Desencadenado

Como crear tu empresa: información para emprendedores, real como la vida misma.

Sin contrato

Hablaba el martes con Agustín Cuenca, multiemprendedor y fundador entre otras cosas de ASPGems, y me contó algo curioso. En los proyectos de desarrollo a medida no firman contrato con el cliente. Simplemente, cobran un 50% al principio del proyecto y un 50% al final. Las especificaciones se definen en un PowerPoint, y sobre ellas van trabajando.

¿Que hay algún problema y no se ponen de acuerdo? Pues el cliente no paga el 50% final. Tanto el cliente como ellos han perdido algo, pero no todo.

En España recurrir a la justicia para defender un contrato es muy lento y costoso. Al final, los únicos que ganan con ello son los abogados. De manera que, salvo que se trate de mucho dinero, nadie lo hace. Así que ¿para qué te sirve tener un contrato firmado con el cliente, si cuando hay problemas va a ser papel mojado?

Yo el problema lo veo en convencer al cliente de que te pague un 50% por adelantado. Pero si tiene la suficiente confianza en ti como para eso, realmente el contrato es lo de menos.

También te interesará leer esto:

  1. Vender y cobrar
  2. La importancia del aspecto
  3. Do ut des
  4. Ideas para ser generoso con los clientes
  5. Zappos


7 Respuestas a “Sin contrato”

  1. Pues está muy bien la práctica sugerida, es más, yo la “mejoraría”: 33 al inicio, 33 a mitad de camino con las presentaciones de evolución del producto, y 33 al final… si no fuera porque en este país el más tonto hace relojes y la mayor dificultad para las startups es, precisamente, cobrar.

    Imagínate a un emprendedor (pongamos yo mismo por no ofender a nadie) haciendo un trabajo habiendo cobrado por adelantado sólo la mitad y que al final, con el trabajo hecho, el cliente me diga… “no me convence, no es esto lo que pedimos, no te pagamos”.
    Cuando muy probablemente, haya sido el cliente el que ha cambiado las especificaciones iniciales, o directamente le echa mucho morro… y entonces, como no hay contrato, acabo de regalar un 50%… y sin posibilidad de reclamar a nadie excepto a mi mismo por idiota…

    No lo veo claro…

  2. Pero la cuestión es ¿con un contrato conseguirías que te pagaran en ese caso? ¿Crees que llegado el caso podrías demostrar ante un juez que tú has cumplido tu parte?

    Con este sistema, si tienes un cliente “chorizo”, al menos “solo” has perdido el 50%. Si tienes un contrato pero esperas al final para cobrar, lo más probable es que el resultado sea que has hecho todo el trabajo y cobras el 0%.

  3. si un 40% al comienzo, y luego se puede poner también por etapas superadas, así lo hacemos con nuestros clientes y ningún problema.

    Yo creo que lo más importante también es saber cerrar requisitos, que no se amplien por del cliente, y si los requisitos crecen se comprenda una ampliación de coste y tiempo, y esto si cuesta algo más.

    buen post Borja.

  4. En relación a vuestras aportaciones, existe una entidad financiera (Caja Navarra) que cuenta a todos sus clientes cuánto dinero gana con ellos. Ha enviado por correo a sus 650.000 clientes certificados en los que les detalla el margen que ganan con ellos y cuanto dinero movilizan a la obra social. Además es la única caja de ahorros en los que sus clientes deciden libremente a qué fin estinar el dinero que Can destina a la obra social de su fundación.

  5. Borja, te he concedido un Thinking Blogger Award. Puedes ver las bases aquí si quieres seguir con la cadena:
    http://sobrelalinea.blogspot.com/2007/09/thinking-blogger-awards.html

  6. Borja, analizando la situación de tu artículo desde un punto de vista jurídico, conviene hacer un par de puntualizaciones.

    Detrás de cualquier transacción comercial hay, de hecho, un contrato. En la que describes, también. Para que exista un contrato no es necesario que las partes firmen un papel con la palabra “contrato” en el encabezado; en este caso, el powerpoint es un documento contractual, y los plazos de pago son condiciones contractualmente acordadas.

    Si el cliente juzga, transcurrido un cierto periodo de tiempo, que no ha obtenido lo esperado, no pagará; pero si el proveedor considera que sí ha dado lo prometido, podrá acudir ante los tribunales para resarcirse del daño causado y para obtener el 50% que falta. Lo contrario sería tanto como suponer que existe, de hecho, un contrato, con una cláusula por la cual el cliente paga el 50% restante sólo si quiere, y esa cláusula sería ilegal.

    El Derecho no es un sistema de trucos, nadie puede decir “pues trabajo sin contrato”. El mero acuerdo por el cual alguien decide hacer algo para otro a cambio de una determinada prestación es un contrato.

  7. Tener un contrato cuando eres una PyME es prácticamente papel mojado. Porque si el cliente se pone muy piedra no te suele compensar demandarle, principalmente por motivos económicos, pero también por motivos de imagen y prestigio (mal asunto tener litigios públicos cuando vives de tu buena reputación).
    El problema del enfoque que comentais de usar PowerPoint para las especificaciones es que en si en un proyecto se planifican 80 cosas al final de ellas se hacen sólo 50, sin embargo, en el transcurso del desarrollo aparecen otras 40 cosas que no estaban en el PowerPoint original.
    Y cuando llega la hora de cobrar, el cliente te dice que de las 80 originales hiciste sólo 50, de modo que te paga sólo la mitad que ya has cobrado más otro 15% “porque es muy generoso”, pero de las 40 cosas no planificadas y no presupuestadas no quiere saber nada.
    Al final acabas cobrando el 80% del presupuesto, tarde, y de mal rollo.
    Simplemente porque en los proyectos informáticos hay demasiada informalidad, y por querer ser buenos y baratos y amables, los informáticos nos pasamos de tontos.
    Y el que no me crea, que haga la prueba de contratar a un arquitecto o a un abogado, o hasta un fotógrafo y se dará cuenta de en serio cómo se toman los contratos y los pagos.

Deja una respuesta

« La obesidad es contagiosa
Vidas ejemplares »