hacer algo

Al crear una campaña de publicidad en varias revistas femeninas nacionales, no incluí el coste de producir y enviar catálogos a las miles de personas que respondieron.
Gerhard Kramer, Marketing Director, Laura K Designs, Inc. www.Psalm23Jewelry.com

3. Contraté a un mal contable

Hace años, cometí un par de errores ENORMES al contratar a mi primer contable. Aunque me lo recomendó un conocido, no comprobé nada. Y como no sabía de contabilidad tampoco comprobéde cerca si realmente estaba haciendo bien su trabajo. Después de 9 meses descubrí que no. Me hicieron falta dos contables, dos años (un puñado de canas) y unos 3.500 $ para salir razonablemente bien de aquello y poder controlar ingresos y gastos.
Stacy Karacostas Founder SuccessStream Sales & Marketing Solution

4. Cambiar de sede demasiado pronto

Cambié la sede de mi negocio demasiado pronto… Me encantaba la nueva ubicación y el espacio pero hizo mucho más daño en mis ingresos de lo que había previsto, así que lo pasé mal durante un tiempo.
Teajai ‘T J’ Kimsey, Internet Marketing Strategist, www.IdeasThatWork.net

5. Comprometerme demasiado

Al principio les daba a todos mis clientes un servicio de respuesta en 24 horas como secretaria virtual. Eso era genial cuando tenía uno o dos clientes, pero cuando crecí no pude sostenerlo. Además, no limité cuánto trabajo implicaría. Transcribir una cinta lleva mucho menos tiempo que transcribir tres. Y sí, ¡algunos clientes esperaban esa respuesta en 24 horas para cualquier trabajo!
Diana Ennen, President, Virtual Word Publishing

6. Desconocer el reglamento de permisos local

Durante la construcción de nuestro primer gimnasio para niños en Severna Park, MD, mi socio, Joe Dondero y yo trabajamos tres semanas seguidas para construir un foso gigante de foam que contuviera más de 6.000 bloques de foam. Dibujamos nuestros planos, cargamos 20 piezas de conglomerado y otros materiales en una furgoneta y nos fuimos al gimnasio a montarlo. Tres semanas después de montar, instalar y forrar el conglomerado con moqueta creíamos que nuestro proyecto estaba completo. El primer inspector que pasó nos preguntó si la moqueta cumplía las tasas de resistencia al fuego para edificios comerciales, y si el conglomerado era resistente al fuego. Nos llevó menos de 3 horas desmontar un proyecto que nos había llevado tres semanas completar y eso sin hablar del trabajo de mover todas las piezas.
John Mann, President, Rolly Pollies International, Inc.

7. Error en el correo directo

Compré una lista de direcciones por 5.000$ sin investigar en la compañía, y compré también 10.000 tarjetas y pagué por el envio. Envié las primeras 5.000 postales y no recibí ni una respuesta.
Jenny Ford, President, Monkey-Toes

8. Pagar la nómina desde una cuenta personal

Tenía las cuentas del banco mal configuradas y pagué a un empleado desde mi cuenta personal en lugar de la cuenta de la empresa
Janine Joi, Partner, Blue Sage Naturals, LLC

9. No cobrar parte por adelantado

El mayor error que cometí como emprendedor fue no cobrar por adelantado. Me convertí en un coleccionista de facturas en lugar de en un empresario y perdí demasiado tiempo persiguiendo a los deudores.
Dr. Linda Seger, Script Consultant (since 1981), Seminar Leader, Author

10. No investigar a tu empresa de relaciones públicas

Contraté a una empresa de relaciones públicas por sus promesas sin comprobar su experiencia en ayudar a empresas como la mía. 15.000 $ más tarde, resultados lamentables.
Mike Van Horn, President, The Business Group http://www.businessownerstoolbox.com

11. No corregir cuidadosamente

Uno de los primeros trabajos de impresión que hice fue unas inserciones para una carpeta. Era un montón de texto, se me pasó una erratay me tuveque comer los costes de reimprimir el trabajo. Ahora hago que por lo menos tres personas corrijan todo lo que sale.
Rickey Gold, Pres. Rickey Gold & Associates

12. Hacer negocios con la familia

Cometí el error de asociarme con un miembro de mi familia. ¡No siempre es una buena idea! Y siendo un novato en los negocios, no entendí el valor de definir papeles y responsabilidades, para estar seguros de que si alguien no cumplía con su parte hubiera algo ESCRITO. He aprendido el error y encontrado otro socio, y he documentado hasta el mínimo detalle.
Melanie Heywood, Founder and CEO, Listasaurus

13. No preparar entregables claros

No tener entregables claros y por escrito antes de empezar un proyecto. Como resultado hubo mucha ambigüedad y mi cliente y yo teníamos distintos puntos de vista. Al final, todo se debía a tener distintas expectativas. Acabamos mal y ninguna de las dos partes estuvo satisfecha.
Danielle Luffey, Managing Partner, DVA Brand Communications

14. No tener acuerdo de separación

Tres amigos nos asociamos y creamos una empresa. Sin embargo, las diferencias creativas nos hicieron ir por caminos diferentes y los abogados nos sacaron mucho dinero a los tres. ¡Y la amistas se arruinó! Ten siempre un acuerdo prenupcial por si acaso.
Mark Smith, Founder, iKids Play (the next generation of the business)

15. No entender un préstamo

Firmé un préstamo caro sin saber el impacto de las condiciones ni pensar lo que pasaría si las ventas bajaran.
Charleen Larson, CEO, JC Earrings

16. Un error al tratar con parientes

Fiarme de que mi suegro me pagaría unos equipos. En 2005, compré una cantidad significativa de equipos al que era entonces mi suegro y al hacerlo perdoné más de 85.000$ que había que pagar a un proveedor. Asumí la deuda añadiéndola a mi financiación. Él iba a pagar “más” del alquiler de mercado para devolver el pago. ¿Sabes qué? No sucedió. Robaron los equipos, y me dejaron con unos equipos usados que estaban financiados al 100% pero valían el 50% del valor financiado. NUNCA confíes en nadie en los negocios, ni siquiera de la familia.
Jim Hovey, President, JP Hovey Group, LLC

17. No leer tu póliza de seguros

Tratar por teléfono con un agente de seguros que conocía desde hacía más de 15 años. Había comprado equipos y llamé a mi agente de seguros para asegurarlos. Lo hizo y envió los papeles 30 días después. Puse los papeles en un cajón y lo olvidé. Después de una herida seria y no poder trabajar durante 3 meses, me robaros los equipos y tuve que comprobar la póliza. Descubrimos que no había incluido dos de mis empresas en la póliza y permitió a la compañía de seguros negar mi reclamación.
Jim Hovey, President, JP Hovey Group, LLC.

18. No dejar claro lo que quieres

Antes de lanzar mi web de astrología había contratado a una empresa de relaciones públicas para generar publicidad para el día de San Valentín sobre mis informes astrológicos para parejas.
Todo iba bien, con apariciones en revistas y periódicos. De repente a las 5:45 de la tarde mi consultor de relaciones públicas me telefoneó urgentemente para decirme que tenía la oportunidad de aparecer en un programa de televisión la mañana siguiente a las 9. Pero querían que mostrase los informes de seis parejas famosas.
Como la entrevista iba a durar 3 minutos, eso me daba solo 30 segundo por pareja, lo que no era posible. Y me daba pánico equivocarme en los informes, ya que tenía solo unas horas para investigar y hacer los informes. En lugar de pedir que eligieran solo a una parejam rechacé toda la oportunidad.
No he conseguido otra entrevista en ese programa.
Elizabeth Ball, Director, It’s In The Stars

19. No comprobar las tarjetas antes de imprimirlas

Aprobé mis nuevas tarjetas de visita (con un nuevo logo). Descubrí que el teléfono estaba mal una hora antes de salir a una firma de libros. Fue muy caro reimprimir las tarjetas con entrega urgente.
Ruth King, Founder and Chief Evangelist, Profitability Channel

20. Comprar más de lo necesario

Un gran error que cometí al empezar fue dejar que me convencieran de comprar más productos de los que quería para conseguir un descuento.
Sabía cuandos podía vender en un tiempo razonable, y debería haberme mantenido firme o salir sin nada porque usé casi todo mi capital. El colmo fue que dos semanas más tarde el producto estaba en Target al precio que yo había pagado.
Moraleja, no temas rechazar un trato.
John Schulte, President, National Mail Order Association (NMOA) Author, Direct Marketing Toolkit

21. El texto de tu marketing no es claro

Me pidieron que escribiera un libro sobre como había ayudado a empresas a crecer rápido. La mayoría de las empresas hacían el branding al revés. Así que escribí mi libro y lo llamé “Dnarb’s journey”, porque para mí Dnarb era obviamente Brand escrito al revés. Después de 30 días sin descargas, investigué la razón. Rápidamente cambié el título de mi libro a “Branding al revés” y en cuatro meses lo habían descargado 4.000 personas.
Mark Roberts, Managing Director, Pragmatic Marketing

22. Hacer demasiadas promesas

Hice demasiados compromisos para aparecer en eventos y tuve que renegociar mis apariciones. La excitación de que me contrataran para hablar hizo que juzgara mal lo que podía hacer en un mes.
Amy Dorn Kopelan, Co-Creator of The Guru Nation

23. Basar la compañía en ideas no importantes

Cometí el error de basar mi compañía de producción en películas que hacen dormir a la audiencia. Resulta que nadie sabe ni le preocupa el bien que esto puede hacerles.
Sondra Lowell, President, Film Sleepy Inc

24. Intentar ser rico rápido

Mis dos mayores errores fueron intentar hacerme rico rápido y no crear un negocio qyue ayudara a otros. Cuando persigues el dinero, la calidad de tu producto o servicio sufre. Y crear una empresa que no ayuda a otros en un empeño egoísta.
Andrew Galasetti, Founder & Editor, Lyved.com

25. Creer que tú eres un “caso especial”

Aunque he enseñado a hacer planes de negocios a empresas que buscaban financiación, pensaba que yo no necesitaba uno. AL final tenerlo me ha ayudado.
Maria Marsala CBC, Chief Strategy Officer, Informational Speaker, Author www.ElevatingYourBusiness.com

26. Intentar hacer todo

Intentñe hacerlo todo yo en lugar de contratar ayuda. Por ejemplo, escribía funcionalidades, hacía los diseños, actualizaba la lista de mailing, llevaba las cuentas, actualizaba la web, etc. Hacía de todo pero nada bien. Hubiera merecido la pena gastar dinero en contratar ayuda para cumplir con mis compromisos de publicación.
Cindi Leeman, Editor/Publisher for WALK Magazine

27. Creer que fabricar en China era mejor

Cuando mi empresa creció hasta un punto en el que teníamos que fabricar 40.000 tangas de una vez, parecía que tenía más sentido hacerlo por la mitad de precio en China
Después de meses de tratos y de aprobar cada detalle, cuando llegaron las cajas fue una pesadilla. Todos estaban mal, eran peores y mucho más pequeños de los acordado.
Stacey Blume, Blume

28. No ser claro con el nombre de la empresa

Diseñé el nombre de mi empresa usando mi apellido. Huntingtax porque mi apellido es Huntington. No pensé que los nuevos clientes o incluso clientes que no saben mi apellido se preguntarían qué demonios significa Huntingtax.
Kristi Huntington, Owner, Huntingtax Accounting Services, Inc.

29. Infraestimar el crecimiento de la empresa

Cuando empezé con una start-up, infraestimé el crecimeinto de la empresa y tuve que cambiar la oficina cuatro veces hasta que al final contraté demasiado espacio.
Blake Squires, Founder & Chief Strategy Officer, Findaway, makers of Playaway®

30. Trabajar sin un contrato firmado

Ansioso de hacer crecer mi negocio de consultoría, acepté trabajar sin un contrato firmado en lo que prometía ser una relación a largo plazo. El cliente me hizó trabajar hasta la muerte y después me dejó cuando terminé el proyecto. Qué ganga para él. Qué lección para mí.
Joyce Wilden, President, Buzz Biz Public Relations

31. Invertir demasiado en autopromoción

Cuando empecé con mi agencia, salí y gasté una tonelada en mailings, hice fotografías personalizadas y dediqué tiempo en diseñar e imprimir un folleto precioso que al final dirigía a mi web, pero en ese momento no tenía nada que interesara a los clientes. Crear un mailing mucho más simple hubiera sido más inteligente y hubiera conseguido los mismos resultados.
Jordan Mauriello, Founder & Creative Director of moreYELLOW

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